Un estudio realizado por investigadores de la universidad alemana de Kaiserslautern-Landau reveló el buen desempeño del país respecto al objetivo de reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas en la agricultura en un 50% para el 2030. (EFE) – La creciente toxicidad de los plaguicidas que se utilizan sobre todo en la agricultura amenaza los objetivos de conservación de la biodiversidad que se establecieron en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica en el año 2022 en Canadá. Las naciones se comprometieron en aquella cumbre a reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas en la agricultura en un 50% para el 2030, pero un estudio realizado por investigadores de la universidad alemana de Kaiserslautern-Landau revela que este objetivo global se encuentra “gravemente amenazado”; este jueves publicaron los resultados de su trabajo en la revista Science . Los investigadores, según informa el resumen facilitado por la revista, han utilizado un novedoso método analítico para evaluar las tendencias de la toxicidad de los plaguicidas a nivel mundial y han comprobado que las trayectorias actuales distan mucho del objetivo para 2030, por lo que han urgido una acción inmediata y coordinada en casi todos los países para revertir la tendencia y cumplir con el compromiso de la ONU. Han analizado datos globales sobre el uso de pesticidas, comparando la cantidad de cada ingrediente activo aplicado en la agricultura con su toxicidad ambiental, una métrica que permite una evaluación más precisa de la amenaza global o los posibles impactos que los pesticidas representan para la biodiversidad. Para calcular la toxicidad global aplicada, el estudio presenta por primera vez un conjunto de datos completo de 625 plaguicidas, y los resultados revelan un aumento sustancial de la toxicidad aplicada durante el período analizado. El aumento se debe, según los investigadores, a la mayor cantidad de plaguicidas aplicados, debido a la expansión de las tierras de cultivo y a la intensificación de las prácticas agrícolas, y en parte también a la creciente toxicidad de los propios ingredientes activos, en particular los insecticidas. Los aumentos fueron especialmente pronunciados en el caso de los insectos terrestres, los organismos del suelo y los peces; se observaron también tendencias positivas en el caso de los invertebrados acuáticos, los insectos polinizadores y las plantas terrestres, y solo dos grupos (plantas acuáticas y vertebrados terrestres) mostraron descensos. Todos los grupos principales de plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas) contribuyeron al aumento de la toxicidad aplicada, aunque solo unos 20 ingredientes activos fueron decisivos para diferentes grupos de animales y plantas. Según el equipo de investigación, se debería priorizar la sustitución de estas sustancias altamente tóxicas por alternativas menos tóxicas para proteger mejor la biodiversidad, y han señalado que, aunque en algunos casos pueden ser necesarias soluciones específicas, el enfoque general debería centrarse en la eliminación gradual de los compuestos más dañinos. Brasil, China, Estados Unidos e India fueron los principales contribuyentes a la toxicidad aplicada global durante el período de estudio (2013-2019), mientras Nigeria mostró niveles comparativamente bajos de toxicidad aplicada, pero los investigadores han advertido que esto podría cambiar, incluso en África, a medida que se acelera la intensificación agrícola y se adoptan ingredientes activos más tóxicos. A nivel mundial, las frutas, las verduras, el maíz, la soja, los cereales y el arroz representaron aproximadamente el 80% de la toxicidad total aplicada por plaguicidas. Los investigadores han apuntado que solo Chile cumpliría con la meta de la ONU para 2030, y aunque China, Japón y Venezuela muestran una tendencia a la baja en la toxicidad aplicada durante el período de observación, la mayoría de los demás países, incluida Alemania (de donde es el equipo que ha hecho el trabajo), deben revertir su trayectoria actual. Fuente: CNN Chile País
