Un estudio de la Universidad de Columbia ha descubierto que el aroma de nuestra pareja o de un ser conocido y afín a nosotros puede ayudar a reducir los niveles de estrés. Las pruebas se han realizado con un total de 96 parejas de sexo opuesto. A los hombres se les entregó una camiseta nueva para que las impregnaran con su aroma natural durante 24 horas, sin “contaminarlas” con otros olores como colonias, cremas, tabaco o comida. Estas prendas fueron posteriormente congeladas para su preservación. Las mujeres, por otra parte, fueron las encargadas de olerlas y diferenciarlas, puesto que su capacidad olfativa está más desarrollada que la de los varones. Marlise Hofer, autora principal del estudio y psicóloga, asegura que muchas personas usan la camisa de su compañero o duermen en el lado de su pareja cuando esta no está. Pero, pueden no darse cuenta por qué se involucran en estos comportamientos. Nuestros hallazgos sugieren que el aroma de un compañero solo, incluso sin su presencia física, puede ser una herramienta poderosa para ayudar a reducir el estrés. Las voluntarias del experimento fueron asignadas al azar para oler estas prendas. Las camisetas podían ser totalmente nuevas, usadas por su pareja o por otro de los sujetos que se sometieron a la prueba. Sin saber cuál se les había dado a cada una, pasaron por tres pruebas diferentes : una entrevista simulada, un examen matemático y una muestra de saliva para medir sus niveles de cortisol. Por último, se sometieron a un test de preguntas sobre su nivel de estrés en cada una de estas actividades. Descubrieron que las mujeres que habían olido la camisa de su compañero se sentían menos estresadas, tanto antes como después de la prueba de esfuerzo. Aquellos que olieron la camisa de su pareja y también identificaron correctamente el olor también tenían niveles más bajos de cortisol, lo que sugiere que los beneficios de reducir el estrés del aroma de la pareja son más fuertes cuando las mujeres saben lo que están oliendo. Por el contrario, las mujeres que habían olido el aroma de un desconocido presentaban niveles más altos de esta hormona a lo largo de la prueba de medición de estrés. Un fenómeno relacionado con la evolución Los autores del proyecto especulan que los factores evolutivos podrían influir en por qué el olor de un desconocido afecta nuestros niveles de cortisol. Desde una edad temprana, los humanos temen a los extraños, especialmente a los hombres desconocidos, por lo que es posible que un aroma masculino poco familiar desencadene la respuesta de ‘lucha o huida’ que conduce a un aumento del cortisol, explica Hofer. Añade, además, que esto podría suceder sin que seamos plenamente conscientes de ello. Frances Chen, otra de las autoras principales del estudio y profesora de la Universidad de Columbia, ha asegurado que los hallazgos podrían tener implicaciones prácticas para ayudar a las personas a lidiar con situaciones estresantes cuando están lejos de sus seres queridos. Según ella, con la globalización, la gente viaja cada vez más por el trabajo y se muda a nuevas ciudades. Nuestra investigación sugiere que algo tan simple como llevar una prenda de vestir que usó su ser querido podría ayudar a reducir los niveles de estrés cuando está lejos de su hogar.
