Una tragedia enluta a la comuna de Padre Hurtado luego de un incendio estructural que, durante la madrugada de este martes 28 de abril, destruyó por completo un tradicional minimarket del sector y dejó como saldo la muerte de un matrimonio de adultos mayores. La emergencia se inició cerca de la medianoche en la intersección de Río Aconcagua con El Roble, donde por causas que aún son materia de investigación, el fuego comenzó a propagarse rápidamente al interior del local comercial. La intensidad de las llamas obligó a la activación de múltiples unidades de Bomberos, incluyendo compañías de Maipú, Peñaflor y otras comunas cercanas, quienes trabajaron intensamente para evitar que el siniestro se extendiera a viviendas colindantes. Debido a la magnitud del incendio, se decretó una tercera alarma, lo que da cuenta de la complejidad de la emergencia y del despliegue necesario para su control. Tras varias horas de trabajo, los voluntarios lograron contener las llamas y comenzar la revisión del inmueble afectado. En una primera inspección, se confirmó el hallazgo de un cuerpo al interior del recinto, lo que encendió las alarmas ante la posibilidad de que hubiera más personas afectadas. Paralelamente, se mantenía la búsqueda de una segunda persona que había sido reportada como desaparecida. Con el avance de las labores, Bomberos logró ubicar el segundo cuerpo sin vida, confirmándose posteriormente que ambas víctimas correspondían a un matrimonio de adultos mayores, propietarios del minimarket siniestrado. El segundo comandante del Cuerpo de Bomberos de Peñaflor, Gabriel Soto, había adelantado durante la madrugada que las labores de búsqueda continuarían hasta dar con la persona desaparecida, lo que finalmente se concretó horas más tarde con el trágico desenlace. “Lamentablemente Bomberos confirmó un cadáver en el lugar. Se está haciendo una segunda búsqueda para encontrar a la persona que está desaparecida ”, había señalado previo a encontrar a la segunda persona. Por su parte, el alcalde de Padre Hurtado, Felipe Muñoz, lamentó lo ocurrido y destacó la historia del local afectado. Según consignó T13, Muñoz expresó: “Es un local que tiene muchos años. Uno de los primeros grandes, prácticamente es el supermercado que existía en nuestra comuna hace mucho tiempo atrás”. Asimismo destacó la cercanía de las personas fallecidas con sus vecinos: “Son dos adultos mayores (los fallecidos) que tienen un vínculo tremendo con la comunidad...”. Las causas del incendio serán investigadas por los equipos especializados, mientras la comunidad enfrenta el impacto de una pérdida que marca profundamente al sector. Fuente: Publimetro
La vida social después de los 50 en Chile está experimentando una transformación profunda, lejos de la idea tradicional de una vejez marcada por el aislamiento o la rutina. Más que desaparecer, los vínculos cambian de forma: dejan de ser obligatorios y pasan a ser elegidos. Este cambio ocurre en un contexto claro: Chile envejece rápidamente y hoy las personas mayores de 50 años representan cerca del 32% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). A esto se suma que cada vez más personas viven solas, modificando la forma en que se construyen las relaciones sociales. En este escenario, la vida después de los 50 deja de estar estructurada únicamente por el trabajo o la familia. La jubilación, el nido vacío o una mayor disponibilidad de tiempo marcan un punto de inflexión que abre espacio a nuevas dinámicas sociales. Sin embargo, esta transformación convive con una tensión relevante. Estudios del Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento advierten que cerca del 49% de las personas mayores en Chile declara sentirse en soledad, y más de la mitad presenta riesgo de aislamiento social, evidenciando vínculos más frágiles que en generaciones anteriores. Pero más que una pérdida, lo que está ocurriendo es una reconfiguración. Hoy la vida social no viene dada, se construye activamente. “Durante años construimos relaciones porque el trabajo, la familia o el barrio nos las imponía. Después de los 50, muchas personas descubren algo nuevo: que pueden elegir. Con quién compartir, desde dónde vincularse, qué quieren hacer con su tiempo. Eso no es aislamiento, es un