Las redadas migratorias ordenadas por el gobierno de Donald Trump en el estado de Minnesota han generado controversia al conocerse la detención de un niño de apenas cinco años con el objetivo de aprehender a su padre. Minnesota, y principalmente su ciudad más importante, Minneapolis, ha sido foco en el último mes de redadas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la tensión llegó al máximo cuando un agente federal disparó a quemarropa y dio muerte a la ciudadana estadounidense Renée Good de 37 años, el pasado 7 de enero. El pequeño fue interceptado por agentes federales cuando regresaba de la escuela y luego los agentes lo usaron para presionar a su padre. El caso de Liam Conejo Ramos, ocurrido en un suburbio al norte de Minneapolis, se convirtió rápidamente en uno de los episodios más impactantes y emotivos de las recientes acciones del ICE, que provocó indignación, miedo y tristeza entre familias inmigrantes, en especial dentro de la comunidad hispana. Según autoridades escolares y el abogado de la familia consultados por la agencia The Associated Press, el martes por la tarde varios agentes federales interceptaron al menor cuando regresaba a casa con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, de origen ecuatoriano. El niño fue sacado de un vehículo en movimiento en la entrada de su hogar, relató la superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, durante una conferencia de prensa. De acuerdo con su testimonio, los agentes pidieron al pequeño que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro, “usando esencialmente a un niño de cinco años como carnada”, afirmó la funcionaria. La familia tiene un proceso de asilo activo y no ha recibido ninguna orden de deportación. “¿Por qué detener a un niño de cinco años?”, cuestionó Stenvik. “No pueden decirme que este niño va a ser clasificado como un criminal violento”. El caso generó tanto indignación como miedo entre los migrantes hispanos, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que el menor fuera el objetivo de la operación. En un comunicado, su portavoz Tricia McLaughlin aseguró que ICE buscaba arrestar al padre, a quien describió como una persona que se encuentra en el país sin estatus migratorio legal. Según la versión oficial, el hombre intentó huir y “abandonó a su hijo”, por lo que un agente permaneció con el menor “por su seguridad”. Sin embargo, autoridades locales aseguraron que había otro adulto en la vivienda, pero los agentes no permitieron que el pequeño Liam se quedara con esa persona. Según dijo a AP Marc Prokosch, el abogado de la familia, padre e hijo fueron trasladados a un centro de detención de inmigración en Dilley, Texas, cerca de San Antonio. Él asume que están detenidos en una celda familiar. Liam es el cuarto estudiante del distrito escolar de Columbia Heights en Minneapolis detenido por ICE en las últimas semanas. Antes que él, un joven de 17 años fue arrestado camino a la escuela, además de un niño de 10 años y otro adolescente. El impacto es devastador; el distrito escolar atiende a unos tres mil 400 estudiantes, en su mayoría hijos de familias inmigrantes. Registra una fuerte caída en la asistencia escolar. Casi un tercio no acudieron a clases en un solo día reflejo del temor que se apodera de la comunidad. Durante una visita a Minneapolis donde se reunió con líderes locales, el vicepresidente JD Vance dijo que escuchó la “terrible historia” sobre Liam pero luego se enteró que el niño solo fue detenido, no arrestado. “Bueno ¿qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deben dejar que un niño de 5 años muera? ¿No se supone que deben arrestar a un extranjero ilegal en los Estados Unidos?”, comentó Vance quien es padre también. No se le preguntó por qué los agentes supuestamente no dejaron al niño con el otro adulto que vive en la casa y se ofreció a cuidarlo. Por parte demócrata las críticas fueron duras contra los agentes del gobierno. La senadora Tammy Duckworth escribió contra ICE: “Un niño como carnada. Su crueldad no tiene límites”. El senador Ruben Gallego subió una foto del niño a sus redes sociales y escribió: “Estos son los ‘criminales violentos’ a los que Trump persigue. Liam Ramos tiene 5 años. Fue utilizado como señuelo para llamar a las puertas y ver si había alguien más dentro. Luego lo secuestraron y lo llevaron a Texas”. El alcalde Jacob Frey escribió: “Cuando el gobierno federal trata a los niños como criminales algo anda muy mal”. Fuente: Publimetro
