Un proyecto de ley que propone suspender temporalmente ciertas disposiciones de la Ley Karin ha generado debate en torno a cómo abordar situaciones de acoso laboral. ¿Qué hacer al recibir amenazas de un superior, enfrentar descalificaciones constantes o sufrir humillaciones en el trabajo? ¿Es posible denunciar? ¿Cómo protegerse mientras se sigue trabajando? El proyecto, identificado como boletín N.º 18.588-13, plantea la suspensión por cinco años de las disposiciones introducidas por la Ley 21.643 al Código del Trabajo relacionadas con la prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y la violencia en el trabajo, así como las normas derivadas de ellas. Durante este periodo, se aplicarían las normas anteriores a la entrada en vigencia de la Ley Karin. La presentación del proyecto no altera la legislación actual; mientras no se apruebe una nueva ley, siguen vigentes los canales de denuncia y las obligaciones de protección existentes. Además, establece que los procedimientos iniciados antes de la publicación de una eventual ley seguirían bajo la normativa vigente en su inicio hasta su conclusión. Actualmente, una sola conducta puede constituir acoso laboral si implica agresión u hostigamiento y resulta en menoscabo, maltrato o humillación, o amenaza o perjuicio a la situación laboral o las oportunidades de empleo de la persona afectada. Sin embargo, experimentar humillación o amenazas no garantiza automáticamente que se trate de acoso; es necesario analizar los hechos y sus efectos. Si se restablece la definición anterior, sería necesario que la agresión u hostigamiento fueran repetidos para considerarse acoso laboral. Aunque una conducta aislada no cumpla con esta definición, no significa que esté permitida ni carezca de consecuencias potenciales para derechos como la integridad física o psicológica y la honra. Según el abogado experto en derecho laboral Pedro Peña, socio del estudio jurídico SoyTrabajador: “Que una conducta no reúna los requisitos de una determinada definición de acoso no significa que la persona deba soportarla”. Es fundamental revisar lo ocurrido, cómo afectó a la persona y qué medidas son adecuadas para proteger sus derechos. A pesar de que existía protección contra el acoso laboral antes de la Ley Karin, y que la definición anterior requería conductas repetidas, volver a ese marco legal no eliminaría todas las posibilidades de reclamo ante hostigamientos persistentes. Sin embargo, podrían cambiar las herramientas específicas de prevención, investigación y protección introducidas por dicha reforma. Bajo la normativa actual, quienes están sujetos al Código del Trabajo pueden denunciar verbal o por escrito al empleador o a la Inspección del Trabajo. En caso de denuncia verbal, se debe levantar un acta firmada por el denunciante y entregarle una copia. Detallar fechas, describir los incidentes y conservar pruebas como mensajes puede ser útil para explicar lo sucedido. El proyecto no contempla cerrar automáticamente investigaciones en curso; establece que los procedimientos iniciados antes de una nueva ley seguirían bajo las reglas actuales hasta su conclusión. El período de suspensión sería de cinco años desde la publicación de esa ley. Mientras se mantenga vigente la normativa actual, si se presenta una denuncia al empleador, este debe tomar medidas inmediatas para resguardar a la persona afectada, considerando la gravedad del caso y las condiciones laborales. Si se denuncia ante Inspección del Trabajo, esta puede solicitar al empleador medidas dentro de un plazo máximo de dos días hábiles. Según Peña: “Presentar una denuncia no resuelve automáticamente el problema; si la persona sigue compartiendo espacio con el agresor y teme nuevas agresiones, debe comunicarlo y solicitar protección”. Estas medidas buscan resguardar durante la investigación sin implicar una sanción anticipada. Fuente: Publimetro
La labor humanitaria de los Topos de Chile en las áreas golpeadas por los terremotos en Venezuela se ha visto obstaculizada por una situación que ha levantado preocupación. El grupo de rescatistas voluntarios ha denunciado haber sido sometido a constantes controles por parte de militares venezolanos, quienes han expresado dudas sobre la verdadera misión del equipo chileno. La denuncia fue presentada por Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile, quien afirmó que estas inspecciones han complicado la labor de la brigada internacional que llegó al país para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. Según Lermanda, los controles se han repetido en varias ocasiones desde su arribo a territorio venezolano. Sin embargo, uno de los episodios más delicados tuvo lugar cuando un militar ingresó a una zona considerada de alto riesgo, donde los rescatistas llevaban a cabo tareas especializadas en túneles improvisados entre estructuras colapsadas. “Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirle los documentos”, narró Lermanda, mostrando su molestia ante una situación que, a su juicio, pudo poner en peligro la seguridad de quienes participaban en la búsqueda de víctimas. El líder también mencionó que una integrante del equipo decidió confrontar a uno de los uniformados luego de que este le solicitara nuevamente su identificación. Según su relato, la voluntaria le recordó que ya había mostrado sus documentos en varias ocasiones desde el inicio de la misión. De acuerdo con Lermanda, la rescatista cuestionó al militar sobre el motivo de insistir en revisar su identificación. La respuesta sorprendió a todos los presentes. “Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile”, habría declarado el funcionario. Los Topos de Chile hicieron públicos estos acontecimientos para alertar sobre las dificultades que enfrentan algunos equipos internacionales desplegados en la emergencia. Mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas por los sismos, las autoridades venezolanas aún no han emitido una versión oficial respecto a las acusaciones realizadas por la brigada chilena. Fuente: Publimetro
