El norte de Chile comienza a transitar desde la emergencia hacia una compleja etapa de recuperación. El Gobierno ha declarado como zonas afectadas por catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, tras las intensas precipitaciones y aluviones registrados en los últimos días. Esta medida fue establecida mediante el decreto supremo N°134, firmado por el Presidente José Antonio Kast y el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y publicado en el Diario Oficial. La declaración tiene como objetivo agilizar la utilización de recursos públicos, simplificar procedimientos administrativos y acelerar la entrega de ayuda a los municipios y familias damnificadas. Los delegados presidenciales regionales serán responsables de coordinar los programas de recuperación y podrán adoptar medidas para responder con mayor rapidez a las necesidades de cada territorio. El decreto fundamenta la decisión en el sistema frontal que desde el 17 de agosto afectó al norte con lluvias, fuertes vientos, tormentas eléctricas y nevadas, provocando activación de quebradas, cortes de rutas, daños en viviendas e infraestructura y problemas en servicios básicos. Antofagasta entre las regiones más afectadas En la Región de Antofagasta se reportaron 1.024 personas albergadas, lesionados y una persona fallecida en un accidente terrestre ocurrido bajo condiciones meteorológicas adversas. Los daños en viviendas se concentran principalmente en Antofagasta, Mejillones, Tocopilla y Ollagüe. También se registraron activaciones de quebradas en Tocopilla, Antofagasta y Taltal, además de cierres y restricciones en numerosas rutas. Uno de los puntos críticos continúa siendo Tocopilla. Su hospital permanece operativo, pero con capacidad reducida debido a la inundación del primer nivel, que afectó especialmente a la Unidad de Diálisis. La provincia se mantiene bajo estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública durante 30 días, medida que coexistirá con los programas de rehabilitación y reconstrucción. En Tarapacá se contabilizan 660 damnificados y 71 albergados, junto con daños en carreteras, establecimientos educacionales, centros de salud y otras obras públicas. Por su parte, Arica y Parinacota registra 150 damnificados y 37 albergados. A pesar de que las condiciones meteorológicas han mejorado, el decreto advierte que la emergencia no puede considerarse superada. Persisten daños, problemas de conectividad y necesidades de las familias afectadas. El desafío ahora será recuperar servicios básicos, reparar viviendas e infraestructura y enfrentar las consecuencias sociales y económicas que dejaron las lluvias, manteniendo desplegados los recursos del Estado mientras existan riesgos para la población. Fuente: Antofagasta TV Regional
El norte de Chile comienza a transitar desde la emergencia hacia una compleja etapa de recuperación. El Gobierno ha declarado como zonas afectadas por catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, tras las intensas precipitaciones y aluviones registrados en los últimos días. Esta medida fue establecida mediante el decreto supremo N°134, firmado por el Presidente José Antonio Kast y el ministro del Interior, Claudio Alvarado, y publicado en el Diario Oficial. La declaración tiene como objetivo agilizar la utilización de recursos públicos, simplificar procedimientos administrativos y acelerar la entrega de ayuda a los municipios y familias damnificadas. Los delegados presidenciales regionales serán responsables de coordinar los programas de recuperación y podrán adoptar medidas para responder con mayor rapidez a las necesidades de cada territorio. El decreto fundamenta la decisión en el sistema frontal que desde el 17 de agosto afectó al norte con lluvias, fuertes vientos, tormentas eléctricas y nevadas, provocando activación de quebradas, cortes de rutas, daños en viviendas e infraestructura y problemas en servicios básicos. Antofagasta entre las regiones más afectadas En la Región de Antofagasta se reportaron 1.024 personas albergadas, lesionados y una persona fallecida en un accidente terrestre ocurrido bajo condiciones meteorológicas adversas. Los daños en viviendas se concentran principalmente en Antofagasta, Mejillones, Tocopilla y Ollagüe. También se registraron activaciones de quebradas en Tocopilla, Antofagasta y Taltal, además de cierres y restricciones en numerosas rutas. Uno de los puntos críticos continúa siendo Tocopilla. Su hospital permanece operativo, pero con capacidad reducida debido a la inundación del primer nivel, que afectó especialmente a la Unidad de Diálisis. La provincia se mantiene bajo estado de excepción constitucional de catástrofe por calamidad pública durante 30 días, medida que coexistirá con los programas de rehabilitación y reconstrucción. En Tarapacá se contabilizan 660 damnificados y 71 albergados, junto con daños en carreteras, establecimientos educacionales, centros de salud y otras obras públicas. Por su parte, Arica y Parinacota registra 150 damnificados y 37 albergados. A pesar de que las condiciones meteorológicas han mejorado, el decreto advierte que la emergencia no puede considerarse superada. Persisten daños, problemas de conectividad y necesidades de las familias afectadas. El desafío ahora será recuperar servicios básicos, reparar viviendas e infraestructura y enfrentar las consecuencias sociales y económicas que dejaron las lluvias, manteniendo desplegados los recursos del Estado mientras existan riesgos para la población. Fuente: Antofagasta TV Regional