Nuestra huella sobre el planeta no se explica por una sola actividad. Está presente en el territorio que ocupamos, los recursos que extraemos, los alimentos que producimos y todo aquello que consumimos y desechamos. Cada una de estas etapas tiene consecuencias sobre los ecosistemas y los recursos naturales. Estas cifras ayudan a dimensionar cómo nuestra forma de vivir ha transformado el planeta. OCUPAMOS Transformamos el territorio Bosques, pastizales y otros hábitats naturales se han convertido en tierras para cultivar, criar animales, construir ciudades e instalar infraestructura. Hoy, una parte enorme de la superficie habitable está destinada a nuestras actividades. • 44% de la tierra habitable se utiliza para agricultura: unos 48 millones de km². • 80% de la tierra agrícola está relacionada con la ganadería, entre pastizales y cultivos para alimentar al ganado. • Hace unos 1.000 años, la agricultura ocupaba menos del 4% de la tierra habitable; hoy ocupa casi la mitad. EXTRAEMOS Cada vez sacamos más recursos del planeta Construir, producir, movernos y consumir requiere una extracción creciente de materiales. Su procesamiento también genera presiones sobre el clima, la biodiversidad y los ecosistemas. • 106,6 mil millones de toneladas de materiales se extrajeron en 2024, frente a 30 mil millones en 1970: más del triple en cinco décadas. • La demanda mundial de materiales pasó de 8,4 a 13,2 toneladas por persona al año entre 1970 y 2024. • Los materiales no metálicos —como arena, grava y arcilla— representan casi la mitad de la extracción mundial. PRODUCIMOS Alimentar al mundo también transforma el planeta Producir los alimentos que consumimos requiere enormes cantidades de tierra y agua y genera una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura también es uno de los principales factores de transformación de los ecosistemas. • 50% de la tierra habitable del planeta se utiliza para agricultura. • 70% de las extracciones mundiales de agua dulce se destinan a la agricultura. • 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están vinculadas al sistema alimentario. CONSUMIMOS Cada producto tiene una huella detrás Lo que llega a nuestras manos es solo el último paso de una cadena que incluye extracción de materias primas, transformación, transporte, energía y agua. Además, nuestro consumo puede generar impactos en otros lugares del planeta. • Construcción y movilidad son los principales impulsores de la demanda mundial de materiales, seguidos por alimentos y energía. • Estos cuatro sectores representan alrededor del 90% de la demanda mundial de materiales. DESECHAMOS Lo que consumimos también se convierte en residuos La cadena de consumo no termina cuando un producto deja de ser útil o un alimento llega a la basura. Cada año generamos enormes cantidades de residuos, muchos de los cuales contienen materiales que podrían volver al ciclo productivo. • Más de mil millones de toneladas de alimentos fueron desperdiciadas en 2022, casi una quinta parte de los alimentos disponibles para los consumidores. • 62 millones de toneladas de residuos electrónicos se generaron en 2022; apenas 22,3% fue documentado como recolectado y reciclado formalmente. • Unos 353 millones de toneladas de residuos plásticos se generan al año; una parte importante termina en vertederos o se gestiona de forma inadecuada. TRANSFORMAMOS Nuestra huella también cambia los ecosistemas La ocupación del territorio, la extracción de recursos, la producción y el consumo alteran los sistemas naturales. El resultado se refleja en la biodiversidad, la distribución de la vida, el agua, los suelos y el clima. • 94% de la biomasa de mamíferos no humanos corresponde al ganado. • Tres cuartas partes de la superficie terrestre y cerca de dos terceras partes de los océanos han sido significativamente alteradas por actividades humanas. • Alrededor de 1 millón de especies están amenazadas de extinción, según la evaluación global de IPBES. ¿PODEMOS REDUCIR LA HUELLA? Sí. Algunas tendencias muestran que el impacto humano no tiene por qué crecer al mismo ritmo que la población y la producción. Mejorar la eficiencia, reducir el desperdicio y utilizar los recursos de forma más responsable puede cambiar esa trayectoria. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro
Nuestra huella sobre el planeta no se explica por una sola actividad. Está presente en el territorio que ocupamos, los recursos que extraemos, los alimentos que producimos y todo aquello que consumimos y desechamos. Cada una de estas etapas tiene consecuencias sobre los ecosistemas y los recursos naturales. Estas cifras ayudan a dimensionar cómo nuestra forma de vivir ha transformado el planeta. OCUPAMOS Transformamos el territorio Bosques, pastizales y otros hábitats naturales se han convertido en tierras para cultivar, criar animales, construir ciudades e instalar infraestructura. Hoy, una parte enorme de la superficie habitable está destinada a nuestras actividades. • 44% de la tierra habitable se utiliza para agricultura: unos 48 millones de km². • 80% de la tierra agrícola está relacionada con la ganadería, entre pastizales y cultivos para alimentar al ganado. • Hace unos 1.000 años, la agricultura ocupaba menos del 4% de la tierra habitable; hoy