La comunidad escolar de la región de O’Higgins se ve afectada por un complejo escenario judicial e institucional. La Policía de Investigaciones (PDI) llevó a cabo el allanamiento simultáneo de seis domicilios particulares en la zona como parte de una investigación penal iniciada por denuncias de alumnas del Colegio Marista de Rancagua. Estas estudiantes acusaron públicamente a sus compañeros de almacenar y distribuir material íntimo y de connotación sexual de menores de edad. Según informes publicados por La Tercera, la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisexme) de la PDI determinó preliminarmente que esta red operaba desde hace al menos dos años a través de carpetas compartidas en Google Drive. Debido a la extensión y antigüedad de la red, los fiscales no descartan la participación de estudiantes de otros colegios en la comuna en el acceso o traspaso de estos archivos. Durante los allanamientos, se incautaron teléfonos celulares, computadores portátiles y tablets. El subprefecto Pablo Guzmán explicó que se están investigando los delitos relacionados con material pornográfico infantil, y todos los dispositivos confiscados fueron entregados al Ministerio Público para análisis forenses informáticos. El fiscal regional suplente, Pablo Muñoz, confirmó que se aseguró la evidencia tecnológica sensible y que se está brindando apoyo a las víctimas. Además, reveló que se está investigando una posible omisión de denuncia por parte de los estamentos administrativos del colegio. Las alumnas organizaron manifestaciones tanto dentro como fuera del colegio, cuestionando las medidas tomadas por la dirección y exigiendo sanciones contra los responsables del acoso virtual. Ante esta crisis interna, el rector del Colegio Marista de Rancagua, Claudio Castillo, defendió las acciones tomadas por la dirección, afirmando que se activaron los protocolos internos y que se realizó la denuncia temprana ante los tribunales competentes. Castillo declaró: “Ninguna forma de vulneración a la dignidad o intimidad tiene cabida en un colegio que se define por el cuidado y protección de cada persona”. Fuente: Publimetro
La comunidad escolar de la región de O’Higgins se ve afectada por un complejo escenario judicial e institucional. La Policía de Investigaciones (PDI) llevó a cabo el allanamiento simultáneo de seis domicilios particulares en la zona como parte de una investigación penal iniciada por denuncias de alumnas del Colegio Marista de Rancagua. Estas estudiantes acusaron públicamente a sus compañeros de almacenar y distribuir material íntimo y de connotación sexual de menores de edad. Según informes publicados por La Tercera, la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisexme) de la PDI determinó preliminarmente que esta red operaba desde hace al menos dos años a través de carpetas compartidas en Google Drive. Debido a la extensión y antigüedad de la red, los fiscales no descartan la participación de estudiantes de otros colegios en la comuna en el acceso o traspaso de estos archivos. Durante los allanamientos, se incautaron teléfonos celulares, computadores portátiles y tablets. El subprefecto Pablo Guzmán explicó que se están investigando los delitos relacionados con material pornográfico infantil, y todos los dispositivos confiscados fueron entregados al Ministerio Público para análisis forenses informáticos. El fiscal regional suplente, Pablo Muñoz, confirmó que se aseguró la evidencia tecnológica sensible y que se está brindando apoyo a las víctimas. Además, reveló que se está investigando una posible omisión de denuncia por parte de los estamentos administrativos del colegio. Las alumnas organizaron manifestaciones tanto dentro como fuera del colegio, cuestionando las medidas tomadas por la dirección y exigiendo sanciones contra los responsables del acoso virtual. Ante esta crisis interna, el rector del Colegio Marista de Rancagua, Claudio Castillo, defendió las acciones tomadas por la dirección, afirmando que se activaron los protocolos internos y que se realizó la denuncia temprana ante los tribunales competentes. Castillo declaró: “Ninguna forma de vulneración a la dignidad o intimidad tiene cabida en un colegio que se define por el cuidado y protección de cada persona”. Fuente: Publimetro