La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha catalogado preliminarmente como un tornado de categoría EF0 el fenómeno que sorprendió a los habitantes de Estación Central la tarde del martes. Este evento se produjo alrededor de las 16:30 horas en la zona de Alameda, con vientos estimados entre 105 y 137 kilómetros por hora. Uno de los lugares más afectados fue el Terminal Sur de buses, donde las fuertes ráfagas provocaron daños en la techumbre y otras estructuras, generando imágenes que se difundieron rápidamente en redes sociales. La categoría EF0 es la clasificación más baja en la escala Fujita Mejorada, utilizada para calificar tornados según los daños observados y la velocidad estimada de los vientos. A pesar de ser considerado de baja intensidad, un evento como este puede causar estragos. En este caso, se reportaron caída de tejas, desprendimiento de partes pequeñas de techumbres, daños en canaletas y revestimientos, ramas rotas e incluso árboles arrancados por el viento debido a raíces poco profundas. La DMC ha enfatizado que esta es una evaluación preliminar y que expertos continúan analizando el fenómeno para determinar sus características y su clasificación definitiva. Este evento cobra relevancia debido a lo inusual que son los tornados en la capital. Según registros históricos recopilados por investigadores, el último tornado documentado en Santiago data del 14 de mayo de 1893. En aquella ocasión, se informa que un remolino se formó en Conchalí y afectó diversas zonas, incluida una propiedad perteneciente al médico José Joaquín Aguirre. Este episodio fue documentado posteriormente por el ingeniero Alphonse Nogués. El tornado en Estación Central ocurrió durante una jornada complicada para la Región Metropolitana, caracterizada por lluvias intensas, granizo y tormentas eléctricas, lo que llevó a Senapred a declarar Alerta Roja para toda la región. Fuente: Publimetro
Un fenómeno meteorológico impactó a las localidades de Chillán Viejo y Bulnes, en la Región del Ñuble, alrededor de las 13:30 horas de este lunes. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha emitido su segundo informe oficial sobre este evento, identificado como TTT2/2026, asignándole una clasificación preliminar de categoría F1. Según el informe de la DMC, la columna de aire en rotación generó vientos que oscilaron entre los 138 y 178 km/h, causando daños considerados como moderados en techumbres, arbolado público y tendido eléctrico en las zonas afectadas. El análisis realizado por la DMC se basa en material audiovisual proporcionado por los habitantes locales y en los informes de daños recopilados por los equipos de emergencia municipales y de Senapred. En palabras del periodista especializado en meteorología de Megatiempo, Alejandro Sepúlveda, quien habló con Mega, explicó la naturaleza preliminar de esta clasificación: En dos semanas o quizá un mes va a salir recién el informe final, porque al no contar Chile con radares meteorológicos, se debe enviar una delegación de expertos a terreno que realice una especie de ‘reconstitución de escena’ para evaluar los patrones de colapso en la vegetación y estructuras. La inspección in situ es crucial en Chile para determinar el alcance del impacto, la trayectoria precisa y para confirmar si las ráfagas máximas superaron los límites de la categoría F1. La confirmación definitiva del evento TTT2/2026 dependerá del informe final que el equipo de la Dirección Meteorológica de Chile elaborará después de desplegarse en las comunas de la Región del Ñuble en las próximas semanas. Fuente: Publimetro
Los tornados, fenómenos que solían considerarse ajenos a la geografía chilena, han demostrado su presencia en el país con una frecuencia e impacto cada vez más relevantes en el centro-sur. Recientemente, un tornado de categoría EF0 golpeó la Región del Ñuble, afectando a varias comunas y dejando daños significativos según informes de la Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres. Este evento no es aislado, ya que en 2019 se registró un brote de tornados en el sur del país, afectando ciudades como Los Ángeles, Concepción y Talcahuano. Investigadores del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y la Universidad de O’Higgins han confirmado que la atmósfera del centro-sur chileno reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de tornados y trombas marinas. A pesar de la evidencia científica, Chile enfrenta una brecha tecnológica en sus sistemas de detección meteorológica. Según Raúl Valenzuela, académico e investigador del CR2 y coautor de un estudio sobre tornados en Chile, el país carece de una red de radares Doppler que permitirían una detección más precisa y temprana de estos fenómenos. La falta de esta tecnología representa un desafío para la prevención activa y la adaptación a esta nueva realidad meteorológica. Es crucial avanzar en medidas preventivas y protocolos de emergencia para hacer frente a la creciente amenaza de tornados en Chile. Fuente: Publimetro
