A pocos días de las Fiestas Patrias, la cadena de abastecimiento enfrenta uno de sus periodos más exigentes del año. El aumento en la demanda por carnes, aceites, quesos y otros alimentos coincide esta vez con un escenario de aperturas y cierres sucesivos en el Paso Los Libertadores, principal corredor terrestre entre Chile y Argentina. Las ventanas de funcionamiento han permitido liberar parte de los camiones que permanecían detenidos, pero no han sido suficientes para recuperar completamente la regularidad de los viajes. Para transportistas, importadores y distribuidores, cada nueva interrupción obliga a recalcular rutas, horarios de entrega, consumo de combustible y condiciones de almacenamiento. La relevancia del corredor queda reflejada en el volumen de mercancías que moviliza. Durante 2025, ingresaron a Chile por Los Libertadores alrededor de US$7.050 millones en productos importados, de los cuales US$2.012 millones correspondieron a carnes, según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales. Por esta ruta también se transportan aceites, quesos, arroz, azúcar y otros productos utilizados en la preparación de alimentos. Argentina, además, es uno de los proveedores relevantes de trigo para Chile, materia prima esencial para la elaboración de harina y productos de alto consumo durante septiembre, como las empanadas. El escenario no implica que exista actualmente un riesgo de desabastecimiento ni que todos estos productos ingresen exclusivamente por Los Libertadores. Sin embargo, la inestabilidad del paso sí aumenta la presión sobre una cadena logística que durante estas semanas debe responder a una mayor demanda. “Cuando hay aperturas y cierres permanentes, el desafío es reaccionar rápido. Al tener visibilidad del estado del camión, su consumo de combustible, su telemetría, tiempos de detención y condiciones de la carga se pueden tomar decisiones con información y no simplemente esperar a que cambien las condiciones”, explica Rodrigo Serrano, Vicepresidente de Innovación y Desarrollo de Wisetrack. Uno de los puntos más sensibles es el traslado de carnes, lácteos y otros productos refrigerados. Cuando un camión queda detenido, debe mantener operativos sus equipos de frío, lo que incrementa el consumo de combustible y exige vigilar permanentemente la temperatura para evitar que la carga pierda sus condiciones óptimas. En una carga refrigerada, esperar muchas horas no solo es un problema de retraso. Hay combustible, energía, cadena de frío y un producto que durante todo el trayecto debe estar dentro de unas determinadas condiciones. “Por eso, en escenarios de alta incertidumbre, la información en tiempo real se vuelve una herramienta crítica”, agrega Serrano. De cara al 18 de septiembre, el principal impacto no está necesariamente en la falta de productos, sino en los mayores tiempos de traslado, costos operacionales y dificultades para planificar las entregas. Una presión logística que comienza en la cordillera pero que puede terminar incidiendo en toda la cadena que abastece la mesa de Fiestas Patrias. Fuente: Publimetro
El magnesio es un nutriente que el cuerpo necesita para mantenerse sano, ya que está ligado a distintos procesos del organismo y tiene diversos beneficios; por esta razón, los suplementos abundan. Sin embargo, también existen maneras de consumirlo naturalmente que pueden ser igual o mejor en beneficio. De hecho, algunos expertos recomiendan más la opción natural, ya que tiene efectos que un suplemento no puede reemplazar. María Alejandra Cohen, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, explica que “la mayoría de las personas sanas ya puede obtener todo el magnesio que necesita a través de la alimentación, sin recurrir a un suplemento”. “Los alimentos ricos en magnesio no solo aportan el mineral, sino también fibra, grasas saludables y antioxidantes que actúan de forma sinérgica. Eso un suplemento aislado no lo puede replicar”, puntualiza. De acuerdo con la nutricionista, este nutriente es considerado un mineral fundamental para el organismo, ya que participa en más de 300 reacciones enzimáticas y regula desde la función muscular hasta la presión arterial. Además, el magnesio que proviene de los alimentos es seguro incluso si se consume en cantidades altas, porque los riñones sanos filtran el exceso sin problema. En cambio, en el caso de los suplementos y medicamentos, generalmente existe un límite superior tolerable de 350 miligramos diarios. Sobrepasarlo suele provocar diarrea, náuseas y calambres estomacales. ¿Dónde obtener magnesio? Acorde a las recomendaciones del Instituto Nacional de la Salud (NIH) de Estados Unidos, la cantidad de magnesio depende de la edad y el sexo. Para hombres adultos, el organismo sugiere entre 400 a 420 mg diarios, mientras que para mujeres son entre 310 a 320 mg. En los alimentos, se puede encontrar en algunas semillas, legumbres y verduras de hoja verde. Existen exactamente 5 que funcionan como una buena fuente. Según Cohen, estos son: 1. Semillas de zapallo tostadas: esta es la fuente donde más se concentra magnesio, ya que una porción puede contener entre 156 y 168 miligramos. Se pueden comer solas, pero también en ensaladas o con yogur. 