La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tiene previsto realizar una visita a Washington en las próximas semanas, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca a la agencia EFE. Aunque no se han proporcionado detalles sobre la fecha exacta o la agenda oficial del viaje. Este anuncio surge después de que Donald Trump se reuniera con la líder opositora venezolana María Corina Machado , quien simbólicamente le entregó el Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense. Desde la operación militar del 3 de enero que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa por tropas estadounidenses, el gobierno interino liderado por Rodríguez ha recibido apoyo directo de la administración estadounidense. Trump ha afirmado públicamente que este gobierno opera bajo su tutela y cumple con las condiciones impuestas, como permitir el acceso al sector petrolero y enviar millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos. En una rueda de prensa reciente, Trump mencionó: “Estaba en contra de Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela”, destacando la cooperación fluida con el nuevo liderazgo en Caracas. También elogió a Rodríguez por liberar presos políticos como parte de las condiciones establecidas. Mientras Trump se reunía con Machado, Delcy Rodríguez se reunía en Caracas con el director de la CIA, John Ratcliffe. Esta reunión abordó temas de seguridad y posibles colaboraciones económicas para fortalecer la estabilidad del nuevo gobierno. Ratcliffe también se reunió con Enrique González, el nuevo jefe de la Guardia Presidencial venezolana, tras el ataque que cobró vidas de militares y funcionarios venezolanos y cubanos. El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, informó en una entrevista que la operación para capturar a Maduro dejó entre 100 y 120 muertos. Además, las fuerzas militares estadounidenses abordaron un séptimo buque petrolero vinculado con Venezuela el martes pasado. El Comando Sur de Estados Unidos anunció en redes sociales que tomaron sin incidentes el buque motor Sagitta por violar la cuarentena impuesta por Trump a los buques sancionados en el Caribe. El Sagitta es un buque petrolero con bandera liberiana gestionado por una empresa hongkonesa que había partido del mar Báltico hace más de dos meses. Fuente: Publimetro
Después de la controvertida captura de Nicolás Maduro en territorio venezolano por parte de Estados Unidos, el líder se encuentra detenido en una prisión en Brooklyn, Nueva York. En este contexto, su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió el mandato interino del país caribeño con la aprobación de Donald Trump. Ambos líderes finalmente se contactaron telefónicamente, resultando en un encuentro sorprendente. Contrario a lo esperado, el contacto entre ambos líderes fue cordial y respetuoso, incluso generando elogios mutuos. Donald Trump expresó ante los medios que la conversación con Delcy Rodríguez fue positiva: Tuvimos una gran conversación hoy y ella es una persona estupenda (...) Es alguien con quien hemos trabajado muy bien. Creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela. Por su parte, Delcy Rodríguez compartió en sus redes sociales detalles sobre la llamada, destacando que fue una larga, productiva y cortés conversación telefónica con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, desarrollada en un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos y asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos. Este inesperado diálogo entre el presidente estadounidense y la mandataria venezolana se produce antes de la reunión programada entre Trump y María Corina Machado en la Casa Blanca el próximo jueves 15 de enero. Cabe destacar que esta reunión surge tras la controversia relacionada con la supuesta molestia del mandatario estadounidense hacia Machado por no haberle transferido el Nobel de la Paz. En medio de estos acontecimientos, la figura de María Corina Machado ha quedado cuestionada después de que Trump rechazara respaldarla como sucesora de Maduro frente a Venezuela, argumentando que no cuenta con el respaldo del pueblo venezolano. Fuente: Publimetro
