El lema del Día Internacional de la Mujer 2026, “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, hace un llamado a la acción para derribar todas las barreras que obstaculizan la igualdad en la justicia: leyes discriminatorias, protecciones jurídicas débiles y prácticas y normas sociales nocivas que erosionan los derechos de mujeres y niñas. De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para las Mujeres (ONU Mujeres), la participación y el liderazgo de las mujeres en la política y la vida pública en igualdad son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) antes de 2030. Sin embargo, los datos más recientes muestran que la representación de las mujeres es insuficiente en todos los niveles de toma de decisiones del mundo. Por tanto, la paridad de género en la política está aún lejos de ser alcanzada. CARGOS DIRECTIVOS GUBERNAMENTALES • Al cierre de 2025, las mujeres se desempeñan como Jefas de Estado y/o Jefas de Gobierno en 29 de 193 países. Al ritmo actual, la igualdad de género en las más altas esferas de decisión se logrará dentro de 130 años. • Datos de ONU Mujeres muestran que las mujeres representan el 22,9 por ciento de los miembros de un gabinete dirigiendo ministerios o secretarías. Sólo hay nueve países en los que las mujeres ocupan el 50 por ciento o más de dichos cargos. • Los cinco puestos más ocupados por ministras o secretarias son Mujer e Igualdad de Género, Inclusión Social y Desarrollo, Protección Social y Seguridad Social, Familia e Infancia, y Cultura. PARLAMENTOS NACIONALES • Sólo el 27,2 por ciento de los escaños parlamentarios nacionales están ocupados por mujeres, porcentaje que ha aumentado desde el 11 por ciento registrado en 1995. • Seis países, de un total de 193 que son miembros de la ONU, tienen un 50 por ciento o más de mujeres en el parlamento en cámaras bajas o parlamentos de una cámara: Ruanda (64 por ciento), Cuba (56 por ciento), Nicaragua (55 por ciento), Andorra (50 por ciento), México (50 por ciento), y Emiratos Árabes Unidos (50 por ciento). • Otros 21 países han alcanzado o superado el 40 por ciento, entre ellos nueve en Europa, seis en América Latina y el Caribe, cinco en África, y uno en Asia-Pacífico. • En todo el mundo, hay 21 países en los que las mujeres ocupan menos del 10 por ciento de los escaños en cámaras bajas o parlamentos de una cámara, incluidas tres cámaras bajas en las que no hay ninguna mujer. • A este ritmo, la paridad de género en los cuerpos legislativos nacionales no se logrará antes de 2063. • Las mujeres ocupan el 36 por ciento de los escaños parlamentarios en América Latina y el Caribe y constituyen el 33 por ciento de los parlamentos de Europa y América del Norte. En el África Subsahariana hay un 27 por ciento de mujeres legisladoras, seguidas de Asia Oriental y Sudoriental, con un 23,5 por ciento; Oceanía, con un 20 por ciento; África Septentrional y Asia Occidental, con un 19 por ciento; y Asia Central y Meridional, con un 17,5 por ciento de parlamentarias. GOBIERNOS LOCALES • Los datos de 145 países muestran que las mujeres constituyen más del 35.5% (más allá del millón) representantes en gobiernos locales. Solo dos países han alcanzado el umbral del 50%, mientras que otros veintiséis superan el umbral del cuarenta. También se observan variaciones regionales en la representación femenina dentro del ámbito local deliberativo: - Asia Central y Meridional: 41% - Europa y América del Norte: 37% - Oceanía: 31% - Asia Oriental y Sudoriental: 31% - América Latina y el Caribe: 29% - África Subsahariana: 26% - África Septentrional y Asia Occidental: 20% LAS CLAVES - Al comenzar el segundo cuarto del siglo XXI,, - En este año,, - En áreas fundamentales como trabajo, - Desde normativas nocivas hasta leyes discriminatorias, If the progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, If the progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, FUENTES: ONU MUJERES Y BBC. Fuente: Publimetro