Casi la mitad de la población mundial, unos 3.790 millones de personas, vivirá bajo condiciones de calor extremo en 2050 si el planeta alcanza un aumento de 2 °C respecto de los niveles preindustriales, un escenario que los científicos consideran cada vez más probable. Así lo advierte un estudio de la Universidad de Oxford publicado en Nature Sustainability, que proyecta un fuerte agravamiento de los impactos sanitarios, sociales y económicos, especialmente en los países en desarrollo. Según La Nación, el informe muestra que la exposición al calor extremo se acelerará de manera significativa: mientras en 2010 el 23% de la población mundial vivía bajo estas condiciones, en las próximas décadas ese porcentaje escalará hasta el 41%. El aumento del calor tendrá impactos negativos muy fuertes en todos los ámbitos del desarrollo, señaló Radhika Khosla, académica de Oxford y líder del Programa Future of Cooling, quien advirtió que el fenómeno afecta desde la salud y la educación hasta la igualdad de género y los sistemas alimentarios. En América Latina, los efectos ya son visibles. Según el estudio, el calor le costó a la región unos 855 millones de dólares anuales entre 2015 y 2024, lo que representa un aumento del 229% en comparación con la década anterior. Además, solo en 2024 las pérdidas laborales asociadas a las altas temperaturas alcanzaron los 52.000 millones de dólares, equivalentes al 0,81% del PIB regional, con un impacto particularmente fuerte en sectores como la agricultura y la construcción. Brasil, Venezuela y Paraguay figuran entre los países sudamericanos más perjudicados, mientras que en Centroamérica destacan Honduras, Guatemala y Nicaragua. A nivel global, los 20 países que enfrentarán los cambios más severos en la demanda de refrigeración se concentran en África, América Latina y el Sudeste Asiático, regiones con climas tropicales y subtropicales y con mayores niveles de vulnerabilidad social. Las naciones de bajos ingresos suelen estar peor preparadas para enfrentar el calor extremo y, al mismo tiempo, registran los aumentos más pronunciados, explicó Luke Parsons, de The Nature Conservancy. El impacto del calor también presiona con fuerza a los sistemas sanitarios. Un informe reciente de The Lancet Countdown reveló que la mortalidad asociada al calor aumentó un 103% en América Latina y el Caribe, con un crecimiento sostenido desde 1990 y un alza especialmente marcada a partir de 2008. A esto se suma lo que los especialistas denominan pobreza sistémica de refrigeración: millones de personas que no pueden costear aire acondicionado ni acceder a espacios públicos frescos para proteger su salud. Simultáneamente el calor extremo también afecta a los países tradicionalmente más fríos. El estudio de Oxford proyecta que, con un calentamiento de 2 °C, la cantidad de días incómodamente calurosos se duplicará en países como Canadá y Austria, y aumentará hasta un 230% en Irlanda. Las ciudades y viviendas están diseñadas para retener el calor, no para disiparlo, lo que hace que incluso aumentos moderados se sientan con mayor intensidad, explicó Jesús Lizana, autor principal del informe. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que la clave está en una transformación estructural. La transición hacia energías limpias, la mejora de la eficiencia energética, el uso de soluciones pasivas como ventilación natural, sombra y arbolado urbano, y la eliminación gradual de refrigerantes contaminantes aparecen como medidas centrales para evitar un círculo vicioso de mayor consumo energético y más emisiones. Acelerar la transición energética y aumentar el financiamiento para la adaptación climática podría mitigar los peores impactos, concluyó Khosla. Según estimaciones de la ONU, adoptar opciones de refrigeración sostenibles permitiría ahorrar hasta 17 billones de dólares entre 2025 y 2050, además de proteger a las poblaciones más vulnerables frente a un futuro cada vez más caluroso. Fuente: Emol.com
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile
La Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, junto a alcaldes y expertos, participaron en el seminario organizado por la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH) y la Municipalidad de Vitacura. El evento, titulado Fortalecimiento de la Gestión Territorial en la Valorización de Residuos, reunió a representantes del sector público y privado con el objetivo de avanzar en la implementación de la Ley REP y el nuevo Proyecto de Ley de Valorización de Residuos Orgánicos. En este encuentro, que contó con la presencia del presidente de AMUCH y alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, y el exministro Javier Naranjo, se lanzó el Observatorio Local del Medio Ambiente. Esta plataforma tiene como propósito fortalecer la colaboración entre municipios para mejorar la gestión territorial de residuos. La Ministra Maisa Rojas enfatizó durante su intervención el papel fundamental que desempeñan los gobiernos locales en la transición hacia una economía circular:Sin los municipios, la transformación ambiental no será posible. Son ellos quienes implementan las políticas en terreno y pueden generar cambios reales en los hábitos de consumo y reciclaje. El nuevo proyecto de ley, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, busca reducir los residuos orgánicos que actualmente representan cerca del 58% de los desechos domiciliarios, fomentando prácticas como el compostaje, la separación en origen y la generación de biogás. Por otro lado, José Miguel Arellano, director del Observatorio de Medio Ambiente de AMUCH, resaltó la importancia de esta alianza al afirmar:Los municipios están dispuestos a liderar el cambio, pero necesitan herramientas, financiamiento y coordinación. Esta colaboración con el ministerio se percibe como un paso crucial para fortalecer la gestión territorial y avanzar hacia comunas más limpias y sostenibles. Fuente: Publimetro
Dos iniciativas locales lideradas por mujeres fortalecen la gobernanza marina, la agregación de valor a las algas pardas y el turismo consciente, con apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, FAO y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). En Caleta Los Bronces, comuna de Freirina, se realizó la ceremonia de firma de convenios para dos proyectos ganadores del Concurso Economía Azul. Esto se enmarca en el proyecto “Fortalecimiento de la gestión y la gobernanza para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad de importancia mundial en los ecosistemas marinos costeros en Chile”, ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente con apoyo técnico de la FAO y financiamiento del GEF. La actividad tuvo lugar en el Sitio Piloto Norte, que abarca localidades costeras de las comunas de Freirina y La Higuera. Allí se promueven estrategias para fortalecer la gobernanza marino-costera, conservar la biodiversidad e impulsar iniciativas comunitarias sostenibles. En la ceremonia estuvieron presentes autoridades como la Delegada Presidencial Provincial del Huasco, Karina Zárate; la Seremi del Medio Ambiente de la Región de Atacama, Natalia Penroz; el Alcalde de Freirina, Fernando Ruhl; profesionales de FAO; y representantes de las organizaciones beneficiarias Junta de Vecinos de Caleta Los Bronces y Creadoras Rurales de Turismo Consciente del Archipiélago de Humboldt. El objetivo principal del encuentro fue visibilizar el inicio formal de los proyectos comunitarios adjudicados en el marco del Concurso Economía Azul. Se destacó el papel protagónico de mujeres líderes en el desarrollo de modelos de turismo consciente, producción sustentable y conservación de ecosistemas marinos. La Seremi del Medio Ambiente, Natalia Penroz, explicó: “Para fomentar la economía de estas localidades hay algo que llamamos economía azul, porque tiene su sustento en nuestro mar. Aquí extraen las algas pardas que son la base de los productos cosméticos que quieren desarrollar en Caleta Los Bronces, y también se está apoyando una Escuela de Turismo Consciente para mujeres en La Higuera. Gracias al proyecto GEF logramos generar transferencias directas que fomentan el empleo local, siempre de la mano con nuestro hermoso mar que nos sustenta día a día”. Uno de los proyectos financiados permitirá el desarrollo de cosmetología natural basada en algas pardas, actividad principal de las mujeres de Caleta Los Bronces. La iniciativa es liderada por la Junta de Vecinos de la caleta, organización compuesta por mujeres empoderadas que buscan diversificar sus fuentes de ingreso y fortalecer su liderazgo en la comunidad. Por su parte, Karina Zárate resaltó: “Este convenio refleja el compromiso del Gobierno del Presidente Gabriel Boric con un desarrollo equitativo, sustentable y con justicia ambiental”. La Coordinadora Nacional del Proyecto GEF-Gobernanza Marino-Costera, Manuela