punto de inflexión”, señala Michelle Schnitzer, CEO de BondUP. Cada vez más personas comienzan a buscar espacios donde compartir intereses, generar nuevas conexiones y mantenerse activas, participando en talleres, actividades y encuentros que funcionan como verdaderas plataformas de vínculo, como los que impulsa BondUP, expertos en comunidad y experiencias para personas mayores de 50. Este cambio responde también a una nueva forma de entender el bienestar. La evidencia ha mostrado que el aislamiento social no solo impacta en la salud mental, sino que también puede tener efectos físicos comparables a otros factores de riesgo, como fumar hasta 15 cigarrillos al día, lo que lo posiciona como un desafío creciente. En este contexto, comienza a instalarse la idea de una “segunda vida social”: una etapa donde las personas buscan no solo compañía, sino también experiencias, aprendizaje y sentido de pertenencia. “Hay un perfil que vemos todos los días y que la sociedad todavía subestima: personas de 55, 60 o 65 años, llenas de energía, con ganas de probar cosas nuevas y de sentirse parte de algo. No están esperando que la vida pase, están buscando activamente cómo vivirla distinto”, agrega Schnitzer. Así, la vida después de los 50 deja de entenderse como una etapa de cierre y comienza a posicionarse como un espacio de redescubrimiento, donde las personas redefinen cómo se relacionan, cómo ocupan su tiempo y cómo quieren vivir. Fuente: Publimetro
El envejecimiento no irrumpe de golpe: se desliza con discreción en los pliegues de nuestra biología. Un día descubrimos que la pisada es menos firme, que el equilibrio vacila, que la agilidad se vuelve más esquiva. Durante décadas, la ciencia asumió este declive motor como un destino inevitable, un epílogo natural de la vida. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad McGill ilumina un mecanismo concreto que traduce el paso del tiempo con torpeza corporal. El trabajo, liderado por Eviatar Fields en el laboratorio de la profesora Alanna Watt, identifica un vínculo causal entre la disminución de la actividad eléctrica de ciertas neuronas del cerebelo (las células de Purkinje) y el deterioro de la coordinación motora. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences , el estudio no solo describe un fenómeno asociado a la edad, sino que demuestra que modular la actividad neuronal puede revertir parcialmente sus efectos en modelos animales. El latido eléctrico del movimiento El cerebelo, esa estructura situada en la parte posterior del cerebro, es el gran afinador del gesto. No inicia los movimientos, pero los corrige, los ajusta y los sincroniza. En su interior, las células de Purkinje actúan como nodos maestros: integran información sensorial y señales internas del cuerpo para emitir órdenes de precisión. A diferencia de muchas neuronas, estas células poseen la capacidad de disparar impulsos eléctricos de forma espontánea. Ese fuego intrínseco y rítmico es esencial para mantener la armonía motora. Para examinar cómo la edad altera este patrón, los investigadores estudiaron ratones jóvenes (dos meses) y ancianos (entre 18 y 24 meses). Las diferencias fueron evidentes: los animales mayores cruzaban con mayor dificultad una viga elevada y abandonaban antes la prueba del Rotarod, una barra giratoria que exige equilibrio y coordinación. Estos déficits reproducen, a pequeña escala, el deterioro observado en humanos. El siguiente paso fue más revelador. Mediante registros electrofisiológicos, el equipo comprobó que las células de Purkinje de los ratones ancianos disparaban con menor frecuencia. No se trataba solo de una correlación: la actividad eléctrica había menguado de forma significativa. Y en ese descenso latía una sospecha poderosa: ¿y si la pérdida de coordinación no fuera simplemente consecuencia de la edad, sino del debilitamiento de este pulso neuronal? Manipular el tiempo en el laboratorio Para poner a prueba la hipótesis, los investigadores recurrieron a una herramienta genética conocida como DREADD (receptores diseñados que se activan exclusivamente con fármacos específicos). Este sistema permite aumentar o disminuir la excitabilidad neuronal con precisión quirúrgica. En ratones jóvenes, los científicos redujeron