Un operativo policial en la zona norte del país resultó en la detención de dos ciudadanos bolivianos que fueron sorprendidos realizando actividades ilegales en el sector fronterizo de Colchane, en la Región de Tarapacá. Este procedimiento se llevó a cabo en el marco del plan “Escudo Fronterizo”, implementado por el Gobierno para fortalecer el control en pasos no autorizados. Según información proporcionada por las autoridades, el incidente fue descubierto durante patrullajes realizados por un equipo multidisciplinario en la zona limítrofe con Bolivia. Tras recibir una alerta sobre individuos manipulando el terreno, específicamente tapando zanjas y removiendo obstáculos naturales que servían como barreras para evitar el tránsito irregular de vehículos. Al llegar al lugar, miembros del OS-7 de Carabineros de Iquique sorprendieron a dos individuos operando una retroexcavadora. Según los informes, estas acciones tenían como objetivo abrir rutas clandestinas para facilitar la entrada ilegal al país. Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron huir y arrojaron la llave de la maquinaria para evitar su confiscación inmediata. A pesar de sus esfuerzos, fueron arrestados en el lugar sin lograr escapar. Los detenidos son un hombre de 43 años con antecedentes penales por contrabando, y otro de 31 años sin historial delictivo. Ambos son ciudadanos bolivianos y no tienen órdenes de captura internacional pendientes, según reportó BioBioChile. Durante la operación, Carabineros confiscó la retroexcavadora utilizada en las actividades ilegales, así como un teléfono celular. Paralelamente, personal del Ejército colabora en la tarea de retirar la maquinaria pesada del área, considerada crucial para la seguridad fronteriza. Fuente: Publimetro
El Gobierno de Perú ha tomado una decisión drástica al declarar estado de emergencia en varios distritos de la región Tacna, que colinda con la frontera chilena. Esta medida se implementó a solo 10 minutos antes de las 9 AM con el objetivo de fortalecer la lucha contra la criminalidad y otras situaciones de violencia. El presidente José María Balcázar emitió este mandato que fue publicado en el Diario Oficial de Perú, El Peruano, detallando que la emergencia tendrá una duración de 60 días. Durante este período, la Policía Nacional estará a cargo del control del orden interno, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y se establecerán zonas de intervención basadas en inteligencia, estadísticas y mapas del delito. Como consecuencia de esta medida, se restringirán o suspenderán los derechos constitucionales relacionados con la inviolabilidad del domicilio, la libertad de tránsito, reunión y seguridad personal. Además, para llevar a cabo actividades religiosas, culturales, deportivas y no deportivas masivas y públicas será necesario obtener un permiso de las autoridades competentes para su evaluación. Sin embargo, aquellas actividades que no cumplan con estas características no requerirán permiso para su realización. El Gobierno también ha anunciado que se implementará un patrullaje motorizado constante en la línea fronteriza con Chile y un monitoreo aéreo con drones en los pasos no habilitados hacia Perú. Asimismo, se intervendrá a los migrantes que intenten cruzar por estos pasos no autorizados. Este decreto supremo ha sido refrendado por el Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Relaciones Exteriores, el Ministro de Defensa, el Ministro del Interior, el Ministro de Economía y Finanzas, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, el Ministro de Transportes y Comunicaciones y el Ministro de Desarrollo Agrario y Riego. Fuente: Publimetro