Este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, una fecha que conmemora los esfuerzos realizados por las mujeres en su participación en la sociedad y su desarrollo integral como individuos, en igualdad de condiciones con los hombres. En este contexto, uno de los avances significativos se ha dado en el ámbito laboral, donde las mujeres han ido ganando terreno en tiempos recientes. Según los estudios de compensación realizados por la consultora multinacional WTW, en los últimos tres años se ha observado una disminución de más de dos puntos porcentuales en la diferencia salarial entre géneros. Entre 2023 y 2025, la brecha pasó de un -9,3% a un -7,2%, mientras que en 2024 fue del -8,4%. De acuerdo con los análisis de la compañía, esta reducción se atribuye a diversos factores. Uno de ellos está relacionado con la implementación de iniciativas de paridad en compensaciones y gestión de recursos humanos desde 2021, impulsadas principalmente por normativas legales. No obstante, antes de estos cambios legislativos, el mercado laboral ya había abordado algunas de estas cuestiones, especialmente las empresas multinacionales. De hecho, compañías de diversas industrias han promovido acciones para mejorar sus estrategias de atracción y retención del talento femenino. En particular, el sector minero ha sido uno de los más activos en promover la equidad en condiciones laborales y salariales. Por ello, no es sorprendente que Chile sea uno de los países líderes en América Latina en equidad y participación femenina en el empleo. Aunque la contratación de mujeres ha aumentado en años recientes, especialmente en sectores como minería y transporte, esta tendencia se ha estabilizado recientemente. “Aunque nuestro país está a la vanguardia en este aspecto en el subcontinente, todavía hay mucho por mejorar”, advierte Alex Villanueva, director Work & Rewards de WTW. “Es crucial que las mujeres tengan mayor presencia en cargos directivos y consejos directivos, así como que no sean discriminadas durante el proceso de contratación debido a cuestiones relacionadas con la maternidad”, concluye. Fuente: Publimetro
Por estos días en las redes sociales abundan videos que hablan de algo bautizado como “efecto divorcio” (Divorce effect), donde mujeres —en su mayoría— muestran su “antes y después” de divorciarse o terminar una relación larga. En la primera parte de los videos, estas personas suelen verse desanimadas y descuidadas físicamente, mientras que en la segunda tanda aparecen con un evidente y positivo cambio físico, nuevo look y una actitud de seguridad. El mensaje que transmiten estos virales es claro: salir de esa relación las hizo volver a “brillar”. Uno de los videos que mejor representa esta tendencia es el compartido hace unos días por Karina Carrel, una usuaria de Instagram y Tiktok que se hizo viral por su impactante transformación. “Empezando el año reflexionando sobre un tiempo en el que no reconozco a la mujer en la que me había convertido. Me alegro de haberme encontrado”, escribió Karina en la descripción del clip. Aunque puede parecer superficial o frívolo a primera vista, especialistas coinciden en que detrás de estas transformaciones hay procesos psicológicos y emocionales mucho más profundos. “Tras una ruptura amorosa esperamos que la persona se venga abajo, no se relacione y se olvide de su autocuidado y muchas veces esto es así. Sin embargo, hay personas que reaccionan justo al contrario, cuidándose más que antes tanto a nivel de salud como de apariencia física. Aunque en un principio parece que es algo superficial, realmente puede deberse a procesos más profundos a nivel mental”, señala a revista Glamour, Patricia de la Fuente, Psicóloga especializada en mindfulness y compasión. Menos estrés y más autocuidado Un factor recurrente en los cambios físicos es el estrés crónico que generan las relaciones deterioradas. Vivir durante años en un vínculo marcado por conflictos, silencios prolongados, tensiones constantes o desgaste emocional puede afectar no solo la salud mental, sino también al cuerpo: sueño alterado, cambios de peso, caída del cabello, problemas dermatológicos o fatiga persistente. Cuando ese factor desaparece, el organismo comienza a regularse. Dormir mejor, alimentarse con más conciencia o simplemente recuperar la calma puede reflejarse rápidamente en el aspecto físico, al dejar de estar en “modo supervivencia”. “El estrés crónico afecta la salud emocional y física, dejando señales como, por ejemplo, alteraciones en la piel, el peso, en el sistema inmune, entre otros. La disminución del estrés permite un mejor descanso, más energía, mayor atención, concentración, capacidad para tomar decisiones, lo que impacta directamente en el bienestar emocional que se ve reflejado en la apariencia física”, señaló a BioBioChile la psicóloga Ivonne Maldonado, Directora Carrera de Psicología de la Universidad de Las Américas en Concepción. “Las mujeres tras una relación larga y conflictiva pueden experimentar altos niveles de