El astrofísico, que ha sido polémico por sus teorías sobre la vida más allá del sistema solar, es cauto con sus ideas, pero dice que de no confirmarse que 3I/ATLAS sea un cometa, como ha informado la NASA con altas probabilidades, podría ser un objeto “enviado intencionalmente”. El científico tituló su estudio “ ¿Es el objeto interestelar 3I/ATLAS tecnología alienígena? “. Allí analizó los detalles de su tamaño, movimiento, entre otras características, y apuntó que, de acuerdo con la paradoja del “bosque oscuro”, esta visita al Sol podría ser hostil. Esto último, ya que la teoría del bosque oscuro sugiere que la humanidad aún no ha encontrado vida extraterrestre porque las civilizaciones son hostiles, algunas incluso podrían ser depredadoras y la manera más segura de existir es no siendo detectados. ¿Es el cometa 3I/ATLAS tecnología extraterrestre? El consenso de los astrónomos hasta ahora es que se trata de un cometa helado, que pasará cerca del Sol a finales de octubre y que, posiblemente, no volveremos a ver cuando se abra camino más allá del sistema solar. Pero Avi Loeb dice que una anomalía en su tamaño podría estar indicando otra cosa. Eso último porque hasta ahora el cometa no ha mostrado signos de una cola de gas o polvo a su alrededor, algo que podría observarse cuando se acerque más al Sol, pero de no ser así, ¿qué sería? El astrofísico señala que queda esperar los datos más precisos que se tomarán en los próximos meses, especialmente los del Observatorio Vera C. Rubin, recién inaugurado en Chile, y los telescopios espaciales Hubble y James Webb, pero en tanto, se vale teorizar. “La hipótesis más simple es que 3I/ATLAS es un cometa y que, debido a su gran distancia de la Tierra, no conocemos las características espectrales de su cola gaseosa”, señaló en un ensayo que publicó a raíz del estudio. “Sin embargo, si datos futuros indican la ausencia de una cola cometaria, nos enfrentaremos a la tentadora posibilidad de que no heredó una velocidad aleatoria en el espacio interestelar, sino que fue enviado intencionalmente hacia el sistema solar interior, al pertenecer a una población poco común de objetos interestelares masivos”, apuntó. Las polémicas teorías de Avi Loeb Esta no es la primera vez que Loeb plantea escenarios como estos, de hecho, planteó una hipótesis similar con Oumuamua, que fue el primer objeto interestelar descubierto por los humanos en 2017. Ha sido duramente criticado en la comunidad científica, pero su filosofía radica en no descartar las infinitas posibilidades y seguir investigando. “ En lugar de fingir ser los adultos que saben las respuestas de antemano, conservemos nuestra curiosidad infantil y busquemos evidencia “, dijo en su ensayo. “Nuestro artículo es, en gran medida, un ejercicio pedagógico, con descubrimientos interesantes que merecen ser incluidos en la literatura científica. Con mucho, el resultado más probable será que 3I/ATLAS sea un objeto interestelar completamente natural, probablemente un cometa, y esperamos que los datos astronómicos respalden este probable origen”, explicó. Asimismo, criticó que “el riesgo existencial que supone la inteligencia extraterrestre (IA externa) no se discute con tanta frecuencia como otros riesgos existenciales, como la inteligencia artificial (nuestra IA)”. “Quizás pronto nos demos cuenta de que la extensión de la selección natural al espacio interestelar implica la supervivencia del más apto. En otro ensayo reciente, presenté una lista de métodos para distinguir una nave extraterrestre de una roca interestelar. Esperemos que otros astrónomos la utilicen. Ignorar la opción tecnológica no es señal de inteligencia “, concluyó.
