México no solo necesita incorporar las nuevas tecnologías. También necesita desarrollar el talento capaz de crearlas, adaptarlas y convertirlas en soluciones para problemas concretos. Con esa idea como punto de partida, la Universidad Anáhuac México inauguró Anáhuac LABS, un ecosistema de innovación tecnológica que reúne laboratorios, investigación aplicada, formación académica y colaboración con empresas. La apuesta va más allá de contar con nuevas instalaciones. El objetivo es que los estudiantes de ingeniería tengan contacto con desafíos reales desde las primeras etapas de su formación y pasen de ser usuarios de tecnología a participar en su desarrollo. Anáhuac LABS forma parte de la visión de Ingeniería Anáhuac 5.0, un modelo que coloca a las personas en el centro del desarrollo tecnológico y busca conectar el conocimiento académico con las necesidades de la industria. Bajo este esquema, alumnos, docentes e investigadores trabajan de manera colaborativa en proyectos que combinan ciencia, tecnología, innovación y formación integral. La iniciativa responde también a una demanda creciente de especialistas en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica, industria aeroespacial, sostenibilidad y ciencia de datos. Para el rector de la Universidad Anáhuac México, Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., el reto también pasa por conseguir que más jóvenes mexicanos consideren la ingeniería como una opción profesional. “Si no logramos que más jóvenes mexicanos elijan la nueva ingeniería como un camino profesional, difícilmente podremos hablar de un México que sea competitivo, innovador y preparado para los retos del futuro”, señaló. Anáhuac LABS no parte únicamente de una idea. El nuevo ecosistema ya articula proyectos en distintas áreas de la ingeniería con potencial de aplicación industrial. Materiales avanzados. En este laboratorio se desarrollan investigaciones relacionadas con materiales, semiconductores y sostenibilidad. Uno de los objetivos es transformar estos conocimientos en soluciones aplicables y generar investigación que pueda derivar incluso en nuevas patentes. Robots móviles. Estudiantes e investigadores trabajan en el desarrollo de robots móviles autónomos capaces de responder a distintos desafíos. El proyecto también contempla su participación en competencias y en iniciativas de innovación abierta vinculadas con la industria. Ingeniería química. La simulación y los modelos avanzados se utilizan para desarrollar soluciones orientadas a hacer más eficientes y sostenibles distintos procesos industriales. Entre las áreas de trabajo están las biorefinerías, el reciclaje avanzado, la gestión sustentable del agua y la recuperación de energía térmica. Estos proyectos buscan que los alumnos tengan una experiencia práctica de la ingeniería: identificar un problema, desarrollar una solución, probarla y entender cómo puede llegar a convertirse en una aplicación real. Uno de los elementos centrales del modelo es la colaboración con compañías nacionales e internacionales. La intención es que la industria no aparezca únicamente al final de la carrera, cuando el estudiante busca prácticas profesionales o su primer empleo, sino que participe desde antes en su formación. De esta manera, las empresas pueden plantear necesidades y desafíos concretos, mientras que alumnos, docentes e investigadores trabajan en alternativas que combinan conocimiento académico y aplicación práctica. El modelo se articula alrededor de seis ejes: Nodos Tecnológicos, Infraestructura colaborativa, Innovación Activa en el Ecosistema Empresarial, Formación Integral, Talento comprometido con la Innovación y Experiencias Hands-On globales. Los Nodos Tecnológicos buscan conectar distintas disciplinas y conocimientos alrededor de tecnologías emergentes, mientras que la formación integral incorpora una dimensión ética y humanista al trabajo de innovación. Para el P. Alberto José Simán, L.C., presidente de la Junta de Dirección de la Universidad Anáhuac México, Anáhuac LABS debe ser más que un espacio para desarrollar habilidades técnicas. La intención, explicó, es integrar infraestructura, investigación y distintas áreas de la ingeniería , para formar profesionales capaces de responder a problemas de la sociedad. Con Anáhuac LABS, la universidad busca modificar la relación tradicional entre el estudiante y la tecnología. En lugar de limitarse a aprender a utilizar herramientas desarrolladas por otros, los futuros ingenieros tendrán la oportunidad de experimentar, investigar y desarrollar soluciones junto con profesores, investigadores y empresas. El desafío será convertir ese modelo de formación en proyectos capaces de trascender el laboratorio y llegar efectivamente a la industria. Fuente: Publimetro
