Hace pocos días llegaron a Chile las secciones principales del Fred Young Submillimeter Telescope (FYST), el nuevo megatelescopio que será instalado a 5.600 metros sobre el nivel del mar, en el cerro Chajnantor de la región de Antofagasta. Este telescopio, catalogado como un gigante de la radioastronomía, tiene la particularidad que será instalado a un nivel incluso más alto que el Observatorio ALMA. Su misión será estudiar el medio interestelar de la Vía Láctea. Así, el FYST se convertirá en uno de los instrumentos astronómicos más potentes del mundo, por su gran velocidad de mapeo y la alta sensibilidad en su longitud de onda. En cuanto a plazos, se estima que en abril del otro año entre en operación con su primera observación. Así los confirmó Pedro Correa Krumenacker, gerente de Construcción del proyecto, quien afirmó que “esperamos realizar nuestra primera observación científica (primera luz) en abril de 2026 y las operaciones científicas a tiempo completo esperamos comenzarlas en el mes de julio, del mismo año”. El megatelescopio comenzará a operar en un año porque, si bien ya llegaron las partes a Chile, el traslado al lugar donde funcionará puede tardar meses. La llegada del megatelescopio FYST a Chile y la relevancia de este Salvo los espejos, las piezas del FYST finalizaron su fabricación a fines del año pasado y ahora llegaron a Chile. Se espera que las partes sean transportadas hasta el Cerro Chajnantor en los próximos días, y este proceso se extenderá por nueve meses. Los espejos, en tanto, siguen en su proceso de fabricación en Alemania y llegarían a Chile en julio. Sobre las funciones del megatelescopio, el gerente de construcción del proyecto señaló que “fue diseñado para realizar observaciones clave en astronomía submilimétrica. Será un observatorio de última generación para el estudio de la radiación del material que se interpone entre nosotros y el fondo cósmico de microondas (CMB), con la capacidad de mapear el cielo diez veces más rápido que máquinas de generaciones previas”. Según explicaron desde la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, entre los objetivos está “medir el efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich en cúmulos de galaxias; mapear la emisión de galaxias en la época de reionización y estudiar el medio interestelar en la Vía Láctea y otras galaxias cercanas”. También permitirá el estudio de fenómenos variables en el submilimétrico, contribuyendo y complementando otros proyectos de astronomía de dominio temporal. Leonardo Bronfman, astrónomo de de la FCFM de la U. de Chile destacó que “la Universidad de Chile aplaude esta iniciativa. La comunidad astronómica nacional se verá beneficiada por la llegada e instalación de este fantástico instrumento”.
En un símbolo de la Región Metropolitana se ha convertido el inconfundible edificio rojo que desde hace casi cuarenta años alberga al Planetario de la Universidad de Santiago (Usach) , un centro de interés científico y paseo obligado para los estudiantes. Es este viernes 14 de marzo cuando se celebran las cuatro décadas del Planetario, el primero del país y el principal centro de divulgación astronómica de la capital. Ese día será la ceremonia oficial, encabezada por el rector de la Usach, Rodrigo Vidal Rojas , a las 17 horas en la Sala Einstein el edificio del centro, sólo para autoridades e invitados. La actividad incluye el estreno del cortometraje FullDome “Sube a nacer conmigo hermano”, del disco Alturas de Machu Picchu de Los Jaivas, la presentación de un video FullDome que resume los 40 años de Planetario y la entrega de un libro conmemorativo con la historia de la institución. Y al día siguiente, el público podrá asistir de forma gratuita, previa inscripción gratuita en www.planetariochile.cl desde el miércoles 12 de marzo al mediodía, a funciones de películas Fulldome de 11 a 14 horas, a un concierto en vivo tributo a Pink Floyd a las 20.30 y a un espectáculo de drones a las 22, con recreaciones del Big-Bang, del Sistema Solar, de naves espaciales y de un astronauta, entre otras figuras astronómicas y de la ciencia. “Nuestro Planetario cumple 40 años democratizando el conocimiento y acercando a la ciudadanía de todas las edades al universo… Contemplar una noche estrellada nos invita a maravillarnos con el infinito y a plantearnos varias preguntas fundamentales, que también encuentran su origen en los planetarios, espacios donde