La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro
La rotación laboral en Chile está en aumento debido a diversos factores que están llevando a los trabajadores a buscar nuevas oportunidades. El estrés, el agotamiento, los malos ambientes laborales, los salarios poco competitivos y la búsqueda de una mejor calidad de vida son algunas de las razones que están impulsando este fenómeno. Según el más reciente Radar del Mercado Laboral, la rotación laboral en Chile alcanzó un 15,4% durante el primer trimestre de 2026, reflejando una mayor movilidad entre trabajadores y un cambio importante en la relación de las personas con el empleo. Este aumento en la rotación laboral se ha vuelto más evidente después de la pandemia, ya que muchos trabajadores han comenzado a reevaluar sus prioridades tanto personales como profesionales. Aspectos como la salud mental, la flexibilidad laboral, el liderazgo interno y el equilibrio entre la vida laboral y personal están cobrando cada vez más importancia a la hora de decidir permanecer en una empresa o buscar nuevas oportunidades. Ignacio Martín, Socio de M&L Consultores, comenta al respecto: “Cambiarse de empresa o trabajo dejó de ser un tema exclusivamente económico, muchas personas hoy en día priorizan espacios con un clima laboral sano, con mejor liderazgo, flexibilidad y posibilidades reales de desarrollo. Cuando esto no ocurre, los trabajadores simplemente comienzan a buscar otras alternativas”. Estudios recientes sobre clima organizacional y satisfacción laboral han revelado que 8 de cada 10 chilenos han considerado renunciar a su trabajo debido a una mala relación con su jefatura. Esto pone de manifiesto cómo los liderazgos internos influyen directamente en las decisiones laborales de las personas. Los especialistas advierten que esta alta rotación no solo afecta a las organizaciones, sino también a nivel individual. Los cambios frecuentes de empleo pueden generar incertidumbre económica, dificultades para acceder a créditos, menor estabilidad financiera y presión emocional asociada a nuevos procesos de adaptación. En cuanto a las empresas, esta situación implica mayores costos en contratación, capacitación, pérdida de conocimiento interno y dificultades para mantener equipos estables en el tiempo. Claudio Aguilar, especialista laboral y CRO de Rex+, destaca: “Las empresas que no entiendan este cambio cultural van a seguir enfrentando una alta fuga de talento. Hoy los trabajadores evalúan mucho más que el sueldo: observan liderazgo, propósito, flexibilidad, ambiente interno y calidad de vida. Las organizaciones que no evolucionen en esos aspectos comienzan rápidamente a perder competitividad”. Desde la perspectiva de los trabajadores, esta rotación laboral refleja un desgaste acumulado que puede afectar tanto la salud mental como la estabilidad económica. Pedro Peña, director y socio de SoyTrabajador, señala: “Hoy existe una sensación cada vez más extendida de que el trabajo no puede seguir significando un deterioro constante en la calidad de vida. Muchos trabajadores están priorizando su bienestar emocional y familiar, incluso por sobre la estabilidad tradicional. Eso demuestra que las personas ya no están dispuestas a tolerar ambientes laborales tóxicos o condiciones que afecten su salud”. Las nuevas generaciones también están cambiando su percepción sobre el trabajo. Permanecer mucho tiempo en una misma empresa ya no se ve necesariamente como sinónimo de éxito o estabilidad, especialmente cuando las condiciones laborales no son sostenibles o son incompatibles con la vida personal. Expertos coinciden en que las organizaciones deben enfocarse no solo en ofrecer mejores remuneraciones, sino también en construir culturas laborales más saludables, flexibles y sostenibles. En un mercado laboral dinámico como el actual, la experiencia completa del trabajador se convierte en uno de los factores clave para atraer y retener talento. Fuente: Publimetro
