Los perros no actúan por capricho, ni por desobediencia. Toman decisiones basadas en lo que su cuerpo y emociones perciben como seguro, conocido y reforzado. Si un perro hace algo “que no nos gusta”, es una respuesta funcional para él en ese momento, no una falta de respeto. Nuestra tarea como familias humanas es enseñarles, con paciencia y coherencia, cuáles son las mejores decisiones que pueden tomar en cada contexto. Cómo toman decisiones los perros? Respuesta a estímulos: Los perros no toman decisiones pensando en bueno vs. malo. Su cerebro procesa y evalúa estímulos para determinar su respuesta. Detección del estrés humano: Los perros pueden oler el estrés en los humanos, y esto puede influir en sus propias decisiones, llevándolos a comportarse de manera más cautelosa o pesimista. Relevancia del estado emocional: Al igual que los humanos, un perro nervioso o sobreexcitado por el estrés o la excitación no está en el mejor estado para tomar decisiones. La sobreexcitación puede afectar la función de sus neuronas, lo que impacta en la elección. ¿Cómo se puede influir en sus decisiones? Mantener la calma: Fomentar la calma en tu perro es esencial. Un entorno tranquilo le permite estar en un estado mental adecuado para tomar mejores decisiones. Entrenamiento: El entrenamiento, como el que se usa para perros guardianes, puede ayudar a los perros a ser más tranquilos y seguros bajo presión, desarrollando su estabilidad y capacidad de adaptación. Práctica de autocontrol: Juegos como jalar la cuerda pueden enseñar a tu perro el autocontrol emocional, reforzando su capacidad para tomar decisiones adecuadas. Entorno adecuado: Asegúrate de que el entorno ofrezca suficientes salidas para que el perro pueda expresar comportamientos normales.
El diputado Sebastián Videla anunció que enviará todos los antecedentes del caso a la Policía de Investigaciones (PDI), tras la denuncia de la presencia de un perro descuerado sobre una parrilla en un sector balneario municipal de Antofagasta. El hecho, difundido a través de un video en redes sociales, ha generado gran conmoción pública. Acompañado por la animalista Luz Echeñez, el parlamentario visitó el lugar donde vecinos reportaron el incidente, presuntamente vinculado a maltrato animal. Ambos expresaron su repudio y solicitaron una investigación urgente. “Lo que hemos conocido es verdaderamente impactante. No podemos permitir que hechos de esta gravedad queden impunes”, señaló Videla. Por otros casos en un asentamiento informal cercano a Costa Laguna de la capital regional, el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, ya había ordenado a la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI realizar las diligencias necesarias para verificar la veracidad de los hechos y establecer eventuales responsabilidades. El diputado Jaime Araya, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara, también presentó una denuncia ante la PDI. “Lamentablemente, no sería raro en el contexto de las denuncias diarias por maltrato animal que recibimos en la región”, afirmó. Videla hizo un llamado a la ciudadanía a aportar información: “No es el primer caso. Hemos denunciado otros hechos similares en la región y en el país. Es urgente llegar al fondo y esclarecer lo que ocurrió con estos perros”.
El diputado Sebastián Videla valoró la decisión del Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, de abrir una investigación de oficio tras la denuncia por el presunto faenamiento de perros en la región. Un video, viralizado en redes sociales, alertó a la comunidad y generó gran preocupación. En respuesta a la situación, el parlamentario se dirigió al sector donde se grabó el registro audiovisual para recabar antecedentes y ponerse a disposición de la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI, a quienes el fiscal Castro Bekios instruyó para llevar a cabo las primeras diligencias. Ante esto, Videla enfatizó la importancia de identificar a los responsables de estegrave delito y no descartó la posibilidad de que la persona que grabó el video sea considerada cómplice de los hechos. No podemos tolerar la crueldad animal en nuestra sociedad. Es fundamental que la Fiscalía y la PDI lleguen hasta el final de este caso para aplicar el máximo rigor de la ley a quienes resulten responsables, afirmó el diputado. Finalmente, la investigación se encuentra en curso para determinar la veracidad de la denuncia y sus eventuales responsables, en un caso que ha conmocionado a la comunidad de Antofagasta y mantiene en alerta a las organizaciones protectoras de animales.