Erazo, destacó: “Este trabajo conjunto con la Junta de Vecinos de Caleta Los Bronces representa un paso fundamental para conectar la gobernanza con la realidad de las comunidades costeras, integrando la economía local, el fomento productivo y el fortalecimiento organizacional”. Erazo añadió: “Apoyar a estas mujeres algueras, que son tremendas líderes, significa potenciar su desarrollo en cosmetología basada en algas recolectadas, generando además espacios de intercambio entre comunidades y actores institucionales. Esto reafirma un compromiso intersectorial con el desarrollo sostenible y una gobernanza territorial basada en un enfoque ecosistémico, género e identidad local”. Ambas iniciativas recibieron financiamiento por USD $10.000 a través del componente Economía Azul del Proyecto GEF. Se consolidan como experiencias ejemplares de liderazgo femenino, articulación comunitaria y vinculación con el entorno natural y cultural. Fuente: Atacamanoticias.cl Provincia Huasco
Un estudio realizado por investigadores de la universidad alemana de Kaiserslautern-Landau reveló el buen desempeño del país respecto al objetivo de reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas en la agricultura en un 50% para el 2030. (EFE) – La creciente toxicidad de los plaguicidas que se utilizan sobre todo en la agricultura amenaza los objetivos de conservación de la biodiversidad que se establecieron en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica en el año 2022 en Canadá. Las naciones se comprometieron en aquella cumbre a reducir los riesgos asociados al uso de plaguicidas en la agricultura en un 50% para el 2030, pero un estudio realizado por investigadores de la universidad alemana de Kaiserslautern-Landau revela que este objetivo global se encuentra “gravemente amenazado”; este jueves publicaron los resultados de su trabajo en la revista Science . Los investigadores, según informa el resumen facilitado por la revista, han utilizado un novedoso método analítico para evaluar las tendencias de la toxicidad de los plaguicidas a nivel mundial y han comprobado que las trayectorias actuales distan mucho del objetivo para 2030, por lo que han urgido una acción inmediata y coordinada en casi todos los países para revertir la tendencia y cumplir con el compromiso de la ONU. Han analizado datos globales sobre el uso de pesticidas, comparando la cantidad de cada ingrediente activo aplicado en la agricultura con su toxicidad ambiental, una métrica que permite una evaluación más precisa de la amenaza global o los posibles impactos que los pesticidas representan para la biodiversidad. Para calcular la toxicidad global aplicada, el estudio presenta por primera vez un conjunto de datos completo de 625 plaguicidas, y los resultados revelan un aumento sustancial de la toxicidad aplicada durante el período analizado. El aumento se debe, según los investigadores, a la mayor cantidad de plaguicidas aplicados, debido a la expansión de las tierras de cultivo y a la intensificación de las prácticas agrícolas, y en parte también a la creciente toxicidad de los propios ingredientes activos, en particular los insecticidas. Los aumentos fueron especialmente pronunciados en el caso de los insectos terrestres, los organismos del suelo y los peces; se observaron también tendencias positivas en el caso de los invertebrados acuáticos, los insectos polinizadores y las plantas terrestres, y solo dos grupos (plantas acuáticas y vertebrados terrestres) mostraron descensos. Todos los grupos principales de plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas) contribuyeron al aumento de la toxicidad aplicada, aunque solo unos 20 ingredientes activos fueron decisivos para diferentes grupos de animales y plantas. Según el equipo de investigación, se debería priorizar la sustitución de estas sustancias altamente tóxicas por alternativas menos tóxicas para proteger mejor la biodiversidad, y han señalado que, aunque en algunos casos pueden ser necesarias soluciones específicas, el enfoque general debería centrarse en la eliminación gradual de los compuestos más dañinos. Brasil, China, Estados Unidos e India fueron los principales contribuyentes a la toxicidad aplicada global durante el período de estudio (2013-2019), mientras Nigeria mostró niveles comparativamente bajos de