El Ministerio Público está llevando a cabo una exhaustiva investigación para esclarecer el asesinato de una joven estudiante de veterinaria en la ciudad de Temuco, un caso que ha conmocionado a la comunidad local. La víctima, identificada como Francisca Arriagada, de 20 años, se encontraba cuidando la vivienda de su abuela mientras esta estaba de viaje en Santiago. Fue la dueña del inmueble, Ivonne, quien al regresar descubrió la trágica escena. “Yo tuve que viajar a Santiago desde el jueves hasta hoy día en la mañana que llegué y encontré a mi nieta fallecida en la cocina de mi habitación, de mi casa. Estaba el portón abierto, la puerta principal de mi departamento estaba cerrada, pero estaba abierta la ventana, así que yo salté por la ventana”, relató Ivonne en una entrevista con 24 Horas. La abuela también expresó su opinión sobre lo sucedido, destacando el carácter de su nieta. “Mi nieta era brava, de mucha fuerza, así que seguramente ella quiso defenderse. Le quisieron hacer daño, se quiso defender y la golpearon”, afirmó. Desde la Fiscalía, el persecutor adjunto Patricio Montecinos confirmó que las primeras diligencias sugieren la participación de terceros. “El cuerpo presentaba diversas lesiones en su cuerpo, principalmente en su cabeza”, señaló Montecinos, añadiendo que será el informe del Servicio Médico Legal el que determinará si alguna de estas heridas fue la causa directa del fallecimiento. El fiscal detalló además que se está trabajando en reconstruir los hechos ocurridos durante la madrugada para establecer posibles responsabilidades penales. Se ha destacado que la noche anterior al descubrimiento del cuerpo se llevó a cabo una reunión en el domicilio, en la que participaron varias personas. Dentro de ese grupo, las autoridades están tratando de localizar a un familiar de la víctima, específicamente un tío de 24 años que actualmente está desaparecido. La Brigada de Homicidios de la PDI continúa realizando peritajes en el lugar del crimen, recopilando evidencia y testimonios con el objetivo de esclarecer este terrible crimen. Fuente: Publimetro
En Temuco, al sur de Chile, un pequeño colegio decidió hacer un cambio radical: eliminar la comida chatarra del kiosco escolar y reemplazarla por frutas, verduras y snacks saludables. Lo que comenzó como un experimento para fomentar mejores hábitos alimenticios terminó convirtiéndose en una historia de éxito educativo que hoy llama la atención de todo el país. Durante tres años, la Universidad de La Frontera (UFRO) acompañó al establecimiento en un proyecto pionero para enfrentar la creciente obesidad infantil. Bajo la guía de las académicas Fabiola Henríquez y Vanessa Arias, el plan incluyó talleres para estudiantes y apoderados, la creación de un huerto escolar y la transformación total del kiosco. Los resultados sorprendieron a todos. En solo tres años, el colegio logró mejorar en un 20% el consumo de alimentos saludables entre sus alumnos y aumentar en cuatro puntos sus indicadores de desarrollo personal y social del Simce, el sistema nacional que mide la calidad educativa en Chile. El proyecto no solo cambió las colaciones. Transformó la forma en que la comunidad escolar entiende la alimentación y el bienestar. Las familias comenzaron a preparar refrigerios más sanos, los niños se interesaron por cultivar en el huerto, y los profesores incorporaron la educación nutricional en sus clases. Hoy los niños eligen frutas por iniciativa propia y hablan en casa de lo que aprendieron en el colegio. Es un cambio cultural profundo Los investigadores también destacaron que los avances no se limitaron a la comida: los estudiantes mostraron mayor autoestima, mejor convivencia y más participación escolar, lo que se reflejó directamente en los resultados del Simce. El caso de Temuco demuestra que pequeñas intervenciones sostenidas pueden tener un impacto enorme en la salud y el aprendizaje. El huerto escolar, además de proveer frutas frescas, sirvió como aula viva para enseñar sobre biología, sostenibilidad y trabajo en equipo. Según la UFRO, la clave fue el compromiso de toda la comunidad educativa. Profesores, directivos, apoderados y alumnos participaron activamente en cada etapa, generando un entorno saludable y colaborativo que se mantuvo más allá del proyecto. El éxito del colegio de Temuco está inspirando a otras escuelas del país. Diversas municipalidades han mostrado interés en replicar la experiencia, mientras el Ministerio de Educación analiza los resultados como posible modelo de política pública. Con cifras que muestran que uno de cada tres niños en Chile sufre sobrepeso u obesidad, esta iniciativa ofrece una luz de esperanza: comer bien puede cambiar vidas… y también mejorar las notas. Fuente: Publimetro