El diputado por la región de Antofagasta, Sebastián Videla, ha expresado su firme rechazo al posible cierre de la investigación sobre el devastador incendio que, el pasado 20 de julio, cobró la vida de 33 perros en un refugio animal en Calama. El parlamentario insiste en que el siniestro, que se presume intencional, no debe quedar impune y exige que se haga justicia por la pérdida de estas vidas. Este caso no puede quedar impune. No se trata solo de un incendio, sino de la pérdida de vidas animales que estaban bajo cuidado y protección. Las agrupaciones animalistas, los vecinos y todos quienes amamos a los animales merecen justicia, declaró Videla, enfatizando la indignación que ha generado este trágico suceso en la comunidad. Ante esta situación, Videla adelantó que solicitará información formal al Ministerio Público y expresó su confianza en que la Fiscalía llevará a cabo una investigación exhaustiva, con resultados concretos que permitan dar con los responsables. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades a mantener firme la lucha contra el maltrato animal. Cerrar este caso sin responsables es impensable. No descansaremos hasta saber qué ocurrió realmente y que se tomen todas las medidas para que esto no vuelva a ocurrir en ningún refugio del país, afirmó el diputado. Finalmente, resaltó el papel crucial de la Fiscalía y confió en que se realizarán todas las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y dar con quienes provocaron este doloroso evento que ha conmovido profundamente a la comunidad de Calama. Fuente: Antofagasta TV Regional
Alba, Chimu, Igor, Mora, Morrón, Pepe, Pipa, Milo, Canela, Uva y Miel, estas dos últimas jubiladas, son los integrantes del equipo canino de la Fundación Tregua. Se trata de perros de terapia, también llamados “Dogtores”, que buscan apoyar a pacientes pediátricos o adolescentes en distintos tipos de tratamientos, los que van desde los odontológicos hasta casos aparentemente más fáciles como la extracción de sangre. La fundación se encarga de desarrollar servicios asistidos con perros en ámbitos hospitalarios “para lograr de forma colaborativa los distintos objetivos de los equipos médicos y sus pacientes. Nuestro trabajo se enfoca en humanizar el entorno hospitalario, reduciendo el estrés, la ansiedad y el dolor percibido en pacientes”. El médico veterinario y fundador de Fundación Tregua, Felipe Brieba, explicó a The Clinic que actualmente tienen un grupo aproximado de 20 “Dogtores”. Son “de distintas razas como son los Labradores, Golden retriever. Pero también tenemos otras razas un poco más exóticas, por decirlo de alguna manera, como un Terranova, Beagle. También hay mestizos y hay otros que son los denominados multiraza que son de origen desconocido. Pero que han llegado a trabajar con nosotros desde refugios que han sido adoptados y luego de un proceso de entrenamiento y de evaluación, se han convertido en perros de terapia”. El trabajo de los “Dogtores” Según explica su fundador, la función de los perritos de Fundación Tregua es “facilitar distintos procesos de terapia, ya sea incorporándolos en una sesión individual. Por ejemplo, en una entrevista con un psicólogo o en una sesión grupal donde haya que hacer una actividad con personas mayores. Incorporar un perro ayuda a la dinámica de la sesión, a facilitar que las personas se movilicen físicamente con mayor motivación, enganchar y participar en la actividad”. “Por ejemplo, visitar una sala de toma de muestras de un hospital, de extracción de sangre, en niños, puede ser una circunstancia bastante estresante. Entonces, la presencia de un perro que acompaña a este niño o a un adolescente… esa interacción puede facilitar la labor del enfermero o enfermera para que le pueda sacar sangre sin tener que luchar con el paciente “, ejemplifica Brieba. “En todos estos años de funcionamiento, incluso en hospitales, no hemos tenido ningún accidente registrado que sea atribuible a que los perros infieran. Cuando los perros participan en muchas interacciones en hospitales y en distintos recintos, hay más facilidades y ventajas que desventajas y accidentes “, recalca. Algunos de los “Dogtores” de Fundación Tregua Desde la fundación señalan que a nivel hospitalario están con ocho programas. En el Hospital Calvo Mackenna, el Hospital