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha catalogado preliminarmente como un tornado de categoría EF0 el fenómeno que sorprendió a los habitantes de Estación Central la tarde del martes. Este evento se produjo alrededor de las 16:30 horas en la zona de Alameda, con vientos estimados entre 105 y 137 kilómetros por hora. Uno de los lugares más afectados fue el Terminal Sur de buses, donde las fuertes ráfagas provocaron daños en la techumbre y otras estructuras, generando imágenes que se difundieron rápidamente en redes sociales. La categoría EF0 es la clasificación más baja en la escala Fujita Mejorada, utilizada para calificar tornados según los daños observados y la velocidad estimada de los vientos. A pesar de ser considerado de baja intensidad, un evento como este puede causar estragos. En este caso, se reportaron caída de tejas, desprendimiento de partes pequeñas de techumbres, daños en canaletas y revestimientos, ramas rotas e incluso árboles arrancados por el viento debido a raíces poco profundas. La DMC ha enfatizado que esta es una evaluación preliminar y que expertos continúan analizando el fenómeno para determinar sus características y su clasificación definitiva. Este evento cobra relevancia debido a lo inusual que son los tornados en la capital. Según registros históricos recopilados por investigadores, el último tornado documentado en Santiago data del 14 de mayo de 1893. En aquella ocasión, se informa que un remolino se formó en Conchalí y afectó diversas zonas, incluida una propiedad perteneciente al médico José Joaquín Aguirre. Este episodio fue documentado posteriormente por el ingeniero Alphonse Nogués. El tornado en Estación Central ocurrió durante una jornada complicada para la Región Metropolitana, caracterizada por lluvias intensas, granizo y tormentas eléctricas, lo que llevó a Senapred a declarar Alerta Roja para toda la región. Fuente: Publimetro
Un fenómeno meteorológico impactó a las localidades de Chillán Viejo y Bulnes, en la Región del Ñuble, alrededor de las 13:30 horas de este lunes. La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha emitido su segundo informe oficial sobre este evento, identificado como TTT2/2026, asignándole una clasificación preliminar de categoría F1. Según el informe de la DMC, la columna de aire en rotación generó vientos que oscilaron entre los 138 y 178 km/h, causando daños considerados como moderados en techumbres, arbolado público y tendido eléctrico en las zonas afectadas. El análisis realizado por la DMC se basa en material audiovisual proporcionado por los habitantes locales y en los informes de daños recopilados por los equipos de emergencia municipales y de Senapred. En palabras del periodista especializado en meteorología de Megatiempo, Alejandro Sepúlveda, quien habló con Mega, explicó la naturaleza preliminar de esta clasificación: En dos semanas o quizá un mes va a salir recién el informe final, porque al no contar Chile con radares meteorológicos, se debe enviar una delegación de expertos a terreno que realice una especie de ‘reconstitución de escena’ para evaluar los patrones de colapso en la vegetación y estructuras. La inspección in situ es crucial en Chile para determinar el alcance del impacto, la trayectoria precisa y para confirmar si las ráfagas máximas superaron los límites de la categoría F1. La confirmación definitiva del evento TTT2/2026 dependerá del informe final que el equipo de la Dirección Meteorológica de Chile elaborará después de desplegarse en las comunas de la Región del Ñuble en las próximas semanas. Fuente: Publimetro
Los tornados, fenómenos que solían considerarse ajenos a la geografía chilena, han demostrado su presencia en el país con una frecuencia e impacto cada vez más relevantes en el centro-sur. Recientemente, un tornado de categoría EF0 golpeó la Región del Ñuble, afectando a varias comunas y dejando daños significativos según informes de la Dirección Meteorológica de Chile y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres. Este evento no es aislado, ya que en 2019 se registró un brote de tornados en el sur del país, afectando ciudades como Los Ángeles, Concepción y Talcahuano. Investigadores del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y la Universidad de O’Higgins han confirmado que la atmósfera del centro-sur chileno reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de tornados y trombas marinas. A pesar de la evidencia científica, Chile enfrenta una brecha tecnológica en sus sistemas de detección meteorológica. Según Raúl Valenzuela, académico e investigador del CR2 y coautor de un estudio sobre tornados en Chile, el país carece de una red de radares Doppler que permitirían una detección más precisa y temprana de estos fenómenos. La falta de esta tecnología representa un desafío para la prevención activa y la adaptación a esta nueva realidad meteorológica. Es crucial avanzar en medidas preventivas y protocolos de emergencia para hacer frente a la creciente amenaza de tornados en Chile. Fuente: Publimetro