Un total de 15.548 puntos críticos fueron identificados a nivel nacional en el marco del Programa Invierno 2026, impulsado por SENAPRED y analizado por la Asociación de Municipalidades de Chile ( AMUCH), cifra que evidencia la magnitud de los riesgos asociados a lluvias, anegamientos, desbordes de cauces, nevadas y remociones en masa durante la próxima temporada invernal. El informe sostiene que estos puntos críticos no constituyen un simple registro operativo, sino señales de vulnerabilidad territorial e infraestructura expuesta que requieren intervención preventiva antes de la ocurrencia de emergencias. Entre los principales hallazgos, el estudio revela que las inundaciones por desborde de cauce representan el 26,5% del total de los puntos críticos, convirtiéndose en la causa más frecuente de riesgo invernal en el país. La distribución territorial muestra una fuerte concentración en la zona centro y centro-sur, coincidiendo con las proyecciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño para 2026, que anticipan mayores precipitaciones entre las regiones de Coquimbo y Biobío. El análisis también detectó importantes diferencias según la tipología comunal. Las comunas semiurbanas rurales de bajo desarrollo concentran la mayor cantidad de puntos críticos del país, con 5.017 casos, equivalentes al 32% del total nacional. Además, presentan la mayor intensidad de riesgo, alcanzando una tasa de 95,7 puntos críticos por cada 10.000 habitantes. En contraste, las comunas metropolitanas registran 2.368 puntos críticos, con una tasa significativamente menor de 2,91 por cada 10.000 habitantes, lo que demuestra que el volumen absoluto de casos no siempre refleja la magnitud real de la vulnerabilidad. Respecto de la institucionalidad local, el informe muestra que las comunas que cuentan con una Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres concentran el 54,7% de sus puntos críticos en categorías de riesgo alto y muy alto (36,3% y 18,4%, respectivamente). Según el análisis, esto no implica una mayor vulnerabilidad institucional, sino que refleja que los territorios más expuestos han desarrollado mayores capacidades de planificación, coordinación y seguimiento. El estudio concluye que la gestión del invierno 2026 debe abandonar una lógica centrada exclusivamente en la respuesta a emergencias y avanzar hacia una gobernanza preventiva basada en evidencia, señala el ex alcalde de Parral, William Arévalo, actual director del Centro de Riesgos y Desastres de la asociación. Para ello, recomienda priorizar intervenciones según severidad, intensidad poblacional y capacidad institucional, promoviendo la articulación y coordinación son las instituciones responsables identificadas por SENAPRED para cada punto crítico y fortalecer la gobernanza preventiva de municipios, organismos sectoriales, gobiernos regionales, empresas sanitarias y actores privados. La información ya existe; el desafío es transformarla en coordinación y acción oportuna, señalan desde la AMUCH y plantean la necesidad de convertir el catastro de puntos críticos en una agenda preventiva con responsables, plazos y mecanismos de seguimiento. Fuente: Publimetro
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.
Un sistema frontal se acerca a Santiago, trayendo consigo la promesa de lluvias en la zona central del país. Las precipitaciones ya han comenzado a caer en la Región Metropolitana desde la madrugada de este miércoles, y se espera que persistan durante gran parte de la mañana. Los expertos anticipan que estas lluvias, catalogadas como de carácter débil a moderado, podrían dejar entre 3 y 8 milímetros de agua en diferentes sectores de la capital. Además, el sistema frontal conllevará un descenso en las temperaturas, así como vientos y nevadas en la cordillera. Se pronostica que las precipitaciones serán más intensas por la mañana, especialmente antes del mediodía. Ante esta situación, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha emitido una alerta temprana preventiva para varias comunas, incluyendo San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina. Este sistema frontal es solo el primero de dos que afectarán la zona central durante la semana. Según los pronósticos, se espera que un nuevo frente ingrese el viernes, generando nuevamente lluvias en Santiago y otras regiones del centro-sur del país. Una vez que las lluvias cesen, se prevé que las temperaturas se mantengan bajas, con mañanas frías y condiciones propias del inicio del invierno en la capital. Fuente: Publimetro
