El Gobierno ingresó este lunes 21 de septiembre urgencia de discusión inmediata al proyecto, que inició su segundo trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados. La iniciativa incorporaría gradualmente a trabajadores independientes que cumplan requisitos previsionales, aunque el beneficio todavía no está vigente y podría no cubrir el costo total de la sala cuna. Una diseñadora que emite boletas, una profesional que presta servicios a distintas empresas o un padre que trabaja por cuenta propia podrían ser incorporados al sistema de Sala Cuna Universal que actualmente se discute en el Congreso. El proyecto fue aprobado por el Senado y comenzó su segundo trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados. Con la urgencia de discusión inmediata ingresada por el Gobierno, la iniciativa deberá recibir un tratamiento prioritario, aunque todavía puede experimentar modificaciones antes de convertirse en ley. Actualmente, la obligación de proporcionar sala cuna recae, en términos generales, sobre las empresas que cuentan con 20 o más trabajadoras. Quienes prestan servicios genuinamente a honorarios no pueden exigir este beneficio bajo las reglas vigentes, aunque la iniciativa busca abrir una vía de acceso para los trabajadores independientes que coticen. “Para una persona que trabaja a honorarios, lo primero es distinguir entre el derecho vigente y lo que propone el proyecto, actualmente, el Código del Trabajo no contempla este beneficio para trabajadores independientes en los mismos términos que para determinados empleadores. El proyecto abriría una vía de acceso para independientes, pero todavía no permite solicitar el aporte, porque no es ley vigente y exige cumplir requisitos previsionales específicos”, explica Camila Cárdenas, abogada socia de SoyHonorario. La incorporación de los nuevos beneficiarios sería gradual. Según el diseño presentado durante la tramitación, los trabajadores independientes no ingresarían todos al mismo tiempo, mientras que para los padres se contemplan condiciones específicas relacionadas con el cuidado personal del niño o niña. El acceso tampoco operaría solo por emitir una boleta de honorarios. Los trabajadores independientes tendrían que cumplir requisitos de cotización y presentar los antecedentes correspondientes ante el Instituto de Previsión Social. “Que el proyecto se denomine de Sala Cuna Universal no significa que todas las familias puedan acceder de inmediato ni bajo las mismas condiciones. En el caso de los trabajadores independientes, habría que cumplir requisitos de cotización y presentar antecedentes ante el Instituto de Previsión Social. Además, respecto del padre, el proyecto contempla expresamente la hipótesis del cuidado personal exclusivo. Por eso, será necesario revisar la etapa de implementación y el texto que finalmente se apruebe”, señala Cárdenas. La propuesta considera la creación de un Fondo de Sala Cuna que entregaría un aporte destinado al pago de la matrícula y las mensualidades de los establecimientos incorporados al sistema. Sin embargo, el aporte tendría un límite máximo equivalente al establecido para las microempresas. Si la sala cuna escogida cobra una suma superior, la diferencia podría quedar a cargo de la familia. “Para quienes viven de trabajos por proyecto, el monto del aporte será un aspecto relevante. El proyecto contempla que, para los trabajadores independientes, el aporte se calcule sobre el costo efectivo de la matrícula y la mensualidad, pero con un límite máximo equivalente al establecido para las microempresas. Si el costo de la sala cuna supera ese límite, podría existir una diferencia que tendría que asumir la familia. Por eso, antes de tomar decisiones de cuidado o de trabajo sobre la base de este proyecto, conviene esperar la ley definitiva y sus reglas de implementación”, agrega la abogada. Mientras el proyecto continúa su tramitación, las personas que trabajan a honorarios deben considerar que el beneficio todavía no puede solicitarse ni exigirse. Su eventual acceso dependerá de la aprobación de la ley, la etapa de implementación correspondiente, el cumplimiento de las cotizaciones y las condiciones que establezca el texto definitivo. Fuente: Publimetro
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha dado un paso crucial en la tramitación del proyecto de sala cuna universal al presentar una serie de indicaciones destinadas a garantizar la sostenibilidad financiera de la iniciativa y avanzar en una reforma que busca fomentar el empleo femenino y ampliar el acceso al cuidado infantil. La propuesta fue revelada durante un evento realizado en el Palacio de La Moneda, liderado por el mandatario junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau, la ministra de Educación, María Paz Arzola, y la ministra de la Mujer, Judith Marín. Estas modificaciones responden a las observaciones que el Ejecutivo había planteado con respecto al proyecto heredado de la administración anterior, especialmente en términos de financiamiento. Desde el Gobierno se argumentó que el contexto fiscal actual requiere diseñar mecanismos que permitan implementar la medida sin imponer nuevas cargas a las empresas ni aumentar los costos laborales. Uno de los cambios principales apunta a reemplazar el