La muerte del sargento de Carabineros Javier Figueroa sigue siendo motivo de incertidumbre en Puerto Varas, ya que recientes investigaciones han planteado la posibilidad de un suicidio. A pesar de esto, la familia del oficial ha rechazado firmemente esta teoría y ha señalado posibles irregularidades dentro de la institución policial. Los hechos se remontan al 11 de marzo, cuando el sargento perdió la vida en medio de un procedimiento policial. Durante semanas, las autoridades han estado trabajando para esclarecer lo sucedido, con la Policía de Investigaciones y el OS-9 de Carabineros llevando a cabo diligencias relevantes. Un reportaje emitido por Canal 13 reveló nuevos detalles que han cambiado el rumbo de la investigación. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que la llamada al 133, que alertó sobre personas consumiendo alcohol en la vía pública y a la que Figueroa respondió aquella noche, habría salido desde un teléfono asociado al propio sargento. Además, se encontró el dispositivo dentro de su mochila sin chip, lo que ha complicado el rastreo de sus comunicaciones previas al incidente. Los investigadores se vieron sorprendidos por esta revelación, especialmente porque no habían logrado identificar al autor de la llamada inicial. Además, los peritajes realizados al arma del oficial no arrojaron restos biológicos de terceros, lo que refuerza la hipótesis del suicidio. A pesar de esto, la familia del carabinero ha expresado su descontento con la investigación y ha señalado que nunca se les informó sobre la posibilidad de un suicidio en las primeras etapas. En palabras de Marlene Manquemilla, madre del sargento: Siempre nos dijeron que no era suicidio y, ¿por qué ahora, a dos meses de su fallecimiento, están diciendo que fue suicidio? La madre también mencionó la presencia de una tercera funcionaria esa noche, quien según ella no ha sido debidamente considerada en las pesquisas: Hay una tercera funcionaria que andaba ese día con él... Eso es lo que yo no entiendo, por qué no le hacen preguntas a ella, por qué no la entrevistan, afirmó. En una entrevista con BioBioChile, Marlene Manquemilla lanzó una teoría sobre la muerte de su hijo: Yo creo que a mi hijo le tenían envidia... él vio cosas que no tenía que ver ahí en la Comisaría y por eso lo callaron. Asimismo, aseguró que su hijo no estaba cómodo en su trabajo y habría denunciado posibles irregularidades internas. Mientras las investigaciones continúan en curso, el caso sigue generando impacto en la comunidad y aumentando la presión sobre las autoridades para esclarecer lo ocurrido aquella fatídica noche en Puerto Varas. Fuente: Publimetro
La muerte del sargento de Carabineros Javier Figueroa sigue siendo motivo de incertidumbre en Puerto Varas, ya que recientes investigaciones han planteado la posibilidad de un suicidio. A pesar de esto, la familia del oficial ha rechazado firmemente esta teoría y ha señalado posibles irregularidades dentro de la institución policial. Los hechos se remontan al 11 de marzo, cuando el sargento perdió la vida en medio de un procedimiento policial. Durante semanas, las autoridades han estado trabajando para esclarecer lo sucedido, con la Policía de Investigaciones y el OS-9 de Carabineros llevando a cabo diligencias relevantes. Un reportaje emitido por Canal 13 reveló nuevos detalles que han cambiado el rumbo de la investigación. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue que la llamada al 133, que alertó sobre personas consumiendo alcohol en la vía pública y a la que Figueroa respondió aquella noche, habría salido desde un teléfono asociado al propio sargento. Además, se encontró el dispositivo dentro de su mochila sin chip, lo que ha complicado el rastreo de sus comunicaciones previas al incidente. Los investigadores se vieron sorprendidos por esta revelación, especialmente porque no habían logrado identificar al autor de la llamada inicial. Además, los peritajes realizados al arma del oficial no arrojaron restos biológicos de terceros, lo que refuerza la hipótesis del suicidio. A pesar de esto, la familia del carabinero ha expresado su descontento con la investigación y ha señalado que nunca se les informó sobre la posibilidad de un suicidio en las primeras etapas. En palabras de Marlene Manquemilla, madre del sargento: Siempre nos dijeron que no era suicidio y, ¿por qué ahora, a dos meses de su fallecimiento, están diciendo que fue suicidio? La madre también mencionó la presencia de una tercera funcionaria esa noche, quien según ella no ha sido debidamente considerada en las pesquisas: Hay una tercera funcionaria que andaba ese día con él... Eso es lo que yo no entiendo, por qué no le hacen preguntas a ella, por qué no la entrevistan, afirmó. En una entrevista con BioBioChile, Marlene Manquemilla lanzó una teoría sobre la muerte de su hijo: Yo creo que a mi hijo le tenían envidia... él vio cosas que no tenía que ver ahí en la Comisaría y por eso lo callaron. Asimismo, aseguró que su hijo no estaba cómodo en su trabajo y habría denunciado posibles irregularidades internas. Mientras las investigaciones continúan en curso, el caso sigue generando impacto en la comunidad y aumentando la presión sobre las autoridades para esclarecer lo ocurrido aquella fatídica noche en Puerto Varas. Fuente: Publimetro