Un nuevo sistema frontal asociado a un ciclón extratropical impactará a gran parte de la zona centro-sur de Chile en los próximos días, provocando lluvias, nieve y vientos fuertes en diversas regiones del país. Según los pronósticos meteorológicos, este fenómeno se desplazará desde el sur hacia la zona central, ocasionando precipitaciones en áreas que van desde Biobío hasta Coquimbo, con nevadas en las zonas montañosas. Ante la inminente llegada de este evento climático, el Senapred ha emitido una Alerta Temprana Preventiva para las regiones de O’Higgins y Biobío, mientras que en Maule se han reforzado las medidas de monitoreo debido a las condiciones previstas para los próximos días. De acuerdo con la Dirección Meteorológica de Chile , se esperan precipitaciones de diversa intensidad entre el martes y miércoles, acompañadas por vientos normales a moderados y un descenso de la isoterma cero, lo que favorecerá las nevadas en la cordillera. En las zonas montañosas de O’Higgins y Maule se podrían acumular entre 20 y 30 centímetros de nieve, mientras que en Biobío se espera que las nevadas alcancen entre 15 y 25 centímetros. Además, se prevén ráfagas de viento de hasta 70 km/h en algunas áreas montañosas. Los meteorólogos también anticipan que tras el paso del sistema frontal ingresará una masa de aire frío que provocará un descenso significativo de las temperaturas durante la segunda mitad de la semana. Fuente: Publimetro
La Región Metropolitana se prepara para un cambio significativo en las condiciones meteorológicas, según lo adelantó Alejandro Sepúlveda, periodista especializado en meteorología de Megatiempo. Según sus pronósticos, los próximos días estarán caracterizados por lluvias, bajas temperaturas y la posibilidad de heladas en Santiago. Se viene de todo en el ámbito meteorológico para las próximas jornadas, afirmó el comunicador al entregar su pronóstico para la semana. El lunes se espera que sea el día más cálido de la semana, con temperaturas que podrían alcanzar los 22°C. Sin embargo, a partir del martes se prevé un cambio en las condiciones con aumento de nubosidad y la llegada de chubascos en la cordillera. El miércoles será el día clave con la llegada de un sistema frontal a la capital. Según Sepúlveda, las precipitaciones se concentrarán entre las 06:00 y las 16:00 horas, dejando acumulados estimados de entre 5 y 10 milímetros en Santiago. Tras las lluvias, se espera un descenso significativo de las temperaturas. El jueves se anticipa como la madrugada más fría de la semana, con mínimas cercanas a los 2°C en distintos sectores de la capital. Además, los modelos meteorológicos están monitoreando un segundo sistema frontal para el viernes y la madrugada del sábado. De confirmarse, este evento podría ser aún más frío que el registrado durante el miércoles. En este contexto, Sepúlveda advirtió sobre la posibilidad de que se presenten las primeras heladas de la temporada en Santiago, en medio de una semana marcada por la inestabilidad atmosférica y un ambiente invernal pronunciado. Fuente: Publimetro
Un total de 15.548 puntos críticos fueron identificados a nivel nacional en el marco del Programa Invierno 2026, impulsado por SENAPRED y analizado por la Asociación de Municipalidades de Chile ( AMUCH), cifra que evidencia la magnitud de los riesgos asociados a lluvias, anegamientos, desbordes de cauces, nevadas y remociones en masa durante la próxima temporada invernal. El informe sostiene que estos puntos críticos no constituyen un simple registro operativo, sino señales de vulnerabilidad territorial e infraestructura expuesta que requieren intervención preventiva antes de la ocurrencia de emergencias. Entre los principales hallazgos, el estudio revela que las inundaciones por desborde de cauce representan el 26,5% del total de los puntos críticos, convirtiéndose en la causa más frecuente de riesgo invernal en el país. La distribución territorial muestra una fuerte concentración en la zona centro y centro-sur, coincidiendo con las proyecciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño para 2026, que anticipan mayores precipitaciones entre las regiones de Coquimbo y Biobío. El análisis también detectó importantes diferencias según la tipología comunal. Las comunas semiurbanas rurales de bajo desarrollo concentran la mayor cantidad de puntos críticos del país, con 5.017 casos, equivalentes al 32% del total nacional. Además, presentan la mayor intensidad de riesgo, alcanzando una tasa de 95,7 puntos críticos por cada 10.000 habitantes. En contraste, las comunas metropolitanas registran 2.368 puntos críticos, con una tasa significativamente menor de 2,91 por cada 10.000 habitantes, lo que demuestra que el volumen absoluto de casos no siempre refleja la magnitud real de la vulnerabilidad. Respecto de la institucionalidad local, el informe muestra que las comunas que cuentan con una Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres concentran el 54,7% de sus puntos críticos en categorías de riesgo alto y muy alto (36,3% y 18,4%, respectivamente). Según el análisis, esto no implica una mayor vulnerabilidad institucional, sino que refleja que los territorios más expuestos han desarrollado mayores capacidades