La red social X, anteriormente conocida como Twitter, experimentó una caída global el jueves que afectó a millones de usuarios en varios países, incluyendo Estados Unidos, México, Brasil, Canadá, Europa y Chile. El incidente se produjo de manera repentina y se manifestó principalmente con mensajes de error e inaccesibilidad tanto en la versión web como en la aplicación móvil, generando confusión y una rápida avalancha de reportes en plataformas de monitoreo como DownDetector. Según los datos recopilados por usuarios en tiempo real, la falla no fue progresiva ni localizada. En cuestión de minutos, los reportes se multiplicaron de forma vertical, lo que sugiere un problema técnico significativo en la infraestructura de X. En Chile, la interrupción tuvo lugar alrededor de las 14:00 horas, justo durante el horario pico de actividad digital, cuando medios de comunicación, periodistas, cuentas oficiales y usuarios habituales utilizan X como una fuente clave de información en tiempo real. Aunque la empresa no emitió un comunicado oficial de inmediato, los tipos de errores reportados proporcionan pistas importantes. Cerca del 66% de los usuarios afectados indicaron que X estaba completamente inaccesible, mientras que otros mencionaron mensajes de error o una plataforma extremadamente lenta. Este tipo de patrón suele asociarse con fallas en servicios de infraestructura crítica como sistemas de autenticación, servidores que gestionan las solicitudes de los usuarios o proveedores de red que distribuyen el tráfico a nivel mundial. Cuando tanto la aplicación como el sitio web presentan problemas simultáneamente, los expertos tienden a descartar problemas locales o regionales específicos. En su lugar, se sospecha interrupciones en el núcleo tecnológico de la plataforma, como redes de distribución de contenido, enrutamiento global o despliegues fallidos de software. X es una plataforma ampliamente utilizada para seguir noticias de última hora, reaccionar a eventos políticos, deportivos y del mundo del espectáculo, así como para coordinar coberturas en tiempo real. Por lo tanto, una caída durante el horario activo genera un vacío inmediato en la conversación pública digital. En países como Chile, donde periodistas y medios emplean X como una suerte de sala de prensa abierta, la interrupción afecta la circulación de información y la visibilidad sobre lo que está sucediendo. Fuente: Publimetro
Una interrupción masiva en la infraestructura de la red ha dejado a millones de usuarios desconectados de sus servicios digitales esenciales este 18 de noviembre de 2025. Desde tempranas horas, navegar por internet se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por mensajes de “Error 500”, tiempos de carga agotados y bucles infinitos de verificación de seguridad. El responsable no es un proveedor de internet doméstico ni un ciberataque dirigido a una sola empresa, sino un fallo crítico en Cloudflare, la columna vertebral que gestiona la seguridad y el tráfico de una gran parte de la web moderna. Plataformas de alto perfil como X (antes Twitter), la herramienta de diseño Canva, y el asistente de inteligencia artificial ChatGPT de OpenAI, han quedado inoperativos o con accesos intermitentes. La falla se origina en una “degradación interna del servicio” reportada por la propia compañía tecnológica, afectando su red global y, por consecuencia, a cualquier sitio web que utilice sus servicios de protección y entrega de contenido. Para el usuario común, la experiencia ha sido confusa: al intentar acceder a sus cuentas, se encuentran con pantallas que solicitan verificar “si son humanos”, procesos que fallan repetidamente sin permitir el acceso. La magnitud del problema alcanzó niveles irónicos cuando los usuarios intentaron verificar el estado de la red. Downdetector, la plataforma estándar para monitorear caídas de servicios, también utiliza la infraestructura de Cloudflare, por lo que su sitio web permaneció inaccesible durante los momentos más críticos del fallo, dejando a los internautas sin una herramienta de diagnóstico y aumentando la percepción de un “apagón” digital total. Servicios corporativos críticos como Cloudflare Access y WARP también se vieron comprometidos, lo que ha impactado los flujos de trabajo en empresas que dependen de estas conexiones seguras para operar remotamente. De acuerdo con el panel de estado oficial de la compañía, el equipo de ingeniería identificó el problema tras varios minutos de inestabilidad generalizada. En sus comunicados técnicos, Cloudflare descartó implícitamente un ataque externo, señalando que se trataba de una incidencia interna que afectaba su red global. Aunque la empresa confirmó que se ha implementado una solución y que algunos tráficos en regiones como Europa han comenzado a normalizarse, l a recuperación total de los servicios es gradual. Mientras los sistemas se estabilizan, es probable que los usuarios sigan experimentando lentitud o errores residuales al intentar conectar con servidores que aún se encuentran en proceso de purgar las conexiones fallidas. Cuando un nodo crítico como Cloudflare estornuda, gran parte de internet se resfría, afectando no solo al ocio y las redes sociales, sino a la productividad empresarial y a los sistemas de comunicación global. Por el momento, la recomendación para los usuarios es evitar recargar compulsivamente las páginas, ya que esto solo satura más las peticiones pendientes, y esperar a que la propagación de la solución técnica restablezca el flujo normal de la red. Fuente: Publimetro
