En Chile, un empresario de 76 años ha logrado la autorización judicial para continuar la búsqueda de un tesoro del siglo XVIII en la isla de Robinson Crusoe. Bernard Keiser, un cazatesoros holandés con tres décadas de experiencia en esta actividad, ha invertido cinco millones de dólares en esta fascinante empresa. El tesoro que persigue Keiser se estima que tiene un valor entre 23 mil millones y 47 mil millones de dólares y estaría oculto en el archipiélago de Juan Fernández. Según el Museo de Historia Natural de Valparaíso, este tesoro tiene su origen en 1714 cuando el capitán español Juan Esteban Ubilla de Echevarría llegó a la isla con una fortuna compuesta por monedas de oro, joyas y piedras preciosas. El museo señala que Ubilla enterró los barriles con el tesoro en la isla para protegerlo durante la Guerra de Sucesión Española. Posteriormente, en 1760, el navegante británico Cornelius Webb habría vuelto a esconder el tesoro. Bernard Keiser ha estado buscando este tesoro desde finales de los años 90, apoyado por arqueólogos y especialistas. A pesar de enfrentar controversias por el uso de maquinaria pesada en el pasado, ahora se le ha otorgado un permiso con restricciones ambientales estrictas para realizar excavaciones manuales durante seis meses a partir del próximo mes de octubre. En caso de encontrar el tesoro, el 75% pertenecerá al Estado chileno y el restante 25% será para Keiser y sus socios. Esta historia parece sacada de una película, pero es una realidad que está a punto de desarrollarse en las costas chilenas. Fuente: Meganoticias
La Corte Suprema ha autorizado la reanudación de la búsqueda de un tesoro millonario que se cree está oculto entre los cerros de la isla Robinson Crusoe, en el Archipiélago Juan Fernández. Esta autorización permite que el empresario holandés Bernard Keiser continúe con su cruzada en busca de este tesoro, valuado en unos 40 mil millones de dólares y compuesto por mil barriles de monedas de oro, entre otros tesoros de gran valor. Según la historia, este tesoro pertenece al cargamento de la embarcación Nuestra señora de Montecarmelo, que desapareció en el siglo XVIII y se cree que está escondido en el Parque Nacional administrado por Conaf. Los trabajos de búsqueda estaban paralizados hasta ahora, pero con la autorización de la Corte Suprema, podrían reactivarse pronto. En caso de encontrar el tesoro, el Estado chileno se quedaría con el 75% del dinero encontrado, mientras que el resto sería para quien lo descubra. A pesar de la expectativa generada por esta noticia, los habitantes locales mantienen una actitud tranquila y moderada ante esta situación. El alcalde de Juan Fernández, Pablo Manrique, comentó: Para nosotros es como una historia que la sabemos hace tiempo, y no revela tantas expectativas como pasa en el continente. Aunque Keiser lleva casi 30 años intentando encontrar este tesoro sin éxito hasta ahora, todavía existen señales que mantienen viva la esperanza de descubrirlo en algún lugar de la isla. Fuente: Publimetro
En Chile, un empresario de 76 años ha logrado la autorización judicial para continuar la búsqueda de un tesoro del siglo XVIII en la isla de Robinson Crusoe. Bernard Keiser, un cazatesoros holandés con tres décadas de experiencia en esta actividad, ha invertido cinco millones de dólares en esta fascinante empresa. El tesoro que persigue Keiser se estima que tiene un valor entre 23 mil millones y 47 mil millones de dólares y estaría oculto en el archipiélago de Juan Fernández. Según el Museo de Historia Natural de Valparaíso, este tesoro tiene su origen en 1714 cuando el capitán español Juan Esteban Ubilla de Echevarría llegó a la isla con una fortuna compuesta por monedas de oro, joyas y piedras preciosas. El museo señala que Ubilla enterró los barriles con el tesoro en la isla para protegerlo durante la Guerra de Sucesión Española. Posteriormente, en 1760, el navegante británico Cornelius Webb habría vuelto a esconder el tesoro. Bernard Keiser ha estado buscando este tesoro desde finales de los años 90, apoyado por arqueólogos y especialistas. A pesar de enfrentar controversias por el uso de maquinaria pesada en el pasado, ahora se le ha otorgado un permiso con restricciones ambientales estrictas para realizar excavaciones manuales durante seis meses a partir del próximo mes de octubre. En caso de encontrar el tesoro, el 75% pertenecerá al Estado chileno y el restante 25% será para Keiser y sus socios. Esta historia parece sacada de una película, pero es una realidad que está a punto de desarrollarse en las costas chilenas. Fuente: Meganoticias
La Corte Suprema ha autorizado la reanudación de la búsqueda de un tesoro millonario que se cree está oculto entre los cerros de la isla Robinson Crusoe, en el Archipiélago Juan Fernández. Esta autorización permite que el empresario holandés Bernard Keiser continúe con su cruzada en busca de este tesoro, valuado en unos 40 mil millones de dólares y compuesto por mil barriles de monedas de oro, entre otros tesoros de gran valor. Según la historia, este tesoro pertenece al cargamento de la embarcación Nuestra señora de Montecarmelo, que desapareció en el siglo XVIII y se cree que está escondido en el Parque Nacional administrado por Conaf. Los trabajos de búsqueda estaban paralizados hasta ahora, pero con la autorización de la Corte Suprema, podrían reactivarse pronto. En caso de encontrar el tesoro, el Estado chileno se quedaría con el 75% del dinero encontrado, mientras que el resto sería para quien lo descubra. A pesar de la expectativa generada por esta noticia, los habitantes locales mantienen una actitud tranquila y moderada ante esta situación. El alcalde de Juan Fernández, Pablo Manrique, comentó: Para nosotros es como una historia que la sabemos hace tiempo, y no revela tantas expectativas como pasa en el continente. Aunque Keiser lleva casi 30 años intentando encontrar este tesoro sin éxito hasta ahora, todavía existen señales que mantienen viva la esperanza de descubrirlo en algún lugar de la isla. Fuente: Publimetro