de planificación, coordinación y seguimiento. El estudio concluye que la gestión del invierno 2026 debe abandonar una lógica centrada exclusivamente en la respuesta a emergencias y avanzar hacia una gobernanza preventiva basada en evidencia, señala el ex alcalde de Parral, William Arévalo, actual director del Centro de Riesgos y Desastres de la asociación. Para ello, recomienda priorizar intervenciones según severidad, intensidad poblacional y capacidad institucional, promoviendo la articulación y coordinación son las instituciones responsables identificadas por SENAPRED para cada punto crítico y fortalecer la gobernanza preventiva de municipios, organismos sectoriales, gobiernos regionales, empresas sanitarias y actores privados. La información ya existe; el desafío es transformarla en coordinación y acción oportuna, señalan desde la AMUCH y plantean la necesidad de convertir el catastro de puntos críticos en una agenda preventiva con responsables, plazos y mecanismos de seguimiento. Fuente: Publimetro
Académicos de la UCN y la Universidad de Antofagasta alertan sobre la necesidad de reforzar la prevención frente a posibles lluvias intensas, aluviones y marejadas en la región. La posibilidad de que durante los próximos meses se desarrolle un nuevo Fenómeno del Niño mantiene en alerta a especialistas de la Región de Antofagasta, quienes advierten que, aunque aún existen incertidumbres respecto de su intensidad, el escenario obliga a fortalecer las medidas de prevención y preparación ante eventuales emergencias. La doctora (c) Francisca Roldán, geóloga e investigadora de la Universidad Católica del Norte, explicó que los modelos climáticos internacionales estiman entre un 60% y un 80% de probabilidades de desarrollo del fenómeno durante el segundo semestre. A su juicio, este escenario debe ser considerado con seriedad debido a la estrecha relación histórica entre los eventos de lluvias intensas registrados en Antofagasta y la presencia del Fenómeno del Niño. La especialista recordó que el aluvión de junio de 1991, que dejó 91 personas fallecidas y 19 desaparecidas, se produjo en un contexto compatible con este tipo de eventos climáticos. “Es mejor prevenir que lamentar”, sostuvo, enfatizando la necesidad de fortalecer los planes de evacuación, la educación comunitaria y la preparación institucional. Roldán advirtió además que la realidad urbana actual presenta condiciones incluso más complejas que hace tres décadas. Según indicó, la ciudad cuenta con 96 quebradas con potencial de activación ante precipitaciones intensas y enfrenta una creciente expansión de asentamientos informales en zonas de riesgo. La investigadora alertó que más de 10 mil familias viven actualmente en campamentos ubicados en sectores vulnerables a remociones en masa, deslizamientos y aluviones. Una preocupación similar manifestó Jorge Van Den Bosch, director del Centro de Ingeniería y Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta. El académico explicó que el Fenómeno del Niño corresponde a un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico, situación que altera los patrones meteorológicos habituales y puede generar lluvias intensas, marejadas y otros eventos extremos en la costa norte del país. El especialista señaló que, aunque actualmente las condiciones climáticas se mantienen en una fase neutral, los modelos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 65% de evolución hacia un evento Niño durante los próximos meses. A su juicio, este escenario obliga a preparar a las comunidades y a las autoridades para enfrentar posibles contingencias. Van Den Bosch también puso énfasis en la situación de numerosos campamentos emplazados en laderas intervenidas y terrenos con escasa estabilidad geotécnica. Explicó que muchos de estos sectores presentan pendientes modificadas artificialmente y carecen de infraestructura adecuada, lo que incrementa significativamente el riesgo frente a precipitaciones intensas. Ambos especialistas coincidieron en que la prevención debe transformarse en una prioridad permanente y no limitarse a acciones reactivas ante una amenaza inminente. En esa línea, valoraron la limpieza de piscinas aluvionales y obras de mitigación que se están desarrollando en la ciudad, aunque recalcaron que estas medidas deben complementarse con educación, planificación territorial, estudios especializados y una mayor coordinación entre la academia, los organismos de emergencia y las autoridades regionales. Los académicos enfatizaron que Antofagasta posee características geográficas únicas que la hacen particularmente vulnerable frente a fenómenos hidrometeorológicos extremos. Por ello, insistieron en que aún existe tiempo para actuar, pero advirtieron que cada día que pasa reduce el margen disponible para implementar medidas preventivas efectivas antes de la eventual llegada del Fenómeno del Niño.
