En su primer lunes de mandato, el Presidente de la República, José Antonio Kast, ha dado inicio a una intensa agenda en la macrozona norte del país. Su principal objetivo es reforzar el control fronterizo y hacer frente a la inmigración irregular. El Mandatario se trasladó hasta la región de Arica y Parinacota para supervisar en terreno las primeras acciones del Plan Escudo Fronterizo, una iniciativa que también contempla medidas que impactarán en la región de Antofagasta. Para llevar a cabo esta importante misión, el jefe de Estado despegó desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile con destino a Arica. Le acompañan los ministros Claudio Alvarado (Interior), Fernando Barros (Defensa Nacional), Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y Martín Arrau (Obras Públicas). La jornada comenzó a las 11:30 horas con el Comité de Ministros de Seguridad, presidido por el Presidente junto a la ministra Steinert. En esta reunión participaron también los ministros del Interior, Defensa y Justicia —este último de manera telemática— además del general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director de la Policía de Investigaciones, Marcelo Cerna. El objetivo principal fue coordinar las primeras acciones del Gobierno en materia de seguridad y control migratorio en la zona norte del país. Por la tarde, el Mandatario visitó la base militar “Solo de Zaldívar” en playa Las Machas en Arica, para luego dirigirse al complejo fronterizo Chacalluta. Allí inspeccionó los trabajos de movimiento de tierra realizados por el Ejército, como parte de las obras iniciales para la construcción de barreras físicas en la frontera. Este plan contempla zanjas y otras estructuras destinadas a dificultar el ingreso irregular al país, así como un aumento significativo de la presencia militar en la zona. Se estima que estas obras se extenderán por cerca de 500 kilómetros en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Además, se tiene prevista la incorporación de tecnología para el monitoreo fronterizo, incluyendo drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos. Estos elementos complementarán el Sistema Integrado de Frontera impulsado durante la administración anterior. De manera paralela, el Gobierno está trabajando en fortalecer la reconducción de inmigrantes que ingresen al país de manera irregular hacia Bolivia. Este mecanismo ya comenzó a aplicarse durante el año pasado. La agenda del Ejecutivo en la macrozona norte marca un hito importante en su estrategia para reforzar la seguridad fronteriza. Estas medidas tendrán repercusiones directas en regiones clave como Antofagasta, donde se prevé la implementación de parte importante de estas acciones en los próximos meses. Fuente: Antofagasta TV Regional
En su primer lunes de mandato, el Presidente de la República, José Antonio Kast, ha dado inicio a una intensa agenda en la macrozona norte del país. Su principal objetivo es reforzar el control fronterizo y hacer frente a la inmigración irregular. El Mandatario se trasladó hasta la región de Arica y Parinacota para supervisar en terreno las primeras acciones del Plan Escudo Fronterizo, una iniciativa que también contempla medidas que impactarán en la región de Antofagasta. Para llevar a cabo esta importante misión, el jefe de Estado despegó desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile con destino a Arica. Le acompañan los ministros Claudio Alvarado (Interior), Fernando Barros (Defensa Nacional), Trinidad Steinert (Seguridad Pública) y Martín Arrau (Obras Públicas). La jornada comenzó a las 11:30 horas con el Comité de Ministros de Seguridad, presidido por el Presidente junto a la ministra Steinert. En esta reunión participaron también los ministros del Interior, Defensa y Justicia —este último de manera telemática— además del general director de Carabineros, Marcelo Araya, y el director de la Policía de Investigaciones, Marcelo Cerna. El objetivo principal fue coordinar las primeras acciones del Gobierno en materia de seguridad y control migratorio en la zona norte del país. Por la tarde, el Mandatario visitó la base militar “Solo de Zaldívar” en playa Las Machas en Arica, para luego dirigirse al complejo fronterizo Chacalluta. Allí inspeccionó los trabajos de movimiento de tierra realizados por el Ejército, como parte de las obras iniciales para la construcción de barreras físicas en la frontera. Este plan contempla zanjas y otras estructuras destinadas a dificultar el ingreso irregular al país, así como un aumento significativo de la presencia militar en la zona. Se estima que estas obras se extenderán por cerca de 500 kilómetros en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Además, se tiene prevista la incorporación de tecnología para el monitoreo fronterizo, incluyendo drones, cámaras térmicas y sistemas biométricos. Estos elementos complementarán el Sistema Integrado de Frontera impulsado durante la administración anterior. De manera paralela, el Gobierno está trabajando en fortalecer la reconducción de inmigrantes que ingresen al país de manera irregular hacia Bolivia. Este mecanismo ya comenzó a aplicarse durante el año pasado. La agenda del Ejecutivo en la macrozona norte marca un hito importante en su estrategia para reforzar la seguridad fronteriza. Estas medidas tendrán repercusiones directas en regiones clave como Antofagasta, donde se prevé la implementación de parte importante de estas acciones en los próximos meses. Fuente: Antofagasta TV Regional