Un ambicioso proyecto arquitectónico en Vancouver está captando la atención por su inusual inspiración en los antiguos arrecifes de esponjas marinas. Diseñado por Henriquez Partners Architects, el rascacielos tendrá una llamativa estructura exterior inspirada en la forma de las esponjas de vidrio encontradas frente a la costa de Columbia Británica. La torre superará los 300 metros de altura y se convertirá en el primer rascacielos supertall y el edificio más alto de Vancouver, destacando no solo por su apariencia, sino también por su innovador diseño. La estructura diagonal externa imita la resistencia y ligereza de las esponjas marinas, permitiendo que gran parte del peso del edificio sea soportado desde el exterior y reduciendo la necesidad de columnas internas. ESPACIOS ABIERTOS Esto crea espacios abiertos y una estética escultórica que rompe con el estilo tradicional de las torres de cristal. Además, el proyecto se enfoca en operar con emisiones netas de carbono cercanas a cero mediante tecnologías sostenibles como geoexchange, paneles fotovoltaicos y sistemas de intercambio térmico. “La expresión arquitectónica del proyecto cuenta una historia propia de Columbia Británica e inspirada en los antiguos y poco comunes arrecifes de esponjas marinas de cristal”, según Henriquez Partners Architects. La torre forma parte del desarrollo urbano Georgia & Abbott, impulsado por Holborn Group, que incluirá viviendas, hotel, espacios comerciales, vivienda social y áreas públicas. El proyecto también conservará el histórico Randall Building de 1926, fusionando patrimonio con arquitectura futurista. Con esto, Vancouver apuesta por una mayor densidad urbana y una nueva identidad arquitectónica, inspirada directamente en la naturaleza de la costa canadiense. Aquí puedes conocer más sobre el proyecto. Fuente: Publimetro
México no solo necesita incorporar las nuevas tecnologías. También necesita desarrollar el talento capaz de crearlas, adaptarlas y convertirlas en soluciones para problemas concretos. Con esa idea como punto de partida, la Universidad Anáhuac México inauguró Anáhuac LABS, un ecosistema de innovación tecnológica que reúne laboratorios, investigación aplicada, formación académica y colaboración con empresas. La apuesta va más allá de contar con nuevas instalaciones. El objetivo es que los estudiantes de ingeniería tengan contacto con desafíos reales desde las primeras etapas de su formación y pasen de ser usuarios de tecnología a participar en su desarrollo. Anáhuac LABS forma parte de la visión de Ingeniería Anáhuac 5.0, un modelo que coloca a las personas en el centro del desarrollo tecnológico y busca conectar el conocimiento académico con las necesidades de la industria. Bajo este esquema, alumnos, docentes e investigadores trabajan de manera colaborativa en proyectos que combinan ciencia, tecnología, innovación y formación integral. La iniciativa responde también a una demanda creciente de especialistas en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica, industria aeroespacial, sostenibilidad y ciencia de datos. Para el rector de la Universidad Anáhuac México, Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., el reto también pasa por conseguir que más jóvenes mexicanos consideren la ingeniería como una opción profesional. “Si no logramos que más jóvenes mexicanos elijan la nueva ingeniería como un camino profesional, difícilmente podremos hablar de un México que sea competitivo, innovador y preparado para los retos del futuro”, señaló. Anáhuac LABS no parte únicamente de una idea. El nuevo ecosistema ya articula proyectos en distintas áreas de la ingeniería con potencial de aplicación industrial. Materiales avanzados. En este laboratorio se desarrollan investigaciones relacionadas con materiales, semiconductores y sostenibilidad. Uno de los objetivos es transformar estos conocimientos en soluciones aplicables y generar investigación que pueda derivar incluso en nuevas patentes. Robots móviles. Estudiantes e investigadores trabajan en el desarrollo de