El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump , concedió perdones presidenciales a cinco antiguos integrantes de la National Football League, quienes cumplieron sentencias o mantenían antecedentes por delitos de carácter federal. Esta medida forma parte de una serie de acciones ejecutivas orientadas a la reforma de la justicia penal y el reconocimiento de la rehabilitación de ciudadanos con historiales delictivos no violentos, principalmente relacionados con el tráfico de drogas. Los beneficiarios de esta medida ejecutiva son Markus Boyd, Alvin Robertson, Earl Campbell, Michael Vick y Simeon Rice. Aunque cada caso presenta matices distintos, el denominador común en la decisión de la Casa Blanca radica en el supuesto comportamiento ejemplar de los atletas tras sus procesos judiciales y su compromiso con el servicio comunitario. Entre los nombres más destacados figura el de Michael Vick , quien pasó 21 meses en una prisión federal por su participación en una red de peleas de perros. Tras recobrar su libertad, Vick retomó su carrera deportiva y transformó su imagen pública mediante la promoción del bienestar animal. El indulto presidencial elimina formalmente las restricciones legales que persistían sobre su registro. Por otro lado, Markus Boyd recibió el perdón tras una condena por conspiración para distribuir sustancias controladas. Según los informes oficiales, Boyd demostró una reinserción social completa, dedicando años a la mentoría de jóvenes en riesgo. En una situación similar se encuentra Alvin Robertson, cuya trayectoria posterior a sus problemas legales se enfocó en actividades filantrópicas. La administración federal enfatizó que estos indultos responden a una política de “segundas oportunidades”. El comunicado oficial destaca que los cinco exjugadores pagaron sus deudas con la sociedad y aportaron beneficios tangibles a sus comunidades locales. La Casa Blanca subrayó que el sistema de justicia debe reconocer el esfuerzo de quienes logran una transformación personal tras cometer errores en el pasado. Fuente: Publimetro
El Super Bowl es conocido como el principal “feriado no oficial” en Estados Unidos, ya que representa un día completo de celebraciones donde la mayoría de los ciudadanos se reúnen frente al televisor para presenciar la final de la NFL. Estas “Super Bowl Parties” incluyen bebidas, cervezas, cócteles especiales, actividades previas al partido y una gran variedad de comida, como nachos, hamburguesas, hot dogs, pizzas y alitas de pollo. Aquí te dejamos algunos datos impactantes sobre lo que los estadounidenses devorarán este domingo. Uno de los episodios más memorables de la serie “How I Met Your Mother” tuvo lugar durante la segunda temporada, donde el grupo de amigos neoyorquinos se vio obligado a grabar el Super Bowl debido a un funeral. Para completar la fiesta, necesitaban alitas de pollo. Ted ideó unos lentes especiales para comprar las alitas sin conocer el marcador. Aunque el plan no resultó como esperaban, al menos disfrutaron del pollo. Los datos respaldan el amor de los amigos por este delicioso alimento. Según una encuesta de Statista, las alitas de pollo son la comida favorita para ver el Super Bowl con un 51% de preferencia, seguidas por la pizza con un 47%, nachos con un 39% y hamburguesas con un 29%. De acuerdo con el Consejo Nacional del Pollo (National Chicken Council), se estima que este domingo se consumirán 1.480 millones de alitas de pollo, 10 millones más que el año anterior. “Las alitas de pollo son las reinas de los menús del Super Bowl”, afirmó un portavoz del grupo. Se espera que los estadounidenses gasten aproximadamente 17 mil millones de dólares en el Super Bowl. Según Forbes, una fiesta para ver la final de la NFL con 10 personas costará 167 dólares, un 7,2% más caro que el año anterior. Este gasto incluye comida, bebidas, decoraciones y otros elementos relacionados con la gran celebración del fútbol americano. Fuente: Publimetro Deportes