ocupa casi la mitad. EXTRAEMOS Cada vez sacamos más recursos del planeta Construir, producir, movernos y consumir requiere una extracción creciente de materiales. Su procesamiento también genera presiones sobre el clima, la biodiversidad y los ecosistemas. • 106,6 mil millones de toneladas de materiales se extrajeron en 2024, frente a 30 mil millones en 1970: más del triple en cinco décadas. • La demanda mundial de materiales pasó de 8,4 a 13,2 toneladas por persona al año entre 1970 y 2024. • Los materiales no metálicos —como arena, grava y arcilla— representan casi la mitad de la extracción mundial. PRODUCIMOS Alimentar al mundo también transforma el planeta Producir los alimentos que consumimos requiere enormes cantidades de tierra y agua y genera una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura también es uno de los principales factores de transformación de los ecosistemas. • 50% de la tierra habitable del planeta se utiliza para agricultura. • 70% de las extracciones mundiales de agua dulce se destinan a la agricultura. • 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están vinculadas al sistema alimentario. CONSUMIMOS Cada producto tiene una huella detrás Lo que llega a nuestras manos es solo el último paso de una cadena que incluye extracción de materias primas, transformación, transporte, energía y agua. Además, nuestro consumo puede generar impactos en otros lugares del planeta. • Construcción y movilidad son los principales impulsores de la demanda mundial de materiales, seguidos por alimentos y energía. • Estos cuatro sectores representan alrededor del 90% de la demanda mundial de materiales. DESECHAMOS Lo que consumimos también se convierte en residuos La cadena de consumo no termina cuando un producto deja de ser útil o un alimento llega a la basura. Cada año generamos enormes cantidades de residuos, muchos de los cuales contienen materiales que podrían volver al ciclo productivo. • Más de mil millones de toneladas de alimentos fueron desperdiciadas en 2022, casi una quinta parte de los alimentos disponibles para los consumidores. • 62 millones de toneladas de residuos electrónicos se generaron en 2022; apenas 22,3% fue documentado como recolectado y reciclado formalmente. • Unos 353 millones de toneladas de residuos plásticos se generan al año; una parte importante termina en vertederos o se gestiona de forma inadecuada. TRANSFORMAMOS Nuestra huella también cambia los ecosistemas La ocupación del territorio, la extracción de recursos, la producción y el consumo alteran los sistemas naturales. El resultado se refleja en la biodiversidad, la distribución de la vida, el agua, los suelos y el clima. • 94% de la biomasa de mamíferos no humanos corresponde al ganado. • Tres cuartas partes de la superficie terrestre y cerca de dos terceras partes de los océanos han sido significativamente alteradas por actividades humanas. • Alrededor de 1 millón de especies están amenazadas de extinción, según la evaluación global de IPBES. ¿PODEMOS REDUCIR LA HUELLA? Sí. Algunas tendencias muestran que el impacto humano no tiene por qué crecer al mismo ritmo que la población y la producción. Mejorar la eficiencia, reducir el desperdicio y utilizar los recursos de forma más responsable puede cambiar esa trayectoria. Fuente: Publimetro
El concurso GDT Nature Photographer of the Year 2026 ha vuelto a cautivar al mundo con una impresionante colección de fotografías que combinan arte, paciencia y conciencia ambiental. Organizado por la German Society for Nature Photography, el certamen ha reunido algunas de las escenas más sorprendentes de la vida salvaje y los paisajes naturales. Además de su belleza visual, muchas de las fotografías premiadas reflejan el impacto del cambio climático y la fragilidad de los ecosistemas del planeta. 1 - Blanco sobre Blanco, Ganador General y Categoría Mamíferos La imagen muestra a una liebre alpina prácticamente camuflada entre la nieve de los Alpes suizos. La fotografía destaca por su atmósfera etérea y por el mensaje ambiental relacionado con el cambio climático y la pérdida de nieve en las montañas. Luca Lorenz 2 - Lachmöwe, Categoría Aves La fotografía captura una gaviota reidora iluminada a contraluz, creando una escena casi pictórica llena de colores suaves y un efecto onírico. Radomir Jakubowski 3 - La práctica hace al maestro, Categoría Otros Animales La imagen retrata a una joven rana toro africana intentando atrapar a una mariposa con su lengua, congelando un instante de acción y humor en plena naturaleza. Jens Cullmann 4 - Líneas Verdes, Categoría Plantas y Hongos La fotografía muestra musgos, helechos y acederas iluminando las húmedas gargantas rocosas de las montañas Elbe Sandstone, creando una composición llena de texturas y tonos verdes intensos. Tobias Richter 5 - Fragmentos de luz, Categoría Estudio de la Naturaleza Una escena abstracta de reflejos de luz y juncos sobre las aguas azules del lago Starnberg. La fotografía transforma un paisaje cotidiano en una obra casi impresionista. Beate Oswald 6 - Rico en estructura, Categoría Biodiversidad La imagen muestra una bandada de aves sobre un bosque cubierto por niebla matinal, resaltando la riqueza y complejidad de los ecosistemas naturales. Dieter Damschen Fuente: Publimetro