Una cuenta regresiva silenciosa está corriendo dentro de las áreas de seguridad de las grandes empresas chilenas. Con la entrada en vigencia del Decreto 295, que reglamenta el reporte de incidentes de acuerdo con la Ley Marco de Ciberseguridad (21.663), los operadores de importancia vital (OIV) y los prestadores de servicios esenciales (PSE) están obligados a emitir una alerta temprana a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) dentro de las tres horas de conocido un incidente, con actualizaciones a las 24 o 72 horas, un plan de acción a los siete días y un informe final a los quince. El incumplimiento no es un tema menor: expone a sanciones y, sobre todo, a la interrupción de servicios críticos para el país. El desafío es que ese reloj regulatorio choca de frente con una debilidad estructural del sector. Según el reporte State of Threat Management de Filigran (2026), el 93% de las organizaciones tiene dificultades para mantener una vista precisa y actualizada de su superficie de ataque, y apenas el 41% cuenta con una visión consolidada de su exposición al riesgo. Dicho de otro modo: nueve de cada diez empresas no saben con certeza por dónde pueden ser atacadas. Difícilmente se puede reportar en tres horas un incidente que la organización tarda días en siquiera detectar. La paradoja se profundiza cuando se mira el uso de la información. Prácticamente todas las empresas (99%) ya consumen inteligencia de amenazas —en promedio, de catorce fuentes distintas—, pero solo el 45% la tiene integrada y operacionalizada. El resto acumula datos que nadie alcanza a convertir en decisiones. El costo de ese ruido es concreto: los analistas dedican cerca del 42% de su jornada —unas diecisiete horas a la semana— a investigar alertas que terminan siendo de baja prioridad o falsos positivos, mientras el 97% reconoce que no logra determinar si una exposición es realmente explotable. Es en ese punto donde la ciberinteligencia deja de ser un concepto técnico y pasa a ser una condición de cumplimiento. No se trata de comprar más herramientas ni más fuentes de datos, sino de operarlas: correlacionar lo que ocurre dentro de la organización con el contexto de amenazas externo, para saber qué importa, priorizarlo y actuar dentro de los plazos que hoy exige la ley. Sin esa capa operativa —personas, procesos y monitoreo continuo—, la inteligencia de amenazas es información que se archiva, no defensa. El mercado ha empezado a moverse en esa dirección. Un ejemplo reciente es la integración que la firma chilena NIVEL4 anunció con Wazuh, plataforma de código abierto de gestión de eventos (SIEM) y detección y respuesta extendida (XDR), para sumar a sus servicios funciones de correlación de eventos, monitoreo de endpoints, detección de vulnerabilidades y reportería orientada al cumplimiento. “Compartimos con Wazuh la visión de ofrecer operaciones de seguridad abiertas y escalables”, señaló Fernando Lagos, CEO de la compañía, quien apunta a “detectar amenazas oportunamente, responder de manera más eficiente y entregar una visión más completa del estado de seguridad de las organizaciones”. La empresa presta servicios de detección y respuesta gestionada (MDR), SOC virtual y respuesta a incidentes a sectores como el financiero, retail e infraestructura crítica en Chile, Perú y Colombia. Casos como ese ilustran una tendencia subyacente: en un escenario donde la regulación fija plazos en horas y las amenazas se cuentan por miles, la ventaja competitiva —y el cumplimiento— dependen menos del arsenal tecnológico disponible y más del nivel operativo. La ciberinteligencia, hasta hace poco un diferenciador, empieza a volverse un requisito básico. Fuente: Publimetro
Cada primer jueves de mayo se conmemora el Día Mundial de la Contraseña, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de proteger las credenciales digitales. En el año 2026, esta efeméride se celebra en un contexto donde las contraseñas siguen siendo el principal método de acceso a plataformas y servicios, aunque su uso continúa marcado por hábitos inseguros que incrementan los riesgos de ciberataques. Según el informe global de Bitwarden, el 90% de los usuarios asegura conocer las buenas prácticas de seguridad digital. Sin embargo, una parte significativa mantiene conductas riesgosas, como reutilizar la misma contraseña en múltiples cuentas, lo cual amplifica el impacto de las filtraciones de datos. El estudio revela que un 32% de las personas utiliza contraseñas repetidas en diferentes plataformas, mientras que un 55% administra sus claves únicamente de memoria, limitando