15 de junio de 2022

Causas, factores de riesgo y prevención del deterioro cognitivo

El cerebro cambia a medida que uno envejece. Muchas personas advierten que van perdiendo progresivamente la memoria y se torna mas difícil recordar el nombre de las persona.

s un hecho que, conforme nos vamos haciendo mayores, vamos perdiendo muchas capacidades y otras van mermando hasta llegar a límites muy bajos. Una de los casos más conocidos que sucede al llegar a la vejez es el deterioro cognitivo.

La pérdida de memoria, de atención y de fluidez a la hora de hablar son algunos de los síntomas más asociados al deterioro cognitivo. Si bien es cierto que el deterioro cognitivo afecta a prácticamente toda la población mayor, la verdad es que no a todos les afecta de igual forma. Según estudios recientes sobre el tema, entre el 30% y el 50% de la población mayor de 65 años presenta pérdidas de memoria cotidianas que le impiden acordarse de nombres de personas o incluso que les imposibilita la realización de tareas del día a día, pero ¿por qué esto afecta más a unas personas que a otras?

Causas del deterioro cognitivo​

  • Cambios en relación a la sociedad. Uno de los principales factores que inciden en la pérdida de facultades es aislarse del mundo que les rodea y no tener contacto con otras personas. Esa soledad provoca una dejadez y falta de interés que acaba repercutiendo directamente en las capacidades de la personas, y cómo no, en la memoria, haciendo que ésta disminuya.
  • Cambios psicológicos. La psicología propia de cada uno incide directamente en las facultades mentales de la persona. Por una parte los trastornos de estrés o la depresión pueden hacer que el desgaste de neuronas sea mayor, propiciando así, las pérdidas de memoria. Por otra parte, los pensamientos negativos acerca del no poder realizar acciones asociado a la vejez hacen que muchas personas mayores no traten de mejorar y de realizar las acciones que antes sí podían hacer. Hay que tener en cuenta que con la vejez, independientemente del deterioro o no, hay facultades que se ralentizan de manera inevitable, con lo que hay que asumir que son normales y no dejarse llevar por el pesimismo de no sentirse tan vigoroso como años atrás.
  • Cambios en el organismo. Por último, hay cambios propios del organismo que propician el hecho de sufrir una degeneración cognitiva más grave. La pérdida de neuronas y la no regeneración rápida de éstas, la pérdida de la vista con la imposibilidad de reconocer objetos correctamente… son algunos de los cambios en el organismo que pueden afectar al deterioro cognitivo de una persona.

Los problemas cognitivos pueden ir más allá de lo esperado e indicar un posible deterioro cognitivo leve si experimentas alguno de los siguientes síntomas, o todos:​

  • Tienes olvidos más frecuentes.
  • Olvidas eventos importantes como citas o compromisos sociales.
  • Pierdes el hilo de los pensamientos o de las conversaciones, los libros o las películas.
  • Te resulta cada vez más abrumador tomar decisiones, planificar los pasos para realizar una tarea o comprender instrucciones.
  • Empiezas a tener problemas para orientarte en entornos familiares.
  • Te vuelves más impulsivo o muestras cada vez menos juicio.
  • Tu familia y amigos notan cualquiera de estos cambios.

Si tienes deterioro cognitivo leve, también puedes experimentar:​

  • Depresión
  • Irritabilidad y agresión
  • Ansiedad
  • Apatía

Factores de riesgo​

  • Diabetes
  • Tabaquismo
  • Presión arterial alta
  • Colesterol elevado
  • Obesidad
  • Depresión
  • Falta de actividad física
  • Nivel educativo bajo
  • Participación poco frecuente en actividades mental o socialmente estimulantes

Prevención​

  • Evita el consumo excesivo de alcohol.
  • Limita la exposición a la contaminación del aire.
  • Reduce el riesgo de lesión en la cabeza.
  • No fumes.
  • Controla las afecciones médicas como la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad y la depresión.
  • Practica una buena higiene del sueño y maneja las alteraciones.
  • Consume una dieta rica en nutrientes con muchas frutas y verduras y baja en grasas saturadas.
  • Interactúa socialmente con los demás.
  • Haz ejercicio regularmente a una intensidad de moderada a fuerte.
  • Usa un audífono si tienes pérdida auditiva.
  • Estimula tu mente con rompecabezas, juegos y entrenamiento de la memoria.


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