13 de julio de 2021

Vacunas inhalables contra COVID-19 comienzan con sus ensayos clínicos para comprobar su efectividad

Su desarrollo facilitaría la administración de vacunas y permitirá una equidad de inoculación en todo el mundo. Sus creadores detallan que en pruebas con animales infectados, el aerosol nasal fue eficaz contra el virus. 

La administración de las actuales vacunas contra el COVID-19 son exitosas para proteger a las personas ante una infección del SARS-CoV-2, sin embargo, aún la mayoría de la población mundial no se ha vacunado y en varios países con bajos ingresos económicos existe una necesidad crítica para obtener estos preparados y frenar la transmisión del virus.

Las campañas de vacunación son generalmente complicadas y costosas, además de que a menudo se necesita un almacenamiento en frío y deben ser administradas por profesionales médicos. Es por ello que las vacunas inhalables están en la mira para disminuir esta brecha.


A comienzos de 2021, 7 estudios comenzaron sus ensayos clínicos, Fase 1, en humanos para comprobar la eficacia de sus vacunas COVID-19 inhalables.

Actualmente en el mercado solo existe una vacuna en aerosol nasal aprobada, esta es FluMist la cual combate la influenza.

Expertos detallan que la administración de este tipo de vacunas directamente en el tejido mucoso del tracto respiratorio superior ofrecería una mejor protección localizada contra la infección.

De este pequeño grupo de investigaciones, el último estudio publicado en Science Advances, demostró una eficacia potencial de una vacuna en aerosol contra el virus.

El equipo de la Universidad de Iowa y la Universidad de Georgia, están trabajando en una vacuna COVID-19 de dosis única que se administra mediante un aerosol nasal para combatir el coronavirus.

Los investigadores están utilizando el virus parainfluenza 5 (PIV5), con el objetivo de optimizarlo y que exprese la proteína de pico del SARS-CoV-2 y en ensayos con animales, fue eficaz contra el virus.

“Nuestros datos preclínicos muestran que esta vacuna no solo protege contra la infección, sino que también reduce significativamente las posibilidades de transmisión“, dijo Biao He, co-autor del estudio.