la complejidad y seguridad de las credenciales que emplea. Esta situación facilita ataques automatizados como el credential stuffing, técnica que reutiliza contraseñas filtradas para intentar acceder a otras cuentas masivamente. Además, el informe indica que un 59% de los usuarios continúa reutilizando contraseñas incluso después de haber sufrido una filtración de datos, lo que evidencia una baja adopción de medidas correctivas tras incidentes de seguridad. Asimismo, cerca del 25% de los usuarios reconoce haber tenido sus credenciales comprometidas en algún momento. Entre las amenazas más comunes destacan el phishing, un método que busca engañar a los usuarios para robar sus claves de acceso, y los ataques de fuerza bruta, que intentan descifrar contraseñas mediante automatización. También persisten riesgos asociados al malware especializado en capturar credenciales desde dispositivos infectados. “Las contraseñas siguen siendo uno de los puntos más vulnerables en la seguridad digital, no por la tecnología en sí, sino por los hábitos de los usuarios. La reutilización de credenciales y el uso de claves débiles continúan facilitando ataques automatizados a gran escala”, explica NIVEL4. Frente a este panorama, especialistas y empresas del sector coinciden en la necesidad de fortalecer las prácticas de autenticación. Entre las principales recomendaciones destacan el uso de contraseñas únicas y robustas, la implementación de autenticación multifactor y la utilización de gestores de contraseñas. “Si bien existe una mayor conciencia sobre los riesgos, aún persiste una brecha importante entre lo que las personas saben y lo que realmente hacen en la práctica. La adopción de autenticación multifactor y gestores de contraseñas sigue siendo clave para reducir la exposición”, complementa Fernando Lagos, CEO de NIVEL4. En este contexto, el Día Mundial de la Contraseña se presenta como una oportunidad para reforzar la educación en ciberseguridad y promover cambios en los hábitos que permitan disminuir los riesgos asociados a la gestión de credenciales digitales. Fuente: Publimetro
Distintas entidades del Gobierno han salido a desmentir los reportes de ataques a su ciberseguridad que surgieron durante los últimos días. La empresa estadounidense, VECERT Analyzer, alertó sobre una presunta vulneración al Registro Civil, la ClaveÚnica, la Tesorería General de la República, el Instituto Nacional de Estadísticas y las empresas de telecomunicaciones, WOM y Claro. Esto ha despertado las alarmas de los usuarios de la red social X, especialmente por la filtración de datos privados y la presunta vulneración de la ClaveÚnica. VECERT indicó que esto podría permitir a agentes maliciosos personificar a ciudadanos para realizar procedimientos legales, bancarios y de salud en portales gubernamentales. La empresa recomendó a los ciudadanos cambiar sus contraseñas y establecer métodos de autenticación adicionales si es posible. El Registro Civil se pronunció señalando que “no corresponde a datos ni parámetros utilizados por el Registro Civil en sus bases de datos registrales o de identificación. Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad y protección de los datos personales de la ciudadanía”. Por su parte, la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Chile redactó un comunicado que indica que “se encuentra analizando, desde su aparición en las últimas 48 horas, los reportes de fuentes de inteligencia en ciberseguridad que describen presunta actividad maliciosa que involucraría datos de operadores de telecomunicaciones y servicios públicos”. “La ANCI está trabajando coordinadamente con las instituciones involucradas (tanto públicas como privadas) para verificar la veracidad de las afirmaciones realizadas y, en caso de corresponder, adoptar las medidas pertinentes. Es importante destacar que, hasta el momento, no ha sido posible corroborar la autenticidad ni el alcance de la información que supuestamente habría sido comprometida”. En respuesta a estas preocupaciones, la Secretaría de Gobierno Digital negó que la Clave Única esté en peligro tras el actuar de agentes maliciosos. “Es de gran relevancia y absoluta prioridad para esta Secretaría aclarar que no hay evidencia de que la infraestructura y la base de datos de la ClaveÚnica haya sido afectada por ningún incidente relacionado con estos reportes. La ClaveÚnica se encuentra 100% operativa, segura y funcionando con normalidad para todos los trámites y servicios en línea que requieren autenticación por parte del Estado”. “Reiteramos que el sistema cuenta con