Un grupo de diputados presentó un proyecto de ley en la Cámara con el objetivo de tipificar como delito las denuncias falsas. La iniciativa contó con la participación de los diputados Cristóbal Urruticoechea y Johannes Kaiser, junto al actor Cristián Campos, quien fundamentó el proyecto desde su experiencia personal. Los participantes argumentaron que en casos de delitos de alta repercusión social, como el abuso, se genera una reacción inmediata de repudio público que, a su parecer, lleva a que la presunción de inocencia sea dejada de lado, lo que resulta en consecuencias irreversibles incluso cuando los tribunales descartan las acusaciones. En la presentación se destacó que existen situaciones en las que personas acusadas son absueltas en instancias judiciales superiores, pero aún así sufren la pérdida de empleo, relaciones familiares y vida social. Esto se resumió con la frase: “aunque seas absuelto, quedas cancelado”. Los impulsores del proyecto argumentaron que los delitos de abuso generan un rechazo social inmediato, lo que podría llevar a una tendencia a señalar con el dedo y castigar antes de que exista una sentencia judicial definitiva. También se mencionó que, después de denuncias falsas que son inicialmente aceptadas y llevadas a los tribunales, pueden haber absoluciones posteriores, incluso por unanimidad en cortes superiores, sin lograr revertir el daño social causado. En este contexto, se explicó que el proyecto surge para abordar situaciones en las cuales —según se plantea— personas inocentes podrían ser socialmente sancionadas a pesar de resoluciones judiciales favorables. De acuerdo con lo expuesto durante la presentación, el proyecto busca: Desincentivar las denuncias falsas realizadas con dolo. Otro tema discutido fue la crítica a la filtración de antecedentes desde investigaciones en curso, especialmente en casos altamente mediáticos. Según se expuso, estas filtraciones crearían una condena previa que se consolida antes de una sentencia judicial. Se afirmó durante la presentación que este fenómeno afecta tanto a hombres como mujeres y que el debate no debe centrarse en una confrontación de género, sino en cuestiones relacionadas con el sistema judicial y la protección del debido proceso. Fuente: Publimetro
El pasado jueves 23 de octubre, el abogado defensor de Cristián Campos, Carlos Cortés, presentó una demanda por indemnización de perjuicios contra su exhijastra y denunciante, la psicóloga Raffaella di Girolamo, y la Fundación para la Confianza. En marzo del año pasado, la hija de Claudia di Girolamo interpuso una querella contra el actor por presuntos abusos sexuales durante su adolescencia. A finales de agosto, la Corte de Apelaciones sobreseyó al actor por prescripción y no pudo comprobar su participación en los hechos denunciados. La parte querellante presentó un recurso de queja que fue rechazado por la Corte Suprema en septiembre, ratificando lo fallado anteriormente. La Tercera detalló que en la demanda ingresada al 15° Juzgado Civil de Santiago, el actor busca una indemnización que asciende a casi $800 millones de pesos. Según el texto, como consecuencia de la demanda, Cristián Campos tuvo que someterse a tratamientos psiquiátricos y neurológicos por estrés, generando un gasto aproximado de $20 millones de pesos. Además, dejó de percibir $54 millones al ser marginado de una obra teatral y perdió papeles en películas que le significaron $70 millones en perjuicios económicos. Además, reclama un daño moral valuado en $600 millones de pesos. La suma total que solicita como indemnización asciende a $794 millones. No obstante, el actor no es el único demandante, ya que su hija de 15 años también se sumó a la demanda. Producto de su relación con la actriz María José Prieto, ella solicita una indemnización de $100 millones de pesos a las mismas personas. Se señala que la menor fue impactada directamente por la acusación contra su padre, debiendo someterse a tratamientos psicológicos desde marzo del año pasado hasta la fecha. “El daño moral sufrido por la menor no sólo es un efecto inevitable a la conducta desplegada por los demandados -esto es, que las injurias proferidas causarían un daño en la sensibilidad psíquica de la familia cercana a don Cristián Campos-, sino que, además, era previsible, por cual tales efectos fueron aceptados por estos”, se leía en el texto al cual accedió el medio citado. Fuente: Publimetro