Venezuela no celebrará elecciones en el corto plazo, según afirmó el presidente Donald Trump en una entrevista concedida a NBC News. Este anuncio marca un giro hacia un compromiso prolongado por parte de Estados Unidos, apenas tres días después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en Caracas. En sus declaraciones, Trump no detalló cómo gobernará Venezuela, pero confirmó que la presidenta interina Delcy Rodríguez está colaborando con la administración Trump. Sin embargo, dejó en claro que todas las decisiones finales recaerán en él. “Primero tenemos que arreglar el país. No se puede tener una elección. No hay manera de que la gente siquiera pueda votar”, sostuvo el mandatario al referirse a la posibilidad de organizar comicios en los próximos 30 días. “No, va a tomar un período de tiempo. Tenemos...tenemos que devolverle la salud al país”, agregó. Trump también sugirió que Estados Unidos podría financiar parte de los esfuerzos para restablecer la infraestructura petrolera venezolana, en un proyecto que podría concluir en menos de 18 meses según estimaciones del presidente. “Creo que podemos hacerlo en menos tiempo que eso, pero será mucho dinero”, aseguró. “Habrá que gastar una cantidad enorme de dinero y las petroleras lo gastarán, y luego serán reembolsadas por nosotros o a través de los ingresos”. Durante la entrevista, Trump dejó claro que no considera que Estados Unidos esté en conflicto armado con Venezuela. “Estamos en guerra con personas que venden drogas. Estamos en guerra con personas que vacían sus cárceles en nuestro país y vacían a sus drogadictos y vacían sus instituciones mentales en nuestro país”, expresó, descartando una confrontación directa con la nación caribeña. Consultado sobre quién liderará el proceso de intervención estadounidense, Trump mencionó a varios miembros de su gabinete: el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el subjefe de gabinete Stephen Miller y el vicepresidente JD Vance. Aseguró que se trata de un grupo diverso con distintos tipos de experiencia. No obstante, cuando se le preguntó quién tiene la última palabra en las decisiones, su respuesta fue clara: “Yo”. Trump reconoció que la presidenta interina Delcy Rodríguez ha estado colaborando con autoridades estadounidenses, pero negó acuerdos previos con su entorno antes del operativo que destituyó a Maduro. “No, ese no es el caso”, afirmó, indicando además que aún no se ha decidido si las sanciones vigentes contra Rodríguez serán levantadas o no. A lo largo de la entrevista, Trump no descartó la posibilidad de una segunda incursión militar en Venezuela, aunque señaló que solo se consideraría si Rodríguez deja de cooperar con la Casa Blanca. “Estamos preparados para hacerlo”, comentó. “De hecho, anticipábamos hacerlo”. También desmintió una publicación del The Washington Post, que sugería haber rechazado apoyar a María Corina Machado como nueva líder venezolana por haber ganado el Premio Nobel de la Paz. “No debería haberlo ganado”, dijo Trump, pero añadió que eso no influyó en su decisión. Finalmente, Trump desestimó cualquier impacto político negativo entre sus seguidores nacionalistas por la intervención en Venezuela. “A MAGA le encanta. A MAGA le encanta lo que estoy haciendo. A MAGA le encanta todo lo que hago”, aseguró. Fuente: Publimetro
En una operación que ha sacudido el panorama político de Venezuela, fuerzas estadounidenses lograron capturar a Nicolás Maduro en Caracas para llevarlo a tribunales de Nueva York. Sin embargo, se revela que el desenlace del régimen de Maduro pudo haberse gestado meses antes durante conversaciones entre la vicepresidenta Delcy Rodríguez y oficiales de la administración Trump en Qatar. Tras la extracción de Maduro, Rodríguez asumió como presidenta interina de Venezuela con el sorpresivo apoyo momentáneo del gobierno de Estados Unidos. Según las palabras del secretario de Estado, Marco Rubio, este respaldo pondrá a prueba a la dirigente socialista de 56 años. En un giro inesperado, se informó que Trump descartó la participación en el gobierno de María Corina Machado por aceptar el Premio Nobel de la Paz que el mandatario estadounidense anhelaba. Según un reportaje publicado por el Miami Herald, se revela que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge negociaron posicionarse como una alternativa más viable a Maduro dentro del mismo sistema, sin una ruptura completa del aparato estatal. Las negociaciones entre Rodríguez