altos estándares de seguridad y protocolos de monitoreo continuo. Asimismo, en coordinación permanente con los equipos técnicos de la ANCI, se desarrollan acciones constantes para proteger los datos y fortalecer la seguridad”, concluyeron. La directora Michelle Bordachar negó una vulneración reciente: “Se descarta hasta ahora no hay infraestructuras comprometidas”. Aclaró que estos datos ya habían sido vulnerados en el pasado pero estaban disponibles en la dark web. “A diferencia de casos anteriores donde pocos tienen acceso, aquí lo pusieron disponible para personas normales”, explicó. Finalmente, la Tesorería General de la República también negó un ataque a su sistema: “Informamos que nuestros servicios se encuentran operando con normalidad sin evidencias ni afectaciones asociadas a incidentes cibernéticos”. Aseguraron que la información tributaria se mantiene resguardada bajo estrictos estándares. Fuente: Publimetro
Una publicación de la compañía de ciberseguridad VECERT Analyzer sobre una potencial amenaza a la infraestructura gubernamental provocó una alerta en redes sociales. Esto provocó que instituciones chilenas como el Registro Civil y la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) se pronunciaran al respecto. El pasado 30 de abril, la compañía dio a conocer que percibieron una vulneración a los datos manejados por la Tesorería General de la República, indicando “ rutify ” como la amenaza. Esto podría significar en una intervención en la integridad de los servicios de procesamiento de pagos del Estado, por lo que se recomendó a la TGR realizar un restablecimiento forzado de la contraseña en la cuenta afectada, y examinar algún cambio que se pudo haber efectuado. Una actualización aseguró que la vulneración de datos es más crítica, la cual afecta a empresas de telecomunicaciones como Claro y WOM, y entidades de servicio público chileno como el Registro Civil y la Clave Única. Indicando al mismo actor como el responsable de la filtración de información sensible. Sobre la exposición de los datos de usuarios de las empresas de telecomunicaciones indican que esto expone la información privada que podría facilitar el intercambio de tarjetas SIM, extorsiones y fraude telefónico. Por esto, señalaron que Claro y Wom deben realizar un análisis de su base de datos y las claves de acceso de sistemas internos. Con respecto a la vulneración de la Clave Única señalan que esto puede dar paso a agentes maliciosos a personificar a ciudadanos con el fin de realizar procedimientos legales, bancarios y de salud en portales de gobierno. La empresa sugirió a los ciudadanos cambiar la contraseña y establecer métodos de autenticación si es posible. Posteriormente, apuntaron a una vulneración al Instituto Nacional de Estadística de Chile, que detectó una infección desde junio de 2024 a mayo de este año, con el fin de acceder a información tecnológica chilena, y señalaron que se filtraron 121 credenciales. Los agentes amenazadores fueron identificados como NemorisHacking x System Rippers x 0xPayload Producto de esta amenaza, el Registro Civil publicó un declaración en su cuenta de X señalando que “ante la publicación de la cuenta VECERT, informamos que no corresponde a datos ni parámetros utilizados por el Registro Civil en sus bases de datos registrales o de identificación Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad y protección de los datos personales de la ciudadanía”. Pot su parte, la Analítica Nacional para Ciberseguridad e Informática (ANCI) redactó un comunicado que indicó quese encuentra analizando, desde su aparición en las últimas 48 horas, los reportes de fuentes inteligencia en ciberseguridad que describen presunta actividad maliciosa que involucraría datos operadores telecomunicaciones servicios públicos. La ANCI está trabajando coordinadamente con las instituciones involucradas (tanto públicas como privadas) para verificar veracidad afirmaciones realizadas y caso corresponder, adoptar medidas pertinentes. Es importante destacar, hasta momento,no ha sido posible corroborar autenticidad ni alcance información supuestamente habría sido comprometida, continuaron. Pot mismo, aseguraron instituciones contactadas por ANCI han colaborado activamente con investigaciones se realizaron, y también adoptaron medidas preventivas para establecer seguridad adicionales, sin importar veracidad reportes. Aismismo, publicaron lista recomendaciones ciudadanía: Fimalmente, ANCI aseguró continuarán monitoreando situación, y cualquier novedad informará ciudadanía través canales oficiales. Fuente: Publimetro