2. Semillas de chía: solo dos cucharadas, suman entre 95 y 111 miligramos. La nutricionista las recomienda al desayuno. Por ejemplo, media taza de avena cocida con leche, una cucharada de semillas de chía y un plátano mediano. 3. Espinaca cocida: media taza puede aportar unos 78 miligramos. En el almuerzo se puede acompañar con media palta, que además suma grasas saludables. 4. Almendras tostadas: de acuerdo con Cohen, un puñado entrega entre 80 y 97 miligramos. Se pueden comer en una colación de frutos secos, además aportan grasas saludables y antioxidantes. 5. Porotos negros y quinoa: media taza de porotos negros cocidos suma 60 miligramos, mientras que una taza de quinoa cocida llega a 118 miligramos. Una taza de porotos negros al almuerzo se puede acompañar con media taza de arroz integral, que aporta 42 miligramos adicionales. La experta recomienda combinar estas porciones a lo largo del día para lograr la cantidad diaria. “Con este tipo de combinaciones se cubre holgadamente la recomendación para cualquier mujer u hombre adulto”, asegura. ¿Descartamos los suplementos? Pese a su recomendación, Cohen señala que para algunos casos no hay que descartar la suplementación, pero sí advierte que debe ser una decisión informada y con el acompañamiento médico necesario. También existen usos puntuales, como para tratar algunos tipos de migraña o el estreñimiento crónico severo. La experta en nutrición señala que los grupos de mayor riesgo por ingesta deficiente de magnesio son adultos mayores, personas con diabetes tipo 2 o con problemas digestivos crónicos. Algunas señales de alerta pueden ser: pérdida de apetito, náuseas leves, fatiga persistente, debilidad generalizada y apatía. Sin embargo, si bien la ingesta inadecuada de magnesio es relativamente común en la población, Cohen puntualiza que la deficiencia clínica sintomática es poco frecuente en personas sanas. Además, es difícil de medir porque el magnesio en sangre no siempre refleja las reservas reales del cuerpo. Fuente: biobiochile.cl
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Chile concluyó que la Ley de Etiquetado de Alimentos logró disminuir significativamente la cantidad de azúcares y sodio presentes en productos envasados comercializados en el país. La investigación, desarrollada por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), analizó más de 4 mil alimentos disponibles en supermercados antes y después de la entrada en vigencia de la normativa impulsada en 2016. Entre los principales hallazgos, el estudio detectó reducciones importantes en categorías como cereales, postres, bebidas y productos lácteos, especialmente en componentes críticos como azúcar, sodio y calorías. De acuerdo con los investigadores, la industria alimentaria reformuló múltiples productos para evitar la incorporación de sellos “Altos en”, lo que terminó impactando directamente en la composición nutricional de los alimentos. La académica del INTA y una de las autoras del estudio, Lorena Rodríguez, explicó que “la ley no solo modificó el etiquetado, sino también la formulación de los productos”, destacando que esto representa un cambio relevante en salud pública. Según detallaron desde la Universidad de Chile, uno de los efectos más notorios se observó en la disminución del contenido de azúcar en bebidas y cereales dirigidos a niños y adolescentes. Los resultados confirmaron que la proporción total de productos clasificados como “altos en” nutrientes críticos descendió de un 70,8% antes de la ley a un 52,5% tras la implementación de la fase final. Las reducciones más drásticas se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales. En cuanto a los azúcares, la disminución fue generalizada en casi todas las categorías dulces. Destacan los untables dulces, como mermeladas y cremas, con una reducción de 44,3 puntos porcentuales, y los cereales de