La tensión política y mediática en torno a la frontera entre Chile y Perú volvió a escalar esta semana, pero el Gobierno chileno insiste en un mensaje rotundo: no existe una crisis migratoria en curso. Así lo afirmó el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, quien desde Arica descartó cualquier escenario de descontrol pese al reciente despliegue militar ordenado por Perú en la región de Tacna. Ramos sostuvo que, en términos concretos, los indicadores no muestran alteraciones relevantes en el tránsito de personas. “Actualmente hay doce personas que no pueden cruzar por problemas con sus papeles. ¿Eso se puede llamar una crisis migratoria?”, dijo, apuntando directamente a la narrativa que intenta instalar un escenario de alarma en la opinión pública. De acuerdo con el subsecretario, el flujo observado en el Complejo Fronterizo Chacalluta es consistente con lo que se registra normalmente en esta época del año. “No vemos ningún movimiento distinto. Lo único distinto es que hay muchos más medios cubriendo la zona que antes”, señaló. Ramos también recordó que Chile viene aplicando la misma estrategia de control migratorio desde 2023, durante la administración del presidente Gabriel Boric, y que esta ha permitido un mayor ordenamiento en la frontera norte. Según su diagnóstico, las tensiones actuales no responden a un aumento real de migrantes, sino al cambio de postura de Perú, que decretó estado de emergencia y movilizó militares hacia su frontera sur. “Sabíamos que venían cambios en Perú y configuramos distintos escenarios. Chile tiene instituciones sólidas y una larga tradición democrática para enfrentar esta situación”, afirmó, remarcando que el verdadero desafío migratorio hoy se encuentra dentro del país y no en el límite con el vecino del norte. El subsecretario confirmó que este lunes se realizará un Comité Binacional liderado por las Cancillerías de ambos países, donde se abordarán experiencias, mecanismos de coordinación y protocolos para resolver los problemas detectados. El Gobierno chileno apuesta a que esta instancia diplomática permita rebajar tensiones y evitar que la crisis institucional peruana termine amplificando un conflicto que, según La Moneda, no tiene correlato real en la frontera. Ramos añadió que el Gobierno entregará a la próxima administración una frontera “ordenada” y una migración irregular “a la baja”, insistiendo en que el foco debe estar en separar dos debates: el control fronterizo, que dice estar estabilizado, y la situación interna del país, donde persisten brechas en regularización, integración y fiscalización. Las declaraciones del subsecretario llegan en un momento donde imágenes desde Tacna, la presencia militar peruana y testimonios de migrantes circulan ampliamente en redes sociales, generando percepciones que contrastan con la versión oficial. Sin embargo, Interior mantiene su postura: las cifras, dicen, no respaldan la idea de una crisis migratoria, y el Gobierno apuesta a la calma institucional mientras se abre un diálogo formal con Perú. Fuente: Publimetro
La crisis migratoria en el extremo norte de Chile alcanzó este viernes uno de sus momentos más tensos del año. Decenas de migrantes sin papeles —muchos de ellos familias con niños— colapsaron el Complejo Fronterizo Chacalluta, exigiendo autorización para abandonar Chile y avanzar hacia Perú. “No queremos ser expulsados ”, repiten una y otra vez mientras bloquean la ruta internacional que une Arica con la ciudad peruana de Tacna. La escena refleja un punto de quiebre: personas atrapadas entre dos países, sin permiso para avanzar ni posibilidad de regresar. Durante la mañana, videos difundidos en redes sociales muestran un clima de desesperación. Una mujer reclama con voz quebrada: “Llegan niñas con fiebre, no tienen dónde hacer sus necesidades, tenemos hambre, estamos desde anoche aquí… piensen en los niños.” A su lado, otros migrantes denuncian que llevan tres días en el lugar, durmiendo en la carretera, sin baños, sin agua y sin respuestas claras. “Todos somos humanos, todos tenemos derechos”, repiten mientras rodean a un funcionario uniformado que intenta mantener el orden entre gritos, frustración y llanto. Una de las denuncias más graves quedó registrada en otra parte del video. Un hombre sostiene un documento oficial entregado en Chile: “Este papel me lo dieron aquí para que yo pudiera salir por esta frontera. ¿Por qué ahora no me dejan salir? Esa es la pregunta.” Se trata de un papel que, según él, autorizaría su salida por paso habilitado. Sin embargo, Perú