Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Chile concluyó que la Ley de Etiquetado de Alimentos logró disminuir significativamente la cantidad de azúcares y sodio presentes en productos envasados comercializados en el país. La investigación, desarrollada por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), analizó más de 4 mil alimentos disponibles en supermercados antes y después de la entrada en vigencia de la normativa impulsada en 2016. Entre los principales hallazgos, el estudio detectó reducciones importantes en categorías como cereales, postres, bebidas y productos lácteos, especialmente en componentes críticos como azúcar, sodio y calorías. De acuerdo con los investigadores, la industria alimentaria reformuló múltiples productos para evitar la incorporación de sellos “Altos en”, lo que terminó impactando directamente en la composición nutricional de los alimentos. La académica del INTA y una de las autoras del estudio, Lorena Rodríguez, explicó que “la ley no solo modificó el etiquetado, sino también la formulación de los productos”, destacando que esto representa un cambio relevante en salud pública. Según detallaron desde la Universidad de Chile, uno de los efectos más notorios se observó en la disminución del contenido de azúcar en bebidas y cereales dirigidos a niños y adolescentes. Los resultados confirmaron que la proporción total de productos clasificados como “altos en” nutrientes críticos descendió de un 70,8% antes de la ley a un 52,5% tras la implementación de la fase final. Las reducciones más drásticas se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales. En cuanto a los azúcares, la disminución fue generalizada en casi todas las categorías dulces. Destacan los untables dulces, como mermeladas y cremas, con una reducción de 44,3 puntos porcentuales, y los cereales de desayuno, con una baja de 40,4 puntos porcentuales. Por su parte, el sodio experimentó caídas significativas en productos salados, especialmente en productos horneados (-40,4 puntos porcentuales) y carnes no embutidas (-38,9 puntos porcentuales). Si bien los cambios en grasas saturadas y energía fueron menos consistentes entre categorías, se registraron mejoras importantes en sectores clave como productos tipo snack, frutos secos y cereales. El análisis demostró un desplazamiento en la distribución del contenido nutricional hacia niveles más bajos, lo que confirma que la industria ajustó sus recetas para evitar el sello de advertencia. La investigación además concluyó que Chile se transformó en un referente internacional en políticas de alimentación saludable, ya que la normativa nacional ha sido observada e incluso replicada parcialmente en otros países de la región. La Ley de Etiquetado comenzó a regir en 2016 y estableció sellos negros de advertencia para alimentos altos en calorías, azúcares, sodio y grasas saturadas, además de restricciones publicitarias y limitaciones para la venta de ciertos productos en establecimientos educacionales. Desde el equipo investigador recalcaron que, pese a los avances observados, todavía existen desafíos pendientes relacionados con la obesidad y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados en la población. Fuente: Publimetro
El jueves 26 de marzo, se concretó el esperado incremento en los precios de los combustibles en Chile, como resultado de las repercusiones de la situación bélica en Medio Oriente. Según expertos, este aumento no solo afectará el sector energético, sino que también tendrá consecuencias en el costo de los alimentos a mediano plazo. Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), advirtió que el alza en los combustibles va a impactar en el precio de los alimentos, durante una entrevista en radio ADN. Walker explicó que este aumento en el costo de los combustibles es consecuencia de una guerra brutal en Medio Oriente. Nosotros importamos el 100% del petróleo, por lo tanto, esto nos golpea directamente. A pesar de la compleja situación geopolítica actual, Walker señaló que el sector agrícola se verá afectado por el encarecimiento del transporte de alimentos. El traslado de frutas y verduras desde el norte del país se verá especialmente impactado por el aumento en los costos logísticos. Según Walker, el costo del traslado terrestre, marítimo y aéreo va a subir considerablemente. Chile es un país exportador de alimentos y está lejos de los mercados. Si sube el costo del flete —por mar, por aire o hacia los puertos— eso se traspasa directamente a la producción. Además, agregó que Históricamente, cuando suben los combustibles, suben los alimentos. ¿Por qué? Porque también aumentan los fertilizantes, especialmente los nitrogenados, que dependen del petróleo. Hemos hablado con mercados mayoristas, con Lo Valledor, con ferias y con la Vega Central, y hoy existe oferta de alimentos, lo que es una buena noticia (...) el problema es lo que viene. En los próximos meses, el abastecimiento será principalmente desde el norte, porque la temporada en el sur ya termina. Y el flete desde Arica a la zona central va a subir considerablemente, lo que impactará en toda la cadena de costos. Fuente: Publimetro