estrés, lo que afecta directamente la autoestima, el autoconcepto y la autoimagen; es por ello que, tras el término de la relación, puede existir una sensación de alivio, que les permita reencontrarse con su identidad, siendo este cambio físico un reflejo de un proceso emocional”, enfatizó Maldonado. Otro elemento clave es el reencuentro con la identidad personal. En relaciones largas —especialmente cuando hay hijos, rutinas rígidas o roles muy marcados— muchas personas postergan sus propias necesidades. Tras el quiebre, no es raro que aparezca una etapa de volver a priorizarse, lo que puede implicar retomar hobbies, cambiar de estilo, volver al gimnasio o atreverse a experimentar con cosas que antes parecían imposibles. La actitud también suma atractivo Ese proceso suele venir acompañado de una mejora en la autoestima, lo que también puede tener efectos visibles como una postura más erguida, contacto visual más firme, mayor expresividad y, en general, un lenguaje no verbal de seguridad. El “verse mejor” tiene bastante que ver con la actitud. Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen en España, dijo a Glamour que “cuando salimos de una relación en la cual no nos hemos podido sentir nosotras mismas, tras la ruptura nos liberamos, conectamos con nosotras, con nuestras necesidades, con nuestros intereses y sintonizamos mejor con nuestra vida y contexto. Sí suele haber un efecto que se percibe desde fuera, no solo a nivel físico, sino a nivel emocional, actitudinal, lo que aumenta la percepción positiva del resto”. Con esto coincide Maldonado, quien enfatizó a BioBioChile que “al salir del duelo por el término de una relación, se puede experimentar una mejor regulación emocional, siendo posible reconectar con el disfrute, experimentando alegría, siendo las emociones como la tristeza y la rabia gestionadas de una forma más funcional”. En este sentido, indicó que “puede existir una sensación de alivio psíquico, que permita mirarse como una persona valiosa, lo que implica reconectar con el autocuidado, ocupándose de verse y sentirse bien sin culpa o vergüenza”. ¿Por qué se ve más en mujeres? Aunque el “efecto divorcio” también ocurre en hombres, es mucho más visible en mujeres y las razones son múltiples. Maldonado explicó a BioBioChile que “las mujeres han sido históricamente educadas para postergarse en función de la familia o la pareja; entonces, tras el quiebre, pueden sentir la necesidad de visibilizar y compartir sus logros”.. Por otro lado, la especialista dijo que “no podemos olvidar que existe mayor presión social respecto del cuerpo de las mujeres, por lo que el cambio físico puede ser más observado y celebrado por otras mujeres”. No obstante, expresó que en el caso de los hombres también pueden ocurrir estos cambios, pero lo expresan de otra forma, atribuyéndolo a la vida saludable, cambios laborales o el deporte. No todos sanan cambiando su apariencia Aunque este contenido puede ser empoderador para algunas mujeres, también puede generar presión en quienes sienten que no han visto cambios en su apariencia luego de un quiebre. En este sentido, Maldonado llama a comprender que cada proceso es único y cada persona tiene su propio ritmo. “Esto no es una carrera de velocidad que se debe ganar; algunas personas requieren más tiempo para reparar las heridas, otras podrán retomar sus vidas de forma más rápida; no existe una sola forma de abordar una separación o un camino único que seguir tras ella”, manifestó. Por lo mismo, aconseja dejar de medirse con la vara de otros. “Compararte con otras mujeres nunca será una buena opción; lo importante es reconocer tus propios logros. El tomar una decisión tan importante ya es un logro, sobre todo cuando se ha permanecido en una relación conflictiva, violenta o desprovista de amor”, indicó. “Recuperar el brillo propio toma tiempo, nada es instantáneo; en tiempos actuales donde la rapidez cobra un valor desmesurado, te invito a transitar en calma, a tu ritmo, sin presiones, solo así llegarás donde quieres llegar”, finalizó la profesional. En definitiva, el llamado “efecto divorcio” no es sólo una transformación física; es en realidad el reflejo de algo más profundo: alivio, autonomía, recuperación de la identidad o simplemente el fin de una etapa dolorosa. Quizás el verdadero cambio no está en el cuerpo, sino en dejar de vivir una vida que ya no hacía bien. Y eso, aunque no siempre se note en redes sociales, también es una forma válida —y necesaria— de brillar. Fuente: BioBioChile
