La tecnológica OpenAI negó ser responsable del suicidio de un joven de 16 años que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT durante meses, y atribuyó la tragedia a unuso indebido de la herramienta. Las lesiones y daños alegados por los demandantes fueron causados o contribuidos (...) por uso indebido, no autorizado, imprevisible e inapropiado de ChatGPT por parte de Adam Raine, argumenta OpenAI en un documento presentado esta semana ante el Tribunal Superior de California en San Francisco, según NBC News. La compañía respondió así a la demanda interpuesta el pasado agosto por los padres del fallecido, Matt y Maria Raine, en la que afirman que ChatGPTayudó activamente a Adam a explorar métodos de suicidio. Los Raine creen que tanto OpenAI como su propietario, Sam Altman, son responsables de la muerte del adolescente, al supuestamente apresurarse a comercializar la versión del chat GPT-4o, pese a problemas de seguridad. Sin embargo, según OpenAI, Raine violó varias reglas de los términos de la aplicación, como la prohibición de su uso para menores de 18 años sin consentimiento de sus padres o tutores legales, informa NBC. La tecnológica también sostiene que la herramienta advierte a sus usuarios queno deben confiar en sus respuestas como única fuente de verdad, y asegura que, en sus conversaciones, ChatGPT insistió más de cien veces a Raine en que buscara ayuda. OpenAI, convertido en los últimos años en uno de los gigantes estadounidenses de la IA, reitera así que el suicidio de Adam derivó de su rechazo aatender advertencias y buscar ayuda, así como de la falta de respuesta de otros a sus signos evidentes de angustia. En una entrada en su página web, la tecnológica destaca que su respuesta a la demanda de los Raine incluye hechos difíciles sobre la salud mental de Adam y sus circunstancias de vida. La demanda original incluía fragmentos selectivos de sus conversaciones que requieren más contexto, el cual hemos aportado en nuestra respuesta, agrega.
Una interrupción masiva en la infraestructura de la red ha dejado a millones de usuarios desconectados de sus servicios digitales esenciales este 18 de noviembre de 2025. Desde tempranas horas, navegar por internet se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por mensajes de “Error 500”, tiempos de carga agotados y bucles infinitos de verificación de seguridad. El responsable no es un proveedor de internet doméstico ni un ciberataque dirigido a una sola empresa, sino un fallo crítico en Cloudflare, la columna vertebral que gestiona la seguridad y el tráfico de una gran parte de la web moderna. Plataformas de alto perfil como X (antes Twitter), la herramienta de diseño Canva, y el asistente de inteligencia artificial ChatGPT de OpenAI, han quedado inoperativos o con accesos intermitentes. La falla se origina en una “degradación interna del servicio” reportada por la propia compañía tecnológica, afectando su red global y, por consecuencia, a cualquier sitio web que utilice sus servicios de protección y entrega de contenido. Para el usuario común, la experiencia ha sido confusa: al intentar acceder a sus cuentas, se encuentran con pantallas que solicitan verificar “si son humanos”, procesos que fallan repetidamente sin permitir el acceso. La magnitud del problema alcanzó niveles irónicos cuando los usuarios intentaron verificar el estado de la red. Downdetector, la plataforma estándar para monitorear caídas de servicios, también utiliza la infraestructura de Cloudflare, por lo que su sitio web permaneció inaccesible durante los momentos más críticos del fallo, dejando a los internautas sin una herramienta de diagnóstico y aumentando la percepción de un “apagón” digital total. Servicios corporativos críticos como Cloudflare Access y WARP también se vieron comprometidos, lo que ha impactado los flujos de trabajo en empresas que dependen de estas conexiones seguras para operar remotamente. De acuerdo con el panel de estado oficial de la compañía, el equipo de ingeniería identificó el problema tras varios minutos de inestabilidad generalizada. En sus comunicados técnicos, Cloudflare descartó implícitamente un ataque externo, señalando que se trataba de una incidencia interna que afectaba su red global. Aunque la empresa confirmó que se ha implementado una solución y que algunos tráficos en regiones como Europa han comenzado a normalizarse, l a recuperación total de los servicios es gradual. Mientras los sistemas se estabilizan, es probable que los usuarios sigan experimentando lentitud o errores residuales al intentar conectar con servidores que aún se encuentran en proceso de purgar las conexiones fallidas. Cuando un nodo crítico como Cloudflare estornuda, gran parte de internet se resfría, afectando no solo al ocio y las redes sociales, sino a la productividad empresarial y a los sistemas de comunicación global. Por el momento, la recomendación para los usuarios es evitar recargar compulsivamente las páginas, ya que esto solo satura más las peticiones pendientes, y esperar a que la propagación de la solución técnica restablezca el flujo normal de la red. Fuente: Publimetro