artificialmente la frecuencia de disparo de las células de Purkinje, imitando el patrón observado en los animales envejecidos. El resultado fue contundente: los jóvenes manipulados descendían antes del Rotarod que sus pares intactos. En otras palabras, al “envejecer” eléctricamente sus neuronas, su desempeño motor también envejecía. El experimento inverso ofreció un espejo esperanzador. Al incrementar la actividad de las células de Purkinje en ratones ancianos, estos lograron permanecer más tiempo sobre la barra giratoria. La coordinación mejoró. Reactivar el pulso neuronal restauraba, al menos en parte, la destreza perdida. Una segunda prueba reforzó la conclusión. Tras aprender a tirar de una cuerda de un metro para obtener un premio alimenticio, los ratones mayores cometían más errores que los jóvenes. Sin embargo, cuando se estimuló la actividad de sus neuronas cerebelosas, los fallos disminuyeron de forma notable. La evidencia apuntaba en la misma dirección: la reducción del disparo espontáneo de las células de Purkinje no era un epifenómeno, sino un motor directo del deterioro. Más allá del laboratorio: caídas y calidad de vida Las implicaciones trascienden el modelo animal. La pérdida de coordinación en la vejez no es un simple inconveniente: está asociada a un aumento en la frecuencia de caídas, uno de los principales factores de discapacidad en personas mayores. Una fractura puede cambiarlo todo : autonomía, movilidad, incluso esperanza de vida. Comprender el mecanismo neural que subyace a este declive abre la puerta a estrategias terapéuticas orientadas no solo a tratar, sino a prevenir. Además, alteraciones similares en la actividad cerebelosa han sido descritas en trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer. Si la disfunción de las células de Purkinje contribuye tanto al envejecimiento normal como a patologías más graves, intervenir sobre su excitabilidad podría tener efectos amplificados. El hallazgo sugiere que el envejecimiento motor no es una marea inevitable, sino un proceso biológicamente modulable. La coordinación motora ha sido históricamente menos explorada en la investigación sobre envejecimiento que la memoria o la cognición. Sin embargo, en una población global cada vez más longeva, preservar la movilidad es preservar la independencia. Y la independencia, en última instancia, es dignidad.
Un violento asalto afectó durante la madrugada a los padres de la abogada penalista Helhue Sukni en la comuna de Las Condes. La propia profesional confirmó que su madre, de 90 años, fue amarrada por los delincuentes que ingresaron al domicilio familiar. De acuerdo con los primeros antecedentes, el hecho ocurrió pasada la medianoche, cuando un grupo de desconocidos irrumpió en la vivienda y redujo a los adultos mayores. Tras maniatar a las víctimas, los sujetos sustrajeron diversas especies antes de darse a la fuga. La abogada, quien se encuentra fuera del país, utilizó su cuenta de Instagram para relatar lo sucedido y expresar su indignación. “Quiero que todo Chile sepa lo que hicieron. Entraron a la casa de mi papá y mi mamá. Mi mamá tiene 90 años”, señaló en un video difundido en redes sociales. En el mismo registro, lanzó duras advertencias contra los responsables. “Les juro, como que me llamo Helhue Sukni, los voy a encontrar”, afirmó, agregando que, una vez de regreso en Chile, hará todo lo posible por dar con su paradero. “No estoy ahora allá, pero que llegue y los voy a encontrar y van a saber quién es la Helhue Sukni”, sostuvo. “Para que sepa todo Chile, toda la prensa, que entraron a la casa de mi papá”, añadió luego. Carabineros adoptó el procedimiento inicial en el lugar y posteriormente la investigación quedó en manos de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la Policía de Investigaciones. Hasta el momento no se han informado personas detenidas, mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos. Fuente: Publimetro
