La Audiencia Nacional de España anunció el lunes que había absuelto a Shakira de fraude fiscal en un caso de más de una década de antigüedad, y ordenó a la Agencia Tributaria del país que le devolviera decenas de millones de dólares. La sentencia forma parte de la batalla legal que la estrella del pop colombiana mantiene desde hace años con las autoridades españolas. En ratificación de un recurso que ella interpuso, ordena al Estado que devuelva a la cantante 55 millones de euros (unos 64 millones de dólares) más intereses. El tribunal dictó sentencia en abril, pero los documentos se hicieron públicos el lunes. En el meollo del caso estaban las alegaciones de que Shakira, de 49 años, había sido residente de España en 2011 y, por tanto, debía impuestos al gobierno español ese año. La Audiencia Nacional española dijo que eso no se había demostrado. Para ser considerado residente a efectos fiscales en España, una persona tiene que pasar más de 183 días al año en el país, tener sus actividades económicas principales basadas allí o tener un cónyuge o hijos que vivan allí. El tribunal dijo en su comunicado que Shakira había estado en España 163 días en 2011. La Agencia Tributaria española no pudo probar “que la cantante tuviera el núcleo de intereses económicos en España y las relaciones familiares con residentes en nuestro país” durante ese año, según el tribunal. José Luis Prada, abogado de Shakira, dijo en un comunicado que la sentencia “supone también un importante restablecimiento reputacional y personal para Shakira tras más de ocho años de litigio”. La sentencia anunciada el lunes se aplica solo a 2011. En un caso distinto, los fiscales habían imputado a Shakira —cuyo nombre completo es Shakira Isabel Mebarak Ripoll— de seis cargos de fraude fiscal, en los que se le acusaba de no haber pagado 14,5 millones de euros en impuestos sobre la renta al gobierno español entre 2012 y 2014. En ese caso, los fiscales habían solicitado una pena de ocho años de prisión y una multa de más de 23 millones de euros. En noviembre de 2023, justo antes de que comenzara el juicio en Barcelona, Shakira llegó a un acuerdo con la fiscalía española por el que aceptaba una condena de libertad condicional de tres años y pagar una multa de 7 millones de euros. Shakira ha negado repetidamente las acusaciones y ha dicho que no vivió en España durante esos años. El lunes, en un comunicado, la cantante dijo que la sentencia ponía fin a su lucha con las autoridades fiscales españolas y que se había trasladado a Miami. Dijo que la habían puesto como ejemplo para “enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes”. “Durante casi una década fui tratada como culpable”, dijo, y añadió: “Hoy, esa narrativa se derrumba”. Según documentos judiciales, los fiscales dijeron que Shakira había comprado una casa en Barcelona en 2012 que se convirtió en su vivienda principal junto con su expareja, la estrella de fútbol Gerard Piqué, y el hijo de ambos. Pero el tribunal consideró que en 2011 “no existía vínculo conyugal” entre Shakira y un residente español, ni sus hijos residían en España, según el comunicado del lunes. Shakira y Piqué anunciaron su separación en 2022.
Shakira arrasó este sábado en Río de Janeiro con el megaconcierto gratuito que ofreció en la playa de Copacabana, donde se catapultó como la primera latina en hacer historia en las míticas arenas de Río de Janeiro con el más multitudinario espectáculo de toda su carrera artística. La colombiana reunió dos millones de fanáticos, según datos de la alcaldía de Río, que corearon con la diva a viva voz y durante más de dos horas un repertorio cargado de los éxitos que han disfrutado varias generaciones en los últimos treinta años. Tras abrir con 'La fuerte' el público se desbordó de alegría al escuchar un mix de 'Estoy Aquí' -uno de sus primeros número uno en listas- y escuchar el saludo en perfecto portugués de su diva. Shakira dedicó el concierto a las mujeres, de quienes resaltó la fuerza y su resiliencia y recordó que si solas pueden verse vulnerables, juntas somos invencibles. Anitta, la primera invitada, apareció hacia la mitad del espectáculo para interpretar 'Choka Choka' a dueto con la diva colombiana, el tema recientemente lanzado por las artistas, y con el que el público bailó sin parar. Le siguieron los hermanos Caetano Veloso y María Betania, dos de las voces más representativas de la Música Popular Brasileña (MPB), con los que Shakira interpretó 'O leaozinho', un clásico del cantautor con el que trasladó al público a su infancia, y 'O que é, o que é', una canción de Gonzaguinha que exalta la vida y que la diva interpretó con la cantante bahiana. La ronda terminó con Ivette Sangalo, una vieja conocida de la colombiana con la que cantó 'Um pais tropical', canción que ya habían interpretado juntas en 2011, en Rock in Río. El público alcanzado por Shakira superó al de Madonna, que en 2024 reunió en esta misma playa a 1,5 millones de asistentes, y casi alcanza al de Lady Gaga, que el año pasado congregó en Copacabana a 2,1 millones de espectadores.
