Un equipo de investigadores ha desarrollado una terapia experimental inyectada que estimula al organismo para que produzca una hormona protectora del corazón durante semanas, lo que ayuda a que el tejido cardíaco dañado se cure de forma más eficaz. Este enfoque innovador podría cambiar la forma en que los médicos atienden a los pacientes durante el crítico periodo de recuperación tras un infarto. Cuando se produce un infarto, el músculo cardíaco sufre daños y el cuerpo libera una hormona protectora conocida como péptido natriurético auricular (ANP). Esta hormona ayuda a reducir el estrés del corazón y a limitar lesiones adicionales, pero el cuerpo normalmente la produce en pequeñas cantidades. La nueva terapia actúa estimulando a las células musculares para que produzcan temporalmente niveles más altos de ANP, lo que refuerza los mecanismos de defensa del propio corazón durante la recuperación. “Se trata de ayudar al corazón a aprovechar sus propios mecanismos de curación”, comentó el Dr. Ke Huang, profesor adjunto de la Facultad de Farmacia Irma Lerma Rangel de la Universidad Texas A&M y coautor del estudio. SIGUE FUNCIONANDO DURANTE SEMANAS La inyección se basa en una tecnología de vanguardia llamada ARN autoamplificable (saRNA). Una vez administrado en el músculo esquelético, el saRNA proporciona instrucciones a las células para que produzcan la hormona protectora y replica brevemente esas instrucciones, lo que prolonga el efecto del tratamiento. Gracias a este proceso de autoamplificación, una sola dosis puede generar semanas de apoyo terapéutico sin necesidad de repetir los tratamientos. Incluso después de sobrevivir a un infarto, muchos pacientes experimentan un debilitamiento cardíaco a largo plazo debido a la cicatrización y la pérdida de tejido sano. Los científicos creen que proporcionar un apoyo hormonal sostenido durante la fase inicial de curación podría reducir el daño, preservar la función cardíaca y mejorar los resultados a largo plazo. Aunque se necesita más investigación antes de su uso clínico, la simplicidad de una sola inyección hace que esta terapia sea una nueva dirección prometedora para la medicina cardiovascular. Fuente: Publimetro
El mundo del circo chileno se encuentra en estado de preocupación tras confirmarse que Agustín Maluenda, conocido como “Tachuela Chico”, ha sido hospitalizado luego de sufrir un infarto. La noticia fue revelada por su hijo, también artista, Agustín Maluenda Ríos, conocido como “Pastelito”, durante su participación en el programa Fiebre de baile. “Quiero tomarme un poquito de mi tiempo para saludar a mi papá, él está en la Clínica Alemana ahora, lo llevamos de urgencia, no sabía qué tenía. En Italia, en el Festival Internacional de Circo, supimos que había sufrido un infarto allá”, expresó emocionado el popular payaso durante su intervención en el espacio televisivo. Pastelito compartió que a pesar de la gravedad del incidente, la familia mantiene la esperanza y la fe en la pronta recuperación de su padre. “Estamos muy contentos porque gracias a Dios le da una nueva oportunidad para vivir. Mi papá es un hombre fuerte, ha dedicado su vida a hacer reír, y creo que va a seguir por muchos años más”, afirmó. Además, el artista explicó por qué decidieron mantener en privado la situación médica de su padre. “Mucha gente me ha preguntado, pero no queríamos decir nada. Sin embargo, mi papá se merece que la gente sepa lo que está pasando. Somos creyentes, y pedimos que oren por mi papá, porque tiene una operación muy complicadita. Te amo, papito, este baile y este día te lo dedico a ti ”, expresó entre lágrimas. Para concluir su mensaje, Pastelito transmitió un mensaje esperanzador: “Sabemos que Dios te va a poner de nuevo en tu pista”. Vale la pena destacar que “Tachuela Chico” es una figura emblemática del circo chileno con una extensa trayectoria junto a su hijo en el Circo de Pastelito y Tachuela Chico. Ambos han entretenido a generaciones enteras de familias a lo largo y ancho del país. Fuente: Publimetro