El Ministerio Público está llevando a cabo una exhaustiva investigación para esclarecer el asesinato de una joven estudiante de veterinaria en la ciudad de Temuco, un caso que ha conmocionado a la comunidad local. La víctima, identificada como Francisca Arriagada, de 20 años, se encontraba cuidando la vivienda de su abuela mientras esta estaba de viaje en Santiago. Fue la dueña del inmueble, Ivonne, quien al regresar descubrió la trágica escena. “Yo tuve que viajar a Santiago desde el jueves hasta hoy día en la mañana que llegué y encontré a mi nieta fallecida en la cocina de mi habitación, de mi casa. Estaba el portón abierto, la puerta principal de mi departamento estaba cerrada, pero estaba abierta la ventana, así que yo salté por la ventana”, relató Ivonne en una entrevista con 24 Horas. La abuela también expresó su opinión sobre lo sucedido, destacando el carácter de su nieta. “Mi nieta era brava, de mucha fuerza, así que seguramente ella quiso defenderse. Le quisieron hacer daño, se quiso defender y la golpearon”, afirmó. Desde la Fiscalía, el persecutor adjunto Patricio Montecinos confirmó que las primeras diligencias sugieren la participación de terceros. “El cuerpo presentaba diversas lesiones en su cuerpo, principalmente en su cabeza”, señaló Montecinos, añadiendo que será el informe del Servicio Médico Legal el que determinará si alguna de estas heridas fue la causa directa del fallecimiento. El fiscal detalló además que se está trabajando en reconstruir los hechos ocurridos durante la madrugada para establecer posibles responsabilidades penales. Se ha destacado que la noche anterior al descubrimiento del cuerpo se llevó a cabo una reunión en el domicilio, en la que participaron varias personas. Dentro de ese grupo, las autoridades están tratando de localizar a un familiar de la víctima, específicamente un tío de 24 años que actualmente está desaparecido. La Brigada de Homicidios de la PDI continúa realizando peritajes en el lugar del crimen, recopilando evidencia y testimonios con el objetivo de esclarecer este terrible crimen. Fuente: Publimetro
En Temuco, al sur de Chile, un pequeño colegio decidió hacer un cambio radical: eliminar la comida chatarra del kiosco escolar y reemplazarla por frutas, verduras y snacks saludables. Lo que comenzó como un experimento para fomentar mejores hábitos alimenticios terminó convirtiéndose en una historia de éxito educativo que hoy llama la atención de todo el país. Durante tres años, la Universidad de La Frontera (UFRO) acompañó al establecimiento en un proyecto pionero para enfrentar la creciente obesidad infantil. Bajo la guía de las académicas Fabiola Henríquez y Vanessa Arias, el plan incluyó talleres para estudiantes y apoderados, la creación de un huerto escolar y la transformación total del kiosco. Los resultados sorprendieron a todos. En solo tres años, el colegio logró mejorar en un 20% el consumo de alimentos saludables entre sus alumnos y aumentar en cuatro puntos sus indicadores de desarrollo personal y social del Simce, el sistema nacional que mide la calidad educativa en Chile. El proyecto no solo cambió las colaciones. Transformó la forma en que la comunidad escolar entiende la alimentación y el bienestar. Las familias comenzaron a preparar refrigerios más sanos, los niños se interesaron por cultivar en el huerto, y los profesores incorporaron la educación nutricional en sus clases. Hoy los niños eligen frutas por iniciativa propia y hablan en casa de lo que aprendieron en el colegio. Es un cambio cultural profundo Los investigadores también destacaron que los avances no se limitaron a la comida: los estudiantes mostraron mayor autoestima, mejor convivencia y más participación escolar, lo que se reflejó directamente en los resultados del Simce. El caso de Temuco demuestra que pequeñas intervenciones sostenidas pueden tener un impacto enorme en la salud y el aprendizaje. El huerto escolar, además de proveer frutas frescas, sirvió como aula viva para enseñar sobre biología, sostenibilidad y trabajo en equipo. Según la UFRO, la clave fue el compromiso de toda la comunidad educativa. Profesores, directivos, apoderados y alumnos participaron activamente en cada etapa, generando un entorno saludable y colaborativo que se mantuvo más allá del proyecto. El éxito del colegio de Temuco está inspirando a otras escuelas del país. Diversas municipalidades han mostrado interés en replicar la experiencia, mientras el Ministerio de Educación analiza los resultados como posible modelo de política pública. Con cifras que muestran que uno de cada tres niños en Chile sufre sobrepeso u obesidad, esta iniciativa ofrece una luz de esperanza: comer bien puede cambiar vidas… y también mejorar las notas. Fuente: Publimetro