14 de enero de 2021

La NASA detecta señal de radio procedente de una luna de Júpiter

Es la primera vez que se detecta una señal de estas desde ese planeta. Sin embargo, se descartó que el origen sea alienígena.

Los equipos de comunicaciones de la NASA, específicamente la sonda de la misión Juno, detectaron por primera vez una señal de radio procedente de Ganímedes, una de las lunas que orbitan Júpiter.

Patrick Wiggins, uno de los embajadores de la agencia estadounidense en el estado de Utah, declaró que la señal no tiene origen alienígena, afirmando que “es más de una función natural”.

Según medios internacionales, la señal reportada fue registrada durante cinco segundos, mientras el aparato se desplazaba a 50 kilómetros por segundo por la región polar de Júpiter, donde las líneas de su campo magnético se conectan con Ganímedes.

Los científicos explicaron que el fenómeno fue provocado por electrones que oscilan a un ritmo menor del que giran, lo que provoca que amplifiquen ondas de radio de manera rápida.

La sonda de la NASA fue lanzada el 5 de agosto de 2011 y logró entrar en la órbita de Júpiter el 4 de julio de 2016 con el propósito de estudiar la formación y el desarrollo de este misterioso planeta. “Juno observará la gravedad y campos magnéticos de Júpiter, dinámica atmosférica y composición y evolución”, se aseguró desde la NASA.

Meteorito ‘a la vista’

La NASA también calculó cuál podría ser la fecha del impacto del meteorito 2009 JF1 contra nuestro planeta: el 6 de marzo de 2022, aunque los científicos creen que simplemente pasará cerca del planeta.

Hace unos meses, la Agencia estadounidense que estudia el espacio exterior dijo que la roca es ‘potencialmente peligrosa’, debido a que tiene 130 metros de diámetro y podría causar una explosión equivalente a 230 kilotones de dinamita. Según la NASA, las posibilidades de que colisione contra la Tierra es de una entre 3.800, lo que equivale a un 0,026 por ciento.

El 2009 JF1 fue descubierto hace 11 años y desde entonces ha sido rastreado para conocer su ubicación, medir su trayectoria y predecir una posible fecha de impacto contra el planeta Tierra.