Un equipo de investigadores ha desarrollado una terapia experimental inyectada que estimula al organismo para que produzca una hormona protectora del corazón durante semanas, lo que ayuda a que el tejido cardíaco dañado se cure de forma más eficaz. Este enfoque innovador podría cambiar la forma en que los médicos atienden a los pacientes durante el crítico periodo de recuperación tras un infarto. Cuando se produce un infarto, el músculo cardíaco sufre daños y el cuerpo libera una hormona protectora conocida como péptido natriurético auricular (ANP). Esta hormona ayuda a reducir el estrés del corazón y a limitar lesiones adicionales, pero el cuerpo normalmente la produce en pequeñas cantidades. La nueva terapia actúa estimulando a las células musculares para que produzcan temporalmente niveles más altos de ANP, lo que refuerza los mecanismos de defensa del propio corazón durante la recuperación. “Se trata de ayudar al corazón a aprovechar sus propios mecanismos de curación”, comentó el Dr. Ke Huang, profesor adjunto de la Facultad de Farmacia Irma Lerma Rangel de la Universidad Texas A&M y coautor del estudio. SIGUE FUNCIONANDO DURANTE SEMANAS La inyección se basa en una tecnología de vanguardia llamada ARN autoamplificable (saRNA). Una vez administrado en el músculo esquelético, el saRNA proporciona instrucciones a las células para que produzcan la hormona protectora y replica brevemente esas instrucciones, lo que prolonga el efecto del tratamiento. Gracias a este proceso de autoamplificación, una sola dosis puede generar semanas de apoyo terapéutico sin necesidad de repetir los tratamientos. Incluso después de sobrevivir a un infarto, muchos pacientes experimentan un debilitamiento cardíaco a largo plazo debido a la cicatrización y la pérdida de tejido sano. Los científicos creen que proporcionar un apoyo hormonal sostenido durante la fase inicial de curación podría reducir el daño, preservar la función cardíaca y mejorar los resultados a largo plazo. Aunque se necesita más investigación antes de su uso clínico, la simplicidad de una sola inyección hace que esta terapia sea una nueva dirección prometedora para la medicina cardiovascular. Fuente: Publimetro
El mundo del circo chileno se encuentra en estado de preocupación tras confirmarse que Agustín Maluenda, conocido como “Tachuela Chico”, ha sido hospitalizado luego de sufrir un infarto. La noticia fue revelada por su hijo, también artista, Agustín Maluenda Ríos, conocido como “Pastelito”, durante su participación en el programa Fiebre de baile. “Quiero tomarme un poquito de mi tiempo para saludar a mi papá, él está en la Clínica Alemana ahora, lo llevamos de urgencia, no sabía qué tenía. En Italia, en el Festival Internacional de Circo, supimos que había sufrido un infarto allá”, expresó emocionado el popular payaso durante su intervención en el espacio televisivo. Pastelito compartió que a pesar de la gravedad del incidente, la familia mantiene la esperanza y la fe en la pronta recuperación de su padre. “Estamos muy contentos porque gracias a Dios le da una nueva oportunidad para vivir. Mi papá es un hombre fuerte, ha dedicado su vida a hacer reír, y creo que va a seguir por muchos años más”, afirmó. Además, el artista explicó por qué decidieron mantener en privado la situación médica de su padre. “Mucha gente me ha preguntado, pero no queríamos decir nada. Sin embargo, mi papá se merece que la gente sepa lo que está pasando. Somos creyentes, y pedimos que oren por mi papá, porque tiene una operación muy complicadita. Te amo, papito, este baile y este día te lo dedico a ti ”, expresó entre lágrimas. Para concluir su mensaje, Pastelito transmitió un mensaje esperanzador: “Sabemos que Dios te va a poner de nuevo en tu pista”. Vale la pena destacar que “Tachuela Chico” es una figura emblemática del circo chileno con una extensa trayectoria junto a su hijo en el Circo de Pastelito y Tachuela Chico. Ambos han entretenido a generaciones enteras de familias a lo largo y ancho del país. Fuente: Publimetro