Las redadas migratorias ordenadas por el gobierno de Donald Trump en el estado de Minnesota han generado controversia al conocerse la detención de un niño de apenas cinco años con el objetivo de aprehender a su padre. Minnesota, y principalmente su ciudad más importante, Minneapolis, ha sido foco en el último mes de redadas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la tensión llegó al máximo cuando un agente federal disparó a quemarropa y dio muerte a la ciudadana estadounidense Renée Good de 37 años, el pasado 7 de enero. El pequeño fue interceptado por agentes federales cuando regresaba de la escuela y luego los agentes lo usaron para presionar a su padre. El caso de Liam Conejo Ramos, ocurrido en un suburbio al norte de Minneapolis, se convirtió rápidamente en uno de los episodios más impactantes y emotivos de las recientes acciones del ICE, que provocó indignación, miedo y tristeza entre familias inmigrantes, en especial dentro de la comunidad hispana. Según autoridades escolares y el abogado de la familia consultados por la agencia The Associated Press, el martes por la tarde varios agentes federales interceptaron al menor cuando regresaba a casa con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, de origen ecuatoriano. El niño fue sacado de un vehículo en movimiento en la entrada de su hogar, relató la superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, durante una conferencia de prensa. De acuerdo con su testimonio, los agentes pidieron al pequeño que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro, “usando esencialmente a un niño de cinco años como carnada”, afirmó la funcionaria. La familia tiene un proceso de asilo activo y no ha recibido ninguna orden de deportación. “¿Por qué detener a un niño de cinco años?”, cuestionó Stenvik. “No pueden decirme que este niño va a ser clasificado como un criminal violento”. El caso generó tanto indignación como miedo entre los migrantes hispanos, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que el menor fuera el objetivo de la operación. En un comunicado, su portavoz Tricia McLaughlin aseguró que ICE buscaba arrestar al padre, a quien describió como una persona que se encuentra en el país sin estatus migratorio legal. Según la versión oficial, el hombre intentó huir y “abandonó a su hijo”, por lo que un agente permaneció con el menor “por su seguridad”. Sin embargo, autoridades locales aseguraron que había otro adulto en la vivienda, pero los agentes no permitieron que el pequeño Liam se quedara con esa persona. Según dijo a AP Marc Prokosch, el abogado de la familia, padre e hijo fueron trasladados a un centro de detención de inmigración en Dilley, Texas, cerca de San Antonio. Él asume que están detenidos en una celda familiar. Liam es el cuarto estudiante del distrito escolar de Columbia Heights en Minneapolis detenido por ICE en las últimas semanas. Antes que él, un joven de 17 años fue arrestado camino a la escuela, además de un niño de 10 años y otro adolescente. El impacto es devastador; el distrito escolar atiende a unos tres mil 400 estudiantes, en su mayoría hijos de familias inmigrantes. Registra una fuerte caída en la asistencia escolar. Casi un tercio no acudieron a clases en un solo día reflejo del temor que se apodera de la comunidad. Durante una visita a Minneapolis donde se reunió con líderes locales, el vicepresidente JD Vance dijo que escuchó la “terrible historia” sobre Liam pero luego se enteró que el niño solo fue detenido, no arrestado. “Bueno ¿qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deben dejar que un niño de 5 años muera? ¿No se supone que deben arrestar a un extranjero ilegal en los Estados Unidos?”, comentó Vance quien es padre también. No se le preguntó por qué los agentes supuestamente no dejaron al niño con el otro adulto que vive en la casa y se ofreció a cuidarlo. Por parte demócrata las críticas fueron duras contra los agentes del gobierno. La senadora Tammy Duckworth escribió contra ICE: “Un niño como carnada. Su crueldad no tiene límites”. El senador Ruben Gallego subió una foto del niño a sus redes sociales y escribió: “Estos son los ‘criminales violentos’ a los que Trump persigue. Liam Ramos tiene 5 años. Fue utilizado como señuelo para llamar a las puertas y ver si había alguien más dentro. Luego lo secuestraron y lo llevaron a Texas”. El alcalde Jacob Frey escribió: “Cuando el gobierno federal trata a los niños como criminales algo anda muy mal”. Fuente: Publimetro