Hoy en día, el Super Bowl se ha consolidado como uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial, equiparable en impacto a la final del Mundial de Fútbol y la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Verano. Cuando se llevó a cabo el primer Super Bowl el 15 de enero de 1967, nadie podía prever la magnitud que alcanzaría en el futuro. En aquella ocasión, los Green Bay Packers se enfrentaron a los Kansas City Chiefs en el Coliseo de Los Ángeles, con un lleno casi total y entradas que costaban 12 dólares. El evento fue conocido como AFL–NFL World Championship Game. El nombre Super Bowl surgió posteriormente en 1969 y se aplicó retroactivamente a las dos primeras ediciones del evento. Fue Lamar Hunt, fundador de los Chiefs y padre del actual propietario Clark, quien ideó el nombre durante una disputa entre dos ligas de fútbol americano. Con la popularización de la televisión en la década de 1950, la NFL experimentó un notable crecimiento en su audiencia, aunque aún se encontraba por debajo de las Grandes Ligas del béisbol en términos de popularidad. Este contexto llevó a varios empresarios a intentar ingresar a la competencia, siendo Lamar Hunt uno de ellos. Hunt, residente de Dallas, fue el impulsor de una nueva liga llamada American Football League (AFL), que debutó en 1960 con ocho equipos, incluyendo a los Dallas Texans. La AFL comenzó a tener éxito gracias a sus innovadoras reglas y logró atraer tanto a jugadores destacados con contratos millonarios como a talentos emergentes del fútbol americano universitario. En 1963, Lamar Hunt trasladó a los Texans a Kansas City y los renombró como Chiefs. Posteriormente, en 1966, desempeñó un papel crucial como mediador en las negociaciones que culminaron con la fusión entre la NFL y la AFL. Como parte de dichas negociaciones surgió la idea de celebrar un partido entre los campeones de ambas ligas. Este encuentro inicialmente se denominó AFL-NFL World Championship Game, donde los Packers de la NFL vencieron 35-10 a los Kansas City Chiefs de la AFL. Aunque se consideraron otros nombres como The Big One, fue Lamar Hunt quien comenzó a referirse al partido como Super Bowl. La inspiración para este nombre provino del juego Super Ball con el que sus hijos solían jugar, además del uso previo del término Bowl para denominar otros partidos importantes en el fútbol americano universitario. El Super Bowl I fue transmitido por dos cadenas simultáneamente, NBC y CBS. Sin embargo, debido a prácticas habituales de la época relacionadas con costos, ambas cadenas borraron las grabaciones para reutilizarlas posteriormente. En 2011, se descubrió una grabación parcial del histórico partido en un ático en Pensilvania. Cinco años después, NFL Films logró reconstruir completamente el partido utilizando diversas fuentes de video y sincronizándolas con la transmisión original de NBC Radio. Esta versión restaurada se presentó en NFL Network en 2016 y está disponible para su visualización en NFL+ o Game Pass para Latinoamérica. Fuente: Publimetro Deportes
El Super Bowl , conocido como el trofeo más preciado del deporte estadounidense, es el objetivo máximo para los jugadores de la NFL y una obsesión para aquellos equipos que aún no han logrado alzar el Trofeo Vince Lombardi. Este evento deportivo es seguido por más de 120 millones de espectadores en todo el mundo. Existen franquicias con menos de 40 años de historia, consideradas jóvenes en comparación con equipos centenarios como los Chicago Bears y Green Bay Packers, que aún no han logrado ganar el título de la NFL. Para estas últimas, la falta de un Super Bowl se convierte en una especie de pesadilla para sus seguidores. A continuación, se presenta una lista ordenada desde la franquicia más antigua hasta la más reciente, destacando aquellas que nunca han logrado ganar un Super Bowl: Fuente: Publimetro Deportes
En los últimos años, el comisionado Roger Goodell y la NFL han intensificado su estrategia de expansión internacional, centrándose en aumentar los partidos de temporada regular en otros países. Esto ha generado especulaciones sobre la posibilidad de que el Super Bowl salga de las fronteras de Estados Unidos en algún momento. Londres ha sido un mercado sólido durante dos décadas, Brasil tuvo su segundo partido oficial en 2025, e Irlanda y España se sumaron a la lista. Para el 2026, Australia se unirá al calendario y México volverá a ser parte de él. Una de las condiciones principales para que una ciudad sea sede del Super Bowl es que tenga un equipo en la NFL. Sin embargo, existen otras complicaciones a considerar, como la diferencia horaria. Para mantener la audiencia estadounidense, el partido debería comenzar lo