Investigadores de la Universidad de Trento han encontrado la primera prueba directa de una cavidad subterránea en Venus , específicamente en la región volcánica de Nyx Mons. Tras analizar datos de radar de la histórica misión Magallanes de la NASA, el equipo confirmó la existencia de un enorme tubo de lava vacío, demostrando que Venus posee una estructura volcánica mucho más compleja de lo que se veía a simple vista. El túnel identificado supera con creces el tamaño de los encontrados en la Tierra o Marte. Se estima que tiene un diámetro de casi un kilómetro y se encuentra bajo un techo de roca de unos 150 metros de espesor. Estas dimensiones lo sitúan como uno de los conductos volcánicos más grandes detectados en el Sistema Solar. El papel de la atmósfera venusiana La formación de estos piraductos gigantes se debe a las condiciones extremas de Venus. Su atmósfera densa permite que la capa superior de la lava se enfríe y endurezca rápidamente, creando un caparazón aislante. Mientras el interior sigue fluyendo y finalmente se drena, deja atrás una estructura hueca y estable que puede extenderse por decenas de kilómetros. Este hallazgo es fundamental para las próximas misiones EnVision (ESA) y VERITAS (NASA). Al saber que existen estos túneles, los científicos podrán calibrar sus radares de alta resolución para mapear el subsuelo venusiano con mayor precisión, revelando secretos sobre el calor interno y la evolución geológica del planeta sin depender solo de lo que se ve en la superficie. “Este descubrimiento contribuye a una comprensión más profunda de los procesos que han dado forma a la evolución de Venus”, precisa Lorenzo Bruzzone, coordinador de la investigación y catedrático de la Universidad de Trento. Fuente: Publimetro
La NASA ha convocado a un comité de observación para estudiar el comportamiento, composición química y trayectoria del cometa interestelar 3I/ATLAS, que podría ser más antiguo que el propio Sol. Este cuerpo celeste es uno de los pocos objetos de su tipo detectados en la historia y varias agencias espaciales esperan poder estudiarlo en detalle mientras se desplaza rápidamente al interior de nuestro Sistema Solar. Según reporta La Nación de Costa Rica, el cometa 3I/ATLAS viaja a una velocidad de 60 kilómetros por segundo, el doble de la velocidad a la que se mueve la Tierra en su órbita. Esta velocidad se ve potenciada por su acercamiento al Sol y por su origen más allá del Sistema Solar. A diferencia de los asteroides, los cometas están compuestos de hielo y polvo, lo que provoca que al acercarse al sol se calienten y comiencen a liberar gases formando sus características colas que pueden extenderse por millones de kilómetros. Siendo un objeto interestelar, es decir, formado en otro sistema planetario, el análisis químico del 3I/ATLAS podría revelar materiales anteriores a la formación del Sistema Solar y generar nuevas teorías sobre la evolución de otros sistemas estelares. Los datos recopilados por astrónomos indican que el mayor punto de acercamiento del 3I/ATLAS con la Tierra ocurrirá el próximo 19 de diciembre, cuando pase a una distancia de 1,8 unidades astronómicas, equivalente a unos 270 millones de kilómetros. Aunque no será visible a simple vista, podrá observarse con telescopios medianos y grandes ubicados en regiones con cielos despejados, como en el norte de Chile. A pesar de estar bajo monitoreo de la Red Internacional para la Alerta de Asteroides de la NASA, no se ha emitido ninguna advertencia de impacto por parte del cometa. Solo se ha organizado una campaña de observación científica para estudiar este fenómeno astronómico único. Fuente: Meganoticias
Investigadores de la Universidad de Trento han encontrado la primera prueba directa de una cavidad subterránea en Venus , específicamente en la región volcánica de Nyx Mons. Tras analizar datos de radar de la histórica misión Magallanes de la NASA, el equipo confirmó la existencia de un enorme tubo de lava vacío, demostrando que Venus posee una estructura volcánica mucho más compleja de lo que se veía a simple vista. El túnel identificado supera con creces el tamaño de los encontrados en la Tierra o Marte. Se estima que tiene un diámetro de casi un kilómetro y se encuentra bajo un techo de roca de unos 150 metros de espesor. Estas dimensiones lo sitúan como uno de los conductos volcánicos más grandes detectados en el Sistema Solar. El papel de la atmósfera venusiana La formación de estos piraductos gigantes se debe a las condiciones extremas de Venus. Su atmósfera densa permite que la capa superior de la lava se enfríe y endurezca rápidamente, creando un caparazón aislante. Mientras el interior sigue fluyendo y finalmente se drena, deja atrás una estructura hueca y estable que puede extenderse por decenas de kilómetros. Este hallazgo es fundamental para las próximas misiones EnVision (ESA) y VERITAS (NASA). Al saber que existen estos túneles, los científicos podrán calibrar sus radares de alta resolución para mapear el subsuelo venusiano con mayor precisión, revelando secretos sobre el calor interno y la evolución geológica del planeta sin depender solo de lo que se ve en la superficie. “Este descubrimiento contribuye a una comprensión más profunda de los procesos que han dado forma a la evolución de Venus”, precisa Lorenzo Bruzzone, coordinador de la investigación y catedrático de la Universidad de Trento. Fuente: Publimetro
La NASA ha convocado a un comité de observación para estudiar el comportamiento, composición química y trayectoria del cometa interestelar 3I/ATLAS, que podría ser más antiguo que el propio Sol. Este cuerpo celeste es uno de los pocos objetos de su tipo detectados en la historia y varias agencias espaciales esperan poder estudiarlo en detalle mientras se desplaza rápidamente al interior de nuestro Sistema Solar. Según reporta La Nación de Costa Rica, el cometa 3I/ATLAS viaja a una velocidad de 60 kilómetros por segundo, el doble de la velocidad a la que se mueve la Tierra en su órbita. Esta velocidad se ve potenciada por su acercamiento al Sol y por su origen más allá del Sistema Solar. A diferencia de los asteroides, los cometas están compuestos de hielo y polvo, lo que provoca que al acercarse al sol se calienten y comiencen a liberar gases formando sus características colas que pueden extenderse por millones de kilómetros. Siendo un objeto interestelar, es decir, formado en otro sistema planetario, el análisis químico del 3I/ATLAS podría revelar materiales anteriores a la formación del Sistema Solar y generar nuevas teorías sobre la evolución de otros sistemas estelares. Los datos recopilados por astrónomos indican que el mayor punto de acercamiento del 3I/ATLAS con la Tierra ocurrirá el próximo 19 de diciembre, cuando pase a una distancia de 1,8 unidades astronómicas, equivalente a unos 270 millones de kilómetros. Aunque no será visible a simple vista, podrá observarse con telescopios medianos y grandes ubicados en regiones con cielos despejados, como en el norte de Chile. A pesar de estar bajo monitoreo de la Red Internacional para la Alerta de Asteroides de la NASA, no se ha emitido ninguna advertencia de impacto por parte del cometa. Solo se ha organizado una campaña de observación científica para estudiar este fenómeno astronómico único. Fuente: Meganoticias