sistema actual, que obliga a las empresas con 20 o más trabajadoras a financiar salas cuna, por un modelo basado en un fondo común. Según explicó el ministro Rau, esta medida busca eliminar los incentivos que podrían estar afectando actualmente la contratación de mujeres. “Cada vez que un empleador se acerca a la trabajadora número 20, tiene un incentivo concreto para no contratarla. No por maldad, sino por el aumento de costos laborales debido a una norma mal diseñada. El resultado lo vemos en los números”, afirmó el secretario de Estado, refiriéndose a las tasas de desempleo femenino que rondan el 10%, según informó La Tercera. El nuevo esquema plantea que el beneficio ya no esté exclusivamente vinculado a las madres trabajadoras. De esta manera, también podrán acceder los hijos de padres trabajadores o de quienes tengan legalmente a cargo niños menores de dos años. Para el Gobierno, este cambio representa un avance en términos de corresponsabilidad parental. “El incentivo ya no será solo para hijos de madres trabajadoras. También alcanza a los hijos de padres que trabajen y a quienes tengan el cuidado legal del niño o niña menor de dos años. Porque el cuidado es responsabilidad compartida, no una carga femenina” , sostuvo Rau. En cuanto al financiamiento, el Ejecutivo aseguró que la propuesta no implicará costos adicionales para empleadores ni trabajadores. La iniciativa contempla una cotización específica para el fondo de sala cuna, la cual será compensada mediante una reducción equivalente en la cotización destinada al seguro de cesantía. “Diseñamos una solución que no carga a las empresas ni a los trabajadores con costos adicionales netos. Es una reforma inteligente dentro de los márgenes que el país hoy puede sostener” , señaló el ministro. A pesar de defender las indicaciones presentadas, Rau reconoció que la fórmula propuesta no necesariamente satisfará a todos los sectores. Sin embargo, insistió en la importancia de avanzar hacia una solución concreta después de años de debate legislativo. “Lo que no podemos hacer es seguir esperando la solución perfecta mientras la distorsión continúa”, afirmó. Desde el Ejecutivo destacaron además que el proyecto refleja una discusión que se extiende por más de una década y tuvo avances durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera y luego en la administración de Gabriel Boric. Las indicaciones serán presentadas al Congreso hoy mismo, dando inicio a una nueva etapa de discusión legislativa para una reforma destinada a ampliar el acceso al cuidado infantil y eliminar barreras para integrar más mujeres al mercado laboral. Fuente: Publimetro
El Gobierno ingresó este lunes 21 de septiembre urgencia de discusión inmediata al proyecto, que inició su segundo trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados. La iniciativa incorporaría gradualmente a trabajadores independientes que cumplan requisitos previsionales, aunque el beneficio todavía no está vigente y podría no cubrir el costo total de la sala cuna. Una diseñadora que emite boletas, una profesional que presta servicios a distintas empresas o un padre que trabaja por cuenta propia podrían ser incorporados al sistema de Sala Cuna Universal que actualmente se discute en el Congreso. El proyecto fue aprobado por el Senado y comenzó su segundo trámite en la Cámara de Diputadas y Diputados. Con la urgencia de discusión inmediata ingresada por el Gobierno, la iniciativa deberá recibir un tratamiento prioritario, aunque todavía puede experimentar modificaciones antes de convertirse en ley. Actualmente, la obligación de proporcionar sala cuna recae, en términos generales, sobre las empresas que cuentan con 20 o más trabajadoras. Quienes prestan servicios genuinamente a honorarios no pueden exigir este beneficio bajo las reglas vigentes, aunque la iniciativa busca abrir una vía de acceso para los trabajadores independientes que coticen. “Para una persona que trabaja a honorarios, lo primero es distinguir entre el derecho vigente y lo que propone el proyecto, actualmente, el Código del Trabajo no contempla este beneficio para trabajadores independientes en los mismos términos que para determinados empleadores. El proyecto abriría una vía de acceso para independientes, pero todavía no permite solicitar el aporte, porque no es ley vigente y exige cumplir requisitos previsionales específicos”, explica Camila Cárdenas, abogada socia de SoyHonorario. La incorporación de los nuevos beneficiarios sería gradual. Según el diseño presentado durante la tramitación, los trabajadores independientes no ingresarían todos al mismo tiempo, mientras que para los padres se contemplan condiciones específicas relacionadas con el cuidado personal del niño o niña. El acceso tampoco operaría solo por emitir una boleta de honorarios. Los trabajadores independientes tendrían que cumplir requisitos de cotización y presentar los antecedentes correspondientes ante el Instituto de Previsión Social. “Que el proyecto se denomine de Sala Cuna Universal no significa que todas las familias puedan acceder de inmediato ni bajo las mismas condiciones. En el caso de los trabajadores independientes, habría que cumplir requisitos de cotización y presentar antecedentes ante el Instituto de Previsión