Enviar memes a tu pareja puede parecer un gesto trivial, pero varios estudios recientes demuestran que este simple acto digital tiene un impacto significativo en el fortalecimiento del vínculo emocional y la conexión diaria. En un mundo donde gran parte de la comunicación ocurre a través de una pantalla, los memes se han convertido en herramientas afectivas más poderosas de lo que muchos creen. El poder del humor compartido en las relaciones El profesor Jeffrey A. Hall, de la Universidad de Kansas, ha dedicado años a estudiar el papel del humor en las relaciones románticas. En un estudio publicado en Communication Monographs, concluyó que el humor compartido, especialmente cuando se trata de bromas internas o contenido exclusivo entre dos personas, como los memes, refuerza la sensación de conexión emocional. No se trata simplemente de reírse juntos, sino de desarrollar un lenguaje común. Ese lenguaje incluye imágenes con subtítulos absurdos, clips virales y capturas de pantalla con referencias que solo la pareja entiende. Este tipo de interacción, aparentemente superficial, puede convertirse en uno de los pilares que ayudan a fortalecer la relación con el paso del tiempo. Memes como lenguaje interno entre parejas Compartir memes crea un lenguaje interno único entre los miembros de una relación. Esta forma de comunicación permite construir una identidad compartida, un elemento fundamental para la intimidad duradera. Según el estudio publicado en The Journal of Social and Personal Relationships, las parejas que mantienen rituales digitales cotidianos, como enviarse memes, muestran mayores niveles de satisfacción y cercanía emocional. El humor funciona como un amortiguador durante momentos de tensión. Un meme gracioso enviado en medio de un malentendido puede suavizar el ambiente, relajar los ánimos y abrir la puerta a una conversación más empática. Además, cada meme compartido lleva un mensaje implícito: “esto me hizo pensar en ti”, lo cual fortalece el vínculo y da sensación de reciprocidad. Las parejas jóvenes lideran esta tendencia Entre los jóvenes de 18 a 35 años, enviar memes a tu pareja es una forma predominante de mostrar cariño y atención diaria. Ya no se trata solo de llamadas o mensajes largos, sino de microinteracciones constantes que mantienen viva la chispa. Esta generación ha incorporado los memes como parte de su expresión emocional, una evolución natural del lenguaje digital contemporáneo. En plataformas como TikTok, Instagram o WhatsApp, es habitual ver parejas que se etiquetan, se envían clips absurdos o se ríen de publicaciones que representan sus dinámicas. En muchos casos, estas piezas de contenido se convierten en referencias internas, en bromas privadas que solo ellos entienden, lo cual crea una complicidad silenciosa que refuerza el lazo. Una herramienta para fortalecer la relación en la era digital Estudios como el de Psychology Today y artículos publicados en The Conversation coinciden en que los memes son más que entretenimiento. Funcionan como herramientas psicológicas que ayudan a mantener la relación alineada emocionalmente, con un toque de ligereza y espontaneidad. Este tipo de interacción no reemplaza las conversaciones profundas ni el contacto físico, pero sí suma puntos en la acumulación de gestos positivos cotidianos. En la práctica, cada meme compartido se convierte en una pequeña dosis de validación emocional que dice: “te entiendo”, “te conozco” o “sé que esto te va a hacer reír”.
La llegada de The Beatles a los cines es un hecho, a través de cuatro películas que mostrarán la perspectiva de cada integrante del grupo. Sin embargo, algunos detalles, como la elección del reparto, está recién empezando. Así, hace un par de semanas se dio a conocer a los actores que serán Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr en la pantalla grande, pero ahora es el turno de otros importantes personajes. Nos referimos a las icónicas parejas de cada beatle. Dos de las principales musas que tuvieron los ingleses durante los 60 fue, por una parte, Pattie Boyd, la recordada pareja de George Harrison; y por otra, Yoko Ono, el gran amor de John Lennon. Ambas son esperadas por los fanáticos y ya habrían actrices apuntadas para interpretarlas. ¿Quiénes serán Pattie Boyd y Yoko Ono? De acuerdo a Jeff Sneider, reputado filtrador de primicias de Hollywood, la elegida para convertirse en Boyd sería nada más y nada menos que Aimee Lou Wood, quien brilló recientemente en la tercera temporada de The White Lotus. En cuanto a Ono, el nombre que lleva ya meses sonando fuerte para ponerse en sus zapatos es otra exitosa actriz del último año: Anna Sawai, que viene de ser multi premiada gracias a su papel en Shōgun. Las informaciones no acaban acá, ya que otro nombre que se sumaría es el de Mia McKenna-Bruce, quien se encontraría en conversaciones para el papel de Maureen Starkey, la esposa de Ringo en ese periodo. Por ahora nada de esto es oficial, pero no sería sorpresa que termine haciéndose realidad, considerando que el propio Sneider adelantó al reparto ya confirmado. Hasta ahora solo sabemos que Harris Dickinson será Lennon, Paul Mescal será McCartney, Joseph Quinn será Harrison y Barry Keoghan será Starr. Las películas biográficas de The Beatles tienen pactado estrenarse en abril de 2028.
