23 de octubre de 2022

La dieta sana, un estilo para vivir mejor y retrasar el envejecimiento

Comer poca carne, practicar el ayuno y priorizar la ingesta de verduras y legumbres, son la clave para vivir mejor, envejecer más tarde y ser más longevo. 

La alimentación es uno de los pilares fundamentales del antienvejecimiento, tal y como ha quedado demostrado por la ciencia y es un campo en el que cada día se producen avances. En una revisión reciente llevada a cabo por la Universidad de Wiscosin, un equipo de expertos han descrito lo que ellos han llamado la "dieta de la longevidad", teniendo en cuenta diferentes estudios que analizan desde la composición de los alimentos y las calorías a la duración y frecuencia de los períodos de ayuno.

El análisis incluyó dietas populares, desde las hipocalóricas a la dieta cetogénica alta en grasas y baja en carbohidratos, pasando por las dietas vegetarianas y veganas y la dieta mediterránea. También se incluyó una revisión de las diferentes formas de ayuno, el intermitente y el periódico. Además, los científicos vincularon estos estudios con factores dietéticos específicos que afectan varias vías genéticas reguladoras de la longevidad y que también afectan los marcadores de riesgo de enfermedad. 

Los expertos aseguran que las características clave de la dieta óptima de la longevidad son una ingesta moderada a alta de carbohidratos de fuentes no refinadas, un porcentaje bajo de proteínas de fuentes principalmente vegetales y suficientes grasas de origen vegetal para proporcionar alrededor del 30 por ciento de las necesidades energéticas. Todas las comidas del día deberían transcurrir dentro de un período de 11 a 12 horas, lo que permitiría un período diario de ayuno, que también puede ayudar a reducir la resistencia a la insulina , la presión arterial y otros factores de riesgo para las personas con mayores riesgos de enfermedad. 

En cuanto al tipo de alimentos, los investigadores resumen: "muchas legumbres, cereales integrales, frutas y verduras, poco pescado y carne blanca, azúcar y harinas refinadas y altos niveles de aceite de oliva, nueces y chocolate amargo".

Pero la investigación no ha terminado. El próximo paso será un estudio de 500 personas que se llevará a cabo en el sur de Italia, porque la dieta de la longevidad tiene similitudes y diferencias con las dietas de estilo mediterráneo que a menudo se ven en países como Italia y España, aunque los expertos aseguran que esta nueva dieta de la longevidad representa una evolución de estas "dietas centenarias", según explican. 

Además de las características generales, la dieta de longevidad debe adaptarse a los individuos en función del sexo, la edad, el estado de salud y la genética. Por ejemplo, para las mujeres embarazadas, para los niños o para las personas mayores de 65 años pueden necesitar aumentar las proteínas para contrarrestar la fragilidad y la pérdida de masa corporal magra. 

Eso si, los expertos apuntan a que "esta dieta de la longevidad no es una restricción dietética destinada solo a causar pérdida de peso, sino un estilo de vida centrado en retrasar el envejecimiento, que puede complementar la atención médica estándar y, tomada como medida preventiva, ayudará a evitar la morbilidad y mantener la salud hasta una edad avanzada". 


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