La Audiencia Nacional de España anunció el lunes que había absuelto a Shakira de fraude fiscal en un caso de más de una década de antigüedad, y ordenó a la Agencia Tributaria del país que le devolviera decenas de millones de dólares. La sentencia forma parte de la batalla legal que la estrella del pop colombiana mantiene desde hace años con las autoridades españolas. En ratificación de un recurso que ella interpuso, ordena al Estado que devuelva a la cantante 55 millones de euros (unos 64 millones de dólares) más intereses. El tribunal dictó sentencia en abril, pero los documentos se hicieron públicos el lunes. En el meollo del caso estaban las alegaciones de que Shakira, de 49 años, había sido residente de España en 2011 y, por tanto, debía impuestos al gobierno español ese año. La Audiencia Nacional española dijo que eso no se había demostrado. Para ser considerado residente a efectos fiscales en España, una persona tiene que pasar más de 183 días al año en el país, tener sus actividades económicas principales basadas allí o tener un cónyuge o hijos que vivan allí. El tribunal dijo en su comunicado que Shakira había estado en España 163 días en 2011. La Agencia Tributaria española no pudo probar “que la cantante tuviera el núcleo de intereses económicos en España y las relaciones familiares con residentes en nuestro país” durante ese año, según el tribunal. José Luis Prada, abogado de Shakira, dijo en un comunicado que la sentencia “supone también un importante restablecimiento reputacional y personal para Shakira tras más de ocho años de litigio”. La sentencia anunciada el lunes se aplica solo a 2011. En un caso distinto, los fiscales habían imputado a Shakira —cuyo nombre completo es Shakira Isabel Mebarak Ripoll— de seis cargos de fraude fiscal, en los que se le acusaba de no haber pagado 14,5 millones de euros en impuestos sobre la renta al gobierno español entre 2012 y 2014. En ese caso, los fiscales habían solicitado una pena de ocho años de prisión y una multa de más de 23 millones de euros. En noviembre de 2023, justo antes de que comenzara el juicio en Barcelona, Shakira llegó a un acuerdo con la fiscalía española por el que aceptaba una condena de libertad condicional de tres años y pagar una multa de 7 millones de euros. Shakira ha negado repetidamente las acusaciones y ha dicho que no vivió en España durante esos años. El lunes, en un comunicado, la cantante dijo que la sentencia ponía fin a su lucha con las autoridades fiscales españolas y que se había trasladado a Miami. Dijo que la habían puesto como ejemplo para “enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes”. “Durante casi una década fui tratada como culpable”, dijo, y añadió: “Hoy, esa narrativa se derrumba”. Según documentos judiciales, los fiscales dijeron que Shakira había comprado una casa en Barcelona en 2012 que se convirtió en su vivienda principal junto con su expareja, la estrella de fútbol Gerard Piqué, y el hijo de ambos. Pero el tribunal consideró que en 2011 “no existía vínculo conyugal” entre Shakira y un residente español, ni sus hijos residían en España, según el comunicado del lunes. Shakira y Piqué anunciaron su separación en 2022.
Shakira arrasó este sábado en Río de Janeiro con el megaconcierto gratuito que ofreció en la playa de Copacabana, donde se catapultó como la primera latina en hacer historia en las míticas arenas de Río de Janeiro con el más multitudinario espectáculo de toda su carrera artística. La colombiana reunió dos millones de fanáticos, según datos de la alcaldía de Río, que corearon con la diva a viva voz y durante más de dos horas un repertorio cargado de los éxitos que han disfrutado varias generaciones en los últimos treinta años. Tras abrir con 'La fuerte' el público se desbordó de alegría al escuchar un mix de 'Estoy Aquí' -uno de sus primeros número uno en listas- y escuchar el saludo en perfecto portugués de su diva. Shakira dedicó el concierto a las mujeres, de quienes resaltó la fuerza y su resiliencia y recordó que si solas pueden verse vulnerables, juntas somos invencibles. Anitta, la primera invitada, apareció hacia la mitad del espectáculo para interpretar 'Choka Choka' a dueto con la diva colombiana, el tema recientemente lanzado por las artistas, y con el que el público bailó sin parar. Le siguieron los hermanos Caetano Veloso y María Betania, dos de las voces más representativas de la Música Popular Brasileña (MPB), con los que Shakira interpretó 'O leaozinho', un clásico del cantautor con el que trasladó al público a su infancia, y 'O que é, o que é', una canción de Gonzaguinha que exalta la vida y que la diva interpretó con la cantante bahiana. La ronda terminó con Ivette Sangalo, una vieja conocida de la colombiana con la que cantó 'Um pais tropical', canción que ya habían interpretado juntas en 2011, en Rock in Río. El público alcanzado por Shakira superó al de Madonna, que en 2024 reunió en esta misma playa a 1,5 millones de asistentes, y casi alcanza al de Lady Gaga, que el año pasado congregó en Copacabana a 2,1 millones de espectadores.