la curiosidad y el asombro se convierten en conocimiento”, señaló el rector Rodrigo Vidal Rojas. Y agregó que “el Planetario de la Usach ha sido los ojos que guían a generaciones de chilenas y chilenos hacia el cosmos. A través de películas inmersivas, talleres, exposiciones, festivales y su reconocido ciclo de charlas gratuitas, ha hecho de la divulgación científica una experiencia accesible y fascinante, conectando a miles de personas con el universo”. La directora ejecutiva del Planetario, Jacqueline Morey , dijo que “con emoción y gratitud celebramos estas cuatro décadas, un hito que también es una instancia para recordar y agradecer a quienes han formado parte de este maravilloso proyecto y al público, que con su entusiasmo ha hecho posible este sueño”. Origen alemán Cual estrella distante, la historia de Planetario se remonta a finales de la década del 60 del siglo pasado. En esa época, Chile recibió el proyector estelar Carl Zeiss VI, que a principios de los 70 fue traspasado desde el Ministerio de Educación a la Universidad Técnica del Estado, UTE, actual Usach, para ser instalado en su campus. El proyector Zeiss, el corazón del Planetario, es un impresionante y complejo aparato que proyecta las estrellas sobre una pantalla en 360 grados. Este maravilloso artefacto, de dos cabezas y 160 lentes, parece una hormiga o un insecto gigante y es capaz de hacer girar en 360 grados cinco mil estrellas, idénticas a las del cielo nocturno de una noche despejada. La mayoría de los proyectores Zeiss originales están hoy fuera de funcionamiento y son exhibidos como piezas de museo dentro de vitrinas. Pero una excepción es el chileno que sigue operativo. Originalmente, iba a ser construido durante el Gobierno de la Unidad Popular, pero tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el plan quedó estancado y el proyector estuvo varios años dentro de sus cajas enviadas desde Alemania . En 1982, el rector designado por la dictadura, el general Jorge O’Ryan, ordenó la construcción del edificio del Planetario, obras que terminaron en 1985 bajo la rectoría de Patricio Gualda. Por fin, el Planetario y su edificio de 4.350 metros cuadrados fueron inaugurados el 14 de marzo de 1985, pero el terremoto que remeció a Santiago y a la zona central del país once días antes obligó a que sus puertas fueran abiertas a la gente en 1986. El libro del aniversario Uno de los puntos destacados de los 40 años del Planetario es la publicación de un texto sobre su historia, trabajo dedicado al arquitecto Óscar Mac-Clure (1922-2024), quien diseñó el icónico edificio del recinto de la Usach, ubicado en la comuna de Estación Central. “Con este valioso libro celebramos al Planetario y recordamos al arquitecto Óscar Mac-Clure, quien con su genialidad hizo posible este sueño. Es un reconocimiento a su esfuerzo y trabajo, y una forma de agradecer su visionaria arquitectura, que nos permite mantener el proyector óptico de estrellas Carl Zeiss VI y trabajar en conjunto con la tecnología digital, convirtiéndonos en uno los pocos planetarios híbridos del mundo”, explicó Jacqueline Morey, la directora ejecutiva de Planetario. El edificio homenajea al observatorio astronómico de Chichén Itzá -uno de los principales sitios arqueológicos mayas de la península de Yucatán en México-, y uno de sus espejos de agua emula un cenote maya, donde ese pueblo ancestral estudiaba el universo y las estrellas a través de su reflejo en estos estanques durante las noches. Así, la astronomía maya, una de las más precisas de la historia, se construyó a partir de la proyección de la imagen del cielo estrellado en una superficie plana, lo que permitía cálculos mucho más exactos. Óscar Mac-Clure imaginó las piscinas de Planetario como actualizaciones de estas estructuras geomorfológicas de Yucatán, considerados espacios sagrados por la cultura maya al ser las puertas que los conectaban con el inframundo. El arquitecto recordó en una entrevista que “en 1969, con el fin de obtener información técnica, fui en comisión de servicio a la industria Carl Zeiss de Oberkochen, Alemania Occidental. Y realicé otras visitas programadas a los Planetarios de Nürenberg, Berlín, Zurich, Lucerna, París y Londres. Luego, visité por mi cuenta los Planetarios de Nueva York y de Buenos Aires, y en México fui a los del Instituto Politécnico de Zacatenco en la Capital Federal y a los de Morelia y Villahermosa”. Fuente: Publimetro