robots móviles autónomos capaces de responder a distintos desafíos. El proyecto también contempla su participación en competencias y en iniciativas de innovación abierta vinculadas con la industria. Ingeniería química. La simulación y los modelos avanzados se utilizan para desarrollar soluciones orientadas a hacer más eficientes y sostenibles distintos procesos industriales. Entre las áreas de trabajo están las biorefinerías, el reciclaje avanzado, la gestión sustentable del agua y la recuperación de energía térmica. Estos proyectos buscan que los alumnos tengan una experiencia práctica de la ingeniería: identificar un problema, desarrollar una solución, probarla y entender cómo puede llegar a convertirse en una aplicación real. Uno de los elementos centrales del modelo es la colaboración con compañías nacionales e internacionales. La intención es que la industria no aparezca únicamente al final de la carrera, cuando el estudiante busca prácticas profesionales o su primer empleo, sino que participe desde antes en su formación. De esta manera, las empresas pueden plantear necesidades y desafíos concretos, mientras que alumnos, docentes e investigadores trabajan en alternativas que combinan conocimiento académico y aplicación práctica. El modelo se articula alrededor de seis ejes: Nodos Tecnológicos, Infraestructura colaborativa, Innovación Activa en el Ecosistema Empresarial, Formación Integral, Talento comprometido con la Innovación y Experiencias Hands-On globales. Los Nodos Tecnológicos buscan conectar distintas disciplinas y conocimientos alrededor de tecnologías emergentes, mientras que la formación integral incorpora una dimensión ética y humanista al trabajo de innovación. Para el P. Alberto José Simán, L.C., presidente de la Junta de Dirección de la Universidad Anáhuac México, Anáhuac LABS debe ser más que un espacio para desarrollar habilidades técnicas. La intención, explicó, es integrar infraestructura, investigación y distintas áreas de la ingeniería , para formar profesionales capaces de responder a problemas de la sociedad. Con Anáhuac LABS, la universidad busca modificar la relación tradicional entre el estudiante y la tecnología. En lugar de limitarse a aprender a utilizar herramientas desarrolladas por otros, los futuros ingenieros tendrán la oportunidad de experimentar, investigar y desarrollar soluciones junto con profesores, investigadores y empresas. El desafío será convertir ese modelo de formación en proyectos capaces de trascender el laboratorio y llegar efectivamente a la industria. Fuente: Publimetro
Un ambicioso proyecto arquitectónico en Vancouver está captando la atención por su inusual inspiración en los antiguos arrecifes de esponjas marinas. Diseñado por Henriquez Partners Architects, el rascacielos tendrá una llamativa estructura exterior inspirada en la forma de las esponjas de vidrio encontradas frente a la costa de Columbia Británica. La torre superará los 300 metros de altura y se convertirá en el primer rascacielos supertall y el edificio más alto de Vancouver, destacando no solo por su apariencia, sino también por su innovador diseño. La estructura diagonal externa imita la resistencia y ligereza de las esponjas marinas, permitiendo que gran parte del peso del edificio sea soportado desde el exterior y reduciendo la necesidad de columnas internas. ESPACIOS ABIERTOS Esto crea espacios abiertos y una estética escultórica que rompe con el estilo tradicional de las torres de cristal. Además, el proyecto se enfoca en operar con emisiones netas de carbono cercanas a cero mediante tecnologías sostenibles como geoexchange, paneles fotovoltaicos y sistemas de intercambio térmico. “La expresión arquitectónica del proyecto cuenta una historia propia de Columbia Británica e inspirada en los antiguos y poco comunes arrecifes de esponjas marinas de cristal”, según Henriquez Partners Architects. La torre forma parte del desarrollo urbano Georgia & Abbott, impulsado por Holborn Group, que incluirá viviendas, hotel, espacios comerciales, vivienda social y áreas públicas. El proyecto también conservará el histórico Randall Building de 1926, fusionando patrimonio con arquitectura futurista. Con esto, Vancouver apuesta por una mayor densidad urbana y una nueva identidad arquitectónica, inspirada directamente en la naturaleza de la costa canadiense. Aquí puedes conocer más sobre el proyecto. Fuente: Publimetro