Según la última encuesta realizada por el sitio web FitTogether, el 89% de las parejas que entrenan juntas consideran que esta práctica ha fortalecido su relación. Además, el 76% afirmó que se sienten más apoyados emocionalmente y el 67% reportó una mejora en su vida sexual. En esa línea, Claudio Barrales, psicólogo clínico y profesor en Superprof, plataforma que conecta a más de 29 millones de profesores de diversas disciplinas con estudiantes de todas las edades, comenta que “las parejas que se ejercitan en conjunto experimentan una mejora en su condición física, mayor resistencia y un sistema inmunológico más fuerte. Además, la superación compartida impulsa el crecimiento personal y fortalece el vínculo afectivo”. “El ejercicio es un potente liberador de endorfinas, hormonas que ayudan a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Al practicar deporte juntos, las parejas no solo cuidan su salud mental, sino que también encuentran un espacio para reforzar la comunicación y la conexión emocional, elementos esenciales para una relación armoniosa y duradera”, agrega el especialista. Las mejores disciplinas para entrenar juntos Por su parte, desde easycancha destacan que la práctica deportiva en duplas ha crecido con fuerza en los últimos años, impulsada por la facilidad de acceso a canchas y la popularidad de disciplinas que permiten compartir el esfuerzo y la estrategia en equipo. Estas son algunas de las opciones: Pádel: este deporte sigue en auge y es una de las opciones favoritas para jugar en duplas. Su fácil aprendizaje y el dinamismo del juego lo convierten en una alternativa ideal para quienes buscan una actividad entretenida. Solo se necesita una cancha habilitada -que se puede reservar a través del sitio web de easycancha-, palas y otra pareja con ganas de un duelo amistoso. Pickleball: considerado el deporte de mayor crecimiento en el mundo, el pickleball combina elementos del tenis, bádminton y ping-pong. Se juega en una cancha más pequeña que la del pádel, con una red baja, palas ligeras y una pelota de plástico perforada. Beach volley o voleibol playa: nada mejor que la combinación de sol, arena y deporte. Con solo un balón y una malla improvisada, el vóley playa es una excelente opción para quienes disfrutan del verano en la costa. Además de mejorar la coordinación y el trabajo en equipo, es una oportunidad perfecta para compartir con amigos y otras parejas. Tenis dupla: el tenis sigue siendo una de las disciplinas más practicadas en Chile y, en su versión en duplas, se transforma en una experiencia aún más entretenida. Jugar en pareja no sólo pone a prueba la habilidad y la estrategia, sino que también permite fortalecer la comunicación y la confianza mutua en cada set. “Hacer deporte en pareja es una excelente manera de disfrutar los beneficios físicos y emocionales de la actividad física mientras se fortalece la relación. Entrenar juntos fomenta la motivación mutua y el logro de objetivos compartidos. También, cada vez vemos más interés en torneos mixtos de deportes de raqueta, lo que refleja una tendencia en crecimiento en este tipo de competencias”, concluye Daniela Baytelman, CEO y cofundadora de easycancha.
Bajo tal contexto, surge el hotwifing, quizá, una forma moderna de voyeurismo, el acto de espiar que produce excitación, una versión consensuada que está en auge en las redes sociales y diversos portales. ¿Adiós a la monotonía? La mecánica del hotwifing consiste en que un hombre heterosexual y casado anima a su esposa a tener un encuentro sexual con otra persona, mientras él observa, un matrimonio abierto, en donde se aprueba “una infidelidad consentida” con el propósito de “avivar la llama de la pasión”. En terminos coloquiales, es como prestarle el auto o la bicicleta al amigo o compadre. Se trata de una práctica sexual que cada día tiene más adeptos, donde una mujer casada o en pareja estable tiene sexo con otros hombres, siendo informada y, algunas veces, consentida e incluso animada emocional o físicamente por su marido o pareja. A diferencia de otras dinámicas abiertas, aquí el énfasis suele estar en la excitación compartida y en el “empoderamiento sexual” de la mujer dentro de un marco de “respeto y comunicación”, en lo que confiere al hombre, tiende a ser activo y partícipe, ya sea observando, grabando o apoyando emocionalmente a su pareja. Aunque para muchos es polémico, quienes lo practican aseguran que les da libertad, seguridad y mucho deseo renovado e incluso la salvación de un matrimonio monótono. No obstante, los detractores de tal ejercicio, enfatizan que el erotismo, el sexo y el amor son cosas completamente distintas, y tal praxis no es ni lo uno ni lo otro, sino un acto descarado de pornografía disfrazado de “apertura amorosa”. No confundir En estos ámbitos de la sexualidad hay una línea muy delgada para definir tal o cual, y con el hotwifing (esposa caliente) no es la excepción ya que a menudo se le confunde con el cuckolding (cornudo). El primero se enfoca en el empoderamiento sexual de la esposa, muchas veces sin humillación o sumisión del esposo; el segundo, suele incluir elementos de sumisión o fetichismo de humillación hacia el marido. Por ello, cualquiera que sean las filias o atracciones sexuales, lo más conveniente es comunicarlo y encontrar la disposición en la contraparte, para disfrute placentero de los involucradas(os).