Un nuevo estudio basado en datos de la NASA reveló que Ceres, ubicado entre Marte y Júpiter, podría haber tenido un océano bajo su superficie helada. El hallazgo lo convierte en un firme candidato en la búsqueda de vida fuera de la Tierra. Ceres: un nuevo candidato en la búsqueda de vida extraterrestre Entre miles de rocas y escombros espaciales que flotan en el cinturón de asteroides, hay un cuerpo celeste que empieza a despertar el interés de la comunidad científica: Ceres. Este planeta enano, de aspecto inofensivo y discreta presencia entre Marte y Júpiter, acaba de posicionarse como uno de los lugares más prometedores en la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Estudio revela posible evidencia de antiguo océano subterráneo en Ceres Según un nuevo estudio internacional basado en los datos recopilados por la misión Dawn de la NASA, Ceres podría haber tenido un antiguo océano subterráneo oculto bajo su superficie congelada. La misión, que llegó al planeta enano en 2015, ya había detectado que no se trataba simplemente de un gran asteroide, sino de un mundo geológicamente complejo. Ahora, las nuevas investigaciones dan un paso más: la existencia de una capa interna de “hielo sucio”, compuesta por agua congelada, sales y minerales, sugiere que pudo haber mantenido calor durante mucho más tiempo del que se pensaba, permitiendo la presencia de agua líquida. Aseguran que hay un mundo oculto entre Marte y Júpiter que podría guardar pistas sobre la existencia de vida extraterrestre Ceres: un planeta enano con potencial para albergar vida Aunque los científicos no pueden confirmar que el océano aún exista, sí creen que podrían quedar restos atrapados en forma de bolsas de agua bajo el hielo. Estas reservas serían una especie de fósiles geológicos, pistas del pasado acuático del planeta enano y, potencialmente, del desarrollo de condiciones favorables para la vida. Con este avance, Ceres se suma al grupo de mundos con interés astrobiológico, como las lunas Europa (de Júpiter) y Encelado (de Saturno). Pero a diferencia de ellas, Ceres tiene una ventaja importante: está más cerca de la Tierra y no sufre los efectos de intensas radiaciones planetarias, lo que lo convierte en un objetivo ideal para futuras misiones. Si se confirma la presencia de agua o incluso de rastros de vida microscópica, Ceres podría reescribir lo que se sabe sobre la formación del sistema solar y abrir nuevas puertas a la posibilidad de vida fuera de nuestro planeta.
Un equipo de investigación de la Universidad de Harvard propone una corriente de hipótesis distinta para explicar los fenómenos que son anómalos: si existen extraterrestres o civilizaciones avanzadas, ya viven en la Tierra y están ocultos entre los humanos. Esta teoría surge en respuesta a las explicaciones convencionales y a las de alienígenas que provienen de otras galaxias. El trabajo, realizado por los investigadores de Harvard Tim Lomas, Brendan Case y Michael Masters, se publicó bajo el título (“La hipótesis criptoterrestre: un caso a favor de la apertura científica a una explicación terrenal oculta para un fenómeno anómalo no identificado”). El informe se centra en que, en los últimos años, la atención pública se fijó en los fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés). En ese contexto, surgieron ramas tradicionales de hipótesis para explicarlos: una “explicación terrestre convencional (por ejemplo, tecnología creada por el hombre), o una explicación extraterrestre (es decir, civilizaciones avanzadas de otras partes del cosmos)”, sugirieron en el documento. Sin embargo, los especialistas indicaron que hay una tercera hipótesis : una “explicación terrestre no convencional, fuera de la visión consensuada predominante del universo”. Esta línea de pensamiento ultraterrestre incluye a la “criptoterrestre”, es decir, “la noción de que los fenómenos anómalos no identificados pueden reflejar actividades de seres inteligentes ocultos sigilosamente aquí en la Tierra (por ejemplo, bajo tierra) y/o sus alrededores cercanos (por ejemplo, La Luna), y/o incluso caminar entre nosotros (por ejemplo, hacerse pasar por