La suspensión errónea del pago de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a cerca de 13 mil adultos mayores generó preocupación y molestia entre los beneficiarios y sus familias, situación que llevó al Presidente Gabriel Boric a pronunciarse públicamente y asegurar que no habrá irregularidades en el proceso. El caso se originó luego de que los afectados recibieran una carta donde se les informaba la cancelación del beneficio, bajo el argumento de que habrían permanecido más de 180 días fuera del país. Las denuncias comenzaron a multiplicarse rápidamente, especialmente en redes sociales, donde familiares de adultos mayores aseguraron que la información entregada era falsa. “Mi mamá no tiene pasaporte, nunca ha salido de Chile, y aun así le suspendieron la PGU”, relató una de las hijas afectadas, calificando el error como grave debido al impacto económico que tiene la pensión en la vida diaria de los beneficiarios. Según lo indicado en la notificación, para revertir la situación los adultos mayores debían solicitar un Certificado de Viajes a la Policía de Investigaciones (PDI). Sin embargo, la controversia aumentó al conocerse que es la misma institución la encargada de informar al Instituto de Previsión Social (IPS) sobre los registros migratorios, lo que generó dudas respecto a la trazabilidad y uso de los datos. El Presidente Boric abordó el tema durante una entrevista en Radio Futuro, donde reconoció la existencia del error y entregó tranquilidad a los afectados. “Hay un debate respecto a que un grupo de pensionados no habría recibido la PGU por error”, señaló el mandatario, precisando que el problema afecta aproximadamente al 0,4% del total de beneficiarios del sistema. En esa línea, Boric afirmó que el Gobierno decidió no aplicar la suspensión mientras se investiga lo ocurrido. “Hay muchas personas alegando que no han pasado 180 días fuera del país, por lo tanto, lo que decidimos es investigar a fondo y proteger los datos, para que tengan la tranquilidad de que acá no habrá ningún error ni irregularidad”, concluyó. Desde el Ejecutivo aseguraron que se están revisando los protocolos para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Fuente: Publimetro
Una tragedia enluta a la comuna de Padre Hurtado luego de un incendio estructural que, durante la madrugada de este martes 28 de abril, destruyó por completo un tradicional minimarket del sector y dejó como saldo la muerte de un matrimonio de adultos mayores. La emergencia se inició cerca de la medianoche en la intersección de Río Aconcagua con El Roble, donde por causas que aún son materia de investigación, el fuego comenzó a propagarse rápidamente al interior del local comercial. La intensidad de las llamas obligó a la activación de múltiples unidades de Bomberos, incluyendo compañías de Maipú, Peñaflor y otras comunas cercanas, quienes trabajaron intensamente para evitar que el siniestro se extendiera a viviendas colindantes. Debido a la magnitud del incendio, se decretó una tercera alarma, lo que da cuenta de la complejidad de la emergencia y del despliegue necesario para su control. Tras varias horas de trabajo, los voluntarios lograron contener las llamas y comenzar la revisión del inmueble afectado. En una primera inspección, se confirmó el hallazgo de un cuerpo al interior del recinto, lo que encendió las alarmas ante la posibilidad de que hubiera más personas afectadas. Paralelamente, se mantenía la búsqueda de una segunda persona que había sido reportada como desaparecida. Con el avance de las labores, Bomberos logró ubicar el segundo cuerpo sin vida, confirmándose posteriormente que ambas víctimas correspondían a un matrimonio de adultos mayores, propietarios del minimarket siniestrado. El segundo comandante del Cuerpo de Bomberos de Peñaflor, Gabriel Soto, había adelantado durante la madrugada que las labores de búsqueda continuarían hasta dar con la persona desaparecida, lo que finalmente se concretó horas más tarde con el trágico desenlace. “Lamentablemente Bomberos confirmó un cadáver en el lugar. Se está haciendo una segunda búsqueda para encontrar a la persona que está desaparecida ”, había señalado previo a encontrar a la segunda persona. Por su parte, el alcalde de Padre Hurtado, Felipe Muñoz, lamentó lo ocurrido y destacó la historia del local afectado. Según consignó T13, Muñoz expresó: “Es un local que tiene muchos años. Uno de los primeros grandes, prácticamente es el supermercado que existía en nuestra comuna hace mucho tiempo atrás”. Asimismo destacó la cercanía de las personas fallecidas con sus vecinos: “Son dos adultos mayores (los fallecidos) que tienen un vínculo tremendo con la comunidad...”. Las causas del incendio serán investigadas por los equipos especializados, mientras la comunidad enfrenta el impacto de una pérdida que marca profundamente al sector. Fuente: Publimetro