Exequiel González Cortés, la Red UC Christus, el Hospital Félix Bulnes, el Hospital Roberto del Río y el Hospital Padre Hurtado. También están presentes en la Fundación Pequeño Cottolengo y trabajan con universidades. Brieba indica que “estos últimos años nos hemos casi especializado en trabajar en recintos hospitalarios. Desde el 2019 al día de hoy trabajamos con el Hospital Exequiel González Cortés. También trabajamos con el Hospital Clínico de la Universidad de Chile donde los estudiantes de Odontología ya están teniendo prácticas clínicas acompañados de perros en sus atenciones. También se trabaja en atenciones odontopediatras a nivel profesional”. Junto con eso, el médico veterinario detalla que “trabajamos con otras instituciones como el Pequeño Cottolengo, donde abarcamos todas las residencias con personas con discapacidad intelectual de alta complejidad, que no son autónomas, que no logran ser independientes y que son residentes permanentes. Nosotros vamos para facilitar el manejo y distintas instancias. También trabajamos con Mejor Niñez. Trabajamos con Casa de Luz que es una residencia donde tienen especialidad en cuidados paliativos para niños y adolescentes con enfermedades catastróficas y ahí vamos a hacer actividades”. La jubilación de los terapeutas perrunos Hace un par de meses se vivió la jubilación de dos perritas emblemáticas del programa. Se trata de Uva y Miel, quienes fueron destacadas en una ceremonia. Desde Tregua contaron que “Uva es matriarca. Está desde el inicio de la fundación desde el 2013 y Miel llegó entre el 2015 ó 2016”. Con respecto a la jubilación de los “Dogtores” afirman que no hay una edad establecida de retiro y que éstos son evaluados constantemente. “Por ejemplo Elvis, que es un perro mestizo de tamaño pequeño se jubiló a los cinco años de edad. Tenía una displasia de cadera severa. Se acogió a retiro y ahora es un perro de compañía, regalón”. “ Mientras más mayores sean los perros, más gradual tiene que ser el retiro. No puede ser un día para otro. Tiene que ir haciéndose una disminución progresiva de su participación en programas. Cada vez menos visitas o las visitas son menos largas, los trayectos son más cortos o las mismas sesiones son menos intensas. Para que vayan disminuyendo su carga laboral de forma gradual porque si se les corta su participación de un momento a otro, son perros, son animales que están habituados a esto. Se les puede generar un gran estrés si es que no se les hace esta pausa gradual porque viven en esto y les gusta”, recalca Brieba.
Los perros no actúan por capricho, ni por desobediencia. Toman decisiones basadas en lo que su cuerpo y emociones perciben como seguro, conocido y reforzado. Si un perro hace algo “que no nos gusta”, es una respuesta funcional para él en ese momento, no una falta de respeto. Nuestra tarea como familias humanas es enseñarles, con paciencia y coherencia, cuáles son las mejores decisiones que pueden tomar en cada contexto. Cómo toman decisiones los perros? Respuesta a estímulos: Los perros no toman decisiones pensando en bueno vs. malo. Su cerebro procesa y evalúa estímulos para determinar su respuesta. Detección del estrés humano: Los perros pueden oler el estrés en los humanos, y esto puede influir en sus propias decisiones, llevándolos a comportarse de manera más cautelosa o pesimista. Relevancia del estado emocional: Al igual que los humanos, un perro nervioso o sobreexcitado por el estrés o la excitación no está en el mejor estado para tomar decisiones. La sobreexcitación puede afectar la función de sus neuronas, lo que impacta en la elección. ¿Cómo se puede influir en sus decisiones? Mantener la calma: Fomentar la calma en tu perro es esencial. Un entorno tranquilo le permite estar en un estado mental adecuado para tomar mejores decisiones. Entrenamiento: El entrenamiento, como el que se usa para perros guardianes, puede ayudar a los perros a ser más tranquilos y seguros bajo presión, desarrollando su estabilidad y capacidad de adaptación. Práctica de autocontrol: Juegos como jalar la cuerda pueden enseñar a tu perro el autocontrol emocional, reforzando su capacidad para tomar decisiones adecuadas. Entorno adecuado: Asegúrate de que el entorno ofrezca suficientes salidas para que el perro pueda expresar comportamientos normales.