humanos)”, señalaron. “Sostenemos que esta posibilidad no debe descartarse y, en cambio, merece una consideración genuina con un espíritu de humildad y apertura epistémica”, remarcaron los investigadores en su trabajo. La hipótesis criptoterrestre (CTH, por sus siglas en inglés) sugiere que el individuo que genera los fenómenos anómalos no identificados puede estar presente en el entorno de la Tierra. Esto quiere decir que ese sujeto no existe en otras dimensiones u otros tiempos, sino que está presente, aunque “oculto” de alguna manera. “Lo consideramos poco probable, pero lo más importante es que no lo consideramos imposible”, agregaron Los investigadores dicen que podrían existir cuatro tipos distintos de hipótesis criptoterrestres CTH1. Criptoterrestres humanos. “Una antigua civilización humana tecnológicamente avanzada que fue destruida en gran medida hace mucho tiempo (por ejemplo, por una inundación), pero que continuó existiendo en forma remanente”, señalaron. CTH2. Criptoterrestres homínidos. “Una civilización no humana tecnológicamente avanzada que consiste en algún animal terrestre que evolucionó para vivir en secreto (por ejemplo, bajo tierra), tal vez un homínido o, alternativamente, una especie mucho más lejana relacionada con nosotros (por ejemplo, descendientes de dinosaurios inteligentes desconocidos)”, remarcaron. CTH3. Antiguos criptoterrestres extraterrestres. Una especie que llegó a la tierra desde otras partes del cosmos o del ser humano futuro y se ocultó sigilosamente. CTH4. Criptoterrestres Mágicos. “Entidades que se parecen menos a extraterrestres locales y más a descendientes intertemporales que llegaron a la Tierra desde otras partes del cosmos o del futuro humano, respectivamente, y se ocultaron sigilosamente”, argumentaron. Los investigadores concluyeron que el artículo es una defensa necesaria para que se tome en serio a las hipótesis criptoterrestres como una posible explicación para la los fenómenos anómalos no identificados, al tiempo que reconocieron que probablemente ocupa un lugar menos importante que otras teorías, “a pesar de que tales cálculos son difíciles de cuantificar”.
El astrofísico, que ha sido polémico por sus teorías sobre la vida más allá del sistema solar, es cauto con sus ideas, pero dice que de no confirmarse que 3I/ATLAS sea un cometa, como ha informado la NASA con altas probabilidades, podría ser un objeto “enviado intencionalmente”. El científico tituló su estudio “ ¿Es el objeto interestelar 3I/ATLAS tecnología alienígena? “. Allí analizó los detalles de su tamaño, movimiento, entre otras características, y apuntó que, de acuerdo con la paradoja del “bosque oscuro”, esta visita al Sol podría ser hostil. Esto último, ya que la teoría del bosque oscuro sugiere que la humanidad aún no ha encontrado vida extraterrestre porque las civilizaciones son hostiles, algunas incluso podrían ser depredadoras y la manera más segura de existir es no siendo detectados. ¿Es el cometa 3I/ATLAS tecnología extraterrestre? El consenso de los astrónomos hasta ahora es que se trata de un cometa helado, que pasará cerca del Sol a finales de octubre y que, posiblemente, no volveremos a ver cuando se abra camino más allá del sistema solar. Pero Avi Loeb dice que una anomalía en su tamaño podría estar indicando otra cosa. Eso último porque hasta ahora el cometa no ha mostrado signos de una cola de gas o polvo a su alrededor, algo que podría observarse cuando se acerque más al Sol, pero de no ser así, ¿qué sería? El astrofísico señala que queda esperar los datos más precisos que se tomarán en los próximos meses, especialmente los del Observatorio Vera C. Rubin, recién inaugurado en Chile, y los telescopios espaciales Hubble y James Webb, pero en tanto, se vale teorizar. “La hipótesis más simple es que 3I/ATLAS es un cometa y que, debido a su gran distancia de la Tierra, no conocemos las características espectrales de su cola gaseosa”, señaló en un ensayo que publicó a raíz del estudio. “Sin embargo, si datos futuros indican la ausencia de una cola cometaria, nos enfrentaremos a la tentadora posibilidad de que no heredó una velocidad aleatoria en el espacio