Las relaciones amorosas en el trabajo son cada vez más comunes. En un contexto donde las personas pasan gran parte del día en sus empleos, y donde el teletrabajo ha reducido otros espacios de interacción social, la oficina se ha transformado en un lugar donde también surgen vínculos personales. Sin embargo, lo que para muchos resulta natural, para las organizaciones sigue siendo un tema complejo. Un caso reciente que reabrió el debate ocurrió en 2025, durante un concierto de Coldplay, cuando una ejecutiva de Recursos Humanos fue captada en pantalla abrazando al CEO de su empresa. El episodio se viralizó rápidamente y terminó con consecuencias concretas: el ejecutivo fue suspendido y ella renunció tras la polémica. Las cifras confirman que no se trata de situaciones aisladas: 42% de los trabajadores en Chile ha tenido un romance laboral 68% de estas relaciones ocurre entre colegas del mismo nivel 17% se da con personas de menor rango 15% involucra a superiores 60% cree que su empresa no aprueba estas relaciones Los datos evidencian una tensión clara: mientras las relaciones existen, muchas organizaciones aún no saben cómo abordarlas. Para Hernán Leal, fundador de FASTCO Group, el problema no es la existencia de estos vínculos, sino su gestión. “Las personas comparten mucho tiempo y enfrentan desafíos juntas, por lo que es natural que se generen relaciones. El problema es cómo se manejan dentro de la organización”, explica. El principal riesgo aparece cuando existe diferencia jerárquica. “Cuando hay una relación entre un jefe y un subordinado, se generan conflictos de interés difíciles de manejar. Puede afectar la toma de decisiones, la percepción de justicia y el clima laboral”, advierte. Frente a este escenario, algunas empresas han optado por establecer lineamientos internos para evitar conflictos. “Las relaciones pueden ocurrir, pero no pueden poner en riesgo la organización. Por eso es clave contar con reglas claras que resguarden la transparencia”, señala Leal. Más allá de las políticas, el debate apunta a un cambio cultural más profundo: cómo equilibrar la vida personal con el entorno laboral. “Las empresas no pueden prohibir ni ignorar estas situaciones. El desafío es generar culturas organizacionales maduras, donde exista claridad y responsabilidad sobre el impacto de estas relaciones”, concluye. Fuente: Publimetro
El próximo 26 de abril marcará un hito importante en la implementación de la Ley 21.561, también conocida como Ley 40 Horas. En esa fecha, entrará en vigencia la segunda etapa de esta normativa, que reducirá la jornada ordinaria de trabajo de 44 a 42 horas semanales. Este cambio forma parte de un calendario gradual que culminará en 2028 con un límite máximo de 40 horas, sin permitir rebajas en las remuneraciones. De acuerdo con datos del INE, más de 5 millones de trabajadores del sector privado se verán afectados por esta modificación, convirtiéndola en uno de los cambios laborales más significativos de la última década. Para las empresas, el principal desafío será reorganizar los turnos y controlar las horas extraordinarias, cuyo límite legal se mantiene en dos por día. La Dirección del Trabajo ha intensificado la fiscalización del registro de asistencia, requerido por el artículo 33 del Código del Trabajo. Durante el año 2024, este organismo llevó a cabo más de 140 mil fiscalizaciones a nivel nacional, y las infracciones relacionadas con el incumplimiento de la jornada laboral estuvieron entre las más sancionadas. Las multas por este tipo de infracciones pueden variar entre 3 y 60 UTM por trabajador afectado, dependiendo del tamaño de la empresa. Se exige que los sistemas electrónicos de control cumplan con criterios como trazabilidad, inalterabilidad y disponibilidad inmediata. La ley contempla mecanismos de adaptabilidad, como promedios de jornada en ciclos de hasta cuatro semanas o esquemas de trabajo con cuatro días laborales seguidos por tres días de descanso, siempre que exista acuerdo entre las partes. La siguiente etapa, programada para abril de 2028, establecerá definitivamente la jornada laboral en 40 horas semanales. Fuente: CNN Chile País