Un proyecto de ley que propone suspender temporalmente ciertas disposiciones de la Ley Karin ha generado debate en torno a cómo abordar situaciones de acoso laboral. ¿Qué hacer al recibir amenazas de un superior, enfrentar descalificaciones constantes o sufrir humillaciones en el trabajo? ¿Es posible denunciar? ¿Cómo protegerse mientras se sigue trabajando? El proyecto, identificado como boletín N.º 18.588-13, plantea la suspensión por cinco años de las disposiciones introducidas por la Ley 21.643 al Código del Trabajo relacionadas con la prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y la violencia en el trabajo, así como las normas derivadas de ellas. Durante este periodo, se aplicarían las normas anteriores a la entrada en vigencia de la Ley Karin. La presentación del proyecto no altera la legislación actual; mientras no se apruebe una nueva ley, siguen vigentes los canales de denuncia y las obligaciones de protección existentes. Además, establece que los procedimientos iniciados antes de la publicación de una eventual ley seguirían bajo la normativa vigente en su inicio hasta su conclusión. Actualmente, una sola conducta puede constituir acoso laboral si implica agresión u hostigamiento y resulta en menoscabo, maltrato o humillación, o amenaza o perjuicio a la situación laboral o las oportunidades de empleo de la persona afectada. Sin embargo, experimentar humillación o amenazas no garantiza automáticamente que se trate de acoso; es necesario analizar los hechos y sus efectos. Si se restablece la definición anterior, sería necesario que la agresión u hostigamiento fueran repetidos para considerarse acoso laboral. Aunque una conducta aislada no cumpla con esta definición, no significa que esté permitida ni carezca de consecuencias potenciales para derechos como la integridad física o psicológica y la honra. Según el abogado experto en derecho laboral Pedro Peña, socio del estudio jurídico SoyTrabajador: “Que una conducta no reúna los requisitos de una determinada definición de acoso no significa que la persona deba soportarla”. Es fundamental revisar lo ocurrido, cómo afectó a la persona y qué medidas son adecuadas para proteger sus derechos. A pesar de que existía protección contra el acoso laboral antes de la Ley Karin, y que la definición anterior requería conductas repetidas, volver a ese marco legal no eliminaría todas las posibilidades de reclamo ante hostigamientos persistentes. Sin embargo, podrían cambiar las herramientas específicas de prevención, investigación y protección introducidas por dicha reforma. Bajo la normativa actual, quienes están sujetos al Código del Trabajo pueden denunciar verbal o por escrito al empleador o a la Inspección del Trabajo. En caso de denuncia verbal, se debe levantar un acta firmada por el denunciante y entregarle una copia. Detallar fechas, describir los incidentes y conservar pruebas como mensajes puede ser útil para explicar lo sucedido. El proyecto no contempla cerrar automáticamente investigaciones en curso; establece que los procedimientos iniciados antes de una nueva ley seguirían bajo las reglas actuales hasta su conclusión. El período de suspensión sería de cinco años desde la publicación de esa ley. Mientras se mantenga vigente la normativa actual, si se presenta una denuncia al empleador, este debe tomar medidas inmediatas para resguardar a la persona afectada, considerando la gravedad del caso y las condiciones laborales. Si se denuncia ante Inspección del Trabajo, esta puede solicitar al empleador medidas dentro de un plazo máximo de dos días hábiles. Según Peña: “Presentar una denuncia no resuelve automáticamente el problema; si la persona sigue compartiendo espacio con el agresor y teme nuevas agresiones, debe comunicarlo y solicitar protección”. Estas medidas buscan resguardar durante la investigación sin implicar una sanción anticipada. Fuente: Publimetro
La labor humanitaria de los Topos de Chile en las áreas golpeadas por los terremotos en Venezuela se ha visto obstaculizada por una situación que ha levantado preocupación. El grupo de rescatistas voluntarios ha denunciado haber sido sometido a constantes controles por parte de militares venezolanos, quienes han expresado dudas sobre la verdadera misión del equipo chileno. La denuncia fue presentada por Francisco Lermanda, líder de los Topos de Chile, quien afirmó que estas inspecciones han complicado la labor de la brigada internacional que llegó al país para colaborar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros. Según Lermanda, los controles se han repetido en varias ocasiones desde su arribo a territorio venezolano. Sin embargo, uno de los episodios más delicados tuvo lugar cuando un militar ingresó a una zona considerada de alto riesgo, donde los rescatistas llevaban a cabo tareas especializadas en túneles improvisados entre estructuras colapsadas. “Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirle los documentos”, narró Lermanda, mostrando su molestia ante una situación que, a su juicio, pudo poner en peligro la seguridad de quienes participaban en la búsqueda de víctimas. El líder también mencionó que una integrante del equipo decidió confrontar a uno de los uniformados luego de que este le solicitara nuevamente su identificación. Según su relato, la voluntaria le recordó que ya había mostrado sus documentos en varias ocasiones desde el inicio de la misión. De acuerdo con Lermanda, la rescatista cuestionó al militar sobre el motivo de insistir en revisar su identificación. La respuesta sorprendió a todos los presentes. “Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile”, habría declarado el funcionario. Los Topos de Chile hicieron públicos estos acontecimientos para alertar sobre las dificultades que enfrentan algunos equipos internacionales desplegados en la emergencia. Mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas por los sismos, las autoridades venezolanas aún no han emitido una versión oficial respecto a las acusaciones realizadas por la brigada chilena. Fuente: Publimetro