desayuno, con una baja de 40,4 puntos porcentuales. Por su parte, el sodio experimentó caídas significativas en productos salados, especialmente en productos horneados (-40,4 puntos porcentuales) y carnes no embutidas (-38,9 puntos porcentuales). Si bien los cambios en grasas saturadas y energía fueron menos consistentes entre categorías, se registraron mejoras importantes en sectores clave como productos tipo snack, frutos secos y cereales. El análisis demostró un desplazamiento en la distribución del contenido nutricional hacia niveles más bajos, lo que confirma que la industria ajustó sus recetas para evitar el sello de advertencia. La investigación además concluyó que Chile se transformó en un referente internacional en políticas de alimentación saludable, ya que la normativa nacional ha sido observada e incluso replicada parcialmente en otros países de la región. La Ley de Etiquetado comenzó a regir en 2016 y estableció sellos negros de advertencia para alimentos altos en calorías, azúcares, sodio y grasas saturadas, además de restricciones publicitarias y limitaciones para la venta de ciertos productos en establecimientos educacionales. Desde el equipo investigador recalcaron que, pese a los avances observados, todavía existen desafíos pendientes relacionados con la obesidad y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados en la población. Fuente: Publimetro
A pocos días de las Fiestas Patrias, la cadena de abastecimiento enfrenta uno de sus periodos más exigentes del año. El aumento en la demanda por carnes, aceites, quesos y otros alimentos coincide esta vez con un escenario de aperturas y cierres sucesivos en el Paso Los Libertadores, principal corredor terrestre entre Chile y Argentina. Las ventanas de funcionamiento han permitido liberar parte de los camiones que permanecían detenidos, pero no han sido suficientes para recuperar completamente la regularidad de los viajes. Para transportistas, importadores y distribuidores, cada nueva interrupción obliga a recalcular rutas, horarios de entrega, consumo de combustible y condiciones de almacenamiento. La relevancia del corredor queda reflejada en el volumen de mercancías que moviliza. Durante 2025, ingresaron a Chile por Los Libertadores alrededor de US$7.050 millones en productos importados, de los cuales US$2.012 millones correspondieron a carnes, según cifras de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales. Por esta ruta también se transportan aceites, quesos, arroz, azúcar y otros productos utilizados en la preparación de alimentos. Argentina, además, es uno de los proveedores relevantes de trigo para Chile, materia prima esencial para la elaboración de harina y productos de alto consumo durante septiembre, como las empanadas. El escenario no implica que exista actualmente un riesgo de desabastecimiento ni que todos estos productos ingresen exclusivamente por Los Libertadores. Sin embargo, la inestabilidad del paso sí aumenta la presión sobre una cadena logística que durante estas semanas debe responder a una mayor demanda. “Cuando hay aperturas y cierres permanentes, el desafío es reaccionar rápido. Al tener visibilidad del estado del camión, su consumo de combustible, su telemetría, tiempos de detención y condiciones de la carga se pueden tomar decisiones con información y no simplemente esperar a que cambien las condiciones”, explica Rodrigo Serrano, Vicepresidente de Innovación y Desarrollo de Wisetrack. Uno de los puntos más sensibles es el traslado de carnes, lácteos y otros productos refrigerados. Cuando un camión queda detenido, debe mantener operativos sus equipos de frío, lo que incrementa el consumo de combustible y exige vigilar permanentemente la temperatura para evitar que la carga pierda sus condiciones óptimas. En una carga refrigerada, esperar muchas horas no solo es un problema de retraso. Hay combustible, energía, cadena de frío y un producto que durante todo el trayecto debe estar dentro de unas determinadas condiciones. “Por eso, en escenarios de alta incertidumbre, la información en tiempo real se vuelve una herramienta crítica”, agrega Serrano. De cara al 18 de septiembre, el principal impacto no está necesariamente en la falta de productos, sino en los mayores tiempos de traslado, costos operacionales y dificultades para planificar las entregas. Una presión logística que comienza en la cordillera pero que puede terminar incidiendo en toda la cadena que abastece la mesa de Fiestas Patrias. Fuente: Publimetro