mantiene controles estrictos y no permite el ingreso de ninguna persona indocumentada, incluso si viene solo de tránsito. Otro migrante afirma que intentó entrar a territorio peruano el día anterior y fue devuelto inmediatamente: “Iba entrando ayer y me agarraron aquí en la frontera. Me dijeron que no podía pasar. ¿Entonces qué hacemos?” Este “limbo documental” deja a cientos de personas en una situación crítica: Chile les permite avanzar hacia la frontera, pero Perú no los deja cruzar. Muchos migrantes confiesan que tomaron la decisión de avanzar hacia Chacalluta por miedo a ser expulsados en masa si se endurecen las políticas migratorias. Varios aluden directamente al clima electoral y a propuestas que han advertido que los extranjeros sin papeles tendrían 103 días para abandonar Chile voluntariamente. El mensaje más repetido en la carretera es simple y contundente: “Queremos irnos antes de que nos saquen por la fuerza.” A esto se suma un fuerte sentimiento de abandono por parte de las autoridades. Una mujer afirma en el video que: “Ni el gobernador de Arica ni ningún senador ha podido conseguir solución. Ni un clavo han puesto.” La frase resume un reclamo que se viene acumulando desde hace semanas: nadie ofrece una salida concreta, ni desde Chile ni desde Perú. En las imágenes se ve a efectivos uniformados rodeados por prensa y migrantes . La presencia policial no solo evidencia el nivel de tensión, sino que muestra que el complejo fronterizo está completamente sobrepasado. El tránsito vehicular quedó detenido por horas. Camiones, autos particulares y buses quedaron atrapados mientras los extranjeros bloqueaban la vía. Esa interrupción afecta comercio, transporte y turismo, y suma presión a un sector que ya vive crisis recurrentes desde 2021. Del lado peruano, los controles se han endurecido tras el anuncio del estado de emergencia en zonas fronterizas, decretado por el presidente José Jerí. No existen excepciones para personas sin documentos: ni por razones humanitarias, ni por tránsito temporal. Fuente: Publimetro
Un operativo policial en la zona norte del país resultó en la detención de dos ciudadanos bolivianos que fueron sorprendidos realizando actividades ilegales en el sector fronterizo de Colchane, en la Región de Tarapacá. Este procedimiento se llevó a cabo en el marco del plan “Escudo Fronterizo”, implementado por el Gobierno para fortalecer el control en pasos no autorizados. Según información proporcionada por las autoridades, el incidente fue descubierto durante patrullajes realizados por un equipo multidisciplinario en la zona limítrofe con Bolivia. Tras recibir una alerta sobre individuos manipulando el terreno, específicamente tapando zanjas y removiendo obstáculos naturales que servían como barreras para evitar el tránsito irregular de vehículos. Al llegar al lugar, miembros del OS-7 de Carabineros de Iquique sorprendieron a dos individuos operando una retroexcavadora. Según los informes, estas acciones tenían como objetivo abrir rutas clandestinas para facilitar la entrada ilegal al país. Al notar la presencia policial, los sospechosos intentaron huir y arrojaron la llave de la maquinaria para evitar su confiscación inmediata. A pesar de sus esfuerzos, fueron arrestados en el lugar sin lograr escapar. Los detenidos son un hombre de 43 años con antecedentes penales por contrabando, y otro de 31 años sin historial delictivo. Ambos son ciudadanos bolivianos y no tienen órdenes de captura internacional pendientes, según reportó BioBioChile. Durante la operación, Carabineros confiscó la retroexcavadora utilizada en las actividades ilegales, así como un teléfono celular. Paralelamente, personal del Ejército colabora en la tarea de retirar la maquinaria pesada del área, considerada crucial para la seguridad fronteriza. Fuente: Publimetro