suficientemente tarde en Londres para captar a la costa oeste de Estados Unidos, pero no tan tarde como para interferir con los servicios de transporte público. Una propuesta planteada por ejecutivos televisivos es iniciar el partido a las 7 pm en Londres (o las 8 pm en Madrid, París y Munich), lo que equivaldría a las 2 pm en Nueva York y 11 am en Los Ángeles. Esta sería la hora más temprana en la historia del Super Bowl. En términos comerciales, la NFL enfrentaría desafíos para obtener el mismo nivel de patrocinio y activación de marcas fuera del mercado estadounidense. A pesar de ello, expertos consultados por Sports Business Journal creen que podrían surgir estrategias innovadoras para compensar este impacto. El mayor debate gira en torno a romper con la tradición de celebrar el evento en ciudades de la NFL. Para muchos, el Super Bowl es una recompensa para las comunidades locales y sus franquicias. En 2025, Nueva Orleans recaudó 1.2 mil millones gracias a la final entre los Chiefs y los Eagles. A pesar de los desafíos logísticos y climáticos, Londres parece ser la opción más viable para albergar un Super Bowl fuera de Estados Unidos. La capital británica ha sido mencionada varias veces como posible sede de una franquicia, especialmente si los Jaguars abandonan Jacksonville. La NFL ha jugado partidos de temporada regular en Wembley y en el estadio del Tottenham. Sin embargo, el clima invernal londinense podría ser un obstáculo, lo que abre opciones para estadios como el renovado Santiago Bernabéu en Madrid, que cuenta con techo retráctil. Otra opción destacada para albergar el Super Bowl fuera de Estados Unidos es el Estadio Azteca en Ciudad de México, que estará renovado después del Mundial del 2026. Los mexicanos son una de las aficiones más fieles de la NFL fuera de Estados Unidos. Actualmente, la NFL tiene programado jugar los próximos Super Bowls en Los Ángeles en 2027 y Atlanta en 2028, con posibles sedes futuras como Las Vegas y Nashville. Con aficiones cada vez más consolidadas alrededor del mundo, es posible que en la próxima década la liga decida llevar el Super Bowl fuera de Estados Unidos. Fuente: Publimetro Deportes
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump , concedió perdones presidenciales a cinco antiguos integrantes de la National Football League, quienes cumplieron sentencias o mantenían antecedentes por delitos de carácter federal. Esta medida forma parte de una serie de acciones ejecutivas orientadas a la reforma de la justicia penal y el reconocimiento de la rehabilitación de ciudadanos con historiales delictivos no violentos, principalmente relacionados con el tráfico de drogas. Los beneficiarios de esta medida ejecutiva son Markus Boyd, Alvin Robertson, Earl Campbell, Michael Vick y Simeon Rice. Aunque cada caso presenta matices distintos, el denominador común en la decisión de la Casa Blanca radica en el supuesto comportamiento ejemplar de los atletas tras sus procesos judiciales y su compromiso con el servicio comunitario. Entre los nombres más destacados figura el de Michael Vick , quien pasó 21 meses en una prisión federal por su participación en una red de peleas de perros. Tras recobrar su libertad, Vick retomó su carrera deportiva y transformó su imagen pública mediante la promoción del bienestar animal. El indulto presidencial elimina formalmente las restricciones legales que persistían sobre su registro. Por otro lado, Markus Boyd recibió el perdón tras una condena por conspiración para distribuir sustancias controladas. Según los informes oficiales, Boyd demostró una reinserción social completa, dedicando años a la mentoría de jóvenes en riesgo. En una situación similar se encuentra Alvin Robertson, cuya trayectoria posterior a sus problemas legales se enfocó en actividades filantrópicas. La administración federal enfatizó que estos indultos responden a una política de “segundas oportunidades”. El comunicado oficial destaca que los cinco exjugadores pagaron sus deudas con la sociedad y aportaron beneficios tangibles a sus comunidades locales. La Casa Blanca subrayó que el sistema de justicia debe reconocer el esfuerzo de quienes logran una transformación personal tras cometer errores en el pasado. Fuente: Publimetro
