22 de mayo de 2022

Mudarse puede ser, según dicen los expertos, una de las situaciones más estresantes de nuestra vida

El primer consejo que nos ofrecen los psicólogos ante esta situación, es afrontar el cambio de una manera positiva y con la mayor alegría posible.

Mudarse puede ser, según dicen los expertos, una de las situaciones más estresantes de nuestra vida. No sólo porque implica desmontar y montar una casa en su totalidad, sino porque además supone un cambio hacia una situación nueva que genera grandes niveles de incertidumbre. 

Especialmente si el traslado no se produce de manera voluntaria o viene acompañado de una separación, un conflicto o el motivo es de tipo económico, el estrés se genera mucho antes de comenzar con la mudanza.

De esta manera, los psicólogos clasifican la acción de mudarse entre las tres situaciones que más estrés generan a las personas, dado el agotamiento físico y el cansancio emocional que provoca todo lo que rodea a un gran cambio como es el de un traslado de hogar.

No obstante, hay ciertas pautas que puedes seguir para convertir tu mudanza en una experiencia agradable.

Positivismo

El primer consejo que nos ofrecen los psicólogos ante esta situación, es afrontar el cambio de una manera positiva y con la mayor alegría posible.

Debemos, pues, interpretar el cambio como algo bueno y, aunque dejemos atrás numerosos recuerdos entrañables, hay que recapacitar también sobre todas las cosas positivas que la nueva situación nos puede aportar: Vecinos nuevos, quizás una casa más acogedora, más luminosa, más económica, nueva decoración, otros proyectos, vivencias diferentes, etc. En resumen, hay que echar mano del positivismo para afrontar este cambio.

Planificación

En una mudanza lo más importante es planificar. Lo ideal es contar con unas tres semanas previas a la mudanza para pensar cómo vamos a llevar a cabo el embalaje y el traslado de nuestras pertenencias, especialmente de aquellas a las que nos sentimos más unidos, ya que su pérdida o deterioro podría originar cierta tristeza. 

Así, la planificación y el orden han de ser los protagonistas de nuestra mudanza. Hay que prever los pasos a dar y tener muy claro por dónde vamos a empezar. Si vas a hacer la mudanza por tus propios medios, lo mejor es, una vez iniciada una habitación, continuar en ella hasta que tengamos todo su contenido embalado.

Pero, en cualquier caso, lo más recomendable es contratar a una empresa de mudanzas para que sean los profesionales los se encarguen del traslado y del embalaje, ya que esto reduce enormemente el nerviosismo y el estado de ansiedad frente al trabajo a realizar. Existen empresas que embalan todo en la vivienda antigua y lo colocan perfectamente en la nueva, lo que hará que, en términos de esfuerzo, prácticamente ni nos enteremos de que nos estamos mudando.

Limpieza

Mudarse implica un cambio que hemos de afrontar de una manera positiva en nuestra vida; como un crecimiento y una evolución. Por ello, es importante aprovechar para deshacernos de todas esas cosas que no utilizamos, pero que ocupan mucho espacio en casa y nos roban gran cantidad de energía. Una mudanza es una situación muy adecuada para hacer una limpieza de todo aquello que nos sobra.

Sentirse acompañados

Para evitar el estrés de una mudanza, contar con ayuda es fundamental. Es un buen momento para llamar a nuestros familiares o amigos, que nos echen una mano con la organización e, incluso, que opinen sobre la decoración del nuevo hogar. Esto reducirá el nivel de trabajo y, además  convertirá esta experiencia en un evento social dónde compartiremos nuevas experiencias con nuestros allegados. Contar con la opinión y las recomendaciones de personas cercanas, siempre puede ayudarnos a solventar situaciones difíciles que, por determinadas circunstancias, nos cuesta afrontar.


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