El magnesio es un nutriente que el cuerpo necesita para mantenerse sano, ya que está ligado a distintos procesos del organismo y tiene diversos beneficios; por esta razón, los suplementos abundan. Sin embargo, también existen maneras de consumirlo naturalmente que pueden ser igual o mejor en beneficio. De hecho, algunos expertos recomiendan más la opción natural, ya que tiene efectos que un suplemento no puede reemplazar. María Alejandra Cohen, directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, explica que “la mayoría de las personas sanas ya puede obtener todo el magnesio que necesita a través de la alimentación, sin recurrir a un suplemento”. “Los alimentos ricos en magnesio no solo aportan el mineral, sino también fibra, grasas saludables y antioxidantes que actúan de forma sinérgica. Eso un suplemento aislado no lo puede replicar”, puntualiza. De acuerdo con la nutricionista, este nutriente es considerado un mineral fundamental para el organismo, ya que participa en más de 300 reacciones enzimáticas y regula desde la función muscular hasta la presión arterial. Además, el magnesio que proviene de los alimentos es seguro incluso si se consume en cantidades altas, porque los riñones sanos filtran el exceso sin problema. En cambio, en el caso de los suplementos y medicamentos, generalmente existe un límite superior tolerable de 350 miligramos diarios. Sobrepasarlo suele provocar diarrea, náuseas y calambres estomacales. ¿Dónde obtener magnesio? Acorde a las recomendaciones del Instituto Nacional de la Salud (NIH) de Estados Unidos, la cantidad de magnesio depende de la edad y el sexo. Para hombres adultos, el organismo sugiere entre 400 a 420 mg diarios, mientras que para mujeres son entre 310 a 320 mg. En los alimentos, se puede encontrar en algunas semillas, legumbres y verduras de hoja verde. Existen exactamente 5 que funcionan como una buena fuente. Según Cohen, estos son: 1. Semillas de zapallo tostadas: esta es la fuente donde más se concentra magnesio, ya que una porción puede contener entre 156 y 168 miligramos. Se pueden comer solas, pero también en ensaladas o con yogur. 2. Semillas de chía: solo dos cucharadas, suman entre 95 y 111 miligramos. La nutricionista las recomienda al desayuno. Por ejemplo, media taza de avena cocida con leche, una cucharada de semillas de chía y un plátano mediano. 3. Espinaca cocida: media taza puede aportar unos 78 miligramos. En el almuerzo se puede acompañar con media palta, que además suma grasas saludables. 4. Almendras tostadas: de acuerdo con Cohen, un puñado entrega entre 80 y 97 miligramos. Se pueden comer en una colación de frutos secos, además aportan grasas saludables y antioxidantes. 5. Porotos negros y quinoa: media taza de porotos negros cocidos suma 60 miligramos, mientras que una taza de quinoa cocida llega a 118 miligramos. Una taza de porotos negros al almuerzo se puede acompañar con media taza de arroz integral, que aporta 42 miligramos adicionales. La experta recomienda combinar estas porciones a lo largo del día para lograr la cantidad diaria. “Con este tipo de combinaciones se cubre holgadamente la recomendación para cualquier mujer u hombre adulto”, asegura. ¿Descartamos los suplementos? Pese a su recomendación, Cohen señala que para algunos casos no hay que descartar la suplementación, pero sí advierte que debe ser una decisión informada y con el acompañamiento médico necesario. También existen usos puntuales, como para tratar algunos tipos de migraña o el estreñimiento crónico severo. La experta en nutrición señala que los grupos de mayor riesgo por ingesta deficiente de magnesio son adultos mayores, personas con diabetes tipo 2 o con problemas digestivos crónicos. Algunas señales de alerta pueden ser: pérdida de apetito, náuseas leves, fatiga persistente, debilidad generalizada y apatía. Sin embargo, si bien la ingesta inadecuada de magnesio es relativamente común en la población, Cohen puntualiza que la deficiencia clínica sintomática es poco frecuente en personas sanas. Además, es difícil de medir porque el magnesio en sangre no siempre refleja las reservas reales del cuerpo. Fuente: biobiochile.cl