La red social X, anteriormente conocida como Twitter, experimentó una caída global el jueves que afectó a millones de usuarios en varios países, incluyendo Estados Unidos, México, Brasil, Canadá, Europa y Chile. El incidente se produjo de manera repentina y se manifestó principalmente con mensajes de error e inaccesibilidad tanto en la versión web como en la aplicación móvil, generando confusión y una rápida avalancha de reportes en plataformas de monitoreo como DownDetector. Según los datos recopilados por usuarios en tiempo real, la falla no fue progresiva ni localizada. En cuestión de minutos, los reportes se multiplicaron de forma vertical, lo que sugiere un problema técnico significativo en la infraestructura de X. En Chile, la interrupción tuvo lugar alrededor de las 14:00 horas, justo durante el horario pico de actividad digital, cuando medios de comunicación, periodistas, cuentas oficiales y usuarios habituales utilizan X como una fuente clave de información en tiempo real. Aunque la empresa no emitió un comunicado oficial de inmediato, los tipos de errores reportados proporcionan pistas importantes. Cerca del 66% de los usuarios afectados indicaron que X estaba completamente inaccesible, mientras que otros mencionaron mensajes de error o una plataforma extremadamente lenta. Este tipo de patrón suele asociarse con fallas en servicios de infraestructura crítica como sistemas de autenticación, servidores que gestionan las solicitudes de los usuarios o proveedores de red que distribuyen el tráfico a nivel mundial. Cuando tanto la aplicación como el sitio web presentan problemas simultáneamente, los expertos tienden a descartar problemas locales o regionales específicos. En su lugar, se sospecha interrupciones en el núcleo tecnológico de la plataforma, como redes de distribución de contenido, enrutamiento global o despliegues fallidos de software. X es una plataforma ampliamente utilizada para seguir noticias de última hora, reaccionar a eventos políticos, deportivos y del mundo del espectáculo, así como para coordinar coberturas en tiempo real. Por lo tanto, una caída durante el horario activo genera un vacío inmediato en la conversación pública digital. En países como Chile, donde periodistas y medios emplean X como una suerte de sala de prensa abierta, la interrupción afecta la circulación de información y la visibilidad sobre lo que está sucediendo. Fuente: Publimetro
Una interrupción masiva en la infraestructura de la red ha dejado a millones de usuarios desconectados de sus servicios digitales esenciales este 18 de noviembre de 2025. Desde tempranas horas, navegar por internet se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por mensajes de “Error 500”, tiempos de carga agotados y bucles infinitos de verificación de seguridad. El responsable no es un proveedor de internet doméstico ni un ciberataque dirigido a una sola empresa, sino un fallo crítico en Cloudflare, la columna vertebral que gestiona la seguridad y el tráfico de una gran parte de la web moderna. Plataformas de alto perfil como X (antes Twitter), la herramienta de diseño Canva, y el asistente de inteligencia artificial ChatGPT de OpenAI, han quedado inoperativos o con accesos intermitentes. La falla se origina en una “degradación interna del servicio” reportada por la propia compañía tecnológica, afectando su red global y, por consecuencia, a cualquier sitio web que utilice sus servicios de protección y entrega de contenido. Para el usuario común, la experiencia ha sido confusa: al intentar acceder a sus cuentas, se encuentran con pantallas que solicitan verificar “si son humanos”, procesos que fallan repetidamente sin permitir el acceso. La magnitud del problema alcanzó niveles irónicos cuando los usuarios intentaron verificar el estado de la red. Downdetector, la plataforma estándar para monitorear caídas de servicios, también utiliza la infraestructura de Cloudflare, por lo que su sitio web permaneció inaccesible durante los momentos más críticos del fallo, dejando a los internautas sin una herramienta de diagnóstico y aumentando la percepción de un “apagón” digital total. Servicios corporativos críticos como Cloudflare Access y WARP también se vieron comprometidos, lo que ha impactado los flujos de trabajo en empresas que dependen de estas conexiones seguras para operar remotamente. De acuerdo con el panel de estado oficial de la compañía, el equipo de ingeniería identificó el problema tras varios minutos de inestabilidad generalizada. En sus comunicados técnicos, Cloudflare descartó implícitamente un ataque externo, señalando que se trataba de una incidencia interna que afectaba su red global. Aunque la empresa confirmó que se ha implementado una solución y que algunos tráficos en regiones como Europa han comenzado a normalizarse, l a recuperación total de los servicios es gradual. Mientras los sistemas se estabilizan, es probable que los usuarios sigan experimentando lentitud o errores residuales al intentar conectar con servidores que aún se encuentran en proceso de purgar las conexiones fallidas. Cuando un nodo crítico como Cloudflare estornuda, gran parte de internet se resfría, afectando no solo al ocio y las redes sociales, sino a la productividad empresarial y a los sistemas de comunicación global. Por el momento, la recomendación para los usuarios es evitar recargar compulsivamente las páginas, ya que esto solo satura más las peticiones pendientes, y esperar a que la propagación de la solución técnica restablezca el flujo normal de la red. Fuente: Publimetro