El Super Bowl es conocido como el principal “feriado no oficial” en Estados Unidos, ya que representa un día completo de celebraciones donde la mayoría de los ciudadanos se reúnen frente al televisor para presenciar la final de la NFL. Estas “Super Bowl Parties” incluyen bebidas, cervezas, cócteles especiales, actividades previas al partido y una gran variedad de comida, como nachos, hamburguesas, hot dogs, pizzas y alitas de pollo. Aquí te dejamos algunos datos impactantes sobre lo que los estadounidenses devorarán este domingo. Uno de los episodios más memorables de la serie “How I Met Your Mother” tuvo lugar durante la segunda temporada, donde el grupo de amigos neoyorquinos se vio obligado a grabar el Super Bowl debido a un funeral. Para completar la fiesta, necesitaban alitas de pollo. Ted ideó unos lentes especiales para comprar las alitas sin conocer el marcador. Aunque el plan no resultó como esperaban, al menos disfrutaron del pollo. Los datos respaldan el amor de los amigos por este delicioso alimento. Según una encuesta de Statista, las alitas de pollo son la comida favorita para ver el Super Bowl con un 51% de preferencia, seguidas por la pizza con un 47%, nachos con un 39% y hamburguesas con un 29%. De acuerdo con el Consejo Nacional del Pollo (National Chicken Council), se estima que este domingo se consumirán 1.480 millones de alitas de pollo, 10 millones más que el año anterior. “Las alitas de pollo son las reinas de los menús del Super Bowl”, afirmó un portavoz del grupo. Se espera que los estadounidenses gasten aproximadamente 17 mil millones de dólares en el Super Bowl. Según Forbes, una fiesta para ver la final de la NFL con 10 personas costará 167 dólares, un 7,2% más caro que el año anterior. Este gasto incluye comida, bebidas, decoraciones y otros elementos relacionados con la gran celebración del fútbol americano. Fuente: Publimetro Deportes
Hoy en día, el Super Bowl se ha consolidado como uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial, equiparable en impacto a la final del Mundial de Fútbol y la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos de Verano. Cuando se llevó a cabo el primer Super Bowl el 15 de enero de 1967, nadie podía prever la magnitud que alcanzaría en el futuro. En aquella ocasión, los Green Bay Packers se enfrentaron a los Kansas City Chiefs en el Coliseo de Los Ángeles, con un lleno casi total y entradas que costaban 12 dólares. El evento fue conocido como AFL–NFL World Championship Game. El nombre Super Bowl surgió posteriormente en 1969 y se aplicó retroactivamente a las dos primeras ediciones del evento. Fue Lamar Hunt, fundador de los Chiefs y padre del actual propietario Clark, quien ideó el nombre durante una disputa entre dos ligas de fútbol americano. Con la popularización de la televisión en la década de 1950, la NFL experimentó un notable crecimiento en su audiencia, aunque aún se encontraba por debajo de las Grandes Ligas del béisbol en términos de popularidad. Este contexto llevó a varios empresarios a intentar ingresar a la competencia, siendo Lamar Hunt uno de ellos. Hunt, residente de Dallas, fue el impulsor de una nueva liga llamada American Football League (AFL), que debutó en 1960 con ocho equipos, incluyendo a los Dallas Texans. La AFL comenzó a tener éxito gracias a sus innovadoras reglas y logró atraer tanto a jugadores destacados con contratos millonarios como a talentos emergentes del fútbol americano universitario. En 1963, Lamar Hunt trasladó a los Texans a Kansas City y los renombró como Chiefs. Posteriormente, en 1966, desempeñó un papel crucial como mediador en las negociaciones que culminaron con la fusión entre la NFL y la AFL. Como parte de dichas negociaciones surgió la idea de celebrar un partido entre los campeones de ambas ligas. Este encuentro inicialmente se denominó AFL-NFL World Championship Game, donde los Packers de la NFL vencieron 35-10 a los Kansas City Chiefs de la AFL. Aunque se consideraron otros nombres como The Big One, fue Lamar Hunt quien comenzó a referirse al partido como Super Bowl. La inspiración para este nombre provino del juego Super Ball con el que sus hijos solían jugar, además del uso previo del término Bowl para denominar otros partidos importantes en el fútbol americano universitario. El Super Bowl I fue transmitido por dos cadenas simultáneamente, NBC y CBS. Sin embargo, debido a prácticas habituales de la época relacionadas con costos, ambas cadenas borraron las grabaciones para reutilizarlas posteriormente. En 2011, se descubrió una grabación parcial del histórico partido en un ático en Pensilvania. Cinco años después, NFL Films logró reconstruir completamente el partido utilizando diversas fuentes de video y sincronizándolas con la transmisión original de NBC Radio. Esta versión restaurada se presentó en NFL Network en 2016 y está disponible para su visualización en NFL+ o Game Pass para Latinoamérica. Fuente: Publimetro Deportes