y la administración Trump se venían gestando desde hace meses. Se planteó un plan cuidadosamente articulado conocido como madurismo sin Maduro, que permitiría reemplazar a Maduro por una figura con mayor margen de maniobra ante la comunidad internacional sin desmontar completamente el régimen chavista. Se ha conocido que las negociaciones se llevaron a cabo a través de la mediación de Qatar, donde Delcy Rodríguez tiene una relación importante con miembros de la familia real y escondería parte de sus bienes. Las propuestas presentadas incluían escenarios donde Maduro permaneciera en el país o buscara asilo en Qatar o Turquía, mientras Rodríguez asumiría el mando. Estas propuestas fueron rechazadas por la Casa Blanca debido a preocupaciones sobre la continuidad de la estructura criminal del régimen bajo otra fachada. El exvicepresidente de Colombia, Francisco Santos Calderón, afirmó en entrevista que Delcy Rodríguez facilitó la captura de Maduro por parte de Estados Unidos al no ofrecer resistencia significativa. Sugirió que la operación fue pactada con anticipación: “Ella tiene muy claro el rol que va a desempeñar y va a intentar ganar un poco de independencia”. Fuente: Publimetro
La jornada de la jura de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, tras la caída de Nicolás Maduro, estuvo marcada por un clima de hostigamiento directo contra la prensa. Videos difundidos en redes sociales muestran a civiles armados con armas largas rodeando e intimidando a un periodista que intentaba hacer su trabajo en Plaza Altamira, Caracas. En la grabación se escucha la frase que resume el momento: “Esos no son militares”. Las imágenes —difundidas por comunicadores y usuarios en tiempo real— exhiben a hombres vestidos de civil, algunos con chalecos tácticos, portando armas largas en espacios públicos, sin identificación visible de fuerzas regulares ni intervención inmediata para proteger al reportero. La escena ocurre el mismo día en que se desarrollaban actos oficiales por la investidura y mientras se acumulaban denuncias formales de detenciones contra periodistas. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) confirmó que al menos siete periodistas y trabajadores de la prensa fueron detenidos durante la mañana y primeras horas de la tarde del 5 de enero, la mayoría en la Asamblea Nacional y sus alrededores. De acuerdo con el gremio, tres fueron liberados y cuatro permanecían detenidos al cierre de esta edición, sin información pública clara sobre cargos o paradero. Horas antes de ese aviso, el SNTP había difundido un comunicado más amplio en el que exige la liberación inmediata de 23 periodistas que ya se encontraban privados de libertad de manera injusta y arbitraria, como consecuencia directa de su labor informativa o del ejercicio de la libre expresión. El sindicato también denunció el bloqueo de más de 60 medios de comunicación en internet, al que calificó como censura estructural. Al cuadro se sumó un reporte del medio Meganoticias, que informó que a periodistas extranjeros se les impidió el ingreso a Venezuela con el argumento verbal de que existían “órdenes de arriba” para no permitir el acceso de prensa internacional. Según el reporte, no hubo resolución escrita ni explicación formal, solo la negativa en puntos de entrada. Así, el patrón del día combinó detenciones a comunicadores locales, intimidación armada en la vía pública, bloqueos digitales y restricciones migratorias a la prensa extranjera, todo en el contexto de un cambio político de alta sensibilidad. La investidura de Delcy Rodríguez se produjo tras la salida de Nicolás Maduro, en una transición tensa que concentró la atención internacional. Mientras el nuevo gobierno buscaba proyectar normalidad institucional, las denuncias del SNTP y las imágenes de civiles armados alrededor de periodistas instalaron un mensaje opuesto: la cobertura informativa se realizó bajo presión y riesgo. Organizaciones y usuarios identificaron a los hombres armados como colectivos, grupos civiles señalados reiteradamente por su rol intimidatorio contra manifestantes y periodistas. Sin pronunciamiento oficial que lo confirme, lo verificable es la presencia de civiles armados en un espacio público y la ausencia de garantías visibles para el ejercicio periodístico. Fuente: Publimetro
