A siete años del estallido social del 18 de octubre de 2019, el vicepresidente nacional del Partido por la Democracia (PPD), Fernando Bórquez, instó a retomar la discusión sobre las demandas que motivaron las movilizaciones, enfatizando en la importancia de separarlas de los actos violentos que ocurrieron durante ese periodo. En sus declaraciones, Bórquez afirmó: “Chile no puede seguir evitando la discusión de fondo sobre el estallido social de octubre de 2019. Las expresiones de violencia que marcaron ese período deben ser condenadas con claridad, pero no pueden convertirse en una excusa para desconocer las legítimas demandas sociales que llevaron a millones de personas a manifestarse”. El dirigente destacó que esta discusión cobra relevancia en medio de las deliberaciones sobre el Presupuesto 2027, actualmente uno de los temas económicos y políticos más importantes del país, correspondiente al primer presupuesto bajo la administración del Presidente José Antonio Kast. Bórquez subrayó que algunas problemáticas que impulsaron las protestas de 2019 aún persisten y llamó a diferenciar entre las demandas sociales y los actos violentos: “ La violencia deslegitima las causas, destruye la confianza y perjudica la convivencia democrática. No la justificamos ni la aceptamos ”. No obstante, el vicepresidente del PPD enfatizó que el rechazo a la violencia no debe desviar la atención de asuntos como “mejores pensiones, salud oportuna, educación de calidad, mayor seguridad económica y una sociedad con más oportunidades y menos desigualdad”. En este sentido, Bórquez señaló que el debate presupuestario debe servir para evaluar las prioridades nacionales y determinar si los recursos públicos están satisfaciendo las necesidades fundamentales de las familias: “ Un presupuesto no es solamente una planilla de ingresos y gastos: es una definición política sobre qué país queremos construir y a quiénes queremos priorizar ”. Asimismo, hizo un llamado a la oposición y a su propio partido para colocar las demandas sociales pendientes en el centro de sus propuestas frente al proyecto presupuestario, exigiendo soluciones concretas y revisando la asignación de recursos destinados a ellas. Finalmente, Bórquez reiteró que abogar por estas demandas no implica respaldar los actos violentos ocurridos desde el 18 de octubre de 2019: “ Reivindicar las demandas sociales no significa reivindicar la violencia. Significa reconocer que detrás de millones de ciudadanos que salieron a las calles había problemas reales que la política debe enfrentar”. “El desafío radica en transformar esa inquietud en propuestas, políticas públicas y mejores condiciones de vida para las personas. Esta debe ser una prioridad tanto para la oposición como para el PPD frente al Presupuesto 2027”, concluyó. Fuente: Publimetro
A siete años del estallido social del 18 de octubre de 2019, el vicepresidente nacional del Partido por la Democracia (PPD), Fernando Bórquez, instó a retomar la discusión sobre las demandas que motivaron las movilizaciones, enfatizando en la importancia de separarlas de los actos violentos que ocurrieron durante ese periodo. En sus declaraciones, Bórquez afirmó: “Chile no puede seguir evitando la discusión de fondo sobre el estallido social de octubre de 2019. Las expresiones de violencia que marcaron ese período deben ser condenadas con claridad, pero no pueden convertirse en una excusa para desconocer las legítimas demandas sociales que llevaron a millones de personas a manifestarse”. El dirigente destacó que esta discusión cobra relevancia en medio de las deliberaciones sobre el Presupuesto 2027, actualmente uno de los temas económicos y políticos más importantes del país, correspondiente al primer presupuesto bajo la administración del Presidente José Antonio Kast. Bórquez subrayó que algunas problemáticas que impulsaron las protestas de 2019 aún persisten y llamó a diferenciar entre las demandas sociales y los actos violentos: “ La violencia deslegitima las causas, destruye la confianza y perjudica la convivencia democrática. No la justificamos ni la aceptamos ”. No obstante, el vicepresidente del PPD enfatizó que el rechazo a la violencia no debe desviar la atención de asuntos como “mejores pensiones, salud oportuna, educación de calidad, mayor seguridad económica y una sociedad con más oportunidades y menos desigualdad”. En este sentido, Bórquez señaló que el debate presupuestario debe servir para evaluar las prioridades nacionales y determinar si los recursos públicos están satisfaciendo las necesidades fundamentales de las familias: “ Un presupuesto no es solamente una planilla de ingresos y gastos: es una definición política sobre qué país queremos construir y a quiénes queremos priorizar ”. Asimismo, hizo un llamado a la oposición y a su propio partido para colocar las demandas sociales pendientes en el centro de sus propuestas frente al proyecto presupuestario, exigiendo soluciones concretas y revisando la asignación de recursos destinados a ellas. Finalmente, Bórquez reiteró que abogar por estas demandas no implica respaldar los actos violentos ocurridos desde el 18 de octubre de 2019: “ Reivindicar las demandas sociales no significa reivindicar la violencia. Significa reconocer que detrás de millones de ciudadanos que salieron a las calles había problemas reales que la política debe enfrentar”. “El desafío radica en transformar esa inquietud en propuestas, políticas públicas y mejores condiciones de vida para las personas. Esta debe ser una prioridad tanto para la oposición como para el PPD frente al Presupuesto 2027”, concluyó. Fuente: Publimetro