En Perú, la candidata Keiko Fujimori lidera el conteo de votos en la segunda vuelta presidencial con el 62% de las mesas escrutadas. Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori, del partido Fuerza Popular, encabeza el balotaje con el 52,67% de los sufragios, mientras que su contrincante, Roberto Sánchez de Juntos por el Perú, obtiene el 47,32% de apoyo. Fujimori, hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori, se presenta por cuarta vez en una contienda presidencial. Un conteo rápido realizado por Ipsos Perú muestra un empate técnico entre Fujimori y Sánchez, utilizando 1.037 actas electorales con un margen de error del 1,9%. En medio de la incertidumbre, Fujimori pide paciencia hasta que se revelen los resultados oficiales. En sus palabras: “Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda, por tal razón serán días largos hasta conocerlos”. Además, enfatiza la importancia de esperar los resultados finales y no basarse en muestras como el conteo rápido. Por su parte, Sánchez promete un gobierno centrado en aliviar a los más pobres y representar a zonas remotas del país. Tras el conteo rápido, salió a agradecer en nombre del movimiento popular y los diversos sectores que lo respaldan. Con más del 70% del electorado sin votar por ninguno de los dos candidatos en la primera vuelta, la indecisión es evidente. Algunos ciudadanos expresan su descontento con las opciones presentadas. Magali Quiquia, vendedora ambulante en Lima, menciona que ninguno de los candidatos logró convencerla debido a experiencias pasadas. Las críticas hacia Fujimori se centran en su supuesta relación con la corrupción y autoritarismo heredados de su padre. En cuanto a Sánchez, se teme su alianza con Castillo y se percibe como un líder corrupto y caótico. La agencia Fitch Ratings señala que una victoria de Fujimori podría impulsar la inversión privada y la ejecución de proyectos, mientras que un triunfo de Sánchez aumentaría la incertidumbre sobre impuestos y estabilidad contractual. Sin embargo, independientemente del resultado final, los problemas de gobernabilidad y la composición del Congreso limitarán la capacidad del próximo gobierno para implementar reformas clave en Perú. Fuente: Publimetro
En Perú, la candidata Keiko Fujimori lidera el conteo de votos en la segunda vuelta presidencial con el 62% de las mesas escrutadas. Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori, del partido Fuerza Popular, encabeza el balotaje con el 52,67% de los sufragios, mientras que su contrincante, Roberto Sánchez de Juntos por el Perú, obtiene el 47,32% de apoyo. Fujimori, hija del fallecido exmandatario Alberto Fujimori, se presenta por cuarta vez en una contienda presidencial. Un conteo rápido realizado por Ipsos Perú muestra un empate técnico entre Fujimori y Sánchez, utilizando 1.037 actas electorales con un margen de error del 1,9%. En medio de la incertidumbre, Fujimori pide paciencia hasta que se revelen los resultados oficiales. En sus palabras: “Hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda, por tal razón serán días largos hasta conocerlos”. Además, enfatiza la importancia de esperar los resultados finales y no basarse en muestras como el conteo rápido. Por su parte, Sánchez promete un gobierno centrado en aliviar a los más pobres y representar a zonas remotas del país. Tras el conteo rápido, salió a agradecer en nombre del movimiento popular y los diversos sectores que lo respaldan. Con más del 70% del electorado sin votar por ninguno de los dos candidatos en la primera vuelta, la indecisión es evidente. Algunos ciudadanos expresan su descontento con las opciones presentadas. Magali Quiquia, vendedora ambulante en Lima, menciona que ninguno de los candidatos logró convencerla debido a experiencias pasadas. Las críticas hacia Fujimori se centran en su supuesta relación con la corrupción y autoritarismo heredados de su padre. En cuanto a Sánchez, se teme su alianza con Castillo y se percibe como un líder corrupto y caótico. La agencia Fitch Ratings señala que una victoria de Fujimori podría impulsar la inversión privada y la ejecución de proyectos, mientras que un triunfo de Sánchez aumentaría la incertidumbre sobre impuestos y estabilidad contractual. Sin embargo, independientemente del resultado final, los problemas de gobernabilidad y la composición del Congreso limitarán la capacidad del próximo gobierno para implementar reformas clave en Perú. Fuente: Publimetro