Una nueva estrategia para enfrentar la evasión en el transporte público de Santiago comenzó a implementarse este lunes. El Gobierno lanzó el Plan Piloto de Agentes Antievasión, que incorporará personal especialmente destinado a impedir el ingreso de pasajeros sin pagar en los buses del sistema RED. La iniciativa tendrá inicialmente una duración de un mes y partirá con 30 funcionarios, aunque durante este periodo la cifra llegará a 90 agentes. El plan fue presentado por el ministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, junto al biministro de Economía y Minería, Daniel Mas. De Grange explicó que la medida busca enfrentar un fenómeno que continúa siendo uno de los principales problemas del sistema. Según las cifras entregadas por la autoridad, la evasión promedio pasó de 34,9% durante el segundo semestre de 2025 a 37,4% en el primer semestre de 2026. “Para nosotros como gobierno es una prioridad enfrentar este comportamiento que es inaceptable”, sostuvo el secretario de Estado. Durante esta primera etapa, los funcionarios se concentrarán en el recorrido 107, que conecta Peñalolén con Huechuraba y atraviesa 13 comunas de la capital. La elección no es casual: se trata de un servicio que moviliza cerca de 13 mil pasajeros diariamente y donde la evasión bordea el 67%, de acuerdo con los antecedentes entregados durante el lanzamiento. La modalidad contempla tres agentes por bus, quienes se distribuirán en las distintas puertas para controlar los accesos e incentivar que los pasajeros validen su tarjeta bip! o código QR. Los nuevos agentes serán fácilmente identificables: vestirán de negro, utilizarán chalecos anticorte y llevarán la inscripción “Agente Antievasión”. Su preparación será similar a la de los guardias tácticos que operan en Metro, aunque su función será principalmente disuasiva. Esto significa que no deberán enfrentarse físicamente a pasajeros violentos. Ante una infracción o una situación de mayor complejidad, podrán dar aviso a los fiscalizadores del Ministerio de Transportes o a Carabineros. La iniciativa también tiene un componente laboral. El Ejecutivo espera que, en caso de obtener buenos resultados, el modelo pueda extenderse a otros recorridos y generar hasta 3.000 nuevos puestos de trabajo. Daniel Mas explicó que la medida se enmarca en los esfuerzos del Ejecutivo para aumentar el empleo, en momentos en que la tasa de desocupación llegó al 9,5% en el trimestre mayo-julio. Por ahora, el recorrido 107 funcionará como prueba para evaluar el impacto que tiene la presencia de estos agentes en el pago del pasaje antes de decidir una eventual expansión al resto de la red. Fuente: Publimetro
El ministro de Transportes, Louis de Grange , ha anunciado cambios en el sistema RED que implicarán la retirada de los buses articulados, conocidos como “oruga”, durante las horas nocturnas. Esta decisión forma parte de un plan de optimización del sistema, motivado por restricciones presupuestarias y una baja demanda en ese período del día. De acuerdo con el ministro, el principal motivo detrás de esta modificación es el elevado costo de operación de los buses articulados en comparación con los vehículos convencionales. “El principal cambio va a ser el recambio de buses articulados por buses normales. Y la razón es súper simple: el bus articulado cuesta el doble que un bus normal de 12 metros moverlo”, afirmó De Grange. En este sentido, explicó que durante la noche, estos buses no resultan eficientes debido a la escasa cantidad de pasajeros que transportan. “En la noche no se necesita tener buses articulados (…) circulan con tres o cuatro pasajeros”, agregó el ministro. Según lo comunicado, los buses “oruga” serán sustituidos por unidades convencionales e incluso más pequeñas en algunos casos, dependiendo de la demanda en cada área. El objetivo es optimizar el uso de recursos sin comprometer la cobertura del sistema. “Usar buses convencionales (…) es tremendamente beneficioso”, señaló De Grange. A pesar de las preocupaciones generadas por este anuncio, desde el Gobierno aseguran que esta medida no afectará la frecuencia de los recorridos nocturnos. “No, para nada”, respondió De Grange ante las preguntas sobre posibles impactos en la espera de los usuarios. Además, destacó que los pasajeros disponen de herramientas digitales para monitorear la llegada de los buses en tiempo real. Fuente: Publimetro