interestelar, sino que fue enviado intencionalmente hacia el sistema solar interior, al pertenecer a una población poco común de objetos interestelares masivos”, apuntó. Las polémicas teorías de Avi Loeb Esta no es la primera vez que Loeb plantea escenarios como estos, de hecho, planteó una hipótesis similar con Oumuamua, que fue el primer objeto interestelar descubierto por los humanos en 2017. Ha sido duramente criticado en la comunidad científica, pero su filosofía radica en no descartar las infinitas posibilidades y seguir investigando. “ En lugar de fingir ser los adultos que saben las respuestas de antemano, conservemos nuestra curiosidad infantil y busquemos evidencia “, dijo en su ensayo. “Nuestro artículo es, en gran medida, un ejercicio pedagógico, con descubrimientos interesantes que merecen ser incluidos en la literatura científica. Con mucho, el resultado más probable será que 3I/ATLAS sea un objeto interestelar completamente natural, probablemente un cometa, y esperamos que los datos astronómicos respalden este probable origen”, explicó. Asimismo, criticó que “el riesgo existencial que supone la inteligencia extraterrestre (IA externa) no se discute con tanta frecuencia como otros riesgos existenciales, como la inteligencia artificial (nuestra IA)”. “Quizás pronto nos demos cuenta de que la extensión de la selección natural al espacio interestelar implica la supervivencia del más apto. En otro ensayo reciente, presenté una lista de métodos para distinguir una nave extraterrestre de una roca interestelar. Esperemos que otros astrónomos la utilicen. Ignorar la opción tecnológica no es señal de inteligencia “, concluyó.
Un nuevo estudio basado en datos de la NASA reveló que Ceres, ubicado entre Marte y Júpiter, podría haber tenido un océano bajo su superficie helada. El hallazgo lo convierte en un firme candidato en la búsqueda de vida fuera de la Tierra. Ceres: un nuevo candidato en la búsqueda de vida extraterrestre Entre miles de rocas y escombros espaciales que flotan en el cinturón de asteroides, hay un cuerpo celeste que empieza a despertar el interés de la comunidad científica: Ceres. Este planeta enano, de aspecto inofensivo y discreta presencia entre Marte y Júpiter, acaba de posicionarse como uno de los lugares más prometedores en la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Estudio revela posible evidencia de antiguo océano subterráneo en Ceres Según un nuevo estudio internacional basado en los datos recopilados por la misión Dawn de la NASA, Ceres podría haber tenido un antiguo océano subterráneo oculto bajo su superficie congelada. La misión, que llegó al planeta enano en 2015, ya había detectado que no se trataba simplemente de un gran asteroide, sino de un mundo geológicamente complejo. Ahora, las nuevas investigaciones dan un paso más: la existencia de una capa interna de “hielo sucio”, compuesta por agua congelada, sales y minerales, sugiere que pudo haber mantenido calor durante mucho más tiempo del que se pensaba, permitiendo la presencia de agua líquida. Aseguran que hay un mundo oculto entre Marte y Júpiter que podría guardar pistas sobre la existencia de vida extraterrestre Ceres: un planeta enano con potencial para albergar vida Aunque los científicos no pueden confirmar que el océano aún exista, sí creen que podrían quedar restos atrapados en forma de bolsas de agua bajo el hielo. Estas reservas serían una especie de fósiles geológicos, pistas del pasado acuático del planeta enano y, potencialmente, del desarrollo de condiciones favorables para la vida. Con este avance, Ceres se suma al grupo de mundos con interés astrobiológico, como las lunas Europa (de Júpiter) y Encelado (de Saturno). Pero a diferencia de ellas, Ceres tiene una ventaja importante: está más cerca de la Tierra y no sufre los efectos de intensas radiaciones planetarias, lo que lo convierte en un objetivo ideal para futuras misiones. Si se confirma la presencia de agua o incluso de rastros de vida microscópica, Ceres podría reescribir lo que se sabe sobre la formación del sistema solar y abrir nuevas puertas a la posibilidad de vida fuera de nuestro planeta.