La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro
La rotación laboral en Chile está en aumento debido a diversos factores que están llevando a los trabajadores a buscar nuevas oportunidades. El estrés, el agotamiento, los malos ambientes laborales, los salarios poco competitivos y la búsqueda de una mejor calidad de vida son algunas de las razones que están impulsando este fenómeno. Según el más reciente Radar del Mercado Laboral, la rotación laboral en Chile alcanzó un 15,4% durante el primer trimestre de 2026, reflejando una mayor movilidad entre trabajadores y un cambio importante en la relación de las personas con el empleo. Este aumento en la rotación laboral se ha vuelto más evidente después de la pandemia, ya que muchos trabajadores han comenzado a reevaluar sus prioridades tanto personales como profesionales. Aspectos como la salud mental, la flexibilidad laboral, el liderazgo interno y el equilibrio entre la vida laboral y personal están cobrando cada vez más importancia a la hora de decidir permanecer en una empresa o buscar nuevas oportunidades. Ignacio Martín, Socio de M&L Consultores, comenta al respecto: “Cambiarse de empresa o trabajo dejó de ser un tema exclusivamente económico, muchas personas hoy en día priorizan espacios con un clima laboral sano, con mejor liderazgo, flexibilidad y posibilidades reales de desarrollo. Cuando esto no ocurre, los trabajadores simplemente comienzan a buscar otras alternativas”. Estudios recientes sobre clima organizacional y satisfacción laboral han revelado que 8 de cada 10 chilenos han considerado renunciar a su trabajo debido a una mala relación con su jefatura. Esto pone de manifiesto cómo los liderazgos internos influyen directamente en las decisiones laborales de las personas. Los especialistas advierten que esta alta rotación no solo afecta a las organizaciones, sino también a nivel individual. Los cambios frecuentes de empleo pueden generar incertidumbre económica, dificultades para acceder a créditos, menor estabilidad financiera y presión emocional asociada a nuevos procesos de adaptación. En cuanto a las empresas, esta situación implica mayores costos en contratación, capacitación, pérdida de conocimiento interno y dificultades para mantener equipos estables en el tiempo. Claudio Aguilar, especialista laboral y CRO de Rex+, destaca: “Las empresas que no entiendan este cambio cultural van a seguir enfrentando una alta fuga de talento. Hoy los trabajadores evalúan mucho más que el sueldo: observan liderazgo, propósito, flexibilidad, ambiente interno y calidad de vida. Las organizaciones que no evolucionen en esos aspectos comienzan rápidamente a perder competitividad”. Desde la perspectiva de los trabajadores, esta rotación laboral refleja un desgaste acumulado que puede afectar tanto la salud mental como la estabilidad económica. Pedro Peña, director y socio de SoyTrabajador, señala: “Hoy existe una sensación cada vez más extendida de que el trabajo no puede seguir significando un deterioro constante en la calidad de vida. Muchos trabajadores están priorizando su bienestar emocional y familiar, incluso por sobre la estabilidad tradicional. Eso demuestra que las personas ya no están dispuestas a tolerar ambientes laborales tóxicos o condiciones que afecten su salud”. Las nuevas generaciones también están cambiando su percepción sobre el trabajo. Permanecer mucho tiempo en una misma empresa ya no se ve necesariamente como sinónimo de éxito o estabilidad, especialmente cuando las condiciones laborales no son sostenibles o son incompatibles con la vida personal. Expertos coinciden en que las organizaciones deben enfocarse no solo en ofrecer mejores remuneraciones, sino también en construir culturas laborales más saludables, flexibles y sostenibles. En un mercado laboral dinámico como el actual, la experiencia completa del trabajador se convierte en uno de los factores clave para atraer y retener talento. Fuente: Publimetro