Hace pocos días llegaron a Chile las secciones principales del Fred Young Submillimeter Telescope (FYST), el nuevo megatelescopio que será instalado a 5.600 metros sobre el nivel del mar, en el cerro Chajnantor de la región de Antofagasta. Este telescopio, catalogado como un gigante de la radioastronomía, tiene la particularidad que será instalado a un nivel incluso más alto que el Observatorio ALMA. Su misión será estudiar el medio interestelar de la Vía Láctea. Así, el FYST se convertirá en uno de los instrumentos astronómicos más potentes del mundo, por su gran velocidad de mapeo y la alta sensibilidad en su longitud de onda. En cuanto a plazos, se estima que en abril del otro año entre en operación con su primera observación. Así los confirmó Pedro Correa Krumenacker, gerente de Construcción del proyecto, quien afirmó que “esperamos realizar nuestra primera observación científica (primera luz) en abril de 2026 y las operaciones científicas a tiempo completo esperamos comenzarlas en el mes de julio, del mismo año”. El megatelescopio comenzará a operar en un año porque, si bien ya llegaron las partes a Chile, el traslado al lugar donde funcionará puede tardar meses. La llegada del megatelescopio FYST a Chile y la relevancia de este Salvo los espejos, las piezas del FYST finalizaron su fabricación a fines del año pasado y ahora llegaron a Chile. Se espera que las partes sean transportadas hasta el Cerro Chajnantor en los próximos días, y este proceso se extenderá por nueve meses. Los espejos, en tanto, siguen en su proceso de fabricación en Alemania y llegarían a Chile en julio. Sobre las funciones del megatelescopio, el gerente de construcción del proyecto señaló que “fue diseñado para realizar observaciones clave en astronomía submilimétrica. Será un observatorio de última generación para el estudio de la radiación del material que se interpone entre nosotros y el fondo cósmico de microondas (CMB), con la capacidad de mapear el cielo diez veces más rápido que máquinas de generaciones previas”. Según explicaron desde la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, entre los objetivos está “medir el efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich en cúmulos de galaxias; mapear la emisión de galaxias en la época de reionización y estudiar el medio interestelar en la Vía Láctea y otras galaxias cercanas”. También permitirá el estudio de fenómenos variables en el submilimétrico, contribuyendo y complementando otros proyectos de astronomía de dominio temporal. Leonardo Bronfman, astrónomo de de la FCFM de la U. de Chile destacó que “la Universidad de Chile aplaude esta iniciativa. La comunidad astronómica nacional se verá beneficiada por la llegada e instalación de este fantástico instrumento”.
En un símbolo de la Región Metropolitana se ha convertido el inconfundible edificio rojo que desde hace casi cuarenta años alberga al Planetario de la Universidad de Santiago (Usach) , un centro de interés científico y paseo obligado para los estudiantes. Es este viernes 14 de marzo cuando se celebran las cuatro décadas del Planetario, el primero del país y el principal centro de divulgación astronómica de la capital. Ese día será la ceremonia oficial, encabezada por el rector de la Usach, Rodrigo Vidal Rojas , a las 17 horas en la Sala Einstein el edificio del centro, sólo para autoridades e invitados. La actividad incluye el estreno del cortometraje FullDome “Sube a nacer conmigo hermano”, del disco Alturas de Machu Picchu de Los Jaivas, la presentación de un video FullDome que resume los 40 años de Planetario y la entrega de un libro conmemorativo con la historia de la institución. Y al día siguiente, el público podrá asistir de forma gratuita, previa inscripción gratuita en www.planetariochile.cl desde el miércoles 12 de marzo al mediodía, a funciones de películas Fulldome de 11 a 14 horas, a un concierto en vivo tributo a Pink Floyd a las 20.30 y a un espectáculo de drones a las 22, con recreaciones del Big-Bang, del Sistema Solar, de naves espaciales y de un astronauta, entre otras figuras astronómicas y de la ciencia. “Nuestro Planetario cumple 40 años democratizando el conocimiento y acercando a la ciudadanía de todas las edades al universo… Contemplar una noche estrellada nos invita a maravillarnos con el infinito y a plantearnos varias preguntas fundamentales, que también encuentran su origen en los planetarios, espacios donde