Una cuenta regresiva silenciosa está corriendo dentro de las áreas de seguridad de las grandes empresas chilenas. Con la entrada en vigencia del Decreto 295, que reglamenta el reporte de incidentes de acuerdo con la Ley Marco de Ciberseguridad (21.663), los operadores de importancia vital (OIV) y los prestadores de servicios esenciales (PSE) están obligados a emitir una alerta temprana a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) dentro de las tres horas de conocido un incidente, con actualizaciones a las 24 o 72 horas, un plan de acción a los siete días y un informe final a los quince. El incumplimiento no es un tema menor: expone a sanciones y, sobre todo, a la interrupción de servicios críticos para el país. El desafío es que ese reloj regulatorio choca de frente con una debilidad estructural del sector. Según el reporte State of Threat Management de Filigran (2026), el 93% de las organizaciones tiene dificultades para mantener una vista precisa y actualizada de su superficie de ataque, y apenas el 41% cuenta con una visión consolidada de su exposición al riesgo. Dicho de otro modo: nueve de cada diez empresas no saben con certeza por dónde pueden ser atacadas. Difícilmente se puede reportar en tres horas un incidente que la organización tarda días en siquiera detectar. La paradoja se profundiza cuando se mira el uso de la información. Prácticamente todas las empresas (99%) ya consumen inteligencia de amenazas —en promedio, de catorce fuentes distintas—, pero solo el 45% la tiene integrada y operacionalizada. El resto acumula datos que nadie alcanza a convertir en decisiones. El costo de ese ruido es concreto: los analistas dedican cerca del 42% de su jornada —unas diecisiete horas a la semana— a investigar alertas que terminan siendo de baja prioridad o falsos positivos, mientras el 97% reconoce que no logra determinar si una exposición es realmente explotable. Es en ese punto donde la ciberinteligencia deja de ser un concepto técnico y pasa a ser una condición de cumplimiento. No se trata de comprar más herramientas ni más fuentes de datos, sino de operarlas: correlacionar lo que ocurre dentro de la organización con el contexto de amenazas externo, para saber qué importa, priorizarlo y actuar dentro de los plazos que hoy exige la ley. Sin esa capa operativa —personas, procesos y monitoreo continuo—, la inteligencia de amenazas es información que se archiva, no defensa. El mercado ha empezado a moverse en esa dirección. Un ejemplo reciente es la integración que la firma chilena NIVEL4 anunció con Wazuh, plataforma de código abierto de gestión de eventos (SIEM) y detección y respuesta extendida (XDR), para sumar a sus servicios funciones de correlación de eventos, monitoreo de endpoints, detección de vulnerabilidades y reportería orientada al cumplimiento. “Compartimos con Wazuh la visión de ofrecer operaciones de seguridad abiertas y escalables”, señaló Fernando Lagos, CEO de la compañía, quien apunta a “detectar amenazas oportunamente, responder de manera más eficiente y entregar una visión más completa del estado de seguridad de las organizaciones”. La empresa presta servicios de detección y respuesta gestionada (MDR), SOC virtual y respuesta a incidentes a sectores como el financiero, retail e infraestructura crítica en Chile, Perú y Colombia. Casos como ese ilustran una tendencia subyacente: en un escenario donde la regulación fija plazos en horas y las amenazas se cuentan por miles, la ventaja competitiva —y el cumplimiento— dependen menos del arsenal tecnológico disponible y más del nivel operativo. La ciberinteligencia, hasta hace poco un diferenciador, empieza a volverse un requisito básico. Fuente: Publimetro
Cada primer jueves de mayo se conmemora el Día Mundial de la Contraseña, una fecha que busca generar conciencia sobre la importancia de proteger las credenciales digitales. En el año 2026, esta efeméride se celebra en un contexto donde las contraseñas siguen siendo el principal método de acceso a plataformas y servicios, aunque su uso continúa marcado por hábitos inseguros que incrementan los riesgos de ciberataques. Según el informe global de Bitwarden, el 90% de los usuarios asegura conocer las buenas prácticas de seguridad digital. Sin embargo, una parte significativa mantiene conductas riesgosas, como reutilizar la misma contraseña en múltiples cuentas, lo cual amplifica el impacto de las filtraciones de datos. El estudio revela que un 32% de las personas utiliza contraseñas repetidas en diferentes plataformas, mientras que un 55% administra sus claves únicamente de memoria, limitando