La historia del mensaje que la NASA le envió a los extraterrestres en 1972 y que todavía sigue dando vueltas por el universo

El astrónomo Carl Sagan participó de esta “nota interestelar”, que fue elaborada sobre dos placas de oro.

Publicado el 10 julio 2020

El astrónomo Carl Sagan participó de esta “nota interestelar”, que fue elaborada sobre dos placas de oro.

El nombre de la nave era Pioneer 10. Era, en realidad, una sonda espacial no tripulada. Dentro de ella viajaría esta «nota interestelar», que con el tiempo sería conocida como «La Placa de la Pioneer».

Cómo surgió la idea de enviar un mensaje a los extraterrestres

Fue el periodista Eric Burgess quien tuvo la idea original, aunque en realidad nunca pensó que iba a convencer a la agencia espacial de Estados Unidos. «Si hay una chance de que encontremos vida extraterrestre, deberíamos darles un mensaje, como un saludo», les aseguró.

Lo que Burguess no sabía en ese momento era que contaría con una ayuda muy especial: la del reconocido astrónomo Carl Sagan, director del laboratorio de Estudios Planetarios de la Cornell University, quien era su amigo.

Sagan contrató al diseñador gráfico Frank Drake y a su primera esposa, la artista y escritora Linda Salzman Sagan, para que crearan un boceto para presentar ante la NASA.

Técnicamente, eran dos placas de oro que tenían que «resumir» cómo somos los humanos y estar listas antes del lanzamiento de la sonda espacial Pioneer 10 -la primera que hizo observaciones directas y obtuvo imágenes cercanas de Júpiter – el 2 de marzo de 1972, y su contraparte, la Pioneer 11, el 5 de abril de 1973.

Cómo elegir el mensaje para enviar

El problema, ahora, era otro: ¿qué mensaje poner en las placas? «Nos imaginamos que lo más interesante para los extraterrestres sería saber cómo somos«, le contó Drake, fundador del Instituto SETI, a la BBC.

Y detalló: «Pensamos que también querrían saber de dónde provenía el mensaje y cuándo había sido enviado, pues podían pasar millones de años antes de que fuera interceptado».

Con esto en mente, se plantearon hacer un mapa de la ubicación de la Tierra bajo la premisa que la ciencia y la matemática eran lenguajes universales. Así idearon un esquema utilizando pulsares (objetos que emiten pulsos regulares de diferentes tipos de radiación) como coordenadas dentro de nuestro Sistema Solar.

El mapa era apenas uno de los mensajes que se enviarían. Además, había otros dibujos en las placas. Salzman Sagan fue la encargada de las ilustraciones, y realizó un trabajo contrarreloj.

¿De qué eran las demás ilustraciones? De nuestro Sistema Solar, de la trayectoria de la Pioneer, de la silueta de la sonda, de la figura de un hombre y otra de una mujer, de la posición relativa del Sol al centro de la galaxia y un diagrama de la transición hiperfina del hidrógeno neutro, el elemento más abundante en nuestro universo.

Una polémica que no estaba prevista

Uno de los dibujos en particular desató una gran polémica: el del cuerpo del hombre y la mujer. «Quise que cada figura tuviera diferentes rasgos raciales. La mujer tiene los ojos muy almendrados y el pelo liso; al hombre lo hice con pelo rizado y nariz aplanada, para que fueran multiculturales«, le comentó a la BBC.

Lo cierto es que el atuendo significó un problema. «¿Cómo los iba a vestir? ¿Con trajes tribales? ¿Con ropa de alta costura? No, decidimos que se fueran desnudos«, agregó la artista.

No obstante, su incertidumbre giraba en torno a los detalles que dibujaría. «Muchas de las estatuas que había estado viendo no tenían genitales femeninos muy específicos… no sabía qué hacer«, recordó Linda.

Y detalló: «Faltaban pocos días, creo que cinco, para que nos dejaran poner la placa en la nave espacial, y Carl me dijo: ‘No hagas nada que nos pueda meter en líos con la NASA o dar a cualquiera una excusa para que no pongan la placa en la nave espacial'».

El resultado: Salzman Sagan no dibujó genitales femeninos. «La NASA estaba muy preocupada porque algunos miembros del Congreso eran muy conservadores y les ofendía que el dinero de los contribuyentes se utilizara para enviar obscenidades al espacio», sostuvo por su parte Drake.

Un nuevo problema: ¿Quién saludaba a los extraterrestres?

Otro de los cuestionamientos que recibió el dibujo de la esposa de Sagan fue por quién saludaba a los extraterrestres: era el hombre quien tenía su mano levantada, a diferencia de la mujer, que las tenía ambas a sus costados.

«El feminismo apenas comenzaba a ser un gran tema de conversación y muchas mujeres dijeron: ‘Bueno, ¿por qué nosotras no estamos saludando al Universo, por qué no tenemos la mano levantada?’«, dijo Salzman Sagan.

«El problema era que si ambos levantaban la mano, los extraterrestres iban a pensar que todos en la Tierra andamos con las manos levantadas… teníamos que tener esas cosas en cuenta», explicó.

El lanzamiento y un gran misterio: ¿el mensaje llegó a los extraterrestres?

Finalmente, las 20:42 del jueves 2 de marzo de 1972, la NASA lanzó la sonda Pioneer 10 desde Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos). Lo hizo en un cohete llamado «Atlas Centaur».

Pioneer 10 fue la primera nave espacial que pasó por el cinturón de asteroides, un logro considerado espectacular por los expertos. Luego se dirigió hacia Júpiter, planeta al que llegó el 3 de diciembre de 1973.

La nave espacial fue la primera que hizo observaciones directas y obtuvo imágenes cercanas de Júpiter. Además, trazó los cinturones intensos de radiación del gigante planeta de gas, localizó el campo magnético del planeta y estableció que es predominantemente un planeta líquido.

Diez años más tarde, en 1983, el Pioneer 10 llegó a ser el primer objeto hecho por la humanidad que pasó la órbita de Plutón, el planeta más distante del Sol.

«Pioneer 10 es un explorador en el sentido verdadero de la palabra. Después que pasó cerca de Marte en su viaje largo en el espacio profundo, se aventuraba en los lugares donde ningún objecto construido por la humanidad había ido jamás antes«, sostuvo la doctora Colleen Hartman, directora de la División de la Exploración del Sistema Solar de NASA en Washington.

Y agregó: «Se coloca entre las más históricas, así como también las más científicamente significativas exploraciones jamás emprendidas».

¿En qué parte del universo está actualmente la sonda?

La nave espacial continuó haciendo investigaciones valiosas en las regiones exteriores del sistema solar hasta que su misión de ciencia terminó el 31 de marzo de 1997.

En mayo de 2003, la NASA reportó que la fuente de poder nuclear del Pioneer 10 había decaído, y no podía tener suficiente poder para mandar transmisiones adicionales a la Tierra. «Después que más de 30 años, parece que la nave espacial venerable ‘Pioneer 10’ ha mandado su última señal a la Tierra«, se leía en un comunicado.

Lo último que se sabe de Pioneer 10 corresponde a una información divulgada por la agencia espacial estadounidense el año pasado. «Pioneer 10 se dirige hacia la estrella Aldebarán en la constelación de Tauro y tardará más de dos millones de años en alcanzarla».

¿Hasta dónde puede llegar la sonda, entonces? La NASA lo graficó de una manera casi poética: «El Pioneer 10 continuará viajando silenciosamente como un barco fantasma por el espacio profundo en el espacio interestelar«.

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