la curiosidad y el asombro se convierten en conocimiento”, señaló el rector Rodrigo Vidal Rojas. Y agregó que “el Planetario de la Usach ha sido los ojos que guían a generaciones de chilenas y chilenos hacia el cosmos. A través de películas inmersivas, talleres, exposiciones, festivales y su reconocido ciclo de charlas gratuitas, ha hecho de la divulgación científica una experiencia accesible y fascinante, conectando a miles de personas con el universo”. La directora ejecutiva del Planetario, Jacqueline Morey , dijo que “con emoción y gratitud celebramos estas cuatro décadas, un hito que también es una instancia para recordar y agradecer a quienes han formado parte de este maravilloso proyecto y al público, que con su entusiasmo ha hecho posible este sueño”. Origen alemán Cual estrella distante, la historia de Planetario se remonta a finales de la década del 60 del siglo pasado. En esa época, Chile recibió el proyector estelar Carl Zeiss VI, que a principios de los 70 fue traspasado desde el Ministerio de Educación a la Universidad Técnica del Estado, UTE, actual Usach, para ser instalado en su campus. El proyector Zeiss, el corazón del Planetario, es un impresionante y complejo aparato que proyecta las estrellas sobre una pantalla en 360 grados. Este maravilloso artefacto, de dos cabezas y 160 lentes, parece una hormiga o un insecto gigante y es capaz de hacer girar en 360 grados cinco mil estrellas, idénticas a las del cielo nocturno de una noche despejada. La mayoría de los proyectores Zeiss originales están hoy fuera de funcionamiento y son exhibidos como piezas de museo dentro de vitrinas. Pero una excepción es el chileno que sigue operativo. Originalmente, iba a ser construido durante el Gobierno de la Unidad Popular, pero tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el plan quedó estancado y el proyector estuvo varios años dentro de sus cajas enviadas desde Alemania . En 1982, el rector designado por la dictadura, el general Jorge O’Ryan, ordenó la construcción del edificio del Planetario, obras que terminaron en 1985 bajo la rectoría de Patricio Gualda. Por fin, el Planetario y su edificio de 4.350 metros cuadrados fueron inaugurados el 14 de marzo de 1985, pero el terremoto que remeció a Santiago y a la zona central del país once días antes obligó a que sus puertas fueran abiertas a la gente en 1986. El libro del aniversario Uno de los puntos destacados de los 40 años del Planetario es la publicación de un texto sobre su historia, trabajo dedicado al arquitecto Óscar Mac-Clure (1922-2024), quien diseñó el icónico edificio del recinto de la Usach, ubicado en la comuna de Estación Central. “Con este valioso libro celebramos al Planetario y recordamos al arquitecto Óscar Mac-Clure, quien con su genialidad hizo posible este sueño. Es un reconocimiento a su esfuerzo y trabajo, y una forma de agradecer su visionaria arquitectura, que nos permite mantener el proyector óptico de estrellas Carl Zeiss VI y trabajar en conjunto con la tecnología digital, convirtiéndonos en uno los pocos planetarios híbridos del mundo”, explicó Jacqueline Morey, la directora ejecutiva de Planetario. El edificio homenajea al observatorio astronómico de Chichén Itzá -uno de los principales sitios arqueológicos mayas de la península de Yucatán en México-, y uno de sus espejos de agua emula un cenote maya, donde ese pueblo ancestral estudiaba el universo y las estrellas a través de su reflejo en estos estanques durante las noches. Así, la astronomía maya, una de las más precisas de la historia, se construyó a partir de la proyección de la imagen del cielo estrellado en una superficie plana, lo que permitía cálculos mucho más exactos. Óscar Mac-Clure imaginó las piscinas de Planetario como actualizaciones de estas estructuras geomorfológicas de Yucatán, considerados espacios sagrados por la cultura maya al ser las puertas que los conectaban con el inframundo. El arquitecto recordó en una entrevista que “en 1969, con el fin de obtener información técnica, fui en comisión de servicio a la industria Carl Zeiss de Oberkochen, Alemania Occidental. Y realicé otras visitas programadas a los Planetarios de Nürenberg, Berlín, Zurich, Lucerna, París y Londres. Luego, visité por mi cuenta los Planetarios de Nueva York y de Buenos Aires, y en México fui a los del Instituto Politécnico de Zacatenco en la Capital Federal y a los de Morelia y Villahermosa”. Fuente: Publimetro