la complejidad y seguridad de las credenciales que emplea. Esta situación facilita ataques automatizados como el credential stuffing, técnica que reutiliza contraseñas filtradas para intentar acceder a otras cuentas masivamente. Además, el informe indica que un 59% de los usuarios continúa reutilizando contraseñas incluso después de haber sufrido una filtración de datos, lo que evidencia una baja adopción de medidas correctivas tras incidentes de seguridad. Asimismo, cerca del 25% de los usuarios reconoce haber tenido sus credenciales comprometidas en algún momento. Entre las amenazas más comunes destacan el phishing, un método que busca engañar a los usuarios para robar sus claves de acceso, y los ataques de fuerza bruta, que intentan descifrar contraseñas mediante automatización. También persisten riesgos asociados al malware especializado en capturar credenciales desde dispositivos infectados. “Las contraseñas siguen siendo uno de los puntos más vulnerables en la seguridad digital, no por la tecnología en sí, sino por los hábitos de los usuarios. La reutilización de credenciales y el uso de claves débiles continúan facilitando ataques automatizados a gran escala”, explica NIVEL4. Frente a este panorama, especialistas y empresas del sector coinciden en la necesidad de fortalecer las prácticas de autenticación. Entre las principales recomendaciones destacan el uso de contraseñas únicas y robustas, la implementación de autenticación multifactor y la utilización de gestores de contraseñas. “Si bien existe una mayor conciencia sobre los riesgos, aún persiste una brecha importante entre lo que las personas saben y lo que realmente hacen en la práctica. La adopción de autenticación multifactor y gestores de contraseñas sigue siendo clave para reducir la exposición”, complementa Fernando Lagos, CEO de NIVEL4. En este contexto, el Día Mundial de la Contraseña se presenta como una oportunidad para reforzar la educación en ciberseguridad y promover cambios en los hábitos que permitan disminuir los riesgos asociados a la gestión de credenciales digitales. Fuente: Publimetro
Distintas entidades del Gobierno han salido a desmentir los reportes de ataques a su ciberseguridad que surgieron durante los últimos días. La empresa estadounidense, VECERT Analyzer, alertó sobre una presunta vulneración al Registro Civil, la ClaveÚnica, la Tesorería General de la República, el Instituto Nacional de Estadísticas y las empresas de telecomunicaciones, WOM y Claro. Esto ha despertado las alarmas de los usuarios de la red social X, especialmente por la filtración de datos privados y la presunta vulneración de la ClaveÚnica. VECERT indicó que esto podría permitir a agentes maliciosos personificar a ciudadanos para realizar procedimientos legales, bancarios y de salud en portales gubernamentales. La empresa recomendó a los ciudadanos cambiar sus contraseñas y establecer métodos de autenticación adicionales si es posible. El Registro Civil se pronunció señalando que “no corresponde a datos ni parámetros utilizados por el Registro Civil en sus bases de datos registrales o de identificación. Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad y protección de los datos personales de la ciudadanía”. Por su parte, la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Chile redactó un comunicado que indica que “se encuentra analizando, desde su aparición en las últimas 48 horas, los reportes de fuentes de inteligencia en ciberseguridad que describen presunta actividad maliciosa que involucraría datos de operadores de telecomunicaciones y servicios públicos”. “La ANCI está trabajando coordinadamente con las instituciones involucradas (tanto públicas como privadas) para verificar la veracidad de las afirmaciones realizadas y, en caso de corresponder, adoptar las medidas pertinentes. Es importante destacar que, hasta el momento, no ha sido posible corroborar la autenticidad ni el alcance de la información que supuestamente habría sido comprometida”. En respuesta a estas preocupaciones, la Secretaría de Gobierno Digital negó que la Clave Única esté en peligro tras el actuar de agentes maliciosos. “Es de gran relevancia y absoluta prioridad para esta Secretaría aclarar que no hay evidencia de que la infraestructura y la base de datos de la ClaveÚnica haya sido afectada por ningún incidente relacionado con estos reportes. La ClaveÚnica se encuentra 100% operativa, segura y funcionando con normalidad para todos los trámites y servicios en línea que requieren autenticación por parte del Estado”. “Reiteramos que el sistema cuenta con