toxicidad aplicada, pero los investigadores han advertido que esto podría cambiar, incluso en África, a medida que se acelera la intensificación agrícola y se adoptan ingredientes activos más tóxicos. A nivel mundial, las frutas, las verduras, el maíz, la soja, los cereales y el arroz representaron aproximadamente el 80% de la toxicidad total aplicada por plaguicidas. Los investigadores han apuntado que solo Chile cumpliría con la meta de la ONU para 2030, y aunque China, Japón y Venezuela muestran una tendencia a la baja en la toxicidad aplicada durante el período de observación, la mayoría de los demás países, incluida Alemania (de donde es el equipo que ha hecho el trabajo), deben revertir su trayectoria actual. Fuente: CNN Chile País
Casi la mitad de la población mundial, unos 3.790 millones de personas, vivirá bajo condiciones de calor extremo en 2050 si el planeta alcanza un aumento de 2 °C respecto de los niveles preindustriales, un escenario que los científicos consideran cada vez más probable. Así lo advierte un estudio de la Universidad de Oxford publicado en Nature Sustainability, que proyecta un fuerte agravamiento de los impactos sanitarios, sociales y económicos, especialmente en los países en desarrollo. Según La Nación, el informe muestra que la exposición al calor extremo se acelerará de manera significativa: mientras en 2010 el 23% de la población mundial vivía bajo estas condiciones, en las próximas décadas ese porcentaje escalará hasta el 41%. El aumento del calor tendrá impactos negativos muy fuertes en todos los ámbitos del desarrollo, señaló Radhika Khosla, académica de Oxford y líder del Programa Future of Cooling, quien advirtió que el fenómeno afecta desde la salud y la educación hasta la igualdad de género y los sistemas alimentarios. En América Latina, los efectos ya son visibles. Según el estudio, el calor le costó a la región unos 855 millones de dólares anuales entre 2015 y 2024, lo que representa un aumento del 229% en comparación con la década anterior. Además, solo en 2024 las pérdidas laborales asociadas a las altas temperaturas alcanzaron los 52.000 millones de dólares, equivalentes al 0,81% del PIB regional, con un impacto particularmente fuerte en sectores como la agricultura y la construcción. Brasil, Venezuela y Paraguay figuran entre los países sudamericanos más perjudicados, mientras que en Centroamérica destacan Honduras, Guatemala y Nicaragua. A nivel global, los 20 países que enfrentarán los cambios más severos en la demanda de refrigeración se concentran en África, América Latina y el Sudeste Asiático, regiones con climas tropicales y subtropicales y con mayores niveles de vulnerabilidad social. Las naciones de bajos ingresos suelen estar peor preparadas para enfrentar el calor extremo y, al mismo tiempo, registran los aumentos más pronunciados, explicó Luke Parsons, de The Nature Conservancy. El impacto del calor también presiona con fuerza a los sistemas sanitarios. Un informe reciente de The Lancet Countdown reveló que la mortalidad asociada al calor aumentó un 103% en América Latina y el Caribe, con un crecimiento sostenido desde 1990 y un alza especialmente marcada a partir de 2008. A esto se suma lo que los especialistas denominan pobreza sistémica de refrigeración: millones de personas que no pueden costear aire acondicionado ni acceder a espacios públicos frescos para proteger su salud. Simultáneamente el calor extremo también afecta a los países tradicionalmente más fríos. El estudio de Oxford proyecta que, con un calentamiento de 2 °C, la cantidad de días incómodamente calurosos se duplicará en países como Canadá y Austria, y aumentará hasta un 230% en Irlanda. Las ciudades y viviendas están diseñadas para retener el calor, no para disiparlo, lo que hace que incluso aumentos moderados se sientan con mayor intensidad, explicó Jesús Lizana, autor principal del informe. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que la clave está en una transformación estructural. La transición hacia energías limpias, la mejora de la eficiencia energética, el uso de soluciones pasivas como ventilación natural, sombra y arbolado urbano, y la eliminación gradual de refrigerantes contaminantes aparecen como medidas centrales para evitar un círculo vicioso de mayor consumo energético y más emisiones. Acelerar la transición energética y aumentar el financiamiento para la adaptación climática podría mitigar los peores impactos, concluyó Khosla. Según estimaciones de la ONU, adoptar opciones de refrigeración sostenibles permitiría ahorrar hasta 17 billones de dólares entre 2025 y 2050, además de proteger a las poblaciones más vulnerables frente a un futuro cada vez más caluroso. Fuente: Emol.com