Un equipo de investigación de la Universidad de Harvard propone una corriente de hipótesis distinta para explicar los fenómenos que son anómalos: si existen extraterrestres o civilizaciones avanzadas, ya viven en la Tierra y están ocultos entre los humanos. Esta teoría surge en respuesta a las explicaciones convencionales y a las de alienígenas que provienen de otras galaxias. El trabajo, realizado por los investigadores de Harvard Tim Lomas, Brendan Case y Michael Masters, se publicó bajo el título (“La hipótesis criptoterrestre: un caso a favor de la apertura científica a una explicación terrenal oculta para un fenómeno anómalo no identificado”). El informe se centra en que, en los últimos años, la atención pública se fijó en los fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés). En ese contexto, surgieron ramas tradicionales de hipótesis para explicarlos: una “explicación terrestre convencional (por ejemplo, tecnología creada por el hombre), o una explicación extraterrestre (es decir, civilizaciones avanzadas de otras partes del cosmos)”, sugirieron en el documento. Sin embargo, los especialistas indicaron que hay una tercera hipótesis : una “explicación terrestre no convencional, fuera de la visión consensuada predominante del universo”. Esta línea de pensamiento ultraterrestre incluye a la “criptoterrestre”, es decir, “la noción de que los fenómenos anómalos no identificados pueden reflejar actividades de seres inteligentes ocultos sigilosamente aquí en la Tierra (por ejemplo, bajo tierra) y/o sus alrededores cercanos (por ejemplo, La Luna), y/o incluso caminar entre nosotros (por ejemplo, hacerse pasar por humanos)”, señalaron. “Sostenemos que esta posibilidad no debe descartarse y, en cambio, merece una consideración genuina con un espíritu de humildad y apertura epistémica”, remarcaron los investigadores en su trabajo. La hipótesis criptoterrestre (CTH, por sus siglas en inglés) sugiere que el individuo que genera los fenómenos anómalos no identificados puede estar presente en el entorno de la Tierra. Esto quiere decir que ese sujeto no existe en otras dimensiones u otros tiempos, sino que está presente, aunque “oculto” de alguna manera. “Lo consideramos poco probable, pero lo más importante es que no lo consideramos imposible”, agregaron Los investigadores dicen que podrían existir cuatro tipos distintos de hipótesis criptoterrestres CTH1. Criptoterrestres humanos. “Una antigua civilización humana tecnológicamente avanzada que fue destruida en gran medida hace mucho tiempo (por ejemplo, por una inundación), pero que continuó existiendo en forma remanente”, señalaron. CTH2. Criptoterrestres homínidos. “Una civilización no humana tecnológicamente avanzada que consiste en algún animal terrestre que evolucionó para vivir en secreto (por ejemplo, bajo tierra), tal vez un homínido o, alternativamente, una especie mucho más lejana relacionada con nosotros (por ejemplo, descendientes de dinosaurios inteligentes desconocidos)”, remarcaron. CTH3. Antiguos criptoterrestres extraterrestres. Una especie que llegó a la tierra desde otras partes del cosmos o del ser humano futuro y se ocultó sigilosamente. CTH4. Criptoterrestres Mágicos. “Entidades que se parecen menos a extraterrestres locales y más a descendientes intertemporales que llegaron a la Tierra desde otras partes del cosmos o del futuro humano, respectivamente, y se ocultaron sigilosamente”, argumentaron. Los investigadores concluyeron que el artículo es una defensa necesaria para que se tome en serio a las hipótesis criptoterrestres como una posible explicación para la los fenómenos anómalos no identificados, al tiempo que reconocieron que probablemente ocupa un lugar menos importante que otras teorías, “a pesar de que tales cálculos son difíciles de cuantificar”.