Los conservantes presentes en miles de alimentos procesados podrían estar asociados a un mayor riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada en el European Heart Journal. El estudio fue liderado por la investigadora Mathilde Touvier y Anaïs Hasenböhler, del Instituto Nacional Francés de Salud e Investigación Médica (INSERM) y de las universidades Sorbonne Paris Nord y Paris Cité. Los investigadores utilizaron datos del proyecto NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo en el que participaron 112.395 voluntarios. Cada seis meses, los participantes registraban todo lo que comían y bebían durante tres días, lo que permitió a los científicos identificar con precisión los aditivos presentes en su alimentación. Posteriormente, se realizó un seguimiento promedio de entre siete y ocho años para determinar cuántas personas desarrollaban hipertensión o enfermedades cardiovasculares, como infartos, accidentes cerebrovasculares, entre otros. ¿Cuáles fueron los resultados? Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de conservantes no antioxidantes tenían un 29% más de riesgo de desarrollar hipertensión arterial en comparación con quienes ingerían menos. Además, presentaban un 16% más de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En el caso de los conservantes antioxidantes, las personas con una mayor exposición registraron un aumento del 22% en el riesgo de hipertensión. Según los autores, prácticamente toda la población estudiada estuvo expuesta a estos compuestos: durante los dos primeros años de seguimiento, el 99,5% de los participantes había consumido al menos un conservante alimentario. Los 8 aditivos vinculados a la hipertensión El equipo examinó de forma individual los 17 conservantes más consumidos y encontró que ocho de ellos estaban específicamente asociados con un mayor riesgo de presión arterial alta: Sorbato de potasio (E202) Metabisulfito de potasio (E224) Nitrito de sodio (E250) Ácido ascórbico (E300) Ascorbato de sodio (E301) Eritorbato de sodio (E316) Ácido cítrico (E330) Extractos de romero (E392) Además, el ácido ascórbico (E300) también se relacionó con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un llamado a revisar los aditivos Los autores reconocen que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra una relación causal directa. Sin embargo, destacan que los resultados se basan en datos alimentarios detallados y que se controlaron otros factores que influyen en la salud cardiovascular. Touvier explicó que investigaciones experimentales previas sugieren que algunos conservantes podrían favorecer el estrés oxidativo o alterar el funcionamiento del páncreas, mecanismos que podrían ayudar a explicar los hallazgos. A la luz de estos resultados, los investigadores plantean la necesidad de que organismos reguladores como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) reevalúen los riesgos y beneficios de estos aditivos. Mientras tanto, los expertos reiteran una recomendación ya conocida: privilegiar alimentos frescos o mínimamente procesados y reducir el consumo de productos ultraprocesados con ingredientes innecesarios.
La Municipalidad de Concepción explicó los motivos de la campaña “No Alimentar Palomas”, una iniciativa impulsada por la Oficina de Manejo Integrado de Plagas que busca educar a la comunidad respecto de los efectos que genera la alimentación de estas aves en espacios públicos. En detalle, desde el municipio enfatizaron que la campaña busca reducir la población de palomas urbanas mediante educación ciudadana y difusión de la ordenanza municipal vigente desde 2024, que prohíbe alimentarlas en espacios públicos para así evitar la sobrepoblación de la especie. El alcalde Héctor Muñoz justificó la medida en que l as palomas asilvestradas están catalogadas oficialmente en Chile como especie dañina y transmisora de enfermedades, siendo consideradas una plaga urbana. Su manejo y control están regulados por la normativa nacional, específicamente en la Ley de Caza. Asimismo, el jefe comunal complementó que existen otras ciudades en el mundo donde no está permitido alimentar a estas aves. “Ha pasado incluso en otros países, como capitales en Europa, que incluso hay letreros que prohíben la alimentación de palomas. Esto porque la sobrepoblación de palomas, que es lo que nosotros tratamos de prevenir, genera problemas de salud, también genera problemas de infraestructura y también genera problemas a otras aves”, precisó. Al mismo tiempo, la autoridad comunal explicó que la campaña del municipio está orientada a la concientización, ya que se arriesgan multas que van desde las 0,1 hasta las 5 UTM a las personas que sean sorprendidas alimentando palomas en cualquier punto de Concepción, no sólo en la Plaza de la Independencia. No obstante, Muñoz aseguró que “ante una normativa que muchas veces se desconoce por el medio ambiente, no vamos a llegar con las multas, vamos a llegar primero a informar, vamos a llegar