La Navidad suele asociarse a regalos y juguetes, pero también ha abierto un debate creciente sobre su impacto en la salud humana y el medioambiente. Diversos análisis advierten que 9 de cada 10 juguetes en desuso terminarán en vertederos, en muchos casos sin pasar por procesos de reciclaje adecuados, pese a contener baterías, metales pesados y plásticos de muy lenta degradación. Especialistas alertan que la cultura del “usar y desechar” se ha instalado con fuerza, especialmente en productos dirigidos a niños. El recambio acelerado de juguetes —muchos de ellos con tecnología compleja — provoca que permanezcan un tiempo almacenados en cajones o armarios, para luego ser eliminados junto a la basura domiciliaria, transformándose en focos de contaminación, particularmente en las grandes ciudades. Según estimaciones, hasta un 90% de los juguetes tecnificados acaba en vertederos o incineradoras, pese a la presencia de ftalatos y otros compuestos potencialmente nocivos para la salud. Este bajo nivel de reciclaje contrasta con el crecimiento sostenido del mercado: solo en un año, las ventas de este tipo de productos aumentaron cerca de un 18%, una tendencia que se mantiene al alza. A este escenario se suma otra preocupación creciente en el ámbito infantil. Cada vez más estudios advierten que la sobreexposición a pantallas, como celulares y tabletas, durante los primeros años de vida puede provocar trastornos del lenguaje, alteraciones del sueño, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración. Frente a esta evidencia, colectivos de pediatras, psicólogos y logopedas han solicitado a las autoridades campañas informativas similares a las que existen para el alcohol, el tabaco o las drogas. En una entrevista previa con CNN Chile, la periodista y conferencista internacional Catalina Droguett, referente en sustentabilidad, ecología, medioambiente y desarrollo humano, advirtió que parte del problema radica en la falta de información sobre los componentes químicos presentes en estos productos y sus posibles efectos en la salud, especialmente en niños. Especialistas coinciden en que el desafío no es solo tecnológico, sino también cultural. Fomentar el reciclaje, la reutilización y el consumo responsable, tanto en juguetes como en productos de uso cotidiano, aparece como una medida clave para reducir el impacto ambiental y proteger la salud de las personas. Fuente: https://www.cnnchile
La Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, junto a alcaldes y expertos, participaron en el seminario organizado por la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH) y la Municipalidad de Vitacura. El evento, titulado Fortalecimiento de la Gestión Territorial en la Valorización de Residuos, reunió a representantes del sector público y privado con el objetivo de avanzar en la implementación de la Ley REP y el nuevo Proyecto de Ley de Valorización de Residuos Orgánicos. En este encuentro, que contó con la presencia del presidente de AMUCH y alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, y el exministro Javier Naranjo, se lanzó el Observatorio Local del Medio Ambiente. Esta plataforma tiene como propósito fortalecer la colaboración entre municipios para mejorar la gestión territorial de residuos. La Ministra Maisa Rojas enfatizó durante su intervención el papel fundamental que desempeñan los gobiernos locales en la transición hacia una economía circular:Sin los municipios, la transformación ambiental no será posible. Son ellos quienes implementan las políticas en terreno y pueden generar cambios reales en los hábitos de consumo y reciclaje. El nuevo proyecto de ley, impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente, busca reducir los residuos orgánicos que actualmente representan cerca del 58% de los desechos domiciliarios, fomentando prácticas como el compostaje, la separación en origen y la generación de biogás. Por otro lado, José Miguel Arellano, director del Observatorio de Medio Ambiente de AMUCH, resaltó la importancia de esta alianza al afirmar:Los municipios están dispuestos a liderar el cambio, pero necesitan herramientas, financiamiento y coordinación. Esta colaboración con el ministerio se percibe como un paso crucial para fortalecer la gestión territorial y avanzar hacia comunas más limpias y sostenibles. Fuente: Publimetro