La vida social después de los 50 en Chile está experimentando una transformación profunda, lejos de la idea tradicional de una vejez marcada por el aislamiento o la rutina. Más que desaparecer, los vínculos cambian de forma: dejan de ser obligatorios y pasan a ser elegidos. Este cambio ocurre en un contexto claro: Chile envejece rápidamente y hoy las personas mayores de 50 años representan cerca del 32% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). A esto se suma que cada vez más personas viven solas, modificando la forma en que se construyen las relaciones sociales. En este escenario, la vida después de los 50 deja de estar estructurada únicamente por el trabajo o la familia. La jubilación, el nido vacío o una mayor disponibilidad de tiempo marcan un punto de inflexión que abre espacio a nuevas dinámicas sociales. Sin embargo, esta transformación convive con una tensión relevante. Estudios del Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento advierten que cerca del 49% de las personas mayores en Chile declara sentirse en soledad, y más de la mitad presenta riesgo de aislamiento social, evidenciando vínculos más frágiles que en generaciones anteriores. Pero más que una pérdida, lo que está ocurriendo es una reconfiguración. Hoy la vida social no viene dada, se construye activamente. “Durante años construimos relaciones porque el trabajo, la familia o el barrio nos las imponía. Después de los 50, muchas personas descubren algo nuevo: que pueden elegir. Con quién compartir, desde dónde vincularse, qué quieren hacer con su tiempo. Eso no es aislamiento, es un punto de inflexión”, señala Michelle Schnitzer, CEO de BondUP. Cada vez más personas comienzan a buscar espacios donde compartir intereses, generar nuevas conexiones y mantenerse activas, participando en talleres, actividades y encuentros que funcionan como verdaderas plataformas de vínculo, como los que impulsa BondUP, expertos en comunidad y experiencias para personas mayores de 50. Este cambio responde también a una nueva forma de entender el bienestar. La evidencia ha mostrado que el aislamiento social no solo impacta en la salud mental, sino que también puede tener efectos físicos comparables a otros factores de riesgo, como fumar hasta 15 cigarrillos al día, lo que lo posiciona como un desafío creciente. En este contexto, comienza a instalarse la idea de una “segunda vida social”: una etapa donde las personas buscan no solo compañía, sino también experiencias, aprendizaje y sentido de pertenencia. “Hay un perfil que vemos todos los días y que la sociedad todavía subestima: personas de 55, 60 o 65 años, llenas de energía, con ganas de probar cosas nuevas y de sentirse parte de algo. No están esperando que la vida pase, están buscando activamente cómo vivirla distinto”, agrega Schnitzer. Así, la vida después de los 50 deja de entenderse como una etapa de cierre y comienza a posicionarse como un espacio de redescubrimiento, donde las personas redefinen cómo se relacionan, cómo ocupan su tiempo y cómo quieren vivir. Fuente: Publimetro
El envejecimiento no irrumpe de golpe: se desliza con discreción en los pliegues de nuestra biología. Un día descubrimos que la pisada es menos firme, que el equilibrio vacila, que la agilidad se vuelve más esquiva. Durante décadas, la ciencia asumió este declive motor como un destino inevitable, un epílogo natural de la vida. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad McGill ilumina un mecanismo concreto que traduce el paso del tiempo con torpeza corporal. El trabajo, liderado por Eviatar Fields en el laboratorio de la profesora Alanna Watt, identifica un vínculo causal entre la disminución de la actividad eléctrica de ciertas neuronas del cerebelo (las células de Purkinje) y el deterioro de la coordinación motora. Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences , el estudio no solo describe un fenómeno asociado a la edad, sino que demuestra que modular la actividad neuronal puede revertir parcialmente sus efectos en modelos animales. El latido eléctrico del movimiento El cerebelo, esa estructura situada en la parte posterior del cerebro, es el gran afinador del gesto. No inicia los movimientos, pero los corrige, los ajusta y los sincroniza. En su interior, las células de Purkinje actúan como nodos maestros: integran información sensorial y señales internas del cuerpo para emitir órdenes de precisión. A diferencia de muchas neuronas, estas células poseen la capacidad de disparar impulsos eléctricos de forma espontánea. Ese fuego intrínseco y rítmico es esencial para mantener la armonía motora. Para examinar cómo la edad altera este patrón, los investigadores estudiaron ratones jóvenes (dos meses) y ancianos (entre 18 y 24 meses). Las diferencias fueron evidentes: los animales mayores cruzaban con mayor dificultad una viga elevada y abandonaban antes la prueba del Rotarod, una barra giratoria que exige equilibrio y coordinación. Estos déficits reproducen, a pequeña escala, el deterioro observado en humanos. El siguiente paso fue más revelador. Mediante registros electrofisiológicos, el equipo comprobó que las células de Purkinje de los ratones ancianos disparaban con menor frecuencia. No se trataba solo de una correlación: la actividad eléctrica había menguado de forma significativa. Y en ese descenso latía una sospecha poderosa: ¿y si la pérdida de coordinación no fuera simplemente consecuencia de la edad, sino del debilitamiento de este pulso neuronal? Manipular el tiempo en el laboratorio Para poner a prueba la hipótesis, los investigadores recurrieron a una herramienta genética conocida como DREADD (receptores diseñados que se activan exclusivamente con fármacos específicos). Este sistema permite aumentar o disminuir la excitabilidad neuronal con precisión quirúrgica. En ratones jóvenes, los científicos redujeron artificialmente la frecuencia de disparo de las células de Purkinje, imitando el patrón observado en los animales envejecidos. El resultado fue contundente: los jóvenes manipulados descendían antes del Rotarod que sus pares intactos. En otras palabras, al “envejecer” eléctricamente sus neuronas, su desempeño motor también envejecía. El experimento inverso ofreció un espejo esperanzador. Al incrementar la actividad de las células de Purkinje en ratones ancianos, estos lograron permanecer más tiempo sobre la barra giratoria. La coordinación mejoró. Reactivar el pulso neuronal restauraba, al menos en parte, la destreza perdida. Una segunda prueba reforzó la conclusión. Tras aprender a tirar de una cuerda de un metro para obtener un premio alimenticio, los ratones mayores cometían más errores que los jóvenes. Sin embargo, cuando se estimuló la actividad de sus neuronas cerebelosas, los fallos disminuyeron de forma notable. La evidencia apuntaba en la misma dirección: la reducción del disparo espontáneo de las células de Purkinje no era un epifenómeno, sino un motor directo del deterioro. Más allá del laboratorio: caídas y calidad de vida Las implicaciones trascienden el modelo animal. La pérdida de coordinación en la vejez no es un simple inconveniente: está asociada a un aumento en la frecuencia de caídas, uno de los principales factores de discapacidad en personas mayores. Una fractura puede cambiarlo todo : autonomía, movilidad, incluso esperanza de vida. Comprender el mecanismo neural que subyace a este declive abre la puerta a estrategias terapéuticas orientadas no solo a tratar, sino a prevenir. Además, alteraciones similares en la actividad cerebelosa han sido descritas en trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer. Si la disfunción de las células de Purkinje contribuye tanto al envejecimiento normal como a patologías más graves, intervenir sobre su excitabilidad podría tener efectos amplificados. El hallazgo sugiere que el envejecimiento motor no es una marea inevitable, sino un proceso biológicamente modulable. La coordinación motora ha sido históricamente menos explorada en la investigación sobre envejecimiento que la memoria o la cognición. Sin embargo, en una población global cada vez más longeva, preservar la movilidad es preservar la independencia. Y la independencia, en última instancia, es dignidad.