Un estudio de la Universidad de Columbia ha descubierto que el aroma de nuestra pareja o de un ser conocido y afín a nosotros puede ayudar a reducir los niveles de estrés. Las pruebas se han realizado con un total de 96 parejas de sexo opuesto. A los hombres se les entregó una camiseta nueva para que las impregnaran con su aroma natural durante 24 horas, sin “contaminarlas” con otros olores como colonias, cremas, tabaco o comida. Estas prendas fueron posteriormente congeladas para su preservación. Las mujeres, por otra parte, fueron las encargadas de olerlas y diferenciarlas, puesto que su capacidad olfativa está más desarrollada que la de los varones. Marlise Hofer, autora principal del estudio y psicóloga, asegura que muchas personas usan la camisa de su compañero o duermen en el lado de su pareja cuando esta no está. Pero, pueden no darse cuenta por qué se involucran en estos comportamientos. Nuestros hallazgos sugieren que el aroma de un compañero solo, incluso sin su presencia física, puede ser una herramienta poderosa para ayudar a reducir el estrés. Las voluntarias del experimento fueron asignadas al azar para oler estas prendas. Las camisetas podían ser totalmente nuevas, usadas por su pareja o por otro de los sujetos que se sometieron a la prueba. Sin saber cuál se les había dado a cada una, pasaron por tres pruebas diferentes : una entrevista simulada, un examen matemático y una muestra de saliva para medir sus niveles de cortisol. Por último, se sometieron a un test de preguntas sobre su nivel de estrés en cada una de estas actividades. Descubrieron que las mujeres que habían olido la camisa de su compañero se sentían menos estresadas, tanto antes como después de la prueba de esfuerzo. Aquellos que olieron la camisa de su pareja y también identificaron correctamente el olor también tenían niveles más bajos de cortisol, lo que sugiere que los beneficios de reducir el estrés del aroma de la pareja son más fuertes cuando las mujeres saben lo que están oliendo. Por el contrario, las mujeres que habían olido el aroma de un desconocido presentaban niveles más altos de esta hormona a lo largo de la prueba de medición de estrés. Un fenómeno relacionado con la evolución Los autores del proyecto especulan que los factores evolutivos podrían influir en por qué el olor de un desconocido afecta nuestros niveles de cortisol. Desde una edad temprana, los humanos temen a los extraños, especialmente a los hombres desconocidos, por lo que es posible que un aroma masculino poco familiar desencadene la respuesta de ‘lucha o huida’ que conduce a un aumento del cortisol, explica Hofer. Añade, además, que esto podría suceder sin que seamos plenamente conscientes de ello. Frances Chen, otra de las autoras principales del estudio y profesora de la Universidad de Columbia, ha asegurado que los hallazgos podrían tener implicaciones prácticas para ayudar a las personas a lidiar con situaciones estresantes cuando están lejos de sus seres queridos. Según ella, con la globalización, la gente viaja cada vez más por el trabajo y se muda a nuevas ciudades. Nuestra investigación sugiere que algo tan simple como llevar una prenda de vestir que usó su ser querido podría ayudar a reducir los niveles de estrés cuando está lejos de su hogar.
