Un equipo internacional de investigadores ha descubierto nuevas evidencias que sugieren que antiguos homínidos utilizaban fuego en la Cueva Wonderwerk, en Sudáfrica, hace entre 1,07 y 1,79 millones de años. Los restos encontrados incluyen huesos quemados localizados a unos 30 metros de la entrada de la cueva, una zona donde los incendios naturales no habrían podido llegar. Este hallazgo indica que estos grupos humanos transportaban fuego desde el exterior y lo mantenían encendido en el interior. Las pruebas anteriores más antiguas de uso controlado del fuego en Wonderwerk se remontaban a aproximadamente un millón de años. Sin embargo, las nuevas excavaciones y análisis amplían considerablemente esa cronología. HOMO ERECTUS Los científicos creen que los responsables podrían haber sido poblaciones de Homo erectus , una especie humana temprana que habría aprovechado incendios provocados por rayos o fuegos naturales en la sabana africana para trasladar las llamas a lugares seguros. “Estos descubrimientos demuestran que los primeros humanos no eran simplemente observadores pasivos de los incendios naturales”, según la doctora Liora Kolska Horwitz, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. La investigación utilizó una novedosa técnica basada en las propiedades luminiscentes de los huesos expuestos a altas temperaturas. Al analizar cientos de pequeños restos fósiles acumulados en la cueva durante miles de años, los investigadores identificaron señales inequívocas de combustión. Este método no invasivo permite detectar rastros de fuego antiguo con gran precisión y podría ayudar a esclarecer cuándo y cómo los primeros humanos comenzaron a dominar una de las tecnologías más importantes de la historia. Fuente: Publimetro
En julio de 1984, la reconocida biatleta olímpica estadounidense Kari Swenson vivió un dramático suceso que conmocionó al mundo del deporte. Mientras se encontraba entrenando en las montañas de Montana, en Estados Unidos, fue secuestrada por dos hombres. Los responsables de este acto fueron Don Nichols y su hijo Dan Nichols, quienes tenían la intención de obligar a Swenson a convertirse en la esposa de Dan y vivir con ellos en la naturaleza. La atleta, de tan solo 22 años en ese momento, fue amenazada con armas de fuego y trasladada a un campamento improvisado en la montaña, donde fue retenida y encadenada a un árbol. A pesar de las difíciles condiciones a las que fue sometida, Swenson logró sobrevivir gracias a su excelente condición física y a la rápida intervención de los equipos médicos. Durante su cautiverio, se desató un tiroteo entre los captores y los rescatistas, resultando en graves consecuencias. Don Nichols disparó contra Swenson, hiriéndola gravemente en el pecho. En el enfrentamiento también perdió la vida Alan Goldstein, un amigo de la deportista que participaba en la búsqueda. Tras el tiroteo, los secuestradores huyeron del lugar, dejando a Swenson herida. Gracias a la intensa persecución liderada por el sheriff del condado de Madison, Johnny France, las autoridades lograron capturar a los responsables. Don Nichols y Dan Nichols enfrentaron cargos por secuestro, homicidio y asalto, convirtiendo este caso en uno de los procesos judiciales más mediáticos de la década de 1980 en Estados Unidos. A pesar del trauma emocional y las heridas físicas sufridas, Kari Swenson demostró una increíble fortaleza al recuperarse rápidamente y regresar al deporte de alto nivel. Participó en el Campeonato Mundial de Biatlón, convirtiéndose en un ejemplo de resiliencia para todos. Su historia ha sido relatada en diversos medios como libros, documentales y producciones audiovisuales, destacando su valentía y determinación para no ser definida únicamente por el trágico incidente que vivió. Fuente: Publimetro
Un equipo internacional de investigadores ha descubierto nuevas evidencias que sugieren que antiguos homínidos utilizaban fuego en la Cueva Wonderwerk, en Sudáfrica, hace entre 1,07 y 1,79 millones de años. Los restos encontrados incluyen huesos quemados localizados a unos 30 metros de la entrada de la cueva, una zona donde los incendios naturales no habrían podido llegar. Este hallazgo indica que estos grupos humanos transportaban fuego desde el exterior y lo mantenían encendido en el interior. Las pruebas anteriores más antiguas de uso controlado del fuego en Wonderwerk se remontaban a aproximadamente un millón de años. Sin embargo, las nuevas excavaciones y análisis amplían considerablemente esa cronología. HOMO ERECTUS Los científicos creen que los responsables podrían haber sido poblaciones de Homo erectus , una especie humana temprana que habría aprovechado incendios provocados por rayos o fuegos naturales en la sabana africana para trasladar las llamas a lugares seguros. “Estos descubrimientos demuestran que los primeros humanos no eran simplemente observadores pasivos de los incendios naturales”, según la doctora Liora Kolska Horwitz, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. La investigación utilizó una novedosa técnica basada en las propiedades luminiscentes de los huesos expuestos a altas temperaturas. Al analizar cientos de pequeños restos fósiles acumulados en la cueva durante miles de años, los investigadores identificaron señales inequívocas de combustión. Este método no invasivo permite detectar rastros de fuego antiguo con gran precisión y podría ayudar a esclarecer cuándo y cómo los primeros humanos comenzaron a dominar una de las tecnologías más importantes de la historia. Fuente: Publimetro
En julio de 1984, la reconocida biatleta olímpica estadounidense Kari Swenson vivió un dramático suceso que conmocionó al mundo del deporte. Mientras se encontraba entrenando en las montañas de Montana, en Estados Unidos, fue secuestrada por dos hombres. Los responsables de este acto fueron Don Nichols y su hijo Dan Nichols, quienes tenían la intención de obligar a Swenson a convertirse en la esposa de Dan y vivir con ellos en la naturaleza. La atleta, de tan solo 22 años en ese momento, fue amenazada con armas de fuego y trasladada a un campamento improvisado en la montaña, donde fue retenida y encadenada a un árbol. A pesar de las difíciles condiciones a las que fue sometida, Swenson logró sobrevivir gracias a su excelente condición física y a la rápida intervención de los equipos médicos. Durante su cautiverio, se desató un tiroteo entre los captores y los rescatistas, resultando en graves consecuencias. Don Nichols disparó contra Swenson, hiriéndola gravemente en el pecho. En el enfrentamiento también perdió la vida Alan Goldstein, un amigo de la deportista que participaba en la búsqueda. Tras el tiroteo, los secuestradores huyeron del lugar, dejando a Swenson herida. Gracias a la intensa persecución liderada por el sheriff del condado de Madison, Johnny France, las autoridades lograron capturar a los responsables. Don Nichols y Dan Nichols enfrentaron cargos por secuestro, homicidio y asalto, convirtiendo este caso en uno de los procesos judiciales más mediáticos de la década de 1980 en Estados Unidos. A pesar del trauma emocional y las heridas físicas sufridas, Kari Swenson demostró una increíble fortaleza al recuperarse rápidamente y regresar al deporte de alto nivel. Participó en el Campeonato Mundial de Biatlón, convirtiéndose en un ejemplo de resiliencia para todos. Su historia ha sido relatada en diversos medios como libros, documentales y producciones audiovisuales, destacando su valentía y determinación para no ser definida únicamente por el trágico incidente que vivió. Fuente: Publimetro