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tiene previsto realizar una visita a Washington en las próximas semanas, según confirmó un funcionario de la Casa Blanca a la agencia EFE. Aunque no se han proporcionado detalles sobre la fecha exacta o la agenda oficial del viaje. Este anuncio surge después de que Donald Trump se reuniera con la líder opositora venezolana María Corina Machado , quien simbólicamente le entregó el Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense. Desde la operación militar del 3 de enero que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa por tropas estadounidenses, el gobierno interino liderado por Rodríguez ha recibido apoyo directo de la administración estadounidense. Trump ha afirmado públicamente que este gobierno opera bajo su tutela y cumple con las condiciones impuestas, como permitir el acceso al sector petrolero y enviar millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos. En una rueda de prensa reciente, Trump mencionó: “Estaba en contra de Venezuela, pero ahora me encanta Venezuela”, destacando la cooperación fluida con el nuevo liderazgo en Caracas. También elogió a Rodríguez por liberar presos políticos como parte de las condiciones establecidas. Mientras Trump se reunía con Machado, Delcy Rodríguez se reunía en Caracas con el director de la CIA, John Ratcliffe. Esta reunión abordó temas de seguridad y posibles colaboraciones económicas para fortalecer la estabilidad del nuevo gobierno. Ratcliffe también se reunió con Enrique González, el nuevo jefe de la Guardia Presidencial venezolana, tras el ataque que cobró vidas de militares y funcionarios venezolanos y cubanos. El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, informó en una entrevista que la operación para capturar a Maduro dejó entre 100 y 120 muertos. Además, las fuerzas militares estadounidenses abordaron un séptimo buque petrolero vinculado con Venezuela el martes pasado. El Comando Sur de Estados Unidos anunció en redes sociales que tomaron sin incidentes el buque motor Sagitta por violar la cuarentena impuesta por Trump a los buques sancionados en el Caribe. El Sagitta es un buque petrolero con bandera liberiana gestionado por una empresa hongkonesa que había partido del mar Báltico hace más de dos meses. Fuente: Publimetro
Después de la controvertida captura de Nicolás Maduro en territorio venezolano por parte de Estados Unidos, el líder se encuentra detenido en una prisión en Brooklyn, Nueva York. En este contexto, su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió el mandato interino del país caribeño con la aprobación de Donald Trump. Ambos líderes finalmente se contactaron telefónicamente, resultando en un encuentro sorprendente. Contrario a lo esperado, el contacto entre ambos líderes fue cordial y respetuoso, incluso generando elogios mutuos. Donald Trump expresó ante los medios que la conversación con Delcy Rodríguez fue positiva: Tuvimos una gran conversación hoy y ella es una persona estupenda (...) Es alguien con quien hemos trabajado muy bien. Creo que nos estamos llevando muy bien con Venezuela. Por su parte, Delcy Rodríguez compartió en sus redes sociales detalles sobre la llamada, destacando que fue una larga, productiva y cortés conversación telefónica con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, desarrollada en un marco de respeto mutuo, en la que abordamos una agenda de trabajo bilateral en beneficio de nuestros pueblos y asuntos pendientes en la relación entre nuestros gobiernos. Este inesperado diálogo entre el presidente estadounidense y la mandataria venezolana se produce antes de la reunión programada entre Trump y María Corina Machado en la Casa Blanca el próximo jueves 15 de enero. Cabe destacar que esta reunión surge tras la controversia relacionada con la supuesta molestia del mandatario estadounidense hacia Machado por no haberle transferido el Nobel de la Paz. En medio de estos acontecimientos, la figura de María Corina Machado ha quedado cuestionada después de que Trump rechazara respaldarla como sucesora de Maduro frente a Venezuela, argumentando que no cuenta con el respaldo del pueblo venezolano. Fuente: Publimetro
