El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, explicó la ausencia de un operativo policial preventivo antes del violento “velorio simbólico” registrado en Quilicura, donde se escucharon disparos, se lanzaron fuegos artificiales y se incendió un automóvil. Los hechos ocurrieron en la población Parinacota, en el marco de la despedida de un joven de 20 años asesinado a tiros el sábado 12 de septiembre, cuyo funeral había sido catalogado como de alto riesgo. A pesar de esto, el cuerpo de la víctima aún estaba en el Servicio Médico Legal (SML) y no había sido entregado a sus familiares. Sin embargo, durante la madrugada, familiares y allegados llevaron a cabo una ceremonia simbólica que terminó en graves incidentes. Consultado sobre la falta de despliegue preventivo a pesar del riesgo conocido, Arrau afirmó que las autoridades no tenían información sobre la actividad esa noche. “ Créanme que si se hubiera sabido, si hubiéramos tenido la evaluación de riesgo que decía que esto iba a pasar, hubiéramos tomado precisamente las providencias del caso ”, expresó el ministro durante una conferencia de prensa en Puente Alto. Arrau también diferenció entre lo ocurrido durante la madrugada y el funeral propiamente dicho. Explicó que técnicamente no era aún el funeral de alto riesgo, ya que el cuerpo seguía en el SML. Por lo tanto, aseguró que una convocatoria de esa magnitud no era previsible y por eso no se habían desplegado servicios policiales previamente. La despedida simbólica tuvo lugar en Pascual Gambino, cerca de la 49ª Comisaría de Quilicura. Durante la madrugada, vecinos reportaron múltiples disparos, fuegos artificiales y la quema de un vehículo. También se mencionaron proyectiles impactando viviendas del sector. Cuando los incidentes estaban en curso, personal del Control de Orden Público (COP) de Carabineros llegó al lugar y dispersó a los participantes. Hasta ese momento, según información disponible esa mañana, no hubo detenidos por estos hechos. La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, criticó la situación y solicitó un copamiento policial preventivo. Expresó que los vecinos vivieron una noche de temor e incluso balas alcanzaron viviendas. Además, sugirió evaluar apoyo militar si Carabineros no cuenta con suficiente personal para tareas preventivas. Frente a esta petición, Arrau indicó que el Gobierno está tomando medidas para abordar la situación y tranquilizar a la autoridad comunal. El incidente que originó la despedida tuvo lugar el sábado 12 de septiembre cuando un joven de 20 años estaba en Pascual Gambino con Volcán Tupungatito. Según la investigación fiscal ECOH, las víctimas fueron atacadas a tiros. Un joven de 19 años fue formalizado por homicidio calificado, dos homicidios frustrados y porte ilegal de arma de fuego. El tribunal determinó 120 días de investigación. Fuente: Publimetro
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, explicó la ausencia de un operativo policial preventivo antes del violento “velorio simbólico” registrado en Quilicura, donde se escucharon disparos, se lanzaron fuegos artificiales y se incendió un automóvil. Los hechos ocurrieron en la población Parinacota, en el marco de la despedida de un joven de 20 años asesinado a tiros el sábado 12 de septiembre, cuyo funeral había sido catalogado como de alto riesgo. A pesar de esto, el cuerpo de la víctima aún estaba en el Servicio Médico Legal (SML) y no había sido entregado a sus familiares. Sin embargo, durante la madrugada, familiares y allegados llevaron a cabo una ceremonia simbólica que terminó en graves incidentes. Consultado sobre la falta de despliegue preventivo a pesar del riesgo conocido, Arrau afirmó que las autoridades no tenían información sobre la actividad esa noche. “ Créanme que si se hubiera sabido, si hubiéramos tenido la evaluación de riesgo que decía que esto iba a pasar, hubiéramos tomado precisamente las providencias del caso ”, expresó el ministro durante una conferencia de prensa en Puente Alto. Arrau también diferenció entre lo ocurrido durante la madrugada y el funeral propiamente dicho. Explicó que técnicamente no era aún el funeral de alto riesgo, ya que el cuerpo seguía en el SML. Por lo tanto, aseguró que una convocatoria de esa magnitud no era previsible y por eso no se habían desplegado servicios policiales previamente. La despedida simbólica tuvo lugar en Pascual Gambino, cerca de la 49ª Comisaría de Quilicura. Durante la madrugada, vecinos reportaron múltiples disparos, fuegos artificiales y la quema de un vehículo. También se mencionaron proyectiles impactando viviendas del sector. Cuando los incidentes estaban en curso, personal del Control de Orden Público (COP) de Carabineros llegó al lugar y dispersó a los participantes. Hasta ese momento, según información disponible esa mañana, no hubo detenidos por estos hechos. La alcaldesa de Quilicura, Paulina Bobadilla, criticó la situación y solicitó un copamiento policial preventivo. Expresó que los vecinos vivieron una noche de temor e incluso balas alcanzaron viviendas. Además, sugirió evaluar apoyo militar si Carabineros no cuenta con suficiente personal para tareas preventivas. Frente a esta petición, Arrau indicó que el Gobierno está tomando medidas para abordar la situación y tranquilizar a la autoridad comunal. El incidente que originó la despedida tuvo lugar el sábado 12 de septiembre cuando un joven de 20 años estaba en Pascual Gambino con Volcán Tupungatito. Según la investigación fiscal ECOH, las víctimas fueron atacadas a tiros. Un joven de 19 años fue formalizado por homicidio calificado, dos homicidios frustrados y porte ilegal de arma de fuego. El tribunal determinó 120 días de investigación. Fuente: Publimetro