Lejos de las tradicionales, y negativas, impresiones que las personas tienen de los hongos y las bacterias, la ciencia se ha encargado de demostrar, primero, que sus aspectos positivos son cada vez más sobresalientes; y ahora que pueden trabajar en equipo. Una investigación liderada por el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, Luis Larrondo, busca que ese trabajo en conjunto entre hongos y bacterias, dé como resultado materiales para su uso en construcción, embalaje y aislación térmica y que además sean amigables con el medio ambiente. Organismos vivos La idea es utilizar estos organismos para producir biomateriales estructurales que además sean superiores en cuanto a funcionalidad, escalabilidad y robustez. En el proyecto participa el profesor Fernán Federici y también integra a investigadores de otras disciplinas e instituciones: Francisco Chateau, de la Facultad de Diseño UC; Alejandra Goity del iBio; y el arquitecto David Benjamin de la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Economía Circular La alta biodegradabilidad de estos materiales permite insertarlos en esquemas de economía circular y, en consecuencia, reducir su huella de carbono lo que permite ofrecer alternativas para sustituir productos como polímeros derivados del petróleo. «Frente a la crisis climática y la urgencia de reemplazar materiales fósiles o no biodegradables, los biomateriales estructurales basados en organismos vivos emergen como una alternativa prometedora. Este desafío se acentúa con nuevas normativas que restringen plásticos de un solo uso en Europa y Estados Unidos, afectando mercados estratégicos para Chile como país exportador» explica el profesor Larrondo. Cholguán y plumavit Tal como explica el académico, uno de los científicos que más ha estudiado a estos microrganismos en el mundo, «al alimentar al hongo con hidratos de carbono presentes en desechos vegetales, este forma una red compacta que invade y rodea el material. Como consecuencia de aquello, tienes algo que al tacto se siente una mezcla entre un cholguán y un plumavit de alta densidad». «Si te imaginas el cholguán, son pedacitos de madera pegados unos con otros. Aquí lo que estamos utilizando para pegar trocitos de madera entre ellos es el micelio del hongo; es esa red que el hongo va formando al crecer», detalló. Segunda generación de biomateriales En línea con la biofabricación avanzada, el proyecto propone explorar biomateriales híbridos de segunda generación, basados en la interacción entre hongos filamentosos y bacterias biomineralizantes. Además, se incorporarán esfuerzos de bioprospección para aislar microorganismos nativos con capacidades destacadas en formación de micelio y biomineralización, priorizando cepas de ecosistemas naturales australes. “La alta biodegradabilidad de estos materiales permitirá insertarlos en la economía circular y contribuir a la reducción de huella de carbono, ofreciendo alternativas reales para sustituir polímeros derivados del petróleo”, concluyó Larrondo. La investigación es financiada por el fondo de investigación de frontera de la Universidad Católica, Avanza UC. Fuente: cooperativaciencia.cl
La artista española Almudena Romero ha sorprendido al mundo del arte con lo que se considera la fotografía más grande jamás realizada: un gigantesco ojo humano que abarca cerca de cinco acres (más de 11,000 metros cuadrados) en un campo de trigo en el sur de Francia. Esta impresionante obra forma parte de su proyecto Farming Photographs, en colaboración con el Instituto Nacional Francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), y redefine la fotografía como un proceso biológico en lugar de uno mecánico. En lugar de utilizar cámaras, lentes o tinta, Romero creó la imagen sembrando diferentes variedades de trigo y pasto en una cuadrícula precisa. Las variaciones naturales de color, textura y densidad que surgen durante el crecimiento de los cultivos gradualmente forman la imagen, impulsada únicamente por la fotosíntesis. DEL ARTE AL PAN El enorme retrato solo puede ser apreciado desde el aire, donde el paisaje revela un ojo compuesto por rasgos de múltiples personas, creando una mirada colectiva. “Me he despertado con esto. Estoy viviendo ese momento de asombro que traen consigo los procesos impredecibles que llevan tiempo ... en este caso, tres años”, comentó la artista española Almudena Romero. La instalación también cuestiona la noción de que una fotografía es un objeto permanente. Una vez finalizado el ciclo agrícola, el trigo será cosechado y convertido en harina, llevando la obra desde el campo hasta la mesa. Con esta propuesta, Romero presenta una visión de la fotografía como un proceso vivo, efímero y conectado con la tierra, el trabajo agrícola y la alimentación, fusionando arte contemporáneo, ecología y agricultura en una sola creación. Aquí puedes ver un video de esta impactante obra fotográfica. Fuente: Publimetro
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas advierte. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las de aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro
El Gobierno de Colombia ha anunciado un plan de manejo que contempla la eutanasia de al menos 80 hipopótamos durante el segundo semestre de 2026. Con una inversión de 7.200 millones de pesos colombianos (casi dos millones de dólares), la ministra de Ambiente, Irene Vélez, ha confirmado que esta medida es necesaria para proteger los ecosistemas y garantizar la seguridad de las personas, tras los fracasos en los intentos de trasladar internacionalmente a esta especie exótica invasora introducida por Pablo Escobar hace más de tres décadas. La decisión se basa en una advertencia científica emitida en 2022, que destaca la urgencia de reducir la población de hipopótamos para mitigar el daño ambiental causado por estos animales. El protocolo de control se llevará a cabo principalmente en la Hacienda Nápoles, antigua propiedad del narcotraficante, y en la Isla del Silencio, donde se concentra la mayor cantidad de ejemplares. Según la directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, Natalia Ramírez, el procedimiento incluirá dos métodos: uno físico y otro químico para la eutanasia. El proceso técnico comenzará con la captura del hipopótamo, seguida de una fase de sedación y la administración posterior de medicamentos específicos. La ministra Vélez ha calificado este protocolo como responsable y ético, destacando que los fármacos utilizados han sido aprobados por expertos en el manejo de estos procesos. La problemática se remonta a los años 80, cuando se importaron originalmente cuatro animales. En la actualidad, la población supera los 160 individuos, aunque estimaciones gubernamentales sugieren que ya hay alrededor de 200 hipopótamos en territorio colombiano. La preocupación radica en su alta tasa de reproducción, ya que sin medidas de control, se estima que la población podría alcanzar los Más allá del impacto en la biodiversidad local, el Gobierno ha subrayado el riesgo para las comunidades rurales. La ministra Irene Vélez afirmó: Sabemos que hay individuos de hipopótamos que están paseando en espacios donde viven seres humanos y para nosotros es fundamental resguardar la vida humana. Esta decisión surge después de confirmar que los intentos previos de trasladar a los animales a santuarios en otros países no tuvieron éxito. Ante este escenario, el Gobierno ha asignado recursos por primera vez para llevar a cabo este plan de manejo, con el objetivo de frenar una de las herencias biológicas más complejas dejadas por el narcotraficante Pablo Escobar. Fuente: Publimetro
Lejos de las tradicionales, y negativas, impresiones que las personas tienen de los hongos y las bacterias, la ciencia se ha encargado de demostrar, primero, que sus aspectos positivos son cada vez más sobresalientes; y ahora que pueden trabajar en equipo. Una investigación liderada por el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, Luis Larrondo, busca que ese trabajo en conjunto entre hongos y bacterias, dé como resultado materiales para su uso en construcción, embalaje y aislación térmica y que además sean amigables con el medio ambiente. Organismos vivos La idea es utilizar estos organismos para producir biomateriales estructurales que además sean superiores en cuanto a funcionalidad, escalabilidad y robustez. En el proyecto participa el profesor Fernán Federici y también integra a investigadores de otras disciplinas e instituciones: Francisco Chateau, de la Facultad de Diseño UC; Alejandra Goity del iBio; y el arquitecto David Benjamin de la Universidad de Columbia, Estados Unidos. Economía Circular La alta biodegradabilidad de estos materiales permite insertarlos en esquemas de economía circular y, en consecuencia, reducir su huella de carbono lo que permite ofrecer alternativas para sustituir productos como polímeros derivados del petróleo. «Frente a la crisis climática y la urgencia de reemplazar materiales fósiles o no biodegradables, los biomateriales estructurales basados en organismos vivos emergen como una alternativa prometedora. Este desafío se acentúa con nuevas normativas que restringen plásticos de un solo uso en Europa y Estados Unidos, afectando mercados estratégicos para Chile como país exportador» explica el profesor Larrondo. Cholguán y plumavit Tal como explica el académico, uno de los científicos que más ha estudiado a estos microrganismos en el mundo, «al alimentar al hongo con hidratos de carbono presentes en desechos vegetales, este forma una red compacta que invade y rodea el material. Como consecuencia de aquello, tienes algo que al tacto se siente una mezcla entre un cholguán y un plumavit de alta densidad». «Si te imaginas el cholguán, son pedacitos de madera pegados unos con otros. Aquí lo que estamos utilizando para pegar trocitos de madera entre ellos es el micelio del hongo; es esa red que el hongo va formando al crecer», detalló. Segunda generación de biomateriales En línea con la biofabricación avanzada, el proyecto propone explorar biomateriales híbridos de segunda generación, basados en la interacción entre hongos filamentosos y bacterias biomineralizantes. Además, se incorporarán esfuerzos de bioprospección para aislar microorganismos nativos con capacidades destacadas en formación de micelio y biomineralización, priorizando cepas de ecosistemas naturales australes. “La alta biodegradabilidad de estos materiales permitirá insertarlos en la economía circular y contribuir a la reducción de huella de carbono, ofreciendo alternativas reales para sustituir polímeros derivados del petróleo”, concluyó Larrondo. La investigación es financiada por el fondo de investigación de frontera de la Universidad Católica, Avanza UC. Fuente: cooperativaciencia.cl