El diputado Sebastián Videla anunció que enviará todos los antecedentes del caso a la Policía de Investigaciones (PDI), tras la denuncia de la presencia de un perro descuerado sobre una parrilla en un sector balneario municipal de Antofagasta. El hecho, difundido a través de un video en redes sociales, ha generado gran conmoción pública. Acompañado por la animalista Luz Echeñez, el parlamentario visitó el lugar donde vecinos reportaron el incidente, presuntamente vinculado a maltrato animal. Ambos expresaron su repudio y solicitaron una investigación urgente. “Lo que hemos conocido es verdaderamente impactante. No podemos permitir que hechos de esta gravedad queden impunes”, señaló Videla. Por otros casos en un asentamiento informal cercano a Costa Laguna de la capital regional, el fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, ya había ordenado a la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI realizar las diligencias necesarias para verificar la veracidad de los hechos y establecer eventuales responsabilidades. El diputado Jaime Araya, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara, también presentó una denuncia ante la PDI. “Lamentablemente, no sería raro en el contexto de las denuncias diarias por maltrato animal que recibimos en la región”, afirmó. Videla hizo un llamado a la ciudadanía a aportar información: “No es el primer caso. Hemos denunciado otros hechos similares en la región y en el país. Es urgente llegar al fondo y esclarecer lo que ocurrió con estos perros”.
El diputado Sebastián Videla valoró la decisión del Fiscal Regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, de abrir una investigación de oficio tras la denuncia por el presunto faenamiento de perros en la región. Un video, viralizado en redes sociales, alertó a la comunidad y generó gran preocupación. En respuesta a la situación, el parlamentario se dirigió al sector donde se grabó el registro audiovisual para recabar antecedentes y ponerse a disposición de la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la PDI, a quienes el fiscal Castro Bekios instruyó para llevar a cabo las primeras diligencias. Ante esto, Videla enfatizó la importancia de identificar a los responsables de estegrave delito y no descartó la posibilidad de que la persona que grabó el video sea considerada cómplice de los hechos. No podemos tolerar la crueldad animal en nuestra sociedad. Es fundamental que la Fiscalía y la PDI lleguen hasta el final de este caso para aplicar el máximo rigor de la ley a quienes resulten responsables, afirmó el diputado. Finalmente, la investigación se encuentra en curso para determinar la veracidad de la denuncia y sus eventuales responsables, en un caso que ha conmocionado a la comunidad de Antofagasta y mantiene en alerta a las organizaciones protectoras de animales.
El diputado por la región de Antofagasta, Sebastián Videla, ha expresado su firme rechazo al posible cierre de la investigación sobre el devastador incendio que, el pasado 20 de julio, cobró la vida de 33 perros en un refugio animal en Calama. El parlamentario insiste en que el siniestro, que se presume intencional, no debe quedar impune y exige que se haga justicia por la pérdida de estas vidas. Este caso no puede quedar impune. No se trata solo de un incendio, sino de la pérdida de vidas animales que estaban bajo cuidado y protección. Las agrupaciones animalistas, los vecinos y todos quienes amamos a los animales merecen justicia, declaró Videla, enfatizando la indignación que ha generado este trágico suceso en la comunidad. Ante esta situación, Videla adelantó que solicitará información formal al Ministerio Público y expresó su confianza en que la Fiscalía llevará a cabo una investigación exhaustiva, con resultados concretos que permitan dar con los responsables. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades a mantener firme la lucha contra el maltrato animal. Cerrar este caso sin responsables es impensable. No descansaremos hasta saber qué ocurrió realmente y que se tomen todas las medidas para que esto no vuelva a ocurrir en ningún refugio del país, afirmó el diputado. Finalmente, resaltó el papel crucial de la Fiscalía y confió en que se realizarán todas las diligencias necesarias para esclarecer los hechos y dar con quienes provocaron este doloroso evento que ha conmovido profundamente a la comunidad de Calama. Fuente: Antofagasta TV Regional