Las relaciones amorosas en el trabajo son cada vez más comunes. En un contexto donde las personas pasan gran parte del día en sus empleos, y donde el teletrabajo ha reducido otros espacios de interacción social, la oficina se ha transformado en un lugar donde también surgen vínculos personales. Sin embargo, lo que para muchos resulta natural, para las organizaciones sigue siendo un tema complejo. Un caso reciente que reabrió el debate ocurrió en 2025, durante un concierto de Coldplay, cuando una ejecutiva de Recursos Humanos fue captada en pantalla abrazando al CEO de su empresa. El episodio se viralizó rápidamente y terminó con consecuencias concretas: el ejecutivo fue suspendido y ella renunció tras la polémica. Las cifras confirman que no se trata de situaciones aisladas: 42% de los trabajadores en Chile ha tenido un romance laboral 68% de estas relaciones ocurre entre colegas del mismo nivel 17% se da con personas de menor rango 15% involucra a superiores 60% cree que su empresa no aprueba estas relaciones Los datos evidencian una tensión clara: mientras las relaciones existen, muchas organizaciones aún no saben cómo abordarlas. Para Hernán Leal, fundador de FASTCO Group, el problema no es la existencia de estos vínculos, sino su gestión. “Las personas comparten mucho tiempo y enfrentan desafíos juntas, por lo que es natural que se generen relaciones. El problema es cómo se manejan dentro de la organización”, explica. El principal riesgo aparece cuando existe diferencia jerárquica. “Cuando hay una relación entre un jefe y un subordinado, se generan conflictos de interés difíciles de manejar. Puede afectar la toma de decisiones, la percepción de justicia y el clima laboral”, advierte. Frente a este escenario, algunas empresas han optado por establecer lineamientos internos para evitar conflictos. “Las relaciones pueden ocurrir, pero no pueden poner en riesgo la organización. Por eso es clave contar con reglas claras que resguarden la transparencia”, señala Leal. Más allá de las políticas, el debate apunta a un cambio cultural más profundo: cómo equilibrar la vida personal con el entorno laboral. “Las empresas no pueden prohibir ni ignorar estas situaciones. El desafío es generar culturas organizacionales maduras, donde exista claridad y responsabilidad sobre el impacto de estas relaciones”, concluye. Fuente: Publimetro
El próximo 26 de abril marcará un hito importante en la implementación de la Ley 21.561, también conocida como Ley 40 Horas. En esa fecha, entrará en vigencia la segunda etapa de esta normativa, que reducirá la jornada ordinaria de trabajo de 44 a 42 horas semanales. Este cambio forma parte de un calendario gradual que culminará en 2028 con un límite máximo de 40 horas, sin permitir rebajas en las remuneraciones. De acuerdo con datos del INE, más de 5 millones de trabajadores del sector privado se verán afectados por esta modificación, convirtiéndola en uno de los cambios laborales más significativos de la última década. Para las empresas, el principal desafío será reorganizar los turnos y controlar las horas extraordinarias, cuyo límite legal se mantiene en dos por día. La Dirección del Trabajo ha intensificado la fiscalización del registro de asistencia, requerido por el artículo 33 del Código del Trabajo. Durante el año 2024, este organismo llevó a cabo más de 140 mil fiscalizaciones a nivel nacional, y las infracciones relacionadas con el incumplimiento de la jornada laboral estuvieron entre las más sancionadas. Las multas por este tipo de infracciones pueden variar entre 3 y 60 UTM por trabajador afectado, dependiendo del tamaño de la empresa. Se exige que los sistemas electrónicos de control cumplan con criterios como trazabilidad, inalterabilidad y disponibilidad inmediata. La ley contempla mecanismos de adaptabilidad, como promedios de jornada en ciclos de hasta cuatro semanas o esquemas de trabajo con cuatro días laborales seguidos por tres días de descanso, siempre que exista acuerdo entre las partes. La siguiente etapa, programada para abril de 2028, establecerá definitivamente la jornada laboral en 40 horas semanales. Fuente: CNN Chile País