La tasa de desocupación en Chile durante el trimestre agosto – octubre de 2025 se ubicó en 8,4%, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE). Este dato representa un descenso de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, impulsado por un aumento del 1,5% en las personas ocupadas, superando el crecimiento del 1,3% en la fuerza laboral. Por otro lado, las personas desocupadas disminuyeron un 0,2%, principalmente debido a una reducción del 0,9% en los cesantes. En el caso de las mujeres, cuya tasa de desempleo alcanzó el 10,1% este año, la tasa de desocupación se situó en 8,8%, disminuyendo un 0,5% interanualmente. Esto se debe al incremento del 2,2% en la fuerza laboral femenina, que fue menor al aumento del 2,7% en mujeres ocupadas. Las tasas de participación y ocupación para las mujeres fueron del 53,0% y 48,3%, respectivamente, con aumentos de 0,7 y 0,8 puntos porcentuales cada una. Además, hubo una disminución del 0,6% en mujeres fuera de la fuerza laboral, principalmente influenciada por las inactivas habituales. En cuanto a los hombres, la tasa de desocupación fue del 8,2%, con un aumento de 0,1 punto porcentual en comparación con el año anterior. Por otro lado, aquellos fuera de la fuerza laboral aumentaron un 1,5%, principalmente debido a los inactivos habituales e iniciadores. En términos generales, la cantidad total de personas ocupadas aumentó un 1.5% en los últimos doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado tanto por las mujeres (2.7%) como por los hombres (0.5%). En cuanto a los sectores económicos que más contribuyeron al aumento de la población ocupada se encuentran los servicios administrativos y de apoyo (17.3%), actividades relacionadas con la salud (7.1%) y transporte (7.2%). La tasa de ocupación informal se situó en un 26.2%, disminuyendo un 0.9% en comparación con el año anterior. En este mismo período, las personas ocupadas informalmente disminuyeron un 1.7%, principalmente influenciadas por los hombres (-4.2%). El descenso en la ocupación informal se debió principalmente a sectores como comercio (-5.0%) e industria manufacturera (-9.1%). En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación durante el trimestre agosto – octubre de 2025 alcanzó un 8.6%, mostrando una disminución de 0.3 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Fuente: ADN Radio Nacional
La Fundación Soymás ha presentado en la comuna de Quilicura el programa “Belleza por un Futuro”, una iniciativa innovadora en Chile que tiene como objetivo brindar oportunidades laborales reales para mujeres a través de formación técnica en estética y acompañamiento psicosocial integral. En colaboración con Fundación L’Oréal, Preunic y la Municipalidad de Quilicura, este proyecto busca marcar la diferencia. Gracias al financiamiento otorgado este año por Fundación Soymás, se implementará un modelo de formación que combina la capacitación en manicure y pedicure con apoyo psicosocial, una característica distintiva de Soymás que es fundamental para fomentar la autonomía económica, la inclusión social y el bienestar emocional. En palabras de Bárbara Etcheberry, directora ejecutiva de Fundación Soymás: “Este programa es una validación importante a nuestro modelo de intervención y una oportunidad concreta para ampliar nuestro impacto. Queremos que más mujeres puedan acceder a herramientas reales para transformar su futuro”. El piloto ha comenzado con 25 mujeres de Quilicura, sin importar su edad, quienes recibirán formación práctica, herramientas para mejorar su empleabilidad y apoyo psicosocial individual y grupal durante noviembre y diciembre. A diferencia de otros programas de la fundación, esta etapa incluye a mujeres en general, no solo a madres jóvenes, lo que enriquecerá la experiencia y fortalecerá futuras implementaciones a gran escala. Desde la Municipalidad de Quilicura han expresado: “Creemos en generar oportunidades que permitan a las mujeres avanzar en autonomía, desarrollo personal y bienestar. Este piloto es un paso concreto en esa dirección”. Este lanzamiento marca el primer paso del proyecto que se llevará a cabo formalmente en 2026: Fundación Soymás, Fundación L’Oréal y Preunic capacitarán a 250 mujeres bajo este mismo modelo de formación con acompañamiento psicosocial, consolidando una alianza destinada a transformar vidas desde la belleza, la empleabilidad y el apoyo humano integral. Fuente: Publimetro