Enviar memes a tu pareja puede parecer un gesto trivial, pero varios estudios recientes demuestran que este simple acto digital tiene un impacto significativo en el fortalecimiento del vínculo emocional y la conexión diaria. En un mundo donde gran parte de la comunicación ocurre a través de una pantalla, los memes se han convertido en herramientas afectivas más poderosas de lo que muchos creen. El poder del humor compartido en las relaciones El profesor Jeffrey A. Hall, de la Universidad de Kansas, ha dedicado años a estudiar el papel del humor en las relaciones románticas. En un estudio publicado en Communication Monographs, concluyó que el humor compartido, especialmente cuando se trata de bromas internas o contenido exclusivo entre dos personas, como los memes, refuerza la sensación de conexión emocional. No se trata simplemente de reírse juntos, sino de desarrollar un lenguaje común. Ese lenguaje incluye imágenes con subtítulos absurdos, clips virales y capturas de pantalla con referencias que solo la pareja entiende. Este tipo de interacción, aparentemente superficial, puede convertirse en uno de los pilares que ayudan a fortalecer la relación con el paso del tiempo. Memes como lenguaje interno entre parejas Compartir memes crea un lenguaje interno único entre los miembros de una relación. Esta forma de comunicación permite construir una identidad compartida, un elemento fundamental para la intimidad duradera. Según el estudio publicado en The Journal of Social and Personal Relationships, las parejas que mantienen rituales digitales cotidianos, como enviarse memes, muestran mayores niveles de satisfacción y cercanía emocional. El humor funciona como un amortiguador durante momentos de tensión. Un meme gracioso enviado en medio de un malentendido puede suavizar el ambiente, relajar los ánimos y abrir la puerta a una conversación más empática. Además, cada meme compartido lleva un mensaje implícito: “esto me hizo pensar en ti”, lo cual fortalece el vínculo y da sensación de reciprocidad. Las parejas jóvenes lideran esta tendencia Entre los jóvenes de 18 a 35 años, enviar memes a tu pareja es una forma predominante de mostrar cariño y atención diaria. Ya no se trata solo de llamadas o mensajes largos, sino de microinteracciones constantes que mantienen viva la chispa. Esta generación ha incorporado los memes como parte de su expresión emocional, una evolución natural del lenguaje digital contemporáneo. En plataformas como TikTok, Instagram o WhatsApp, es habitual ver parejas que se etiquetan, se envían clips absurdos o se ríen de publicaciones que representan sus dinámicas. En muchos casos, estas piezas de contenido se convierten en referencias internas, en bromas privadas que solo ellos entienden, lo cual crea una complicidad silenciosa que refuerza el lazo. Una herramienta para fortalecer la relación en la era digital Estudios como el de Psychology Today y artículos publicados en The Conversation coinciden en que los memes son más que entretenimiento. Funcionan como herramientas psicológicas que ayudan a mantener la relación alineada emocionalmente, con un toque de ligereza y espontaneidad. Este tipo de interacción no reemplaza las conversaciones profundas ni el contacto físico, pero sí suma puntos en la acumulación de gestos positivos cotidianos. En la práctica, cada meme compartido se convierte en una pequeña dosis de validación emocional que dice: “te entiendo”, “te conozco” o “sé que esto te va a hacer reír”.
La llegada de The Beatles a los cines es un hecho, a través de cuatro películas que mostrarán la perspectiva de cada integrante del grupo. Sin embargo, algunos detalles, como la elección del reparto, está recién empezando. Así, hace un par de semanas se dio a conocer a los actores que serán Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr en la pantalla grande, pero ahora es el turno de otros importantes personajes. Nos referimos a las icónicas parejas de cada beatle. Dos de las principales musas que tuvieron los ingleses durante los 60 fue, por una parte, Pattie Boyd, la recordada pareja de George Harrison; y por otra, Yoko Ono, el gran amor de John Lennon. Ambas son esperadas por los fanáticos y ya habrían actrices apuntadas para interpretarlas. ¿Quiénes serán Pattie Boyd y Yoko Ono? De acuerdo a Jeff Sneider, reputado filtrador de primicias de Hollywood, la elegida para convertirse en Boyd sería nada más y nada menos que Aimee Lou Wood, quien brilló recientemente en la tercera temporada de The White Lotus. En cuanto a Ono, el nombre que lleva ya meses sonando fuerte para ponerse en sus zapatos es otra exitosa actriz del último año: Anna Sawai, que viene de ser multi premiada gracias a su papel en Shōgun. Las informaciones no acaban acá, ya que otro nombre que se sumaría es el de Mia McKenna-Bruce, quien se encontraría en conversaciones para el papel de Maureen Starkey, la esposa de Ringo en ese periodo. Por ahora nada de esto es oficial, pero no sería sorpresa que termine haciéndose realidad, considerando que el propio Sneider adelantó al reparto ya confirmado. Hasta ahora solo sabemos que Harris Dickinson será Lennon, Paul Mescal será McCartney, Joseph Quinn será Harrison y Barry Keoghan será Starr. Las películas biográficas de The Beatles tienen pactado estrenarse en abril de 2028.
