La figura de Gabriela Mistral sigue siendo motivo de admiración en Chile y el mundo. Sin embargo, en Montegrande, la pequeña localidad del Valle de Elqui donde nació la Premio Nobel de Literatura, crece una controversia que apunta directamente al cumplimiento de una de las últimas voluntades de la escritora: ayudar a los niños más vulnerables de su pueblo natal. Vecinos, dirigentes comunitarios y organizaciones locales sostienen que los recursos que la autora quiso destinar a la infancia de Montegrande nunca llegaron de manera efectiva a quienes debían beneficiarse, según reveló un Reportaje de T13. La inquietud ha cobrado fuerza luego de nuevas denuncias que buscan esclarecer qué ocurrió con los fondos contemplados en el testamento de la poetisa. En dicho documento, Gabriela Mistral estableció que ”todos los dineros que se me deban o que provengan de la venta de mis obras literarias en la América del Sur, se los lego a los niños pobres del pueblo de Montegrande, Valle de Elqui, Chile. La cláusula es considerada por muchos como una muestra del profundo vínculo que mantuvo con la localidad pese a vivir gran parte de su vida fuera del país. No obstante, casi siete décadas después de su fallecimiento, habitantes del sector afirman que nunca vieron reflejado ese beneficio en la comunidad. Algunos vecinos aseguran que las condiciones de vulnerabilidad que afectan a numerosas familias contrastan con el reconocimiento internacional que posee la escritora y con los recursos que su obra pudo haber generado a lo largo de los años. La situación también ha puesto el foco sobre la administración de los bienes contemplados en el testamento. La Orden Franciscana fue designada para gestionar parte de los recursos vinculados al legado mistraliano, decisión que hoy es objeto de cuestionamientos por parte de quienes buscan reconstruir el destino de esos fondos. Las dudas no se limitan a las regalías obtenidas por la difusión de la obra de la autora. También alcanzan otros bienes heredados, entre ellos la denominada Casa de las Palmeras, una propiedad ubicada en La Serena que fue vendida a fines de la década de 1970. En Montegrande aseguran que nunca existió información clara respecto al uso o destino de los recursos obtenidos mediante esa operación. Desde el Servicio Local de Educación Pública Elqui señalaron que no existen registros de aportes económicos provenientes del legado de Gabriela Mistral en la escuela que lleva su nombre. Según indicaron, los antecedentes disponibles corresponden únicamente a algunas donaciones de equipamiento tecnológico y vestuario escolar realizadas en años recientes. Especialistas en derecho de autor explican que el testamento no transfirió directamente los derechos de las obras a los niños de Montegrande, sino que estableció que los ingresos generados por ellas debían utilizarse en beneficio de ese grupo. Sin embargo, cambios normativos ocurridos durante la década de 1970 habrían influido en la interpretación y administración de dichos derechos, alimentando la controversia. Consultada sobre la venta de la Casa de las Palmeras, la Orden Franciscana sostuvo que han transcurrido varias décadas desde esos hechos y que la falta de registros históricos dificulta reconstruir con precisión las operaciones realizadas en aquella época. “Han transcurrido casi cincuenta años desde esos hechos. Los sistemas de archivo de la época eran muy distintos a los actuales y muchas personas directamente involucradas ya han fallecido, por lo que existe una imposibilidad material para acceder hoy a registros o respaldosque permitan reconstruir en detalle operaciones tan antiguas”, señalaron. Ante este escenario, la Corporación Hijas e Hijos de Gabriela Mistral anunció que evalúa acciones judiciales para esclarecer el destino de los recursos contemplados en la herencia dela escritora. Desde la organización sostienen que la comunidad necesita respuestas concretas y transparencia sobre el cumplimiento dela voluntad solidariaque buscaba ofrecer oportunidades a los niños más vulnerablesde Montegrande. “Estamos tremendamente solitarios. Son muy lindas las imágenes y los reportajes, pero lavida acá es totalmente distinta. Es totalmente cruda ylos niños se nos están yendo delas manos. Ladrogadicción nos está ganando apaso gigantes y pareceque absolutamente anadie le importa ”, sostuvieron. Mientras el debate avanza hacia lostribunales,en el pueblo natalde Gabriela Mistral persiste unasensaciónde abandono.Para muchos habitantes,laprincipaldeuda no es solo económica,sino también moral:determinarsi el legado solidarioque lapoeta dejó parasu comunidadrealmente llegóa quienesmáslo necesitaban. Fuente: Publimetro