Una nueva estrategia para enfrentar la evasión en el transporte público de Santiago comenzó a implementarse este lunes. El Gobierno lanzó el Plan Piloto de Agentes Antievasión, que incorporará personal especialmente destinado a impedir el ingreso de pasajeros sin pagar en los buses del sistema RED. La iniciativa tendrá inicialmente una duración de un mes y partirá con 30 funcionarios, aunque durante este periodo la cifra llegará a 90 agentes. El plan fue presentado por el ministro de Transportes y Obras Públicas, Louis de Grange, junto al biministro de Economía y Minería, Daniel Mas. De Grange explicó que la medida busca enfrentar un fenómeno que continúa siendo uno de los principales problemas del sistema. Según las cifras entregadas por la autoridad, la evasión promedio pasó de 34,9% durante el segundo semestre de 2025 a 37,4% en el primer semestre de 2026. “Para nosotros como gobierno es una prioridad enfrentar este comportamiento que es inaceptable”, sostuvo el secretario de Estado. Durante esta primera etapa, los funcionarios se concentrarán en el recorrido 107, que conecta Peñalolén con Huechuraba y atraviesa 13 comunas de la capital. La elección no es casual: se trata de un servicio que moviliza cerca de 13 mil pasajeros diariamente y donde la evasión bordea el 67%, de acuerdo con los antecedentes entregados durante el lanzamiento. La modalidad contempla tres agentes por bus, quienes se distribuirán en las distintas puertas para controlar los accesos e incentivar que los pasajeros validen su tarjeta bip! o código QR. Los nuevos agentes serán fácilmente identificables: vestirán de negro, utilizarán chalecos anticorte y llevarán la inscripción “Agente Antievasión”. Su preparación será similar a la de los guardias tácticos que operan en Metro, aunque su función será principalmente disuasiva. Esto significa que no deberán enfrentarse físicamente a pasajeros violentos. Ante una infracción o una situación de mayor complejidad, podrán dar aviso a los fiscalizadores del Ministerio de Transportes o a Carabineros. La iniciativa también tiene un componente laboral. El Ejecutivo espera que, en caso de obtener buenos resultados, el modelo pueda extenderse a otros recorridos y generar hasta 3.000 nuevos puestos de trabajo. Daniel Mas explicó que la medida se enmarca en los esfuerzos del Ejecutivo para aumentar el empleo, en momentos en que la tasa de desocupación llegó al 9,5% en el trimestre mayo-julio. Por ahora, el recorrido 107 funcionará como prueba para evaluar el impacto que tiene la presencia de estos agentes en el pago del pasaje antes de decidir una eventual expansión al resto de la red. Fuente: Publimetro
El ministro de Transportes, Louis de Grange , ha anunciado cambios en el sistema RED que implicarán la retirada de los buses articulados, conocidos como “oruga”, durante las horas nocturnas. Esta decisión forma parte de un plan de optimización del sistema, motivado por restricciones presupuestarias y una baja demanda en ese período del día. De acuerdo con el ministro, el principal motivo detrás de esta modificación es el elevado costo de operación de los buses articulados en comparación con los vehículos convencionales. “El principal cambio va a ser el recambio de buses articulados por buses normales. Y la razón es súper simple: el bus articulado cuesta el doble que un bus normal de 12 metros moverlo”, afirmó De Grange. En este sentido, explicó que durante la noche, estos buses no resultan eficientes debido a la escasa cantidad de pasajeros que transportan. “En la noche no se necesita tener buses articulados (…) circulan con tres o cuatro pasajeros”, agregó el ministro. Según lo comunicado, los buses “oruga” serán sustituidos por unidades convencionales e incluso más pequeñas en algunos casos, dependiendo de la demanda en cada área. El objetivo es optimizar el uso de recursos sin comprometer la cobertura del sistema. “Usar buses convencionales (…) es tremendamente beneficioso”, señaló De Grange. A pesar de las preocupaciones generadas por este anuncio, desde el Gobierno aseguran que esta medida no afectará la frecuencia de los recorridos nocturnos. “No, para nada”, respondió De Grange ante las preguntas sobre posibles impactos en la espera de los usuarios. Además, destacó que los pasajeros disponen de herramientas digitales para monitorear la llegada de los buses en tiempo real. Fuente: Publimetro