Según la última encuesta realizada por el sitio web FitTogether, el 89% de las parejas que entrenan juntas consideran que esta práctica ha fortalecido su relación. Además, el 76% afirmó que se sienten más apoyados emocionalmente y el 67% reportó una mejora en su vida sexual. En esa línea, Claudio Barrales, psicólogo clínico y profesor en Superprof, plataforma que conecta a más de 29 millones de profesores de diversas disciplinas con estudiantes de todas las edades, comenta que “las parejas que se ejercitan en conjunto experimentan una mejora en su condición física, mayor resistencia y un sistema inmunológico más fuerte. Además, la superación compartida impulsa el crecimiento personal y fortalece el vínculo afectivo”. “El ejercicio es un potente liberador de endorfinas, hormonas que ayudan a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Al practicar deporte juntos, las parejas no solo cuidan su salud mental, sino que también encuentran un espacio para reforzar la comunicación y la conexión emocional, elementos esenciales para una relación armoniosa y duradera”, agrega el especialista. Las mejores disciplinas para entrenar juntos Por su parte, desde easycancha destacan que la práctica deportiva en duplas ha crecido con fuerza en los últimos años, impulsada por la facilidad de acceso a canchas y la popularidad de disciplinas que permiten compartir el esfuerzo y la estrategia en equipo. Estas son algunas de las opciones: Pádel: este deporte sigue en auge y es una de las opciones favoritas para jugar en duplas. Su fácil aprendizaje y el dinamismo del juego lo convierten en una alternativa ideal para quienes buscan una actividad entretenida. Solo se necesita una cancha habilitada -que se puede reservar a través del sitio web de easycancha-, palas y otra pareja con ganas de un duelo amistoso. Pickleball: considerado el deporte de mayor crecimiento en el mundo, el pickleball combina elementos del tenis, bádminton y ping-pong. Se juega en una cancha más pequeña que la del pádel, con una red baja, palas ligeras y una pelota de plástico perforada. Beach volley o voleibol playa: nada mejor que la combinación de sol, arena y deporte. Con solo un balón y una malla improvisada, el vóley playa es una excelente opción para quienes disfrutan del verano en la costa. Además de mejorar la coordinación y el trabajo en equipo, es una oportunidad perfecta para compartir con amigos y otras parejas. Tenis dupla: el tenis sigue siendo una de las disciplinas más practicadas en Chile y, en su versión en duplas, se transforma en una experiencia aún más entretenida. Jugar en pareja no sólo pone a prueba la habilidad y la estrategia, sino que también permite fortalecer la comunicación y la confianza mutua en cada set. “Hacer deporte en pareja es una excelente manera de disfrutar los beneficios físicos y emocionales de la actividad física mientras se fortalece la relación. Entrenar juntos fomenta la motivación mutua y el logro de objetivos compartidos. También, cada vez vemos más interés en torneos mixtos de deportes de raqueta, lo que refleja una tendencia en crecimiento en este tipo de competencias”, concluye Daniela Baytelman, CEO y cofundadora de easycancha.
Bajo tal contexto, surge el hotwifing, quizá, una forma moderna de voyeurismo, el acto de espiar que produce excitación, una versión consensuada que está en auge en las redes sociales y diversos portales. ¿Adiós a la monotonía? La mecánica del hotwifing consiste en que un hombre heterosexual y casado anima a su esposa a tener un encuentro sexual con otra persona, mientras él observa, un matrimonio abierto, en donde se aprueba “una infidelidad consentida” con el propósito de “avivar la llama de la pasión”. En terminos coloquiales, es como prestarle el auto o la bicicleta al amigo o compadre. Se trata de una práctica sexual que cada día tiene más adeptos, donde una mujer casada o en pareja estable tiene sexo con otros hombres, siendo informada y, algunas veces, consentida e incluso animada emocional o físicamente por su marido o pareja. A diferencia de otras dinámicas abiertas, aquí el énfasis suele estar en la excitación compartida y en el “empoderamiento sexual” de la mujer dentro de un marco de “respeto y comunicación”, en lo que confiere al hombre, tiende a ser activo y partícipe, ya sea observando, grabando o apoyando emocionalmente a su pareja. Aunque para muchos es polémico, quienes lo practican aseguran que les da libertad, seguridad y mucho deseo renovado e incluso la salvación de un matrimonio monótono. No obstante, los detractores de tal ejercicio, enfatizan que el erotismo, el sexo y el amor son cosas completamente distintas, y tal praxis no es ni lo uno ni lo otro, sino un acto descarado de pornografía disfrazado de “apertura amorosa”. No confundir En estos ámbitos de la sexualidad hay una línea muy delgada para definir tal o cual, y con el hotwifing (esposa caliente) no es la excepción ya que a menudo se le confunde con el cuckolding (cornudo). El primero se enfoca en el empoderamiento sexual de la esposa, muchas veces sin humillación o sumisión del esposo; el segundo, suele incluir elementos de sumisión o fetichismo de humillación hacia el marido. Por ello, cualquiera que sean las filias o atracciones sexuales, lo más conveniente es comunicarlo y encontrar la disposición en la contraparte, para disfrute placentero de los involucradas(os).