El lema del Día Internacional de la Mujer 2026, “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, hace un llamado a la acción para derribar todas las barreras que obstaculizan la igualdad en la justicia: leyes discriminatorias, protecciones jurídicas débiles y prácticas y normas sociales nocivas que erosionan los derechos de mujeres y niñas. De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para las Mujeres (ONU Mujeres), la participación y el liderazgo de las mujeres en la política y la vida pública en igualdad son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) antes de 2030. Sin embargo, los datos más recientes muestran que la representación de las mujeres es insuficiente en todos los niveles de toma de decisiones del mundo. Por tanto, la paridad de género en la política está aún lejos de ser alcanzada. CARGOS DIRECTIVOS GUBERNAMENTALES • Al cierre de 2025, las mujeres se desempeñan como Jefas de Estado y/o Jefas de Gobierno en 29 de 193 países. Al ritmo actual, la igualdad de género en las más altas esferas de decisión se logrará dentro de 130 años. • Datos de ONU Mujeres muestran que las mujeres representan el 22,9 por ciento de los miembros de un gabinete dirigiendo ministerios o secretarías. Sólo hay nueve países en los que las mujeres ocupan el 50 por ciento o más de dichos cargos. • Los cinco puestos más ocupados por ministras o secretarias son Mujer e Igualdad de Género, Inclusión Social y Desarrollo, Protección Social y Seguridad Social, Familia e Infancia, y Cultura. PARLAMENTOS NACIONALES • Sólo el 27,2 por ciento de los escaños parlamentarios nacionales están ocupados por mujeres, porcentaje que ha aumentado desde el 11 por ciento registrado en 1995. • Seis países, de un total de 193 que son miembros de la ONU, tienen un 50 por ciento o más de mujeres en el parlamento en cámaras bajas o parlamentos de una cámara: Ruanda (64 por ciento), Cuba (56 por ciento), Nicaragua (55 por ciento), Andorra (50 por ciento), México (50 por ciento), y Emiratos Árabes Unidos (50 por ciento). • Otros 21 países han alcanzado o superado el 40 por ciento, entre ellos nueve en Europa, seis en América Latina y el Caribe, cinco en África, y uno en Asia-Pacífico. • En todo el mundo, hay 21 países en los que las mujeres ocupan menos del 10 por ciento de los escaños en cámaras bajas o parlamentos de una cámara, incluidas tres cámaras bajas en las que no hay ninguna mujer. • A este ritmo, la paridad de género en los cuerpos legislativos nacionales no se logrará antes de 2063. • Las mujeres ocupan el 36 por ciento de los escaños parlamentarios en América Latina y el Caribe y constituyen el 33 por ciento de los parlamentos de Europa y América del Norte. En el África Subsahariana hay un 27 por ciento de mujeres legisladoras, seguidas de Asia Oriental y Sudoriental, con un 23,5 por ciento; Oceanía, con un 20 por ciento; África Septentrional y Asia Occidental, con un 19 por ciento; y Asia Central y Meridional, con un 17,5 por ciento de parlamentarias. GOBIERNOS LOCALES • Los datos de 145 países muestran que las mujeres constituyen más del 35.5% (más allá del millón) representantes en gobiernos locales. Solo dos países han alcanzado el umbral del 50%, mientras que otros veintiséis superan el umbral del cuarenta. También se observan variaciones regionales en la representación femenina dentro del ámbito local deliberativo: - Asia Central y Meridional: 41% - Europa y América del Norte: 37% - Oceanía: 31% - Asia Oriental y Sudoriental: 31% - América Latina y el Caribe: 29% - África Subsahariana: 26% - África Septentrional y Asia Occidental: 20% LAS CLAVES - Al comenzar el segundo cuarto del siglo XXI,, - En este año,, - En áreas fundamentales como trabajo, - Desde normativas nocivas hasta leyes discriminatorias, If the progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, If the progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, The progress continues at the current pace, FUENTES: ONU MUJERES Y BBC. Fuente: Publimetro