La artista española Almudena Romero ha sorprendido al mundo del arte con lo que se considera la fotografía más grande jamás realizada: un gigantesco ojo humano que abarca cerca de cinco acres (más de 11,000 metros cuadrados) en un campo de trigo en el sur de Francia. Esta impresionante obra forma parte de su proyecto Farming Photographs, en colaboración con el Instituto Nacional Francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), y redefine la fotografía como un proceso biológico en lugar de uno mecánico. En lugar de utilizar cámaras, lentes o tinta, Romero creó la imagen sembrando diferentes variedades de trigo y pasto en una cuadrícula precisa. Las variaciones naturales de color, textura y densidad que surgen durante el crecimiento de los cultivos gradualmente forman la imagen, impulsada únicamente por la fotosíntesis. DEL ARTE AL PAN El enorme retrato solo puede ser apreciado desde el aire, donde el paisaje revela un ojo compuesto por rasgos de múltiples personas, creando una mirada colectiva. “Me he despertado con esto. Estoy viviendo ese momento de asombro que traen consigo los procesos impredecibles que llevan tiempo ... en este caso, tres años”, comentó la artista española Almudena Romero. La instalación también cuestiona la noción de que una fotografía es un objeto permanente. Una vez finalizado el ciclo agrícola, el trigo será cosechado y convertido en harina, llevando la obra desde el campo hasta la mesa. Con esta propuesta, Romero presenta una visión de la fotografía como un proceso vivo, efímero y conectado con la tierra, el trabajo agrícola y la alimentación, fusionando arte contemporáneo, ecología y agricultura en una sola creación. Aquí puedes ver un video de esta impactante obra fotográfica. Fuente: Publimetro
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas advierte. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las de aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro
El Gobierno de Colombia ha anunciado un plan de manejo que contempla la eutanasia de al menos 80 hipopótamos durante el segundo semestre de 2026. Con una inversión de 7.200 millones de pesos colombianos (casi dos millones de dólares), la ministra de Ambiente, Irene Vélez, ha confirmado que esta medida es necesaria para proteger los ecosistemas y garantizar la seguridad de las personas, tras los fracasos en los intentos de trasladar internacionalmente a esta especie exótica invasora introducida por Pablo Escobar hace más de tres décadas. La decisión se basa en una advertencia científica emitida en 2022, que destaca la urgencia de reducir la población de hipopótamos para mitigar el daño ambiental causado por estos animales. El protocolo de control se llevará a cabo principalmente en la Hacienda Nápoles, antigua propiedad del narcotraficante, y en la Isla del Silencio, donde se concentra la mayor cantidad de ejemplares. Según la directora de Bosques del Ministerio de Ambiente, Natalia Ramírez, el procedimiento incluirá dos métodos: uno físico y otro químico para la eutanasia. El proceso técnico comenzará con la captura del hipopótamo, seguida de una fase de sedación y la administración posterior de medicamentos específicos. La ministra Vélez ha calificado este protocolo como responsable y ético, destacando que los fármacos utilizados han sido aprobados por expertos en el manejo de estos procesos. La problemática se remonta a los años 80, cuando se importaron originalmente cuatro animales. En la actualidad, la población supera los 160 individuos, aunque estimaciones gubernamentales sugieren que ya hay alrededor de 200 hipopótamos en territorio colombiano. La preocupación radica en su alta tasa de reproducción, ya que sin medidas de control, se estima que la población podría alcanzar los Más allá del impacto en la biodiversidad local, el Gobierno ha subrayado el riesgo para las comunidades rurales. La ministra Irene Vélez afirmó: Sabemos que hay individuos de hipopótamos que están paseando en espacios donde viven seres humanos y para nosotros es fundamental resguardar la vida humana. Esta decisión surge después de confirmar que los intentos previos de trasladar a los animales a santuarios en otros países no tuvieron éxito. Ante este escenario, el Gobierno ha asignado recursos por primera vez para llevar a cabo este plan de manejo, con el objetivo de frenar una de las herencias biológicas más complejas dejadas por el narcotraficante Pablo Escobar. Fuente: Publimetro