26 de marzo de 2021

’Delirium’: el síndrome post covid-19 que puede afectar la rehabilitación del paciente

El delirium es una afección multifactorial, caracterizada por una amplia gama de anomalías neuropsiquiátricas, que generalmente incluyen cambios en la atención  y conciencia.

A medida que avanza la pandemia por el coronavirus y se descubren nuevas variantes del virus, también se han encontrado más secuelas que quedan en pacientes contagiados, sobre todo los que debieron ser intubados y puestos bajo una profunda sedación. 

Uno de estos efectos es el síndrome llamado ‘delirium’. Si bien esta secuela no es nueva, se ha manifestado en personas que estuvieron bajo sedantes por mucho tiempo, presentando síntomas de desorientación del espacio-tiempo e insuficiencia cerebral. 

Además, los profesionales de salud que han visto ese síndrome en pacientes, aseguran que impide el avance de una correcta rehabilitación luego de superar el covid-19, generando, además, ataques de pánico, ansiedad, estrés, angustia e incluso cuadros depresivos. 

¿Qué es el ‘Delirium’?

Un informe que estudió alrededor de 214 casos en China, encontró que aproximadamente el 15% de los pacientes con coronavirus grave desarrollaron estados de alteración de la conciencia, incluido el delirio.

El delirium es una afección multifactorial, caracterizada por una amplia gama de anomalías neuropsiquiátricas, que generalmente incluyen cambios en la atención  y conciencia, problemas para dormir, pensamientos delirantes y alucinaciones, ansiedad e inquietud, a veces solas o con franca agitación psicomotora, según explica el sitio Intramed. 

Personas con covid-19 pueden tener varios factores de riesgo de ‘delirium’, incluida la desorientación causada por la hospitalización, la vejez, las múltiples comorbilidades preexistentes y la polifarmacia. Además, los factores de riesgo adicionales potencialmente relevantes son el aislamiento prolongado, el uso de tratamientos médicos experimentales asociados con efectos secundarios neuropsiquiátricos o efectos neurológicos directos o mediados por la inmunidad, ventilación mecánica prolongada e insuficiencia renal aguda.

Sin embargo, esta ‘enfermedad’ se habría originado hace 20 años, con el primer brote que hubo de SARS, según consigna Organización Panamericana de la Salud. “En el año 2003, al inicio del brote de SARS, se informaron problemas de salud mental, que incluyeron depresión persistente, ansiedad, ataques de pánico, excitación psicomotora, síntomas psicóticos, delirium e incluso tendencias suicidas”. 

Tratamiento

Los expertos indican que 1 de cada 4 personas contraen el síndrome, por lo que esto ha alertado al personal de salud a estar atentos luego de desentubar a cada paciente y poder aplicar el tratamiento adecuado. 

Según el sitio Intramed, las directrices nacionales e internacionales autorizadas recomiendan intervenciones no farmacológicas para la prevención y el tratamiento del delirium, mientras que los tratamientos farmacológicos deben considerarse solo para el delirium hiperactivo con problemas de comportamiento importantes (es decir, agitación, agresividad) o en pacientes con angustia grave.

En estos casos, se recomiendan antipsicóticos, y en particular antipsicóticos, aunque la eficacia y seguridad de los antipsicóticos para el delirium sigue siendo un tema de debate activo. 

Otras formas de tratar esta enfermedad pueden incluir la modulación de la neurotransmisión, la neuroinflamación, el estrés oxidativo y la transcripción genética, así como la mejora cognitiva y la recuperación.

No obstante, también existen formar de prevención del ‘delirium’, como la movilización precoz del paciente, retiro de las sondas, manejo del dolor y mantener una fluida comunicación con el afectado. Además, proveer de dispositivos que puedan mantener a los pacientes conectados con sus familias, podrían disminuir considerablemente las consecuencias graves de esta secuela del coronavirus.