Las intensas lluvias, granizadas y aluviones registrados durante los últimos días han provocado daños en infraestructura y viviendas, generando incertidumbre sobre quién debe encargarse de las reparaciones. Una techumbre dañada por el granizo, filtraciones debido a las precipitaciones o una vivienda afectada por un aluvión pueden resultar en costos significativos. Aunque generalmente corresponde al arrendador realizar las reparaciones necesarias según las normas que regulan los contratos de arriendo, la respuesta final dependerá del contrato y las circunstancias específicas del deterioro. En situaciones de fuerza mayor o caso fortuito, como fenómenos naturales, incluso las reparaciones que normalmente serían responsabilidad del arrendatario pueden convertirse en obligación del propietario. Es esencial revisar detenidamente el contrato de arriendo para determinar las obligaciones de ambas partes antes de asumir los gastos. Expertos de RE/MAX Chile enfatizan la importancia de tener acuerdos por escrito para definir las reparaciones y la continuidad del arriendo después de una emergencia. En casos donde la negligencia del arrendatario contribuye a los daños, es crucial distinguir entre los deterioros causados directamente por el fenómeno natural y aquellos relacionados con falta de cuidado. La responsabilidad puede recaer en quien ocupa la propiedad en estos casos. Si los daños impiden el uso normal de la propiedad, se puede considerar el término del arrendamiento total o parcial, dependiendo de la magnitud de la afectación. En situaciones donde se requieren reparaciones urgentes que limitan el uso de la vivienda, se puede contemplar una disminución proporcional de la renta durante ese período. En caso de desacuerdo entre propietario y arrendatario, la controversia puede resolverse judicialmente. Contar con un seguro asociado a un crédito hipotecario no garantiza automáticamente la cobertura total de daños provocados por una emergencia climática. Es fundamental revisar detalladamente los riesgos incluidos en la póliza ante eventos como granizadas, aluviones o inundaciones, así como verificar qué bienes están protegidos. La cobertura puede variar para daños estructurales versus pertenencias personales del arrendatario. Se recomienda documentar exhaustivamente la situación con fotografías y videos, informar al propietario por escrito lo antes posible, revisar conjuntamente el contrato de arriendo y las pólizas disponibles, y realizar la denuncia del siniestro ante la aseguradora si es necesario. De esta manera, ambas partes podrán determinar responsabilidades y acordar cómo proceder con las reparaciones y la continuidad del contrato. Fuente: Publimetro
Las intensas lluvias, granizadas y aluviones registrados durante los últimos días han provocado daños en infraestructura y viviendas, generando incertidumbre sobre quién debe encargarse de las reparaciones. Una techumbre dañada por el granizo, filtraciones debido a las precipitaciones o una vivienda afectada por un aluvión pueden resultar en costos significativos. Aunque generalmente corresponde al arrendador realizar las reparaciones necesarias según las normas que regulan los contratos de arriendo, la respuesta final dependerá del contrato y las circunstancias específicas del deterioro. En situaciones de fuerza mayor o caso fortuito, como fenómenos naturales, incluso las reparaciones que normalmente serían responsabilidad del arrendatario pueden convertirse en obligación del propietario. Es esencial revisar detenidamente el contrato de arriendo para determinar las obligaciones de ambas partes antes de asumir los gastos. Expertos de RE/MAX Chile enfatizan la importancia de tener acuerdos por escrito para definir las reparaciones y la continuidad del arriendo después de una emergencia. En casos donde la negligencia del arrendatario contribuye a los daños, es crucial distinguir entre los deterioros causados directamente por el fenómeno natural y aquellos relacionados con falta de cuidado. La responsabilidad puede recaer en quien ocupa la propiedad en estos casos. Si los daños impiden el uso normal de la propiedad, se puede considerar el término del arrendamiento total o parcial, dependiendo de la magnitud de la afectación. En situaciones donde se requieren reparaciones urgentes que limitan el uso de la vivienda, se puede contemplar una disminución proporcional de la renta durante ese período. En caso de desacuerdo entre propietario y arrendatario, la controversia puede resolverse judicialmente. Contar con un seguro asociado a un crédito hipotecario no garantiza automáticamente la cobertura total de daños provocados por una emergencia climática. Es fundamental revisar detalladamente los riesgos incluidos en la póliza ante eventos como granizadas, aluviones o inundaciones, así como verificar qué bienes están protegidos. La cobertura puede variar para daños estructurales versus pertenencias personales del arrendatario. Se recomienda documentar exhaustivamente la situación con fotografías y videos, informar al propietario por escrito lo antes posible, revisar conjuntamente el contrato de arriendo y las pólizas disponibles, y realizar la denuncia del siniestro ante la aseguradora si es necesario. De esta manera, ambas partes podrán determinar responsabilidades y acordar cómo proceder con las reparaciones y la continuidad del contrato. Fuente: Publimetro