Un grupo de diputados presentó un proyecto de ley en la Cámara con el objetivo de tipificar como delito las denuncias falsas. La iniciativa contó con la participación de los diputados Cristóbal Urruticoechea y Johannes Kaiser, junto al actor Cristián Campos, quien fundamentó el proyecto desde su experiencia personal. Los participantes argumentaron que en casos de delitos de alta repercusión social, como el abuso, se genera una reacción inmediata de repudio público que, a su parecer, lleva a que la presunción de inocencia sea dejada de lado, lo que resulta en consecuencias irreversibles incluso cuando los tribunales descartan las acusaciones. En la presentación se destacó que existen situaciones en las que personas acusadas son absueltas en instancias judiciales superiores, pero aún así sufren la pérdida de empleo, relaciones familiares y vida social. Esto se resumió con la frase: “aunque seas absuelto, quedas cancelado”. Los impulsores del proyecto argumentaron que los delitos de abuso generan un rechazo social inmediato, lo que podría llevar a una tendencia a señalar con el dedo y castigar antes de que exista una sentencia judicial definitiva. También se mencionó que, después de denuncias falsas que son inicialmente aceptadas y llevadas a los tribunales, pueden haber absoluciones posteriores, incluso por unanimidad en cortes superiores, sin lograr revertir el daño social causado. En este contexto, se explicó que el proyecto surge para abordar situaciones en las cuales —según se plantea— personas inocentes podrían ser socialmente sancionadas a pesar de resoluciones judiciales favorables. De acuerdo con lo expuesto durante la presentación, el proyecto busca: Desincentivar las denuncias falsas realizadas con dolo. Otro tema discutido fue la crítica a la filtración de antecedentes desde investigaciones en curso, especialmente en casos altamente mediáticos. Según se expuso, estas filtraciones crearían una condena previa que se consolida antes de una sentencia judicial. Se afirmó durante la presentación que este fenómeno afecta tanto a hombres como mujeres y que el debate no debe centrarse en una confrontación de género, sino en cuestiones relacionadas con el sistema judicial y la protección del debido proceso. Fuente: Publimetro
El pasado jueves 23 de octubre, el abogado defensor de Cristián Campos, Carlos Cortés, presentó una demanda por indemnización de perjuicios contra su exhijastra y denunciante, la psicóloga Raffaella di Girolamo, y la Fundación para la Confianza. En marzo del año pasado, la hija de Claudia di Girolamo interpuso una querella contra el actor por presuntos abusos sexuales durante su adolescencia. A finales de agosto, la Corte de Apelaciones sobreseyó al actor por prescripción y no pudo comprobar su participación en los hechos denunciados. La parte querellante presentó un recurso de queja que fue rechazado por la Corte Suprema en septiembre, ratificando lo fallado anteriormente. La Tercera detalló que en la demanda ingresada al 15° Juzgado Civil de Santiago, el actor busca una indemnización que asciende a casi $800 millones de pesos. Según el texto, como consecuencia de la demanda, Cristián Campos tuvo que someterse a tratamientos psiquiátricos y neurológicos por estrés, generando un gasto aproximado de $20 millones de pesos. Además, dejó de percibir $54 millones al ser marginado de una obra teatral y perdió papeles en películas que le significaron $70 millones en perjuicios económicos. Además, reclama un daño moral valuado en $600 millones de pesos. La suma total que solicita como indemnización asciende a $794 millones. No obstante, el actor no es el único demandante, ya que su hija de 15 años también se sumó a la demanda. Producto de su relación con la actriz María José Prieto, ella solicita una indemnización de $100 millones de pesos a las mismas personas. Se señala que la menor fue impactada directamente por la acusación contra su padre, debiendo someterse a tratamientos psicológicos desde marzo del año pasado hasta la fecha. “El daño moral sufrido por la menor no sólo es un efecto inevitable a la conducta desplegada por los demandados -esto es, que las injurias proferidas causarían un daño en la sensibilidad psíquica de la familia cercana a don Cristián Campos-, sino que, además, era previsible, por cual tales efectos fueron aceptados por estos”, se leía en el texto al cual accedió el medio citado. Fuente: Publimetro