Dos iniciativas locales lideradas por mujeres fortalecen la gobernanza marina, la agregación de valor a las algas pardas y el turismo consciente, con apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, FAO y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF). En Caleta Los Bronces, comuna de Freirina, se realizó la ceremonia de firma de convenios para dos proyectos ganadores del Concurso Economía Azul. Esto se enmarca en el proyecto “Fortalecimiento de la gestión y la gobernanza para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad de importancia mundial en los ecosistemas marinos costeros en Chile”, ejecutado por el Ministerio del Medio Ambiente con apoyo técnico de la FAO y financiamiento del GEF. La actividad tuvo lugar en el Sitio Piloto Norte, que abarca localidades costeras de las comunas de Freirina y La Higuera. Allí se promueven estrategias para fortalecer la gobernanza marino-costera, conservar la biodiversidad e impulsar iniciativas comunitarias sostenibles. En la ceremonia estuvieron presentes autoridades como la Delegada Presidencial Provincial del Huasco, Karina Zárate; la Seremi del Medio Ambiente de la Región de Atacama, Natalia Penroz; el Alcalde de Freirina, Fernando Ruhl; profesionales de FAO; y representantes de las organizaciones beneficiarias Junta de Vecinos de Caleta Los Bronces y Creadoras Rurales de Turismo Consciente del Archipiélago de Humboldt. El objetivo principal del encuentro fue visibilizar el inicio formal de los proyectos comunitarios adjudicados en el marco del Concurso Economía Azul. Se destacó el papel protagónico de mujeres líderes en el desarrollo de modelos de turismo consciente, producción sustentable y conservación de ecosistemas marinos. La Seremi del Medio Ambiente, Natalia Penroz, explicó: “Para fomentar la economía de estas localidades hay algo que llamamos economía azul, porque tiene su sustento en nuestro mar. Aquí extraen las algas pardas que son la base de los productos cosméticos que quieren desarrollar en Caleta Los Bronces, y también se está apoyando una Escuela de Turismo Consciente para mujeres en La Higuera. Gracias al proyecto GEF logramos generar transferencias directas que fomentan el empleo local, siempre de la mano con nuestro hermoso mar que nos sustenta día a día”. Uno de los proyectos financiados permitirá el desarrollo de cosmetología natural basada en algas pardas, actividad principal de las mujeres de Caleta Los Bronces. La iniciativa es liderada por la Junta de Vecinos de la caleta, organización compuesta por mujeres empoderadas que buscan diversificar sus fuentes de ingreso y fortalecer su liderazgo en la comunidad. Por su parte, Karina Zárate resaltó: “Este convenio refleja el compromiso del Gobierno del Presidente Gabriel Boric con un desarrollo equitativo, sustentable y con justicia ambiental”. La Coordinadora Nacional del Proyecto GEF-Gobernanza Marino-Costera, Manuela Erazo, destacó: “Este trabajo conjunto con la Junta de Vecinos de Caleta Los Bronces representa un paso fundamental para conectar la gobernanza con la realidad de las comunidades costeras, integrando la economía local, el fomento productivo y el fortalecimiento organizacional”. Erazo añadió: “Apoyar a estas mujeres algueras, que son tremendas líderes, significa potenciar su desarrollo en cosmetología basada en algas recolectadas, generando además espacios de intercambio entre comunidades y actores institucionales. Esto reafirma un compromiso intersectorial con el desarrollo sostenible y una gobernanza territorial basada en un enfoque ecosistémico, género e identidad local”. Ambas iniciativas recibieron financiamiento por USD $10.000 a través del componente Economía Azul del Proyecto GEF. Se consolidan como experiencias ejemplares de liderazgo femenino, articulación comunitaria y vinculación con el entorno natural y cultural. Fuente: Atacamanoticias.cl Provincia Huasco