Un sistema frontal se acerca a Santiago, trayendo consigo la promesa de lluvias en la zona central del país. Las precipitaciones ya han comenzado a caer en la Región Metropolitana desde la madrugada de este miércoles, y se espera que persistan durante gran parte de la mañana. Los expertos anticipan que estas lluvias, catalogadas como de carácter débil a moderado, podrían dejar entre 3 y 8 milímetros de agua en diferentes sectores de la capital. Además, el sistema frontal conllevará un descenso en las temperaturas, así como vientos y nevadas en la cordillera. Se pronostica que las precipitaciones serán más intensas por la mañana, especialmente antes del mediodía. Ante esta situación, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha emitido una alerta temprana preventiva para varias comunas, incluyendo San José de Maipo, Puente Alto, Pirque, La Florida, Peñalolén, La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Colina. Este sistema frontal es solo el primero de dos que afectarán la zona central durante la semana. Según los pronósticos, se espera que un nuevo frente ingrese el viernes, generando nuevamente lluvias en Santiago y otras regiones del centro-sur del país. Una vez que las lluvias cesen, se prevé que las temperaturas se mantengan bajas, con mañanas frías y condiciones propias del inicio del invierno en la capital. Fuente: Publimetro
Un nuevo sistema frontal asociado a un ciclón extratropical impactará a gran parte de la zona centro-sur de Chile en los próximos días, provocando lluvias, nieve y vientos fuertes en diversas regiones del país. Según los pronósticos meteorológicos, este fenómeno se desplazará desde el sur hacia la zona central, ocasionando precipitaciones en áreas que van desde Biobío hasta Coquimbo, con nevadas en las zonas montañosas. Ante la inminente llegada de este evento climático, el Senapred ha emitido una Alerta Temprana Preventiva para las regiones de O’Higgins y Biobío, mientras que en Maule se han reforzado las medidas de monitoreo debido a las condiciones previstas para los próximos días. De acuerdo con la Dirección Meteorológica de Chile , se esperan precipitaciones de diversa intensidad entre el martes y miércoles, acompañadas por vientos normales a moderados y un descenso de la isoterma cero, lo que favorecerá las nevadas en la cordillera. En las zonas montañosas de O’Higgins y Maule se podrían acumular entre 20 y 30 centímetros de nieve, mientras que en Biobío se espera que las nevadas alcancen entre 15 y 25 centímetros. Además, se prevén ráfagas de viento de hasta 70 km/h en algunas áreas montañosas. Los meteorólogos también anticipan que tras el paso del sistema frontal ingresará una masa de aire frío que provocará un descenso significativo de las temperaturas durante la segunda mitad de la semana. Fuente: Publimetro
La Región Metropolitana se prepara para un cambio significativo en las condiciones meteorológicas, según lo adelantó Alejandro Sepúlveda, periodista especializado en meteorología de Megatiempo. Según sus pronósticos, los próximos días estarán caracterizados por lluvias, bajas temperaturas y la posibilidad de heladas en Santiago. Se viene de todo en el ámbito meteorológico para las próximas jornadas, afirmó el comunicador al entregar su pronóstico para la semana. El lunes se espera que sea el día más cálido de la semana, con temperaturas que podrían alcanzar los 22°C. Sin embargo, a partir del martes se prevé un cambio en las condiciones con aumento de nubosidad y la llegada de chubascos en la cordillera. El miércoles será el día clave con la llegada de un sistema frontal a la capital. Según Sepúlveda, las precipitaciones se concentrarán entre las 06:00 y las 16:00 horas, dejando acumulados estimados de entre 5 y 10 milímetros en Santiago. Tras las lluvias, se espera un descenso significativo de las temperaturas. El jueves se anticipa como la madrugada más fría de la semana, con mínimas cercanas a los 2°C en distintos sectores de la capital. Además, los modelos meteorológicos están monitoreando un segundo sistema frontal para el viernes y la madrugada del sábado. De confirmarse, este evento podría ser aún más frío que el registrado durante el miércoles. En este contexto, Sepúlveda advirtió sobre la posibilidad de que se presenten las primeras heladas de la temporada en Santiago, en medio de una semana marcada por la inestabilidad atmosférica y un ambiente invernal pronunciado. Fuente: Publimetro