altos estándares de seguridad y protocolos de monitoreo continuo. Asimismo, en coordinación permanente con los equipos técnicos de la ANCI, se desarrollan acciones constantes para proteger los datos y fortalecer la seguridad”, concluyeron. La directora Michelle Bordachar negó una vulneración reciente: “Se descarta hasta ahora no hay infraestructuras comprometidas”. Aclaró que estos datos ya habían sido vulnerados en el pasado pero estaban disponibles en la dark web. “A diferencia de casos anteriores donde pocos tienen acceso, aquí lo pusieron disponible para personas normales”, explicó. Finalmente, la Tesorería General de la República también negó un ataque a su sistema: “Informamos que nuestros servicios se encuentran operando con normalidad sin evidencias ni afectaciones asociadas a incidentes cibernéticos”. Aseguraron que la información tributaria se mantiene resguardada bajo estrictos estándares. Fuente: Publimetro
Una publicación de la compañía de ciberseguridad VECERT Analyzer sobre una potencial amenaza a la infraestructura gubernamental provocó una alerta en redes sociales. Esto provocó que instituciones chilenas como el Registro Civil y la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) se pronunciaran al respecto. El pasado 30 de abril, la compañía dio a conocer que percibieron una vulneración a los datos manejados por la Tesorería General de la República, indicando “ rutify ” como la amenaza. Esto podría significar en una intervención en la integridad de los servicios de procesamiento de pagos del Estado, por lo que se recomendó a la TGR realizar un restablecimiento forzado de la contraseña en la cuenta afectada, y examinar algún cambio que se pudo haber efectuado. Una actualización aseguró que la vulneración de datos es más crítica, la cual afecta a empresas de telecomunicaciones como Claro y WOM, y entidades de servicio público chileno como el Registro Civil y la Clave Única. Indicando al mismo actor como el responsable de la filtración de información sensible. Sobre la exposición de los datos de usuarios de las empresas de telecomunicaciones indican que esto expone la información privada que podría facilitar el intercambio de tarjetas SIM, extorsiones y fraude telefónico. Por esto, señalaron que Claro y Wom deben realizar un análisis de su base de datos y las claves de acceso de sistemas internos. Con respecto a la vulneración de la Clave Única señalan que esto puede dar paso a agentes maliciosos a personificar a ciudadanos con el fin de realizar procedimientos legales, bancarios y de salud en portales de gobierno. La empresa sugirió a los ciudadanos cambiar la contraseña y establecer métodos de autenticación si es posible. Posteriormente, apuntaron a una vulneración al Instituto Nacional de Estadística de Chile, que detectó una infección desde junio de 2024 a mayo de este año, con el fin de acceder a información tecnológica chilena, y señalaron que se filtraron 121 credenciales. Los agentes amenazadores fueron identificados como NemorisHacking x System Rippers x 0xPayload Producto de esta amenaza, el Registro Civil publicó un declaración en su cuenta de X señalando que “ante la publicación de la cuenta VECERT, informamos que no corresponde a datos ni parámetros utilizados por el Registro Civil en sus bases de datos registrales o de identificación Reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad y protección de los datos personales de la ciudadanía”. Pot su parte, la Analítica Nacional para Ciberseguridad e Informática (ANCI) redactó un comunicado que indicó quese encuentra analizando, desde su aparición en las últimas 48 horas, los reportes de fuentes inteligencia en ciberseguridad que describen presunta actividad maliciosa que involucraría datos operadores telecomunicaciones servicios públicos. La ANCI está trabajando coordinadamente con las instituciones involucradas (tanto públicas como privadas) para verificar veracidad afirmaciones realizadas y caso corresponder, adoptar medidas pertinentes. Es importante destacar, hasta momento,no ha sido posible corroborar autenticidad ni alcance información supuestamente habría sido comprometida, continuaron. Pot mismo, aseguraron instituciones contactadas por ANCI han colaborado activamente con investigaciones se realizaron, y también adoptaron medidas preventivas para establecer seguridad adicionales, sin importar veracidad reportes. Aismismo, publicaron lista recomendaciones ciudadanía: Fimalmente, ANCI aseguró continuarán monitoreando situación, y cualquier novedad informará ciudadanía través canales oficiales. Fuente: Publimetro