El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, criticó y cuestionó al profesor que se hizo viral tras gritonear duramente a un estudiante que “defendió” a Augusto Pinochet, apoyando además que el sostenedor del establecimiento haya separado al docente de sus funciones. En ese sentido, el ministro Cataldo indicó que “parece que la actuación del sostenedor, en este caso la Municipalidad de Limache, es la que corresponde. No existe ninguna circunstancia en la que un docente deba tratar de esa manera a un estudiante. En tanto, al referirse puntualmente a lo ocurrido cuando el profesor gritó en la sala de clases reprochando al estudiante, el ministro de Educación indicó que “me parece también que, incluso, frente a la posibilidad de que un estudiante pueda estar cometiendo un error, la forma que corresponde desde el punto de vista pedagógico, educativo, es otra”. Como profesor de Historia, Nicolás Cataldo reconoció que “los procesos de enseñanza tienen estas complejidades”, agregando eso sí que “lo relevante es cómo nos relacionamos entre nosotros y cuál es el rol que le corresponde al adulto formador”. El profesor fue separado de sus funciones en la sala de clases, luego que se viralizara el registro donde se escucha al docente reprender a un alumno que, según su testimonio, habría emitido comentarios en defensa del dictador Augusto Pinochet. “Acá su compañero está hablando, defendiendo a Pinochet”, se le oye decir antes de ser interrumpido por una alumna que quiso defender a su compañero. Visiblemente molesto, el profesor reacciona gritando; “¡Cállate, cállate te dije!”. Ante el altercado, otros estudiantes intentan intervenir, lo que genera una nueva reacción del docente: “No estoy hablando contigo, también te callas. Cállate, no te metas, el asunto no es contigo”. La alumna que fue increpada intenta explicar su postura: “Yo acabo de decir que (Pinochet) hizo cosas malas, en ningún momento dije que no”. Sin embargo, el profesor continúa exigiendo silencio. “Cállense los dos. ¿Por qué siguen hablando?”, se le escucha decir. La situación generó revuelo en la comunidad educativa y rápidamente fue abordada por el municipio. El alcalde de Limache, Luciano Valenzuela, confirmó que se activaron los protocolos institucionales y que el profesor fue apartado de sus labores de forma inmediata. Fuente: Publimetro
El caudillo argentino Juan Domingo Perón y el dictador chileno Augusto Pinochet compartían un interés estratégico a fines del 73: apoyarse mutuamente con armas para evitar que los movimientos guerrilleros y fuerzas políticas que buscaban liderazgos democráticos en Latinoamérica se fortalecieran a través de la fuerza y la represión. De esta manera, poco después del golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile, Pinochet recibió la primera de dos remesas de armamento argentino por aproximadamente 24 millones de dólares, destinados a sofocar cualquier atisbo de descontento entre la población. Según documentos desclasificados recientemente por la administración del presidente derechista Javier Milei, tanto Juan Domingo Perón como su esposa Isabel, quien asumió el liderazgo tras su fallecimiento, fueron responsables de negocios y apoyo al régimen chileno, que se encontraba aislado internacionalmente. Estas transacciones incluyeron miles de proyectiles para fusiles de combate FAL, 2.000 pistolas ametralladoras PAM y 6 mil pistolas Browning calibre 9 mm., autorizadas por los decretos secretos 382 y 1140 de 1973 y 1974 respectivamente. El analista argentino Rosendo Fraga señaló que estas entregas de armamento estaban alineadas con la estrategia de Perón, quien anticipó la llegada de regímenes de derecha en América Latina y decidió aliarse con Pinochet para contrarrestar a los grupos guerrilleros. Los documentos secretos revelaron que tan solo 13 días después del bombardeo a La Moneda y la muerte de Allende en septiembre de 1973, un representante oficial de Perón visitó Chile para brindar apoyo material y respaldo argentino a la Junta militar chilena. En declaraciones al “Il Giornale D’Italia”, Perón justificó su acción argumentando que la caída de Allende había cerrado una vía de escape para la guerrilla argentina, a la cual había ordenado aplastar. El decreto 382 autorizado por Perón permitió exportar armamento a Carabineros de Chile, incluyendo pistolas ametralladoras PA3 “DM”, cartuchos calibre 7,62 mm Nato para fusiles FAL y granadas lacrimógenas. La operación se realizó bajo condiciones FOB con entrega en Las Cuevas, Mendoza, amparada por exenciones aduaneras y fiscales. El segundo envío fue autorizado por la presidenta María Estela Martínez de Perón e incluyó pistolas Browning calibre 9 mm para Carabineros. A pesar de las justificaciones oficiales sobre cooperación regional e institucional fortalecida, expertos en geopolítica sugieren que la colaboración entre Pinochet y Perón no se basaba en afinidades ideológicas, sino en intereses comunes ante los movimientos guerrilleros en ambos países. El encuentro entre Pinochet y Juan Domingo Perón tuvo lugar el 16 de mayo de 1974 en la Base Aérea Morón, donde discutieron temas relacionados con seguridad y el conflicto del Beagle. Versiones extraoficiales indican que el gesto del dictador chileno ante el general argentino fue uno de gratitud por el apoyo recibido previamente con el envío de armas para mantener su régimen. Fuente: Publimetro