La figura de Gabriela Mistral sigue siendo motivo de admiración en Chile y el mundo. Sin embargo, en Montegrande, la pequeña localidad del Valle de Elqui donde nació la Premio Nobel de Literatura, crece una controversia que apunta directamente al cumplimiento de una de las últimas voluntades de la escritora: ayudar a los niños más vulnerables de su pueblo natal. Vecinos, dirigentes comunitarios y organizaciones locales sostienen que los recursos que la autora quiso destinar a la infancia de Montegrande nunca llegaron de manera efectiva a quienes debían beneficiarse, según reveló un Reportaje de T13. La inquietud ha cobrado fuerza luego de nuevas denuncias que buscan esclarecer qué ocurrió con los fondos contemplados en el testamento de la poetisa. En dicho documento, Gabriela Mistral estableció que ”todos los dineros que se me deban o que provengan de la venta de mis obras literarias en la América del Sur, se los lego a los niños pobres del pueblo de Montegrande, Valle de Elqui, Chile. La cláusula es considerada por muchos como una muestra del profundo vínculo que mantuvo con la localidad pese a vivir gran parte de su vida fuera del país. No obstante, casi siete décadas después de su fallecimiento, habitantes del sector afirman que nunca vieron reflejado ese beneficio en la comunidad. Algunos vecinos aseguran que las condiciones de vulnerabilidad que afectan a numerosas familias contrastan con el reconocimiento internacional que posee la escritora y con los recursos que su obra pudo haber generado a lo largo de los años. La situación también ha puesto el foco sobre la administración de los bienes contemplados en el testamento. La Orden Franciscana fue designada para gestionar parte de los recursos vinculados al legado mistraliano, decisión que hoy es objeto de cuestionamientos por parte de quienes buscan reconstruir el destino de esos fondos. Las dudas no se limitan a las regalías obtenidas por la difusión de la obra de la autora. También alcanzan otros bienes heredados, entre ellos la denominada Casa de las Palmeras, una propiedad ubicada en La Serena que fue vendida a fines de la década de 1970. En Montegrande aseguran que nunca existió información clara respecto al uso o destino de los recursos obtenidos mediante esa operación. Desde el Servicio Local de Educación Pública Elqui señalaron que no existen registros de aportes económicos provenientes del legado de Gabriela Mistral en la escuela que lleva su nombre. Según indicaron, los antecedentes disponibles corresponden únicamente a algunas donaciones de equipamiento tecnológico y vestuario escolar realizadas en años recientes. Especialistas en derecho de autor explican que el testamento no transfirió directamente los derechos de las obras a los niños de Montegrande, sino que estableció que los ingresos generados por ellas debían utilizarse en beneficio de ese grupo. Sin embargo, cambios normativos ocurridos durante la década de 1970 habrían influido en la interpretación y administración de dichos derechos, alimentando la controversia. Consultada sobre la venta de la Casa de las Palmeras, la Orden Franciscana sostuvo que han transcurrido varias décadas desde esos hechos y que la falta de registros históricos dificulta reconstruir con precisión las operaciones realizadas en aquella época. “Han transcurrido casi cincuenta años desde esos hechos. Los sistemas de archivo de la época eran muy distintos a los actuales y muchas personas directamente involucradas ya han fallecido, por lo que existe una imposibilidad material para acceder hoy a registros o respaldosque permitan reconstruir en detalle operaciones tan antiguas”, señalaron. Ante este escenario, la Corporación Hijas e Hijos de Gabriela Mistral anunció que evalúa acciones judiciales para esclarecer el destino de los recursos contemplados en la herencia dela escritora. Desde la organización sostienen que la comunidad necesita respuestas concretas y transparencia sobre el cumplimiento dela voluntad solidariaque buscaba ofrecer oportunidades a los niños más vulnerablesde Montegrande. “Estamos tremendamente solitarios. Son muy lindas las imágenes y los reportajes, pero lavida acá es totalmente distinta. Es totalmente cruda ylos niños se nos están yendo delas manos. Ladrogadicción nos está ganando apaso gigantes y pareceque absolutamente anadie le importa ”, sostuvieron. Mientras el debate avanza hacia lostribunales,en el pueblo natalde Gabriela Mistral persiste unasensaciónde abandono.Para muchos habitantes,laprincipaldeuda no es solo económica,sino también moral:determinarsi el legado solidarioque lapoeta dejó parasu comunidadrealmente llegóa quienesmáslo necesitaban. Fuente: Publimetro