27 de enero de 2021

Dos cementerios de mascotas ubicados dentro de Antofagasta representan un inminente riesgo sanitario

Salud ofició a las reparticiones competentes para que lleven a cabo acciones de mitigación. Los terrenos costeros presentan olor a descomposición y osamentas en la superficie.

Con el objetivo de que se gestionen a la brevedad acciones de mitigación en los sectores costeros de La Chimba y población Peñablanca, donde se instalaron cementerios irregulares de mascotas, la Seremi de Salud de Antofagasta ofició esta semana tanto a la Autoridad Marítima como a la Seremi de Bienes Nacionales.

Ante denuncias de los vecinos por malos olores provenientes de estos cementerios, fiscalizadores de la Unidad de Zoonosis concurrieron esta semana a verificar en terreno la situación sanitaria en tres sectores específicos de la comuna. La Portada (camino hacia La Rinconada de Juan López), humedal La Chimba y un terreno frente a la población Peñablanca.

Estos dos últimos, cementerios ubicados dentro del radio urbano de la ciudad, que efectivamente presentan olor a descomposición, observando también osamentas en la superficie y en lugares con flujo de personas.

La seremi Rossana Díaz, expresó “esa es una situación que nos preocupa y por la cual iniciamos las gestiones pertinentes con los organismos públicos, de acuerdo a la ubicación territorial donde se encuentran emplazados, con la finalidad de mitigar y eliminar el riesgo sanitario detectado”.  

Con respecto al sector La Portada, se trata de un cementerio irregular de mascotas de gran envergadura, aunque retirado de la ciudad. Situación que, según los profesionales de la Seremi de Salud, no implicaría un riesgo sanitario inminente para la población.

Sin embargo, la autoridad advirtió que, aunque aún no existe un foco de insalubridad declarado, “sí representan un eventual riesgo para la salud pública de las personas, debido a que hay algunas osamentas y pelajes de animales descubiertos”.

¿Cómo sepultar a una mascota?

La autoridad sanitaria hizo recomendaciones para quienes sufren la pérdida de sus mascotas. Deben escoger sitios cerrados que cuenten con un responsable, el que impida el ingreso de otros animales y evitando lugares con tránsito público. Además, la sepultura debe tener más de 1 metro de profundidad, cuyo largo y ancho sea acorde al tamaño del animal.

La seremi Díaz, detalló “se debe utilizar cal viva para acelerar el proceso de descomposición de los tejidos blandos y así evitar la emanación de malos olores, que resulten atractivos para otros animales y favorezcan el desentierro. Hay que cubrir totalmente el cadáver, evitando exponer partes del cuerpo al exterior”.