Cada día, millones de viajeros atraviesan aeropuertos para llegar a sus destinos o tomar vuelos de conexión hacia otras ciudades. Sin embargo, los aeropuertos que reciben más pasajeros no son necesariamente los que ofrecen mayores posibilidades de conectar vuelos. El informe Megahubs 2026, elaborado por la firma especializada en datos de aviación OAG, analizó 201 aeropuertos y situó al Aeropuerto de Estambul, en Turquía, como el mejor conectado del mundo, por delante de Londres-Heathrow y Ámsterdam-Schiphol. La clasificación considera las conexiones potenciales entre vuelos y la cantidad de destinos disponibles, lo que permite identificar los principales centros de conexión aérea internacional. Más grande no siempre significa mejor conectado Atlanta encabeza la clasificación mundial por capacidad de asientos programados, pero ocupa el décimo lugar en conectividad internacional. Estambul, octavo por capacidad, lidera el índice de OAG. La diferencia demuestra que no basta con disponer de numerosas rutas o vuelos: también importa cómo se distribuyen los horarios para facilitar las conexiones. En Asia, Kuala Lumpur se mantiene como el aeropuerto mejor conectado de la región, mientras que la recuperación de las operaciones en China ha impulsado las posiciones de Shanghái-Pudong y Guangzhou-Baiyun. Los 10 aeropuertos mejor conectados del mundo El índice de OAG compara las conexiones potenciales con los destinos atendidos por cada aeropuerto. Estos son los diez primeros lugares de 2026: 1. Estambul (IST), Turquía -- 265.4 2. Londres-Heathrow (LHR), Reino Unido -- 246.2 3. Ámsterdam-Schiphol (AMS), Países Bajos --242.7 4. Kuala Lumpur (KUL), Malasia -- 232.1 5. Chicago-O’Hare (ORD), Estados Unidos -- 232.1 6. Seúl-Incheon (ICN), Corea del Sur -- 221.7 7. Fráncfort (FRA), Alemania -- 218.4 8. Tokio-Haneda (HND), Japón -- 217.4 9. París-Charles de Gaulle (CDG), Francia -- 210.1 10. Atlanta (ATL), Estados Unidos -- 190.7 * Índice de conectividad de OAG, 2026. Los valores no representan porcentajes ni cantidades de vuelos. ¿Cómo se mide la conectividad? Para elaborar su clasificación, OAG identifica las conexiones posibles entre vuelos de llegada y salida dentro de una ventana de seis horas, siempre que al menos uno sea internacional. Después, relaciona el número de conexiones potenciales con la cantidad de destinos atendidos por cada aeropuerto entre septiembre de 2025 y agosto de 2026. El índice expresa cuántas oportunidades de conexión ofrece un aeropuerto en relación con el tamaño de su red de destinos. Así, un valor más alto indica una mayor conectividad según la metodología de OAG, pero no representa un porcentaje ni la cantidad de pasajeros o vuelos realizados. Cuatro aeropuertos latinoamericanos aparecen entre los 50 mejor conectados del mundo. Bogotá ocupa la posición más alta, tras avanzar del puesto 16 al 13. * Los números corresponden a las posiciones en el ranking mundial. * El aeropuerto debTocumen/bdestaca por la concentración debCopa Airlines/bresponsable del 91% debsus vuelos, labmayor participación debuna aerolínea dominante entre los centros latinoamericanos analizados./p Fuente: Publimetro
La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro
Cada día, millones de viajeros atraviesan aeropuertos para llegar a sus destinos o tomar vuelos de conexión hacia otras ciudades. Sin embargo, los aeropuertos que reciben más pasajeros no son necesariamente los que ofrecen mayores posibilidades de conectar vuelos. El informe Megahubs 2026, elaborado por la firma especializada en datos de aviación OAG, analizó 201 aeropuertos y situó al Aeropuerto de Estambul, en Turquía, como el mejor conectado del mundo, por delante de Londres-Heathrow y Ámsterdam-Schiphol. La clasificación considera las conexiones potenciales entre vuelos y la cantidad de destinos disponibles, lo que permite identificar los principales centros de conexión aérea internacional. Más grande no siempre significa mejor conectado Atlanta encabeza la clasificación mundial por capacidad de asientos programados, pero ocupa el décimo lugar en conectividad internacional. Estambul, octavo por capacidad, lidera el índice de OAG. La diferencia demuestra que no basta con disponer de numerosas rutas o vuelos: también importa cómo se distribuyen los horarios para facilitar las conexiones. En Asia, Kuala Lumpur se mantiene como el aeropuerto mejor conectado de la región, mientras que la recuperación de las operaciones en China ha impulsado las posiciones de Shanghái-Pudong y Guangzhou-Baiyun. Los 10 aeropuertos mejor conectados del mundo El índice de OAG compara las conexiones potenciales con los destinos atendidos por cada aeropuerto. Estos son los diez primeros lugares de 2026: 1. Estambul (IST), Turquía -- 265.4 2. Londres-Heathrow (LHR), Reino Unido -- 246.2 3. Ámsterdam-Schiphol (AMS), Países Bajos --242.7 4. Kuala Lumpur (KUL), Malasia -- 232.1 5. Chicago-O’Hare (ORD), Estados Unidos -- 232.1 6. Seúl-Incheon (ICN), Corea del Sur -- 221.7 7. Fráncfort (FRA), Alemania -- 218.4 8. Tokio-Haneda (HND), Japón -- 217.4 9. París-Charles de Gaulle (CDG), Francia -- 210.1 10. Atlanta (ATL), Estados Unidos -- 190.7 * Índice de conectividad de OAG, 2026. Los valores no representan porcentajes ni cantidades de vuelos. ¿Cómo se mide la conectividad? Para elaborar su clasificación, OAG identifica las conexiones posibles entre vuelos de llegada y salida dentro de una ventana de seis horas, siempre que al menos uno sea internacional. Después, relaciona el número de conexiones potenciales con la cantidad de destinos atendidos por cada aeropuerto entre septiembre de 2025 y agosto de 2026. El índice expresa cuántas oportunidades de conexión ofrece un aeropuerto en relación con el tamaño de su red de destinos. Así, un valor más alto indica una mayor conectividad según la metodología de OAG, pero no representa un porcentaje ni la cantidad de pasajeros o vuelos realizados. Cuatro aeropuertos latinoamericanos aparecen entre los 50 mejor conectados del mundo. Bogotá ocupa la posición más alta, tras avanzar del puesto 16 al 13. * Los números corresponden a las posiciones en el ranking mundial. * El aeropuerto debTocumen/bdestaca por la concentración debCopa Airlines/bresponsable del 91% debsus vuelos, labmayor participación debuna aerolínea dominante entre los centros latinoamericanos analizados./p Fuente: Publimetro
La próxima edición de la norma internacional ISO 9001, cuya publicación está prevista para septiembre de 2026, traerá consigo cambios significativos en la forma en que las empresas demuestran la calidad de sus procesos. Esta actualización fortalecerá aspectos como el liderazgo, la ética, la gestión del cambio, la comunicación con clientes y la capacidad de respuesta a situaciones críticas. Aunque la estructura principal de la norma se mantiene, el proyecto final incorpora nuevos énfasis que buscan que los sistemas de gestión reflejen no solo el cumplimiento de requisitos, sino también la toma de decisiones y la construcción de una cultura de calidad. En palabras de Chanel Medellín, especialista en sistemas de gestión de BSI México: “Esto no representa una demolición de lo que ya tenemos. Vamos a construir de manera más inteligente sobre los buenos cimientos que ya establecimos desde 2015”. Uno de los cambios más relevantes será el mayor peso que tendrá la alta dirección dentro del sistema de gestión. La actualización busca que los líderes impulsen una verdadera cultura de calidad, demostrable en la forma en que toman decisiones, atienden problemas y se relacionan con clientes, colaboradores y otras partes interesadas. “Ya no es suficiente con exhibir una política firmada en la pared”, explicó Medellín. Los auditores buscarán evidencias concretas sobre cómo las organizaciones responden a los errores, promueven la transparencia y mantienen coherencia entre los valores declarados y las acciones realizadas. El comportamiento ético también adquiere mayor relevancia en esta actualización. La confiabilidad de la información, la veracidad de los registros y la transparencia en los procesos serán elementos fundamentales para respaldar un sistema de gestión sólido. Otra novedad importante es la incorporación más clara del cambio climático dentro del análisis del contexto organizacional. Las empresas deberán evaluar cómo fenómenos como eventos meteorológicos extremos pueden afectar su capacidad para entregar productos o servicios conforme a los estándares establecidos. La nueva versión también plantea una distinción más clara entre la gestión de riesgos y el aprovechamiento de oportunidades. Mientras los riesgos buscan prevenir pérdidas o interrupciones, las oportunidades deben analizarse como posibilidades de innovación o mejora continua. Además, se propone fortalecer la comunicación con los clientes durante interrupciones que afecten el suministro. Las organizaciones deberán definir con anticipación qué información comunicarán y quién será responsable, reduciendo así el impacto operativo y reputacional. La revisión refleja una evolución en la forma de entender la gestión de calidad. Más allá de procedimientos documentados, el nuevo enfoque busca que las organizaciones demuestren cómo responden ante situaciones complejas e integran principios éticos y de mejora continua en su operación cotidiana. De acuerdo con datos recientes, ISO 9001 sigue siendo la norma más adoptada a nivel mundial, con alrededor de 1.47 millones de certificados y más de 2.32 millones de sitios certificados. México cuenta con 9,090 certificados, consolidándose como uno de los principales mercados en América Latina. Para especialistas de BSI México, esta actualización representa una oportunidad para fortalecer los sistemas de gestión y adaptarlos a un entorno empresarial cada vez más dinámico e incierto. Fuente: Publimetro