Un violento asalto afectó durante la madrugada a los padres de la abogada penalista Helhue Sukni en la comuna de Las Condes. La propia profesional confirmó que su madre, de 90 años, fue amarrada por los delincuentes que ingresaron al domicilio familiar. De acuerdo con los primeros antecedentes, el hecho ocurrió pasada la medianoche, cuando un grupo de desconocidos irrumpió en la vivienda y redujo a los adultos mayores. Tras maniatar a las víctimas, los sujetos sustrajeron diversas especies antes de darse a la fuga. La abogada, quien se encuentra fuera del país, utilizó su cuenta de Instagram para relatar lo sucedido y expresar su indignación. “Quiero que todo Chile sepa lo que hicieron. Entraron a la casa de mi papá y mi mamá. Mi mamá tiene 90 años”, señaló en un video difundido en redes sociales. En el mismo registro, lanzó duras advertencias contra los responsables. “Les juro, como que me llamo Helhue Sukni, los voy a encontrar”, afirmó, agregando que, una vez de regreso en Chile, hará todo lo posible por dar con su paradero. “No estoy ahora allá, pero que llegue y los voy a encontrar y van a saber quién es la Helhue Sukni”, sostuvo. “Para que sepa todo Chile, toda la prensa, que entraron a la casa de mi papá”, añadió luego. Carabineros adoptó el procedimiento inicial en el lugar y posteriormente la investigación quedó en manos de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO) de la Policía de Investigaciones. Hasta el momento no se han informado personas detenidas, mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos. Fuente: Publimetro
La suspensión errónea del pago de la Pensión Garantizada Universal (PGU) a cerca de 13 mil adultos mayores generó preocupación y molestia entre los beneficiarios y sus familias, situación que llevó al Presidente Gabriel Boric a pronunciarse públicamente y asegurar que no habrá irregularidades en el proceso. El caso se originó luego de que los afectados recibieran una carta donde se les informaba la cancelación del beneficio, bajo el argumento de que habrían permanecido más de 180 días fuera del país. Las denuncias comenzaron a multiplicarse rápidamente, especialmente en redes sociales, donde familiares de adultos mayores aseguraron que la información entregada era falsa. “Mi mamá no tiene pasaporte, nunca ha salido de Chile, y aun así le suspendieron la PGU”, relató una de las hijas afectadas, calificando el error como grave debido al impacto económico que tiene la pensión en la vida diaria de los beneficiarios. Según lo indicado en la notificación, para revertir la situación los adultos mayores debían solicitar un Certificado de Viajes a la Policía de Investigaciones (PDI). Sin embargo, la controversia aumentó al conocerse que es la misma institución la encargada de informar al Instituto de Previsión Social (IPS) sobre los registros migratorios, lo que generó dudas respecto a la trazabilidad y uso de los datos. El Presidente Boric abordó el tema durante una entrevista en Radio Futuro, donde reconoció la existencia del error y entregó tranquilidad a los afectados. “Hay un debate respecto a que un grupo de pensionados no habría recibido la PGU por error”, señaló el mandatario, precisando que el problema afecta aproximadamente al 0,4% del total de beneficiarios del sistema. En esa línea, Boric afirmó que el Gobierno decidió no aplicar la suspensión mientras se investiga lo ocurrido. “Hay muchas personas alegando que no han pasado 180 días fuera del país, por lo tanto, lo que decidimos es investigar a fondo y proteger los datos, para que tengan la tranquilidad de que acá no habrá ningún error ni irregularidad”, concluyó. Desde el Ejecutivo aseguraron que se están revisando los protocolos para evitar que una situación similar vuelva a repetirse. Fuente: Publimetro