Venezuela no celebrará elecciones en el corto plazo, según afirmó el presidente Donald Trump en una entrevista concedida a NBC News. Este anuncio marca un giro hacia un compromiso prolongado por parte de Estados Unidos, apenas tres días después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en Caracas. En sus declaraciones, Trump no detalló cómo gobernará Venezuela, pero confirmó que la presidenta interina Delcy Rodríguez está colaborando con la administración Trump. Sin embargo, dejó en claro que todas las decisiones finales recaerán en él. “Primero tenemos que arreglar el país. No se puede tener una elección. No hay manera de que la gente siquiera pueda votar”, sostuvo el mandatario al referirse a la posibilidad de organizar comicios en los próximos 30 días. “No, va a tomar un período de tiempo. Tenemos...tenemos que devolverle la salud al país”, agregó. Trump también sugirió que Estados Unidos podría financiar parte de los esfuerzos para restablecer la infraestructura petrolera venezolana, en un proyecto que podría concluir en menos de 18 meses según estimaciones del presidente. “Creo que podemos hacerlo en menos tiempo que eso, pero será mucho dinero”, aseguró. “Habrá que gastar una cantidad enorme de dinero y las petroleras lo gastarán, y luego serán reembolsadas por nosotros o a través de los ingresos”. Durante la entrevista, Trump dejó claro que no considera que Estados Unidos esté en conflicto armado con Venezuela. “Estamos en guerra con personas que venden drogas. Estamos en guerra con personas que vacían sus cárceles en nuestro país y vacían a sus drogadictos y vacían sus instituciones mentales en nuestro país”, expresó, descartando una confrontación directa con la nación caribeña. Consultado sobre quién liderará el proceso de intervención estadounidense, Trump mencionó a varios miembros de su gabinete: el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el subjefe de gabinete Stephen Miller y el vicepresidente JD Vance. Aseguró que se trata de un grupo diverso con distintos tipos de experiencia. No obstante, cuando se le preguntó quién tiene la última palabra en las decisiones, su respuesta fue clara: “Yo”. Trump reconoció que la presidenta interina Delcy Rodríguez ha estado colaborando con autoridades estadounidenses, pero negó acuerdos previos con su entorno antes del operativo que destituyó a Maduro. “No, ese no es el caso”, afirmó, indicando además que aún no se ha decidido si las sanciones vigentes contra Rodríguez serán levantadas o no. A lo largo de la entrevista, Trump no descartó la posibilidad de una segunda incursión militar en Venezuela, aunque señaló que solo se consideraría si Rodríguez deja de cooperar con la Casa Blanca. “Estamos preparados para hacerlo”, comentó. “De hecho, anticipábamos hacerlo”. También desmintió una publicación del The Washington Post, que sugería haber rechazado apoyar a María Corina Machado como nueva líder venezolana por haber ganado el Premio Nobel de la Paz. “No debería haberlo ganado”, dijo Trump, pero añadió que eso no influyó en su decisión. Finalmente, Trump desestimó cualquier impacto político negativo entre sus seguidores nacionalistas por la intervención en Venezuela. “A MAGA le encanta. A MAGA le encanta lo que estoy haciendo. A MAGA le encanta todo lo que hago”, aseguró. Fuente: Publimetro
En una operación que ha sacudido el panorama político de Venezuela, fuerzas estadounidenses lograron capturar a Nicolás Maduro en Caracas para llevarlo a tribunales de Nueva York. Sin embargo, se revela que el desenlace del régimen de Maduro pudo haberse gestado meses antes durante conversaciones entre la vicepresidenta Delcy Rodríguez y oficiales de la administración Trump en Qatar. Tras la extracción de Maduro, Rodríguez asumió como presidenta interina de Venezuela con el sorpresivo apoyo momentáneo del gobierno de Estados Unidos. Según las palabras del secretario de Estado, Marco Rubio, este respaldo pondrá a prueba a la dirigente socialista de 56 años. En un giro inesperado, se informó que Trump descartó la participación en el gobierno de María Corina Machado por aceptar el Premio Nobel de la Paz que el mandatario estadounidense anhelaba. Según un reportaje publicado por el Miami Herald, se revela que Delcy Rodríguez y su hermano Jorge negociaron posicionarse como una alternativa más viable a Maduro dentro del mismo sistema, sin una ruptura completa del aparato estatal. Las negociaciones entre Rodríguez