Este 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, una fecha que conmemora los esfuerzos realizados por las mujeres en su participación en la sociedad y su desarrollo integral como individuos, en igualdad de condiciones con los hombres. En este contexto, uno de los avances significativos se ha dado en el ámbito laboral, donde las mujeres han ido ganando terreno en tiempos recientes. Según los estudios de compensación realizados por la consultora multinacional WTW, en los últimos tres años se ha observado una disminución de más de dos puntos porcentuales en la diferencia salarial entre géneros. Entre 2023 y 2025, la brecha pasó de un -9,3% a un -7,2%, mientras que en 2024 fue del -8,4%. De acuerdo con los análisis de la compañía, esta reducción se atribuye a diversos factores. Uno de ellos está relacionado con la implementación de iniciativas de paridad en compensaciones y gestión de recursos humanos desde 2021, impulsadas principalmente por normativas legales. No obstante, antes de estos cambios legislativos, el mercado laboral ya había abordado algunas de estas cuestiones, especialmente las empresas multinacionales. De hecho, compañías de diversas industrias han promovido acciones para mejorar sus estrategias de atracción y retención del talento femenino. En particular, el sector minero ha sido uno de los más activos en promover la equidad en condiciones laborales y salariales. Por ello, no es sorprendente que Chile sea uno de los países líderes en América Latina en equidad y participación femenina en el empleo. Aunque la contratación de mujeres ha aumentado en años recientes, especialmente en sectores como minería y transporte, esta tendencia se ha estabilizado recientemente. “Aunque nuestro país está a la vanguardia en este aspecto en el subcontinente, todavía hay mucho por mejorar”, advierte Alex Villanueva, director Work & Rewards de WTW. “Es crucial que las mujeres tengan mayor presencia en cargos directivos y consejos directivos, así como que no sean discriminadas durante el proceso de contratación debido a cuestiones relacionadas con la maternidad”, concluye. Fuente: Publimetro
Por estos días en las redes sociales abundan videos que hablan de algo bautizado como “efecto divorcio” (Divorce effect), donde mujeres —en su mayoría— muestran su “antes y después” de divorciarse o terminar una relación larga. En la primera parte de los videos, estas personas suelen verse desanimadas y descuidadas físicamente, mientras que en la segunda tanda aparecen con un evidente y positivo cambio físico, nuevo look y una actitud de seguridad. El mensaje que transmiten estos virales es claro: salir de esa relación las hizo volver a “brillar”. Uno de los videos que mejor representa esta tendencia es el compartido hace unos días por Karina Carrel, una usuaria de Instagram y Tiktok que se hizo viral por su impactante transformación. “Empezando el año reflexionando sobre un tiempo en el que no reconozco a la mujer en la que me había convertido. Me alegro de haberme encontrado”, escribió Karina en la descripción del clip. Aunque puede parecer superficial o frívolo a primera vista, especialistas coinciden en que detrás de estas transformaciones hay procesos psicológicos y emocionales mucho más profundos. “Tras una ruptura amorosa esperamos que la persona se venga abajo, no se relacione y se olvide de su autocuidado y muchas veces esto es así. Sin embargo, hay personas que reaccionan justo al contrario, cuidándose más que antes tanto a nivel de salud como de apariencia física. Aunque en un principio parece que es algo superficial, realmente puede deberse a procesos más profundos a nivel mental”, señala a revista Glamour, Patricia de la Fuente, Psicóloga especializada en mindfulness y compasión. Menos estrés y más autocuidado Un factor recurrente en los cambios físicos es el estrés crónico que generan las relaciones deterioradas. Vivir durante años en un vínculo marcado por conflictos, silencios prolongados, tensiones constantes o desgaste emocional puede afectar no solo la salud mental, sino también al cuerpo: sueño alterado, cambios de peso, caída del cabello, problemas dermatológicos o fatiga persistente. Cuando ese factor desaparece, el organismo comienza a regularse. Dormir mejor, alimentarse con más conciencia o simplemente recuperar la calma puede reflejarse rápidamente en el aspecto físico, al dejar de estar en “modo supervivencia”. “El estrés crónico afecta la salud emocional y física, dejando señales como, por ejemplo, alteraciones en la piel, el peso, en el sistema inmune, entre otros. La disminución del estrés permite un mejor descanso, más energía, mayor atención, concentración, capacidad para tomar decisiones, lo que impacta directamente en el bienestar emocional que se ve reflejado en la apariencia física”, señaló a BioBioChile la psicóloga Ivonne Maldonado, Directora Carrera de Psicología de la Universidad de Las Américas en Concepción. “Las mujeres tras una relación larga y conflictiva pueden experimentar altos