El Gobierno de Perú ha tomado una decisión drástica al declarar estado de emergencia en varios distritos de la región Tacna, que colinda con la frontera chilena. Esta medida se implementó a solo 10 minutos antes de las 9 AM con el objetivo de fortalecer la lucha contra la criminalidad y otras situaciones de violencia. El presidente José María Balcázar emitió este mandato que fue publicado en el Diario Oficial de Perú, El Peruano, detallando que la emergencia tendrá una duración de 60 días. Durante este período, la Policía Nacional estará a cargo del control del orden interno, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y se establecerán zonas de intervención basadas en inteligencia, estadísticas y mapas del delito. Como consecuencia de esta medida, se restringirán o suspenderán los derechos constitucionales relacionados con la inviolabilidad del domicilio, la libertad de tránsito, reunión y seguridad personal. Además, para llevar a cabo actividades religiosas, culturales, deportivas y no deportivas masivas y públicas será necesario obtener un permiso de las autoridades competentes para su evaluación. Sin embargo, aquellas actividades que no cumplan con estas características no requerirán permiso para su realización. El Gobierno también ha anunciado que se implementará un patrullaje motorizado constante en la línea fronteriza con Chile y un monitoreo aéreo con drones en los pasos no habilitados hacia Perú. Asimismo, se intervendrá a los migrantes que intenten cruzar por estos pasos no autorizados. Este decreto supremo ha sido refrendado por el Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Relaciones Exteriores, el Ministro de Defensa, el Ministro del Interior, el Ministro de Economía y Finanzas, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, el Ministro de Transportes y Comunicaciones y el Ministro de Desarrollo Agrario y Riego. Fuente: Publimetro
La tensión política y mediática en torno a la frontera entre Chile y Perú volvió a escalar esta semana, pero el Gobierno chileno insiste en un mensaje rotundo: no existe una crisis migratoria en curso. Así lo afirmó el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, quien desde Arica descartó cualquier escenario de descontrol pese al reciente despliegue militar ordenado por Perú en la región de Tacna. Ramos sostuvo que, en términos concretos, los indicadores no muestran alteraciones relevantes en el tránsito de personas. “Actualmente hay doce personas que no pueden cruzar por problemas con sus papeles. ¿Eso se puede llamar una crisis migratoria?”, dijo, apuntando directamente a la narrativa que intenta instalar un escenario de alarma en la opinión pública. De acuerdo con el subsecretario, el flujo observado en el Complejo Fronterizo Chacalluta es consistente con lo que se registra normalmente en esta época del año. “No vemos ningún movimiento distinto. Lo único distinto es que hay muchos más medios cubriendo la zona que antes”, señaló. Ramos también recordó que Chile viene aplicando la misma estrategia de control migratorio desde 2023, durante la administración del presidente Gabriel Boric, y que esta ha permitido un mayor ordenamiento en la frontera norte. Según su diagnóstico, las tensiones actuales no responden a un aumento real de migrantes, sino al cambio de postura de Perú, que decretó estado de emergencia y movilizó militares hacia su frontera sur. “Sabíamos que venían cambios en Perú y configuramos distintos escenarios. Chile tiene instituciones sólidas y una larga tradición democrática para enfrentar esta situación”, afirmó, remarcando que el verdadero desafío migratorio hoy se encuentra dentro del país y no en el límite con el vecino del norte. El subsecretario confirmó que este lunes se realizará un Comité Binacional liderado por las Cancillerías de ambos países, donde se abordarán experiencias, mecanismos de coordinación y protocolos para resolver los problemas detectados. El Gobierno chileno apuesta a que esta instancia diplomática permita rebajar tensiones y evitar que la crisis institucional peruana termine amplificando un conflicto que, según La Moneda, no tiene correlato real en la frontera. Ramos añadió que el Gobierno entregará a la próxima administración una frontera “ordenada” y una migración irregular “a la baja”, insistiendo en que el foco debe estar en separar dos debates: el control fronterizo, que dice estar estabilizado, y la situación interna del país, donde persisten brechas en regularización, integración y fiscalización. Las declaraciones del subsecretario llegan en un momento donde imágenes desde Tacna, la presencia militar peruana y testimonios de migrantes circulan ampliamente en redes sociales, generando percepciones que contrastan con la versión oficial. Sin embargo, Interior mantiene su postura: las cifras, dicen, no respaldan la idea de una crisis migratoria, y el Gobierno apuesta a la calma institucional mientras se abre un diálogo formal con Perú. Fuente: Publimetro