y la administración Trump se venían gestando desde hace meses. Se planteó un plan cuidadosamente articulado conocido como madurismo sin Maduro, que permitiría reemplazar a Maduro por una figura con mayor margen de maniobra ante la comunidad internacional sin desmontar completamente el régimen chavista. Se ha conocido que las negociaciones se llevaron a cabo a través de la mediación de Qatar, donde Delcy Rodríguez tiene una relación importante con miembros de la familia real y escondería parte de sus bienes. Las propuestas presentadas incluían escenarios donde Maduro permaneciera en el país o buscara asilo en Qatar o Turquía, mientras Rodríguez asumiría el mando. Estas propuestas fueron rechazadas por la Casa Blanca debido a preocupaciones sobre la continuidad de la estructura criminal del régimen bajo otra fachada. El exvicepresidente de Colombia, Francisco Santos Calderón, afirmó en entrevista que Delcy Rodríguez facilitó la captura de Maduro por parte de Estados Unidos al no ofrecer resistencia significativa. Sugirió que la operación fue pactada con anticipación: “Ella tiene muy claro el rol que va a desempeñar y va a intentar ganar un poco de independencia”. Fuente: Publimetro
La jornada de la jura de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, tras la caída de Nicolás Maduro, estuvo marcada por un clima de hostigamiento directo contra la prensa. Videos difundidos en redes sociales muestran a civiles armados con armas largas rodeando e intimidando a un periodista que intentaba hacer su trabajo en Plaza Altamira, Caracas. En la grabación se escucha la frase que resume el momento: “Esos no son militares”. Las imágenes —difundidas por comunicadores y usuarios en tiempo real— exhiben a hombres vestidos de civil, algunos con chalecos tácticos, portando armas largas en espacios públicos, sin identificación visible de fuerzas regulares ni intervención inmediata para proteger al reportero. La escena ocurre el mismo día en que se desarrollaban actos oficiales por la investidura y mientras se acumulaban denuncias formales de detenciones contra periodistas. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) confirmó que al menos siete periodistas y trabajadores de la prensa fueron detenidos durante la mañana y primeras horas de la tarde del 5 de enero, la mayoría en la Asamblea Nacional y sus alrededores. De acuerdo con el gremio, tres fueron liberados y cuatro permanecían detenidos al cierre de esta edición, sin información pública clara sobre cargos o paradero. Horas antes de ese aviso, el SNTP había difundido un comunicado más amplio en el que exige la liberación inmediata de 23 periodistas que ya se encontraban privados de libertad de manera injusta y arbitraria, como consecuencia directa de su labor informativa o del ejercicio de la libre expresión. El sindicato también denunció el bloqueo de más de 60 medios de comunicación en internet, al que calificó como censura estructural. Al cuadro se sumó un reporte del medio Meganoticias, que informó que a periodistas extranjeros se les impidió el ingreso a Venezuela con el argumento verbal de que existían “órdenes de arriba” para no permitir el acceso de prensa internacional. Según el reporte, no hubo resolución escrita ni explicación formal, solo la negativa en puntos de entrada. Así, el patrón del día combinó detenciones a comunicadores locales, intimidación armada en la vía pública, bloqueos digitales y restricciones migratorias a la prensa extranjera, todo en el contexto de un cambio político de alta sensibilidad. La investidura de Delcy Rodríguez se produjo tras la salida de Nicolás Maduro, en una transición tensa que concentró la atención internacional. Mientras el nuevo gobierno buscaba proyectar normalidad institucional, las denuncias del SNTP y las imágenes de civiles armados alrededor de periodistas instalaron un mensaje opuesto: la cobertura informativa se realizó bajo presión y riesgo. Organizaciones y usuarios identificaron a los hombres armados como colectivos, grupos civiles señalados reiteradamente por su rol intimidatorio contra manifestantes y periodistas. Sin pronunciamiento oficial que lo confirme, lo verificable es la presencia de civiles armados en un espacio público y la ausencia de garantías visibles para el ejercicio periodístico. Fuente: Publimetro