Social. Además, respecto del padre, el proyecto contempla expresamente la hipótesis del cuidado personal exclusivo. Por eso, será necesario revisar la etapa de implementación y el texto que finalmente se apruebe”, señala Cárdenas. La propuesta considera la creación de un Fondo de Sala Cuna que entregaría un aporte destinado al pago de la matrícula y las mensualidades de los establecimientos incorporados al sistema. Sin embargo, el aporte tendría un límite máximo equivalente al establecido para las microempresas. Si la sala cuna escogida cobra una suma superior, la diferencia podría quedar a cargo de la familia. “Para quienes viven de trabajos por proyecto, el monto del aporte será un aspecto relevante. El proyecto contempla que, para los trabajadores independientes, el aporte se calcule sobre el costo efectivo de la matrícula y la mensualidad, pero con un límite máximo equivalente al establecido para las microempresas. Si el costo de la sala cuna supera ese límite, podría existir una diferencia que tendría que asumir la familia. Por eso, antes de tomar decisiones de cuidado o de trabajo sobre la base de este proyecto, conviene esperar la ley definitiva y sus reglas de implementación”, agrega la abogada. Mientras el proyecto continúa su tramitación, las personas que trabajan a honorarios deben considerar que el beneficio todavía no puede solicitarse ni exigirse. Su eventual acceso dependerá de la aprobación de la ley, la etapa de implementación correspondiente, el cumplimiento de las cotizaciones y las condiciones que establezca el texto definitivo. Fuente: Publimetro
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha dado un paso crucial en la tramitación del proyecto de sala cuna universal al presentar una serie de indicaciones destinadas a garantizar la sostenibilidad financiera de la iniciativa y avanzar en una reforma que busca fomentar el empleo femenino y ampliar el acceso al cuidado infantil. La propuesta fue revelada durante un evento realizado en el Palacio de La Moneda, liderado por el mandatario junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau, la ministra de Educación, María Paz Arzola, y la ministra de la Mujer, Judith Marín. Estas modificaciones responden a las observaciones que el Ejecutivo había planteado con respecto al proyecto heredado de la administración anterior, especialmente en términos de financiamiento. Desde el Gobierno se argumentó que el contexto fiscal actual requiere diseñar mecanismos que permitan implementar la medida sin imponer nuevas cargas a las empresas ni aumentar los costos laborales. Uno de los cambios principales apunta a reemplazar el sistema actual, que obliga a las empresas con 20 o más trabajadoras a financiar salas cuna, por un modelo basado en un fondo común. Según explicó el ministro Rau, esta medida busca eliminar los incentivos que podrían estar afectando actualmente la contratación de mujeres. “Cada vez que un empleador se acerca a la trabajadora número 20, tiene un incentivo concreto para no contratarla. No por maldad, sino por el aumento de costos laborales debido a una norma mal diseñada. El resultado lo vemos en los números”, afirmó el secretario de Estado, refiriéndose a las tasas de desempleo femenino que rondan el 10%, según informó La Tercera. El nuevo esquema plantea que el beneficio ya no esté exclusivamente vinculado a las madres trabajadoras. De esta manera, también podrán acceder los hijos de padres trabajadores o de quienes tengan legalmente a cargo niños menores de dos años. Para el Gobierno, este cambio representa un avance en términos de corresponsabilidad parental. “El incentivo ya no será solo para hijos de madres trabajadoras. También alcanza a los hijos de padres que trabajen y a quienes tengan el cuidado legal del niño o niña menor de dos años. Porque el cuidado es responsabilidad compartida, no una carga femenina” , sostuvo Rau. En cuanto al financiamiento, el Ejecutivo aseguró que la propuesta no implicará costos adicionales para empleadores ni trabajadores. La iniciativa contempla una cotización específica para el fondo de sala cuna, la cual será compensada mediante una reducción equivalente en la cotización destinada al seguro de cesantía. “Diseñamos una solución que no carga a las empresas ni a los trabajadores con costos adicionales netos. Es una reforma inteligente dentro de los márgenes que el país hoy puede sostener” , señaló el ministro. A pesar de defender las indicaciones presentadas, Rau reconoció que la fórmula propuesta no necesariamente satisfará a todos los sectores. Sin embargo, insistió en la importancia de avanzar hacia una solución concreta después de años de debate legislativo. “Lo que no podemos hacer es seguir esperando la solución perfecta mientras la distorsión continúa”, afirmó. Desde el Ejecutivo destacaron además que el proyecto refleja una discusión que se extiende por más de una década y tuvo avances durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera y luego en la administración de Gabriel Boric. Las indicaciones serán presentadas al Congreso hoy mismo, dando inicio a una nueva etapa de discusión legislativa para una reforma destinada a ampliar el acceso al cuidado infantil y eliminar barreras para integrar más mujeres al mercado laboral. Fuente: Publimetro