niveles de estrés, lo que afecta directamente la autoestima, el autoconcepto y la autoimagen; es por ello que, tras el término de la relación, puede existir una sensación de alivio, que les permita reencontrarse con su identidad, siendo este cambio físico un reflejo de un proceso emocional”, enfatizó Maldonado. Otro elemento clave es el reencuentro con la identidad personal. En relaciones largas —especialmente cuando hay hijos, rutinas rígidas o roles muy marcados— muchas personas postergan sus propias necesidades. Tras el quiebre, no es raro que aparezca una etapa de volver a priorizarse, lo que puede implicar retomar hobbies, cambiar de estilo, volver al gimnasio o atreverse a experimentar con cosas que antes parecían imposibles. La actitud también suma atractivo Ese proceso suele venir acompañado de una mejora en la autoestima, lo que también puede tener efectos visibles como una postura más erguida, contacto visual más firme, mayor expresividad y, en general, un lenguaje no verbal de seguridad. El “verse mejor” tiene bastante que ver con la actitud. Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen en España, dijo a Glamour que “cuando salimos de una relación en la cual no nos hemos podido sentir nosotras mismas, tras la ruptura nos liberamos, conectamos con nosotras, con nuestras necesidades, con nuestros intereses y sintonizamos mejor con nuestra vida y contexto. Sí suele haber un efecto que se percibe desde fuera, no solo a nivel físico, sino a nivel emocional, actitudinal, lo que aumenta la percepción positiva del resto”. Con esto coincide Maldonado, quien enfatizó a BioBioChile que “al salir del duelo por el término de una relación, se puede experimentar una mejor regulación emocional, siendo posible reconectar con el disfrute, experimentando alegría, siendo las emociones como la tristeza y la rabia gestionadas de una forma más funcional”. En este sentido, indicó que “puede existir una sensación de alivio psíquico, que permita mirarse como una persona valiosa, lo que implica reconectar con el autocuidado, ocupándose de verse y sentirse bien sin culpa o vergüenza”. ¿Por qué se ve más en mujeres? Aunque el “efecto divorcio” también ocurre en hombres, es mucho más visible en mujeres y las razones son múltiples. Maldonado explicó a BioBioChile que “las mujeres han sido históricamente educadas para postergarse en función de la familia o la pareja; entonces, tras el quiebre, pueden sentir la necesidad de visibilizar y compartir sus logros”.. Por otro lado, la especialista dijo que “no podemos olvidar que existe mayor presión social respecto del cuerpo de las mujeres, por lo que el cambio físico puede ser más observado y celebrado por otras mujeres”. No obstante, expresó que en el caso de los hombres también pueden ocurrir estos cambios, pero lo expresan de otra forma, atribuyéndolo a la vida saludable, cambios laborales o el deporte. No todos sanan cambiando su apariencia Aunque este contenido puede ser empoderador para algunas mujeres, también puede generar presión en quienes sienten que no han visto cambios en su apariencia luego de un quiebre. En este sentido, Maldonado llama a comprender que cada proceso es único y cada persona tiene su propio ritmo. “Esto no es una carrera de velocidad que se debe ganar; algunas personas requieren más tiempo para reparar las heridas, otras podrán retomar sus vidas de forma más rápida; no existe una sola forma de abordar una separación o un camino único que seguir tras ella”, manifestó. Por lo mismo, aconseja dejar de medirse con la vara de otros. “Compararte con otras mujeres nunca será una buena opción; lo importante es reconocer tus propios logros. El tomar una decisión tan importante ya es un logro, sobre todo cuando se ha permanecido en una relación conflictiva, violenta o desprovista de amor”, indicó. “Recuperar el brillo propio toma tiempo, nada es instantáneo; en tiempos actuales donde la rapidez cobra un valor desmesurado, te invito a transitar en calma, a tu ritmo, sin presiones, solo así llegarás donde quieres llegar”, finalizó la profesional. En definitiva, el llamado “efecto divorcio” no es sólo una transformación física; es en realidad el reflejo de algo más profundo: alivio, autonomía, recuperación de la identidad o simplemente el fin de una etapa dolorosa. Quizás el verdadero cambio no está en el cuerpo, sino en dejar de vivir una vida que ya no hacía bien. Y eso, aunque no siempre se note en redes sociales, también es una forma válida —y necesaria— de brillar. Fuente: BioBioChile