Alba, Chimu, Igor, Mora, Morrón, Pepe, Pipa, Milo, Canela, Uva y Miel, estas dos últimas jubiladas, son los integrantes del equipo canino de la Fundación Tregua. Se trata de perros de terapia, también llamados “Dogtores”, que buscan apoyar a pacientes pediátricos o adolescentes en distintos tipos de tratamientos, los que van desde los odontológicos hasta casos aparentemente más fáciles como la extracción de sangre. La fundación se encarga de desarrollar servicios asistidos con perros en ámbitos hospitalarios “para lograr de forma colaborativa los distintos objetivos de los equipos médicos y sus pacientes. Nuestro trabajo se enfoca en humanizar el entorno hospitalario, reduciendo el estrés, la ansiedad y el dolor percibido en pacientes”. El médico veterinario y fundador de Fundación Tregua, Felipe Brieba, explicó a The Clinic que actualmente tienen un grupo aproximado de 20 “Dogtores”. Son “de distintas razas como son los Labradores, Golden retriever. Pero también tenemos otras razas un poco más exóticas, por decirlo de alguna manera, como un Terranova, Beagle. También hay mestizos y hay otros que son los denominados multiraza que son de origen desconocido. Pero que han llegado a trabajar con nosotros desde refugios que han sido adoptados y luego de un proceso de entrenamiento y de evaluación, se han convertido en perros de terapia”. El trabajo de los “Dogtores” Según explica su fundador, la función de los perritos de Fundación Tregua es “facilitar distintos procesos de terapia, ya sea incorporándolos en una sesión individual. Por ejemplo, en una entrevista con un psicólogo o en una sesión grupal donde haya que hacer una actividad con personas mayores. Incorporar un perro ayuda a la dinámica de la sesión, a facilitar que las personas se movilicen físicamente con mayor motivación, enganchar y participar en la actividad”. “Por ejemplo, visitar una sala de toma de muestras de un hospital, de extracción de sangre, en niños, puede ser una circunstancia bastante estresante. Entonces, la presencia de un perro que acompaña a este niño o a un adolescente… esa interacción puede facilitar la labor del enfermero o enfermera para que le pueda sacar sangre sin tener que luchar con el paciente “, ejemplifica Brieba. “En todos estos años de funcionamiento, incluso en hospitales, no hemos tenido ningún accidente registrado que sea atribuible a que los perros infieran. Cuando los perros participan en muchas interacciones en hospitales y en distintos recintos, hay más facilidades y ventajas que desventajas y accidentes “, recalca. Algunos de los “Dogtores” de Fundación Tregua Desde la fundación señalan que a nivel hospitalario están con ocho programas. En el Hospital Calvo Mackenna, el Hospital Exequiel González Cortés, la Red UC Christus, el Hospital Félix Bulnes, el Hospital Roberto del Río y el Hospital Padre Hurtado. También están presentes en la Fundación Pequeño Cottolengo y trabajan con universidades. Brieba indica que “estos últimos años nos hemos casi especializado en trabajar en recintos hospitalarios. Desde el 2019 al día de hoy trabajamos con el Hospital Exequiel González Cortés. También trabajamos con el Hospital Clínico de la Universidad de Chile donde los estudiantes de Odontología ya están teniendo prácticas clínicas acompañados de perros en sus atenciones. También se trabaja en atenciones odontopediatras a nivel profesional”. Junto con eso, el médico veterinario detalla que “trabajamos con otras instituciones como el Pequeño Cottolengo, donde abarcamos todas las residencias con personas con discapacidad intelectual de alta complejidad, que no son autónomas, que no logran ser independientes y que son residentes permanentes. Nosotros vamos para facilitar el manejo y distintas instancias. También trabajamos con Mejor Niñez. Trabajamos con Casa de Luz que es una residencia donde tienen especialidad en cuidados paliativos para niños y adolescentes con enfermedades catastróficas y ahí vamos a hacer actividades”. La jubilación de los terapeutas perrunos Hace un par de meses se vivió la jubilación de dos perritas emblemáticas del programa. Se trata de Uva y Miel, quienes fueron destacadas en una ceremonia. Desde Tregua contaron que “Uva es matriarca. Está desde el inicio de la fundación desde el 2013 y Miel llegó entre el 2015 ó 2016”. Con respecto a la jubilación de los “Dogtores” afirman que no hay una edad establecida de retiro y que éstos son evaluados constantemente. “Por ejemplo Elvis, que es un perro mestizo de tamaño pequeño se jubiló a los cinco años de edad. Tenía una displasia de cadera severa. Se acogió a retiro y ahora es un perro de compañía, regalón”. “ Mientras más mayores sean los perros, más gradual tiene que ser el retiro. No puede ser un día para otro. Tiene que ir haciéndose una disminución progresiva de su participación en programas. Cada vez menos visitas o las visitas son menos largas, los trayectos son más cortos o las mismas sesiones son menos intensas. Para que vayan disminuyendo su carga laboral de forma gradual porque si se les corta su participación de un momento a otro, son perros, son animales que están habituados a esto. Se les puede generar un gran estrés si es que no se les hace esta pausa gradual porque viven en esto y les gusta”, recalca Brieba.