En los últimos años, diversos estudios han explorado el comportamiento canino en relación con la experiencia visual de los perros, buscando comprender qué piensan estos animales al ver la televisión y por qué sus reacciones varían. Una experiencia común entre muchos dueños de perros es observar cómo sus mascotas reaccionan ante imágenes de otros animales en la televisión o programas de diferentes temáticas. Destaca una investigación realizada por la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, que sugiere que conocer las preferencias visuales de los perros podría ser útil para evaluar su visión. Asimismo, un estudio publicado por Science Direct aborda el comportamiento y la interacción de los perros frente a las pantallas. Ambos estudios señalan que muchos perros muestran interés al mirar una pantalla de televisión encendida, algunos incluso llegan a ladrar o gruñir ante las imágenes. Algunos perros incluso se levantan y miran detrás de la pantalla o por las ventanas para verificar si hay algo más allí. Según la investigación de la Universidad de Wisconsin, el 78% de los perros estudiados mostró interés acercándose a la pantalla, mientras que el 76% gruñó o ladró en respuesta a las imágenes. Además, se observó que los perros interactuaban con mayor frecuencia con contenido relacionado con animales, siendo los perros el animal al que más respondían durante las observaciones. Otro hallazgo importante fue que los perros con hocicos alargados parecen mostrar más interés por la televisión que aquellos con hocicos más chatos, debido a su banda visual más extensa en la retina. ASPECTOS FUNDAMENTALES Para comprender mejor lo que agrada a los perros al ver televisión, Stanley Coren, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de British Columbia, destaca dos aspectos clave. La percepción de los perros se centra principalmente en el movimiento, por lo que las imágenes móviles en un entorno estático captan su atención. Además, su visión está adaptada a condiciones de poca luz, explica Coren. Aunque la vista es crucial en la experiencia televisiva de los perros, el sonido también desempeña un papel importante en su reacción ante las pantallas. Los perros responden más a programas que incluyen sonidos familiares o relevantes para ellos, como ladridos u otros sonidos característicos. TELEVISIÓN PARA PERROS En años recientes han surgido plataformas diseñadas específicamente para perros, ofreciendo contenido adaptado a su visión y sonidos pensados para captar su atención sin generar miedo o agresividad. Estas iniciativas buscan ayudar a los perros que pasan mucho tiempo solos en casa, reduciendo así la ansiedad por separación y el aburrimiento. LAS CLAVES De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin con más de 1.200 participantes, se destacan varios hallazgos interesantes: Las razas de caza y pastoreo parecen mostrar mayor interés en contenido audiovisual. El contenido con animales resulta ser el más popular entre los perros. Los dibujos animados solo interesaron al 10% de los perros estudiados. Los programas centrados en humanos no parecen ser tan atractivos para los caninos. El movimiento en pantalla es crucial para captar la atención de los perros. La imitación parece ser un factor determinante en el interés de los perros por ver televisión. LO QUE DICE LA CIENCIA 1. ¿Qué colores pueden ver los perros? El espectro de color de los perros se limita a tonos grises, cafés, amarillos y azules, explican expertos. Algunos colores pueden percibirse diferente para ellos, lo cual es importante considerar al elegir juguetes o accesorios para tu mascota. 2. ¿Cómo podemos describir la visión de un perro? A pesar de tener una agudeza visual menor que los humanos durante el día, los perros confían en otros sentidos como el olfato y la audición para compensar esta limitación. Además, su visión es mejor en lugares oscuros debido a sus características fisiológicas únicas. 3. ¿La raza afecta la visión del perro? Cada raza canina puede experimentar la visión de manera distinta debido a sus características físicas únicas. Por ejemplo, razas con hocicos largos tienen un campo visual diferente al de razas con hocicos cortos y caras planas. Fuente: Publimetro
En un reciente fallo, la Corte de Apelaciones de la Región del Biobío ha abordado un caso que pone de relieve las tensiones que pueden surgir en la convivencia vecinal debido a los ruidos generados por mascotas. La decisión, que califica los ladridos de un perro como violencia sorda, busca establecer un precedente sobre la responsabilidad de los dueños de animales en el contexto de la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas. Este caso no solo plantea cuestiones legales, sino que también invita a reflexionar sobre el impacto del ruido en la salud y el bienestar de las personas, así como sobre la necesidad de medidas que promuevan una convivencia armónica en entornos residenciales. El tribunal determinó que la dueña del perro debe implementar medidas efectivas para mitigar el ruido y así preservar la tranquilidad de los vecinos, especialmente de la demandante. Según el fallo unánime de la Quinta Sala, la exposición continua a ruidos molestos puede tener efectos negativos en la salud, generando estrés y ansiedad, y agravando condiciones médicas preexistentes, lo que vulnera el derecho a una vida digna. La Corte ordenó a la propietaria del animal adoptar “medidas necesarias, efectivas y eficaces” para reducir el alboroto, sugiriendo, por ejemplo, el aislamiento acústico del área donde se encuentra el perro. Este fallo se enmarca dentro de la Ley N° 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, que establece que los dueños deben evitar causar molestias a otros, incluyendo ruidos en contextos residenciales. El término “violencia sorda”, utilizado por el tribunal, ha generado curiosidad. El profesor de Derecho Civil de la Universidad del Desarrollo, Pedro Pablo Vergara, comentó que no había escuchado este término en su práctica académica, aclarando que no es una categoría legal, sino una forma de daño que no implica agresión física directa. Vergara destacó que en Chile existe regulación sobre los niveles de ruido permitidos, dado su impacto en la salud de las personas. Este caso resalta la importancia de la convivencia pacífica en comunidades residenciales y la responsabilidad de los dueños de mascotas en el manejo del comportamiento de sus animales.