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Chile concluyó que la Ley de Etiquetado de Alimentos logró disminuir significativamente la cantidad de azúcares y sodio presentes en productos envasados comercializados en el país. La investigación, desarrollada por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), analizó más de 4 mil alimentos disponibles en supermercados antes y después de la entrada en vigencia de la normativa impulsada en 2016. Entre los principales hallazgos, el estudio detectó reducciones importantes en categorías como cereales, postres, bebidas y productos lácteos, especialmente en componentes críticos como azúcar, sodio y calorías. De acuerdo con los investigadores, la industria alimentaria reformuló múltiples productos para evitar la incorporación de sellos “Altos en”, lo que terminó impactando directamente en la composición nutricional de los alimentos. La académica del INTA y una de las autoras del estudio, Lorena Rodríguez, explicó que “la ley no solo modificó el etiquetado, sino también la formulación de los productos”, destacando que esto representa un cambio relevante en salud pública. Según detallaron desde la Universidad de Chile, uno de los efectos más notorios se observó en la disminución del contenido de azúcar en bebidas y cereales dirigidos a niños y adolescentes. Los resultados confirmaron que la proporción total de productos clasificados como “altos en” nutrientes críticos descendió de un 70,8% antes de la ley a un 52,5% tras la implementación de la fase final. Las reducciones más drásticas se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales. En cuanto a los azúcares, la disminución fue generalizada en casi todas las categorías dulces. Destacan los untables dulces, como mermeladas y cremas, con una reducción de 44,3 puntos porcentuales, y los cereales de desayuno, con una baja de 40,4 puntos porcentuales. Por su parte, el sodio experimentó caídas significativas en productos salados, especialmente en productos horneados (-40,4 puntos porcentuales) y carnes no embutidas (-38,9 puntos porcentuales). Si bien los cambios en grasas saturadas y energía fueron menos consistentes entre categorías, se registraron mejoras importantes en sectores clave como productos tipo snack, frutos secos y cereales. El análisis demostró un desplazamiento en la distribución del contenido nutricional hacia niveles más bajos, lo que confirma que la industria ajustó sus recetas para evitar el sello de advertencia. La investigación además concluyó que Chile se transformó en un referente internacional en políticas de alimentación saludable, ya que la normativa nacional ha sido observada e incluso replicada parcialmente en otros países de la región. La Ley de Etiquetado comenzó a regir en 2016 y estableció sellos negros de advertencia para alimentos altos en calorías, azúcares, sodio y grasas saturadas, además de restricciones publicitarias y limitaciones para la venta de ciertos productos en establecimientos educacionales. Desde el equipo investigador recalcaron que, pese a los avances observados, todavía existen desafíos pendientes relacionados con la obesidad y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados en la población. Fuente: Publimetro
El jueves 26 de marzo, se concretó el esperado incremento en los precios de los combustibles en Chile, como resultado de las repercusiones de la situación bélica en Medio Oriente. Según expertos, este aumento no solo afectará el sector energético, sino que también tendrá consecuencias en el costo de los alimentos a mediano plazo. Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), advirtió que el alza en los combustibles va a impactar en el precio de los alimentos, durante una entrevista en radio ADN. Walker explicó que este aumento en el costo de los combustibles es consecuencia de una guerra brutal en Medio Oriente. Nosotros importamos el 100% del petróleo, por lo tanto, esto nos golpea directamente. A pesar de la compleja situación geopolítica actual, Walker señaló que el sector agrícola se verá afectado por el encarecimiento del transporte de alimentos. El traslado de frutas y verduras desde el norte del país se verá especialmente impactado por el aumento en los costos logísticos. Según Walker, el costo del traslado terrestre, marítimo y aéreo va a subir considerablemente. Chile es un país exportador de alimentos y está lejos de los mercados. Si sube el costo del flete —por mar, por aire o hacia los puertos— eso se traspasa directamente a la producción. Además, agregó que Históricamente, cuando suben los combustibles, suben los alimentos. ¿Por qué? Porque también aumentan los fertilizantes, especialmente los nitrogenados, que dependen del petróleo. Hemos hablado con mercados mayoristas, con Lo Valledor, con ferias y con la Vega Central, y hoy existe oferta de alimentos, lo que es una buena noticia (...) el problema es lo que viene. En los próximos meses, el abastecimiento será principalmente desde el norte, porque la temporada en el sur ya termina. Y el flete desde Arica a la zona central va a subir considerablemente, lo que impactará en toda la cadena de costos. Fuente: Publimetro