La tecnológica OpenAI negó ser responsable del suicidio de un joven de 16 años que se quitó la vida tras interactuar con ChatGPT durante meses, y atribuyó la tragedia a unuso indebido de la herramienta. Las lesiones y daños alegados por los demandantes fueron causados o contribuidos (...) por uso indebido, no autorizado, imprevisible e inapropiado de ChatGPT por parte de Adam Raine, argumenta OpenAI en un documento presentado esta semana ante el Tribunal Superior de California en San Francisco, según NBC News. La compañía respondió así a la demanda interpuesta el pasado agosto por los padres del fallecido, Matt y Maria Raine, en la que afirman que ChatGPTayudó activamente a Adam a explorar métodos de suicidio. Los Raine creen que tanto OpenAI como su propietario, Sam Altman, son responsables de la muerte del adolescente, al supuestamente apresurarse a comercializar la versión del chat GPT-4o, pese a problemas de seguridad. Sin embargo, según OpenAI, Raine violó varias reglas de los términos de la aplicación, como la prohibición de su uso para menores de 18 años sin consentimiento de sus padres o tutores legales, informa NBC. La tecnológica también sostiene que la herramienta advierte a sus usuarios queno deben confiar en sus respuestas como única fuente de verdad, y asegura que, en sus conversaciones, ChatGPT insistió más de cien veces a Raine en que buscara ayuda. OpenAI, convertido en los últimos años en uno de los gigantes estadounidenses de la IA, reitera así que el suicidio de Adam derivó de su rechazo aatender advertencias y buscar ayuda, así como de la falta de respuesta de otros a sus signos evidentes de angustia. En una entrada en su página web, la tecnológica destaca que su respuesta a la demanda de los Raine incluye hechos difíciles sobre la salud mental de Adam y sus circunstancias de vida. La demanda original incluía fragmentos selectivos de sus conversaciones que requieren más contexto, el cual hemos aportado en nuestra respuesta, agrega.
Una interrupción masiva en la infraestructura de la red ha dejado a millones de usuarios desconectados de sus servicios digitales esenciales este 18 de noviembre de 2025. Desde tempranas horas, navegar por internet se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por mensajes de “Error 500”, tiempos de carga agotados y bucles infinitos de verificación de seguridad. El responsable no es un proveedor de internet doméstico ni un ciberataque dirigido a una sola empresa, sino un fallo crítico en Cloudflare, la columna vertebral que gestiona la seguridad y el tráfico de una gran parte de la web moderna. Plataformas de alto perfil como X (antes Twitter), la herramienta de diseño Canva, y el asistente de inteligencia artificial ChatGPT de OpenAI, han quedado inoperativos o con accesos intermitentes. La falla se origina en una “degradación interna del servicio” reportada por la propia compañía tecnológica, afectando su red global y, por consecuencia, a cualquier sitio web que utilice sus servicios de protección y entrega de contenido. Para el usuario común, la experiencia ha sido confusa: al intentar acceder a sus cuentas, se encuentran con pantallas que solicitan verificar “si son humanos”, procesos que fallan repetidamente sin permitir el acceso. La magnitud del problema alcanzó niveles irónicos cuando los usuarios intentaron verificar el estado de la red. Downdetector, la plataforma estándar para monitorear caídas de servicios, también utiliza la infraestructura de Cloudflare, por lo que su sitio web permaneció inaccesible durante los momentos más críticos del fallo, dejando a los internautas sin una herramienta de diagnóstico y aumentando la percepción de un “apagón” digital total. Servicios corporativos críticos como Cloudflare Access y WARP también se vieron comprometidos, lo que ha impactado los flujos de trabajo en empresas que dependen de estas conexiones seguras para operar remotamente. De acuerdo con el panel de estado oficial de la compañía, el equipo de ingeniería identificó el problema tras varios minutos de inestabilidad generalizada. En sus comunicados técnicos, Cloudflare descartó implícitamente un ataque externo, señalando que se trataba de una incidencia interna que afectaba su red global. Aunque la empresa confirmó que se ha implementado una solución y que algunos tráficos en regiones como Europa han comenzado a normalizarse, l a recuperación total de los servicios es gradual. Mientras los sistemas se estabilizan, es probable que los usuarios sigan experimentando lentitud o errores residuales al intentar conectar con servidores que aún se encuentran en proceso de purgar las conexiones fallidas. Cuando un nodo crítico como Cloudflare estornuda, gran parte de internet se resfría, afectando no solo al ocio y las redes sociales, sino a la productividad empresarial y a los sistemas de comunicación global. Por el momento, la recomendación para los usuarios es evitar recargar compulsivamente las páginas, ya que esto solo satura más las peticiones pendientes, y esperar a que la propagación de la solución técnica restablezca el flujo normal de la red. Fuente: Publimetro