La crisis migratoria en el extremo norte de Chile alcanzó este viernes uno de sus momentos más tensos del año. Decenas de migrantes sin papeles —muchos de ellos familias con niños— colapsaron el Complejo Fronterizo Chacalluta, exigiendo autorización para abandonar Chile y avanzar hacia Perú. “No queremos ser expulsados ”, repiten una y otra vez mientras bloquean la ruta internacional que une Arica con la ciudad peruana de Tacna. La escena refleja un punto de quiebre: personas atrapadas entre dos países, sin permiso para avanzar ni posibilidad de regresar. Durante la mañana, videos difundidos en redes sociales muestran un clima de desesperación. Una mujer reclama con voz quebrada: “Llegan niñas con fiebre, no tienen dónde hacer sus necesidades, tenemos hambre, estamos desde anoche aquí… piensen en los niños.” A su lado, otros migrantes denuncian que llevan tres días en el lugar, durmiendo en la carretera, sin baños, sin agua y sin respuestas claras. “Todos somos humanos, todos tenemos derechos”, repiten mientras rodean a un funcionario uniformado que intenta mantener el orden entre gritos, frustración y llanto. Una de las denuncias más graves quedó registrada en otra parte del video. Un hombre sostiene un documento oficial entregado en Chile: “Este papel me lo dieron aquí para que yo pudiera salir por esta frontera. ¿Por qué ahora no me dejan salir? Esa es la pregunta.” Se trata de un papel que, según él, autorizaría su salida por paso habilitado. Sin embargo, Perú mantiene controles estrictos y no permite el ingreso de ninguna persona indocumentada, incluso si viene solo de tránsito. Otro migrante afirma que intentó entrar a territorio peruano el día anterior y fue devuelto inmediatamente: “Iba entrando ayer y me agarraron aquí en la frontera. Me dijeron que no podía pasar. ¿Entonces qué hacemos?” Este “limbo documental” deja a cientos de personas en una situación crítica: Chile les permite avanzar hacia la frontera, pero Perú no los deja cruzar. Muchos migrantes confiesan que tomaron la decisión de avanzar hacia Chacalluta por miedo a ser expulsados en masa si se endurecen las políticas migratorias. Varios aluden directamente al clima electoral y a propuestas que han advertido que los extranjeros sin papeles tendrían 103 días para abandonar Chile voluntariamente. El mensaje más repetido en la carretera es simple y contundente: “Queremos irnos antes de que nos saquen por la fuerza.” A esto se suma un fuerte sentimiento de abandono por parte de las autoridades. Una mujer afirma en el video que: “Ni el gobernador de Arica ni ningún senador ha podido conseguir solución. Ni un clavo han puesto.” La frase resume un reclamo que se viene acumulando desde hace semanas: nadie ofrece una salida concreta, ni desde Chile ni desde Perú. En las imágenes se ve a efectivos uniformados rodeados por prensa y migrantes . La presencia policial no solo evidencia el nivel de tensión, sino que muestra que el complejo fronterizo está completamente sobrepasado. El tránsito vehicular quedó detenido por horas. Camiones, autos particulares y buses quedaron atrapados mientras los extranjeros bloqueaban la vía. Esa interrupción afecta comercio, transporte y turismo, y suma presión a un sector que ya vive crisis recurrentes desde 2021. Del lado peruano, los controles se han endurecido tras el anuncio del estado de emergencia en zonas fronterizas, decretado por el presidente José Jerí. No existen excepciones para personas sin documentos: ni por razones humanitarias, ni por tránsito temporal. Fuente: Publimetro