La tasa de desocupación en Chile durante el trimestre agosto – octubre de 2025 se ubicó en 8,4%, según la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE). Este dato representa un descenso de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el año anterior, impulsado por un aumento del 1,5% en las personas ocupadas, superando el crecimiento del 1,3% en la fuerza laboral. Por otro lado, las personas desocupadas disminuyeron un 0,2%, principalmente debido a una reducción del 0,9% en los cesantes. En el caso de las mujeres, cuya tasa de desempleo alcanzó el 10,1% este año, la tasa de desocupación se situó en 8,8%, disminuyendo un 0,5% interanualmente. Esto se debe al incremento del 2,2% en la fuerza laboral femenina, que fue menor al aumento del 2,7% en mujeres ocupadas. Las tasas de participación y ocupación para las mujeres fueron del 53,0% y 48,3%, respectivamente, con aumentos de 0,7 y 0,8 puntos porcentuales cada una. Además, hubo una disminución del 0,6% en mujeres fuera de la fuerza laboral, principalmente influenciada por las inactivas habituales. En cuanto a los hombres, la tasa de desocupación fue del 8,2%, con un aumento de 0,1 punto porcentual en comparación con el año anterior. Por otro lado, aquellos fuera de la fuerza laboral aumentaron un 1,5%, principalmente debido a los inactivos habituales e iniciadores. En términos generales, la cantidad total de personas ocupadas aumentó un 1.5% en los últimos doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado tanto por las mujeres (2.7%) como por los hombres (0.5%). En cuanto a los sectores económicos que más contribuyeron al aumento de la población ocupada se encuentran los servicios administrativos y de apoyo (17.3%), actividades relacionadas con la salud (7.1%) y transporte (7.2%). La tasa de ocupación informal se situó en un 26.2%, disminuyendo un 0.9% en comparación con el año anterior. En este mismo período, las personas ocupadas informalmente disminuyeron un 1.7%, principalmente influenciadas por los hombres (-4.2%). El descenso en la ocupación informal se debió principalmente a sectores como comercio (-5.0%) e industria manufacturera (-9.1%). En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación durante el trimestre agosto – octubre de 2025 alcanzó un 8.6%, mostrando una disminución de 0.3 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Fuente: ADN Radio Nacional
La Fundación Soymás ha presentado en la comuna de Quilicura el programa “Belleza por un Futuro”, una iniciativa innovadora en Chile que tiene como objetivo brindar oportunidades laborales reales para mujeres a través de formación técnica en estética y acompañamiento psicosocial integral. En colaboración con Fundación L’Oréal, Preunic y la Municipalidad de Quilicura, este proyecto busca marcar la diferencia. Gracias al financiamiento otorgado este año por Fundación Soymás, se implementará un modelo de formación que combina la capacitación en manicure y pedicure con apoyo psicosocial, una característica distintiva de Soymás que es fundamental para fomentar la autonomía económica, la inclusión social y el bienestar emocional. En palabras de Bárbara Etcheberry, directora ejecutiva de Fundación Soymás: “Este programa es una validación importante a nuestro modelo de intervención y una oportunidad concreta para ampliar nuestro impacto. Queremos que más mujeres puedan acceder a herramientas reales para transformar su futuro”. El piloto ha comenzado con 25 mujeres de Quilicura, sin importar su edad, quienes recibirán formación práctica, herramientas para mejorar su empleabilidad y apoyo psicosocial individual y grupal durante noviembre y diciembre. A diferencia de otros programas de la fundación, esta etapa incluye a mujeres en general, no solo a madres jóvenes, lo que enriquecerá la experiencia y fortalecerá futuras implementaciones a gran escala. Desde la Municipalidad de Quilicura han expresado: “Creemos en generar oportunidades que permitan a las mujeres avanzar en autonomía, desarrollo personal y bienestar. Este piloto es un paso concreto en esa dirección”. Este lanzamiento marca el primer paso del proyecto que se llevará a cabo formalmente en 2026: Fundación Soymás, Fundación L’Oréal y Preunic capacitarán a 250 mujeres bajo este mismo modelo de formación con acompañamiento psicosocial, consolidando una alianza destinada a transformar vidas desde la belleza, la empleabilidad y el apoyo humano integral. Fuente: Publimetro