El Super Bowl , conocido como el trofeo más preciado del deporte estadounidense, es el objetivo máximo para los jugadores de la NFL y una obsesión para aquellos equipos que aún no han logrado alzar el Trofeo Vince Lombardi. Este evento deportivo es seguido por más de 120 millones de espectadores en todo el mundo. Existen franquicias con menos de 40 años de historia, consideradas jóvenes en comparación con equipos centenarios como los Chicago Bears y Green Bay Packers, que aún no han logrado ganar el título de la NFL. Para estas últimas, la falta de un Super Bowl se convierte en una especie de pesadilla para sus seguidores. A continuación, se presenta una lista ordenada desde la franquicia más antigua hasta la más reciente, destacando aquellas que nunca han logrado ganar un Super Bowl: Fuente: Publimetro Deportes
En los últimos años, el comisionado Roger Goodell y la NFL han intensificado su estrategia de expansión internacional, centrándose en aumentar los partidos de temporada regular en otros países. Esto ha generado especulaciones sobre la posibilidad de que el Super Bowl salga de las fronteras de Estados Unidos en algún momento. Londres ha sido un mercado sólido durante dos décadas, Brasil tuvo su segundo partido oficial en 2025, e Irlanda y España se sumaron a la lista. Para el 2026, Australia se unirá al calendario y México volverá a ser parte de él. Una de las condiciones principales para que una ciudad sea sede del Super Bowl es que tenga un equipo en la NFL. Sin embargo, existen otras complicaciones a considerar, como la diferencia horaria. Para mantener la audiencia estadounidense, el partido debería comenzar lo suficientemente tarde en Londres para captar a la costa oeste de Estados Unidos, pero no tan tarde como para interferir con los servicios de transporte público. Una propuesta planteada por ejecutivos televisivos es iniciar el partido a las 7 pm en Londres (o las 8 pm en Madrid, París y Munich), lo que equivaldría a las 2 pm en Nueva York y 11 am en Los Ángeles. Esta sería la hora más temprana en la historia del Super Bowl. En términos comerciales, la NFL enfrentaría desafíos para obtener el mismo nivel de patrocinio y activación de marcas fuera del mercado estadounidense. A pesar de ello, expertos consultados por Sports Business Journal creen que podrían surgir estrategias innovadoras para compensar este impacto. El mayor debate gira en torno a romper con la tradición de celebrar el evento en ciudades de la NFL. Para muchos, el Super Bowl es una recompensa para las comunidades locales y sus franquicias. En 2025, Nueva Orleans recaudó 1.2 mil millones gracias a la final entre los Chiefs y los Eagles. A pesar de los desafíos logísticos y climáticos, Londres parece ser la opción más viable para albergar un Super Bowl fuera de Estados Unidos. La capital británica ha sido mencionada varias veces como posible sede de una franquicia, especialmente si los Jaguars abandonan Jacksonville. La NFL ha jugado partidos de temporada regular en Wembley y en el estadio del Tottenham. Sin embargo, el clima invernal londinense podría ser un obstáculo, lo que abre opciones para estadios como el renovado Santiago Bernabéu en Madrid, que cuenta con techo retráctil. Otra opción destacada para albergar el Super Bowl fuera de Estados Unidos es el Estadio Azteca en Ciudad de México, que estará renovado después del Mundial del 2026. Los mexicanos son una de las aficiones más fieles de la NFL fuera de Estados Unidos. Actualmente, la NFL tiene programado jugar los próximos Super Bowls en Los Ángeles en 2027 y Atlanta en 2028, con posibles sedes futuras como Las Vegas y Nashville. Con aficiones cada vez más consolidadas alrededor del mundo, es posible que en la próxima década la liga decida llevar el Super Bowl fuera de Estados Unidos. Fuente: Publimetro Deportes