a orientar, vamos a llegar a explicar técnicamente, ya sea a través del ámbito de salud, y a través del ámbito de la infraestructura, incluso el ámbito ecológico, cómo esta sobrepoblación puede afectar”. Salud Por su parte, la bióloga de la Dirección de Medio Ambiente del municipio, Ximena Cortés, entregó detalles sobre los impactos que han detectado por la sobrepoblación de palomas en Concepción y dijo que “tenemos graves daños a lo que es el patrimonio, monumentos, estatuas, daño a la infraestructura, tanto en lo público, luminarias, en las viviendas de los vecinos”. Asimismo, la bióloga advirtió que incluso se han reportado casos de afectación a la salud de las personas por la sobrepoblación de la especie. “Tenemos testimonios, y así lo mostramos en nuestra exposición itinerante que tenemos, de gente con exámenes en los Cesfam de la comuna que se condicen con que tienen problemas respiratorios, pulmonares, de alergias, de dermatitis, por ácaros del piojillo de la paloma, por hongos, e incluso por bacterias, donde la paloma es un vector y que, por lo tanto, es una zoonosis”, explicó. Consultada por la cantidad de casos, Cortés detalló que, en los últimos dos meses, se han registrado cerca de 10 casos de vecinos de Concepción con problemas de salud. Fuente: diarioconcepcion.cl
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Chile concluyó que la Ley de Etiquetado de Alimentos logró disminuir significativamente la cantidad de azúcares y sodio presentes en productos envasados comercializados en el país. La investigación, desarrollada por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), analizó más de 4 mil alimentos disponibles en supermercados antes y después de la entrada en vigencia de la normativa impulsada en 2016. Entre los principales hallazgos, el estudio detectó reducciones importantes en categorías como cereales, postres, bebidas y productos lácteos, especialmente en componentes críticos como azúcar, sodio y calorías. De acuerdo con los investigadores, la industria alimentaria reformuló múltiples productos para evitar la incorporación de sellos “Altos en”, lo que terminó impactando directamente en la composición nutricional de los alimentos. La académica del INTA y una de las autoras del estudio, Lorena Rodríguez, explicó que “la ley no solo modificó el etiquetado, sino también la formulación de los productos”, destacando que esto representa un cambio relevante en salud pública. Según detallaron desde la Universidad de Chile, uno de los efectos más notorios se observó en la disminución del contenido de azúcar en bebidas y cereales dirigidos a niños y adolescentes. Los resultados confirmaron que la proporción total de productos clasificados como “altos en” nutrientes críticos descendió de un 70,8% antes de la ley a un 52,5% tras la implementación de la fase final. Las reducciones más drásticas se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales. En cuanto a los azúcares, la disminución fue generalizada en casi todas las categorías dulces. Destacan los untables dulces, como mermeladas y cremas, con una reducción de 44,3 puntos porcentuales, y los cereales de desayuno, con una baja de 40,4 puntos porcentuales. Por su parte, el sodio experimentó caídas significativas en productos salados, especialmente en productos horneados (-40,4 puntos porcentuales) y carnes no embutidas (-38,9 puntos porcentuales). Si bien los cambios en grasas saturadas y energía fueron menos consistentes entre categorías, se registraron mejoras importantes en sectores clave como productos tipo snack, frutos secos y cereales. El análisis demostró un desplazamiento en la distribución del contenido nutricional hacia niveles más bajos, lo que confirma que la industria ajustó sus recetas para evitar el sello de advertencia. La investigación además concluyó que Chile se transformó en un referente internacional en políticas de alimentación saludable, ya que la normativa nacional ha sido observada e incluso replicada parcialmente en otros países de la región. La Ley de Etiquetado comenzó a regir en 2016 y estableció sellos negros de advertencia para alimentos altos en calorías, azúcares, sodio y grasas saturadas, además de restricciones publicitarias y limitaciones para la venta de ciertos productos en establecimientos educacionales. Desde el equipo investigador recalcaron que, pese a los avances observados, todavía existen desafíos pendientes relacionados con la obesidad y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados en la población. Fuente: Publimetro