En los últimos años, diversos estudios han explorado el comportamiento canino en relación con la experiencia visual de los perros, buscando comprender qué piensan estos animales al ver la televisión y por qué sus reacciones varían. Una experiencia común entre muchos dueños de perros es observar cómo sus mascotas reaccionan ante imágenes de otros animales en la televisión o programas de diferentes temáticas. Destaca una investigación realizada por la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Wisconsin, en Madison, que sugiere que conocer las preferencias visuales de los perros podría ser útil para evaluar su visión. Asimismo, un estudio publicado por Science Direct aborda el comportamiento y la interacción de los perros frente a las pantallas. Ambos estudios señalan que muchos perros muestran interés al mirar una pantalla de televisión encendida, algunos incluso llegan a ladrar o gruñir ante las imágenes. Algunos perros incluso se levantan y miran detrás de la pantalla o por las ventanas para verificar si hay algo más allí. Según la investigación de la Universidad de Wisconsin, el 78% de los perros estudiados mostró interés acercándose a la pantalla, mientras que el 76% gruñó o ladró en respuesta a las imágenes. Además, se observó que los perros interactuaban con mayor frecuencia con contenido relacionado con animales, siendo los perros el animal al que más respondían durante las observaciones. Otro hallazgo importante fue que los perros con hocicos alargados parecen mostrar más interés por la televisión que aquellos con hocicos más chatos, debido a su banda visual más extensa en la retina. ASPECTOS FUNDAMENTALES Para comprender mejor lo que agrada a los perros al ver televisión, Stanley Coren, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de British Columbia, destaca dos aspectos clave. La percepción de los perros se centra principalmente en el movimiento, por lo que las imágenes móviles en un entorno estático captan su atención. Además, su visión está adaptada a condiciones de poca luz, explica Coren. Aunque la vista es crucial en la experiencia televisiva de los perros, el sonido también desempeña un papel importante en su reacción ante las pantallas. Los perros responden más a programas que incluyen sonidos familiares o relevantes para ellos, como ladridos u otros sonidos característicos. TELEVISIÓN PARA PERROS En años recientes han surgido plataformas diseñadas específicamente para perros, ofreciendo contenido adaptado a su visión y sonidos pensados para captar su atención sin generar miedo o agresividad. Estas iniciativas buscan ayudar a los perros que pasan mucho tiempo solos en casa, reduciendo así la ansiedad por separación y el aburrimiento. LAS CLAVES De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin con más de 1.200 participantes, se destacan varios hallazgos interesantes: Las razas de caza y pastoreo parecen mostrar mayor interés en contenido audiovisual. El contenido con animales resulta ser el más popular entre los perros. Los dibujos animados solo interesaron al 10% de los perros estudiados. Los programas centrados en humanos no parecen ser tan atractivos para los caninos. El movimiento en pantalla es crucial para captar la atención de los perros. La imitación parece ser un factor determinante en el interés de los perros por ver televisión. LO QUE DICE LA CIENCIA 1. ¿Qué colores pueden ver los perros? El espectro de color de los perros se limita a tonos grises, cafés, amarillos y azules, explican expertos. Algunos colores pueden percibirse diferente para ellos, lo cual es importante considerar al elegir juguetes o accesorios para tu mascota. 2. ¿Cómo podemos describir la visión de un perro? A pesar de tener una agudeza visual menor que los humanos durante el día, los perros confían en otros sentidos como el olfato y la audición para compensar esta limitación. Además, su visión es mejor en lugares oscuros debido a sus características fisiológicas únicas. 3. ¿La raza afecta la visión del perro? Cada raza canina puede experimentar la visión de manera distinta debido a sus características físicas únicas. Por ejemplo, razas con hocicos largos tienen un campo visual diferente al de razas con hocicos cortos y caras planas. Fuente: Publimetro
En un reciente fallo, la Corte de Apelaciones de la Región del Biobío ha abordado un caso que pone de relieve las tensiones que pueden surgir en la convivencia vecinal debido a los ruidos generados por mascotas. La decisión, que califica los ladridos de un perro como violencia sorda, busca establecer un precedente sobre la responsabilidad de los dueños de animales en el contexto de la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas. Este caso no solo plantea cuestiones legales, sino que también invita a reflexionar sobre el impacto del ruido en la salud y el bienestar de las personas, así como sobre la necesidad de medidas que promuevan una convivencia armónica en entornos residenciales. El tribunal determinó que la dueña del perro debe implementar medidas efectivas para mitigar el ruido y así preservar la tranquilidad de los vecinos, especialmente de la demandante. Según el fallo unánime de la Quinta Sala, la exposición continua a ruidos molestos puede tener efectos negativos en la salud, generando estrés y ansiedad, y agravando condiciones médicas preexistentes, lo que vulnera el derecho a una vida digna. La Corte ordenó a la propietaria del animal adoptar “medidas necesarias, efectivas y eficaces” para reducir el alboroto, sugiriendo, por ejemplo, el aislamiento acústico del área donde se encuentra el perro. Este fallo se enmarca dentro de la Ley N° 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, que establece que los dueños deben evitar causar molestias a otros, incluyendo ruidos en contextos residenciales. El término “violencia sorda”, utilizado por el tribunal, ha generado curiosidad. El profesor de Derecho Civil de la Universidad del Desarrollo, Pedro Pablo Vergara, comentó que no había escuchado este término en su práctica académica, aclarando que no es una categoría legal, sino una forma de daño que no implica agresión física directa. Vergara destacó que en Chile existe regulación sobre los niveles de ruido permitidos, dado su impacto en la salud de las personas. Este caso resalta la importancia de la convivencia pacífica en comunidades residenciales y la responsabilidad de los dueños de mascotas en el manejo del comportamiento de sus animales.