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, criticó y cuestionó al profesor que se hizo viral tras gritonear duramente a un estudiante que “defendió” a Augusto Pinochet, apoyando además que el sostenedor del establecimiento haya separado al docente de sus funciones. En ese sentido, el ministro Cataldo indicó que “parece que la actuación del sostenedor, en este caso la Municipalidad de Limache, es la que corresponde. No existe ninguna circunstancia en la que un docente deba tratar de esa manera a un estudiante. En tanto, al referirse puntualmente a lo ocurrido cuando el profesor gritó en la sala de clases reprochando al estudiante, el ministro de Educación indicó que “me parece también que, incluso, frente a la posibilidad de que un estudiante pueda estar cometiendo un error, la forma que corresponde desde el punto de vista pedagógico, educativo, es otra”. Como profesor de Historia, Nicolás Cataldo reconoció que “los procesos de enseñanza tienen estas complejidades”, agregando eso sí que “lo relevante es cómo nos relacionamos entre nosotros y cuál es el rol que le corresponde al adulto formador”. El profesor fue separado de sus funciones en la sala de clases, luego que se viralizara el registro donde se escucha al docente reprender a un alumno que, según su testimonio, habría emitido comentarios en defensa del dictador Augusto Pinochet. “Acá su compañero está hablando, defendiendo a Pinochet”, se le oye decir antes de ser interrumpido por una alumna que quiso defender a su compañero. Visiblemente molesto, el profesor reacciona gritando; “¡Cállate, cállate te dije!”. Ante el altercado, otros estudiantes intentan intervenir, lo que genera una nueva reacción del docente: “No estoy hablando contigo, también te callas. Cállate, no te metas, el asunto no es contigo”. La alumna que fue increpada intenta explicar su postura: “Yo acabo de decir que (Pinochet) hizo cosas malas, en ningún momento dije que no”. Sin embargo, el profesor continúa exigiendo silencio. “Cállense los dos. ¿Por qué siguen hablando?”, se le escucha decir. La situación generó revuelo en la comunidad educativa y rápidamente fue abordada por el municipio. El alcalde de Limache, Luciano Valenzuela, confirmó que se activaron los protocolos institucionales y que el profesor fue apartado de sus labores de forma inmediata. Fuente: Publimetro
El caudillo argentino Juan Domingo Perón y el dictador chileno Augusto Pinochet compartían un interés estratégico a fines del 73: apoyarse mutuamente con armas para evitar que los movimientos guerrilleros y fuerzas políticas que buscaban liderazgos democráticos en Latinoamérica se fortalecieran a través de la fuerza y la represión. De esta manera, poco después del golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile, Pinochet recibió la primera de dos remesas de armamento argentino por aproximadamente 24 millones de dólares, destinados a sofocar cualquier atisbo de descontento entre la población. Según documentos desclasificados recientemente por la administración del presidente derechista Javier Milei, tanto Juan Domingo Perón como su esposa Isabel, quien asumió el liderazgo tras su fallecimiento, fueron responsables de negocios y apoyo al régimen chileno, que se encontraba aislado internacionalmente. Estas transacciones incluyeron miles de proyectiles para fusiles de combate FAL, 2.000 pistolas ametralladoras PAM y 6 mil pistolas Browning calibre 9 mm., autorizadas por los decretos secretos 382 y 1140 de 1973 y 1974 respectivamente. El analista argentino Rosendo Fraga señaló que estas entregas de armamento estaban alineadas con la estrategia de Perón, quien anticipó la llegada de regímenes de derecha en América Latina y decidió aliarse con Pinochet para contrarrestar a los grupos guerrilleros. Los documentos secretos revelaron que tan solo 13 días después del bombardeo a La Moneda y la muerte de Allende en septiembre de 1973, un representante oficial de Perón visitó Chile para brindar apoyo material y respaldo argentino a la Junta militar chilena. En declaraciones al “Il Giornale D’Italia”, Perón justificó su acción argumentando que la caída de Allende había cerrado una vía de escape para la guerrilla argentina, a la cual había ordenado aplastar. El decreto 382 autorizado por Perón permitió exportar armamento a Carabineros de Chile, incluyendo pistolas ametralladoras PA3 “DM”, cartuchos calibre 7,62 mm Nato para fusiles FAL y granadas lacrimógenas. La operación se realizó bajo condiciones FOB con entrega en Las Cuevas, Mendoza, amparada por exenciones aduaneras y fiscales. El segundo envío fue autorizado por la presidenta María Estela Martínez de Perón e incluyó pistolas Browning calibre 9 mm para Carabineros. A pesar de las justificaciones oficiales sobre cooperación regional e institucional fortalecida, expertos en geopolítica sugieren que la colaboración entre Pinochet y Perón no se basaba en afinidades ideológicas, sino en intereses comunes ante los movimientos guerrilleros en ambos países. El encuentro entre Pinochet y Juan Domingo Perón tuvo lugar el 16 de mayo de 1974 en la Base Aérea Morón, donde discutieron temas relacionados con seguridad y el conflicto del Beagle. Versiones extraoficiales indican que el gesto del dictador chileno ante el general argentino fue uno de gratitud por el apoyo recibido previamente con el envío de armas para mantener su régimen. Fuente: Publimetro